El GT Open alcanza el ecuador con Teo Martín Motorsport al frente

El GT Open alcanza el ecuador con Teo Martín Motorsport al frente

El International GT Open ya ha disputado la mitad de las carreras de su calendario, consistente en seis fines de semana con dos mangas en cada uno. Hungaroring, Paul Ricard y Red Bull Ring han sido los escenarios en los que los potentes GT del campeonato organizado por GT Sport han podido demostrar sus capacidades, con el equipo español Teo Martín Motorsport siendo el mejor posicionado en la tabla de equipos, y la pareja portuguesa formada por Miguel Ramos y Henrique Chaves los que más partido han sacado.

La pandemia de COVID 19 obligó a cancelar los entrenamientos de pretemporada que iban a celebrarse en el Circuit de Barcelona-Catalunya y posponer las primeras citas del año. Pero en el mes de agosto, la maquinaria del International GT Open volvió a ponerse en marcha, iniciando su aventura en el trazado húngaro de Hungaroring.

Patryk Krupinski y Christian Klien, al volante del Mercedes AMG GT3 de JP Motorsport, se llevaron la victoria en la primera carrera, escoltados en el podio por los dos McLaren 720S de Teo Martín Motorsport. En la segunda manga, fue el Ferrari 488 GT3 de AF Corse, pilotado por Vincent Abril y Louis Prette, el que cruzó la línea de meta en primera posición. El podio lo completaron el Mercedes #11 de GetSpeed Performance y el Aston Martin #34 de TF Sport.

El Ferrari 488 GT3 de AF Corse pasa bajo la bandera a cuadros en Hungaroring. Foto: International GT Open (http://www.gtopen.net)

El certamen puso rumbo a tierras francesas, concretamente al sur del país galo. Paul Ricard los recibió en pleno fin de semana de carreras, en el que compartieron tiempo en pista con varias otras categorías. El turco Salih Yoluc y el irlandés Charlie Eastwood lograron ganar la primera manga, pilotando el Aston Martin de TF Sport. Por su parte, los McLaren de Nick Moss – Joe Osborne y Miguel Ramos – Henrique Chaves completaron el podio.

La segunda carrera vivió una nueva victoria de la pareja monegasca de AF Corse, Vincent Abril y Louis Prette. Ramos y Chaves regresaron al podio y los ganadores del día anterior, Yoluc y Eastwood terminaron tercero. Con estos resultados, los portugueses de Teo Martín Motorsport se colocaban al frente de la clasificación general, seguidos a apenas dos puntos de distancia de los pilotos de TF Sport. En la clasificación reservada a los equipos, Teo Martín Motorsport, AF Corse y TF Sport copaban el Top 3, sin que la estructura español hubiese ganado ninguna carrera todavía.

El pelotón de coches del International GT Open en Paul Ricard. Foto: International GT Open (http://www.gtopen.net)

Las montañas de la región austríaca de Estiria serían el siguiente escenario en el que el International GT Open atronara con el sonido de los motores de sus coches. Red Bull Ring iba a presencia el regreso de un piloto que ha protagonizado el certamen en los últimos años, Fran Rueda. El malagueño retornaba a las filas de Teo Martín Motorsport, compartiendo el asiento del McLaren 720S #16 con Marcelo Hahn.

Y no pudo ir mejor para los dos coches del equipo madrileño, que consiguieron un fantástico doblete, tras una sesión de calificación en la que Rueda volvió a asombrar de la misma forma a como nos tenía acostumbrados el año pasado. Miguel Ramos y Henrique Chaves firmaron la victoria, con Marcelo Hahn y Fran Rueda en segunda posición. El Mercedes AMG GT3 de RAM Racing, pilotado por Sam de Haan y Callum Macleod terminó tercero.

El McLaren 720S de Miguel Ramos y Henrique Chaves cruza la meta en primera posición en el Red Bull Ring. Foto: International GT Open (http://www.gtopen.net)

En la segunda carrera, la aplicación de los tiempos de hándicap dio paso a una situación diferente, de la que sacaron partido Salih Yoluc y Charlie Eastwood, que se alzaron ganadores. Vincent Abril y Louis Prette terminaron segundos, y los terceros en el podio fueron Patryk Krupinski y Christian Klien. Ramos y Chaves termiaron cuartos, mientras que Hahn y Rueda acabaron en el sexto puesto final.

Con la suma de todos estos resultados, seis carreras en total, Miguel Ramos y Henrique Chaves son los líderes del campeonato con 65 puntos. Vincent Abril y Louis Prette los siguen a siete tantos de distancia con Salih Yoluc y Charlie Eastwood justo detrás a uno. Además, en la categoría PROAM, los líderes son Christian Klien y Patryk Krupinski; mientras que la división AM está comandada por los alemanes Jens Liebhauser y Florian Scholze. La clasificación de equipos está liderada por Teo Martín Motorsport, seguidos de AF Corse a 20 puntos y TF Sport a 25.

Fran Rueda regresó al volante de uno de los McLaren de Teo Martín Motorsport en la úiltima cita disputada del campeonato. Foto: International GT Open (http://www.gtopen.net)

La próxima cita del campeonato será a finales de este mes de septiembre, concretamente los días 26 y 27 en el circuito italiano de Monza. La mítica pista abrirá la segunda parte del certamen, antes de que la caravana del International GT Open se diriga a las pistas de Spa-Francorchamps en octubre y de Montmeló en noviembre. Será en el trazado catalán donde se pondrá el broche de oro a una temporada tan atípica como extraña, pero que, por lo menos, se está pudiendo disputar, que no es poco.

Foto de portada: International GT Open (http://www.gtopen.net)

Los GT y el DTM afrontan la nueva normalidad

Los GT y el DTM afrontan la nueva normalidad

Poco a poco se va acercando el momento de volver a disfrutar de las carreras. De momento tendrá que ser desde casa, pues los eventos a puerta cerrada se van a ir sucediendo debido a las medidas de contención contra el COVID 19. Los principales campeonatos de GT se preparan para afrontar la nueva normalidad con la esperanza de poder disputar las fechas reprogramadas de sus calendarios y conseguir completar un número decente de pruebas.

El GT World Challenge afrontará este año su primera temporada sin el apoyo del fabricante de relojes y artículos de lujo Blancpain, en medio de la incertidumbre por la expansión del SARS-CoV-2. La mayor fuente de preocupación viene a raíz de las dudas sobre algunos equipos, incapaces de hacer frente a los costes de una nueva temporada en mitad de una crisis económica de la que se desconoce su duración e intensidad. Los problemas financieros ya están llamando a la puerta y las dudas pueden provocar la parálisis de los programas deportivos de ciertas estructuras.

En un intento por paliar lo que está por venir y contener los gastos, la organización del campeonato, con Stéphane Ratel a la cabeza, ha publicado un nuevo calendario que comenzará en el mes de julio con las 3 Horas de Monza, válida para la Endurance Cup. En lo que respecta a la fecha española, el Circuit de Barcelona – Catalunya vivirá la gran fiesta del automovilismo del Festival de la Velocitat de Barcelona del 9 al 11 de octubre, siendo una prueba válida para la Sprint Cup.

El trío de ganadores de la cita del año pasado del Festival de la Velocitat de Barcelona: Albert Costa, Andrea Caldarelli y Marco Mapelli. Foto: Escudería Targa Iberia / Manu Lozano

La gran novedad vendrá de la mano de la carrera estrella del certamen, las 24 Horas de Spa. Debido a su aplazamiento para el mes de octubre, la reconfiguración de fechas ha provocado que haya tenido que ser pospuesta para el fin de semana del 24 y 25 de octubre, días en los que en Europa se realizará el cambio de hora. Para pasar del horario de verano al de invierno, se retrasará una hora el reloj, por lo tanto, a las tres de la mañana serán las dos. De esta manera, la carrera aumentará en una hora su duración, pasando a ser de 25.

Una situación similar se vive en el International GT Open, como ya comentamos en el artículo sobre los campeonatos con base en España. El nuevo calendario cuenta con seis fecha a celebrar entre agosto y noviembre, comenzando en Hungaroring y rematando la faena en Montmeló. El GT Cup Open Europe, su categoría hermana, compartirá calendario, salvo en la cita que está previsto disputar en el Red Bull Ring, quedando en cinco fechas. La empresa organizadora, GT Sport, con Jesús Pareja a la cabeza, fue de las primeras en tomar decisiones para paliar los efectos de la pandemia, mucho antes de que esta golpeara nuestro país. Desde entonces, la organización ha ido dando pasos pequeños pero firmes para tratar de comenzar la temporada en cuanto sea posible.

Los GT del International GT Open surcan la recta de meta de Montmeló el año pasado. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Oficialmente, se trata de un campeonato de turismos, pero la realidad es que sus coches se asemejan más a los GT. Por ello, es justo hablar del DTM y cómo el famoso campeonato alemán ha ido bregando con las dificultades de la situación que vivimos en todo el planeta. ITR, el ente promotor bajo la batuta de Gerhard Berger, suspendió los entrenamientos de pretemporada que habían de celebrarse en Italia, para aplazar posteriormente el inicio del campeonato.

El nuevo calendario contempla el comienzo de la temporada a principios de agosto en la pista belga de Spa-Francorchamps, antes de celebrar dos rondas consecutivas en Lausitzring. El mes de septiembre tendrá una fecha en Assen y dos seguidas en Nürburgring, donde se utilizarán dos variantes distintas del circuito. Finalmente, el trazado de Zolder protagonizará octubre, antes de cerrar la temporada en Hockenheimring, en noviembre. Se tomarán medidas extraordinarias de seguridad para evitar posibles contagios y las primeras carreras serán a puerta cerrada.

El DTM se prepara para afrontar una nueva temporada plagada de incertidumbre. Foto: DTM

Por su parte, el DTM Trophy, campeonato hermano que llega este año para actuar de categoría telonera y hervidero de futuros pilotos y equipos, compartirá seis fechas del calendario con el DTM. Además, hace unos días se anunció el ingreso del piloto catalán Marc de Fulgencio en el certamen, dentro de la estructura Leipert Motorsport, al volante de un Mercedes AMG GT4. De Fulgencio tratará de luchar por el trofeo para menores de 22 años, que tiene como premio un test con un coche del DTM.

Respecto al Super GT, el nuevo calendario contará con carreras en únicamente tres circuitos: Fuji Speedway, Suzuka y Motegi. El trazado a los pies del Fujiyama verá cuatro pruebas, comenzando allí el campeonato a mediados de julio. En agosto, volverá a acoger una nueva cita, antes de desplazarse para competir en Suzuka. Motegi tomará el relevo en septiembre, para volver a continuación a Fuji. A finales de octubre y en noviembre, el certamen describirá un tríptico en las pistas antes mencionadas, comenzando en Suzuka, continuando en Motegi y celebrando el fin de fiesta en el Fuji Speedway.

Cada vez queda menos para volver a disfrutar de las luchas cuerpo a cuerpo en el Super GT

Por lo pronto, los principales equipos ya están probando sus coches en distintos circuitos a lo largo y ancho del continente. Tanto unos campeonatos como otros, sea el GT World Challenge, el International GT Open, el DTM o el Super GT, así como los campeonatos continentales o nacionales, están a las puertas de comenzar una temporada que por momentos parecía que no se iba a poder disputar. Los retrasos y cancelaciones provocaron muchas dudas que, ahora sí, comienzan a disiparse. No en vano, este fin de semana se disputa en Nürburgring la primera prueba de su certamen, el NLS. Los GT ya están listos para volver a hacernos disfrutar con su magia.

Foto de portada: Escudería Targa Iberia / Manu Lozano

Los campeonatos y circuitos españoles se van recuperando del COVID 19

Los campeonatos y circuitos españoles se van recuperando del COVID 19

La crisis del coronavirus SARS-CoV-2 está afectando de forma alarmante a la mayoría de campeonatos automovilísticos. Los certámenes en circuito de nuestro país han visto en las últimas semanas como se han ido postergando unas citas y cancelando otras. Y a pesar de que la esperanza por disputar las fechas dentro del año en curso se mantiene, la acumulación de carreras en el segundo semestre puede suponer un gran problema.

No es seguro que todos los eventos aplazados para los meses a partir de julio puedan llevarse a cabo. Muchos pilotos y equipos realizan programas dobles que debido a los aplazamientos podrían solaparse desde las próximas semanas, obligando a elegir una carrera y rechazar otra. Si sumamos esto a los problemas económicos, falta de liquidez y patrocinadores que han volado a causa de la crisis, la situación no es nada alagüeña.

Aún con todo, los equipos han seguido trabajando, dentro de lo que las medidas del confinamiento les han permitido. Tanto el Campeonato de España de Turismos como el Campeonato de España de Fórmula 4 viven momentos de incertidumbre, pero también de ilusión, aderezados por la presencia de nuevas estructuras y nuevos participantes. En el CET, el trabajo se centra en conseguir que estén listos los Alfa Romeo Giulietta de Araújo Competiçao y el Renault Mégane RS de VSR Motorsport, las principales novedades en 2020. Según la última versión del calendario publicado por la Real Federación Española de Automovilismo, Cheste será la pista que dé el pistoletazo de salida en el mes de septiembre.

El Campeonato de España de Fórmula 4 afrontará, si la situación lo permite, una temporada ilusionante. Foto: @F4Spain (Twitter)

Por su parte, el Campeonato de España de Fórmula 4 ha sido el foco de atención en las últimas semanas, con el anuncio oficial por el cual la Agrupación Deportiva Fórmula 4 Spain se convierte en el promotor del certamen. La entidad está formada por buena parte de los equipos que componen la parrilla y viene a continuar la labor realizada por estos mismos en los últimos tiempos. A su vez, se confirmó el nuevo calendario para esta temporada, siendo el circuito de Navarra el que dé el banderazo de salida el 18 y 19 de julio. Además, se espera la llegada de algún nuevo equipo y más caras jóvenes en un campeonato que, tras un arranque complicado en sus primeras ediciones, parece que ha encontrado su acomodo en el panorama nacional.

En lo que respecta a los campeonatos organizados por Vline.Org, el Campeonato de España de Resistencia y el Campeonato de España de GT, así como el Open Oldtimer, vieron aplazadas sus citas iniciales, pero, junto a la Fórmula 4, comenzarán en el mes de julio en la pista navarra de Los Arcos. De cara a este año, los TCR y Clase 1 se separarán de los Clase 2 en lo que respecta al CER, con los turismos tomando su propio protagonismo como categoría independiente. Mientras, el certamen de GT mantendrá el orden de sus categorías.

La clase TCR del GT-CER tendrá mucho más protagonismo este año. Foto: @VLineOrg (Twitter)

La situación también ha afectado de manera intensa a los campeonatos organizados por GT Sport. Tanto la Eurofórmula Open como el International GT Open y el GT Cup Open Europe vieron como sus entrenamientos de pretemporada oficiales se suspendían en los primeros compases del COVID 19 en Europa, donde iban a poder estrenar oficialmente el nuevo Dallara 320. Fueron los primeros en adelantarse a las consecuencias y decidieron anular toda actividad hasta que la crisis sanitaria remitiera. Finalmente, han podido anunciar un nuevo calendario, aunque muy mermado y con ausencias destacadas.

Quizás, la más notable sea la del Gran Premio de Pau, fecha puntuable de la EF Open desde el año pasado. La legendaria carrera francesa está cancelada y pospuesta para 2021 por la imposibilidad de montar con todas las garantías el circuito urbano en la ciudad situada a los pies de los Pirineos. En otro orden de cosas, finalmente se anunció la cancelación del Gran Premio del Mediterráneo en el trazado italiano de Pergusa, teniendo que esperar al año que viene para ver a los veloces monoplazas rodar alrededor del lago siciliano. Con todo, el reajuste de fechas deja un final con doble cita en España, en Montmeló y en el Jarama (en este caso, sólo para el certamen de monoplazas). La temporada comenzará el fin de semana del 8 y 9 de agosto en Hungaroring.

En cuanto la normalidad regrese, volveremos a disfrutar de carreras tan emocionantes como las vividas el año pasado en el International GT Open. Foto: @GT_Open (Twitter)

Sin duda alguna, la situación por la que pasan los campeonatos de automovilismo de nuestro país no es la mejor. Pero el mero hecho de que se estén publicando calendarios y se atisbe movimiento en ellos, da esperanza de que regresen los coches a la pista en un futuro cercano. Por lo pronto, parece ser que será en Navarra, en pleno mes de julio, donde podamos volver a presenciar la magia de las carreras en circuito de ámbito nacional. Ya queda menos…

Foto de portada: @RacingWeekend20 (Twitter)

SunRed SR21

SunRed SR21

En 2007, una empresa española dedicada a la competición estrenó el que fue su nuevo coche para participar en las carreras de GT. SunRed presentó el nuevo SR21, un prototipo concebido para luchar de tú a tú con los principales protagonistas de las carreras de resistencia y Gran Turismo en Europa. Para ello, el equipo liderado por Joan Orús trabajó con todas las herramientas que tenían a su disposición para concebir una máquina única.

Durante unos cuantos años, SunRed (abreviado a partir de Sun Race Engineering Development) participó en diversos campeonatos de turismos, resistencia y GT, pasando a colaborar estrechamente con Seat Sport en aquellas competiciones donde el fabricante español tenía un pie puesto. Así, prepararon el Cupra GT de la marca de Martorell para participar en el Campeonato de España de GT y entraron en el Campeonato del Mundo de Turismos con los León privados. Cuando Seat abandonó el certamen, SunRed continuó poniendo en pista los coches que hasta entonces habían sido oficiales.

Además de un equipo de carreras, SunRed aspiraba a convertirse en un constructor de coches de competición. Con la experiencia adquirida en la preparación del Cupra GT, se lanzaron a la aventura de desarrollar su primer modelo propio. Contactaron con el motorista británico Judd para que les suministrara un tren motriz apropiado y tomaron el prototipo Hispano Suiza HS21-GTS como base sobre la que trabajar. Meses después, el flamante SunRed SR21 cataba por primera vez el asfalto de un circuito de carreras.

El SunRed SR21 atacando los arcenes del circuito de Imola

La empresa trató de fabricar el coche desde cero, pasando por todas las etapas. De esta manera, planificaron desde el principio cada uno de los pasos que debían dar antes de la concepción de las primeras piezas. Y lo mismo una vez que la máquina estuvo lista para ser ensamblada y preparada para ver la luz. Se basaron en la normativa GT2, y aunque el vehículo no podía considerarse como tal al no ser una producción en serie, sí tuvo las mismas características técnicas que cualquier otro automóvil bajo esa reglamentación.

El SunRed SR21 contaba con un chasis tubular de acero y carrocería fabricada en fibra de carbono que daba un cuerpo con unas dimensiones de 4,920 metros de largo por 2 metros de ancho, con una distancia entre ejes de 2,720 metros. Equipaba suspensiones independientes de doble horquilla y montaba un motor Judd V10 atmosférico de 4,0 litros colocado en posición central, capaz de desarrollar 500 CV de potencia. El propulsor había sido concebido para su uso en monoplazas de Fórmula 1 y se recibía en las instalaciones de SunRed, donde los ingenieros lo montaban y le acoplaban la caja de cambios Hewland, secuencial de seis velocidades.

Un SunRed SR21 en plena lucha con sus rivales

La masa total de todo el conjunto era de apenas 1050 Kg. La clave para conseguir un peso tan bajo fue el uso de algunos materiales extremadamente ligeros y resistentes. Materiales que por aquel entonces todavía no eran tan comunes en los coches deportivos de producción. Además de fibra de carbono, presente de manera general en todo el conjunto, los ingenieros creyeron oportuno usar aluminio y magnesio en ciertas partes para aliviar carga sin poner en riesgo la rigidez; así como diferentes resinas compuestas.

Su debut en competición se produjo aquel año de 2007 en el International GT Open. SunRed puso en pista el GT dentro de la categoría GTA del certamen europeo con base en España. Juan Ramón Zapata, Peter Terting, Jordi Gené, Víctor Fernández, Lluís Llobet y Ernesto Viso fueron los encargados de pilotar el coche de la estructura de Joan Orús. José Manuel Pérez-Aicart y Óscar Fernández se sumaron al equipo al año siguiente, con dos SR21 en competición, el de Pérez-Aicart – Fernández y el de Lluís Llobet y Víctor Fernández.

El SunRed SR21 durante una de las citas del International GT Open en 2007

En 2009, Matteo Cressoni sustituyó a José Manuel Pérez-Aicart, manteniéndose en la alineación el resto de pilotos. Los resultados en estos tres años no fueron espectaculares, en líneas generales, a pesar de conseguir algunos podios. El coche tenía potencial, pero los equipos que ponían en pista los Ferrari, Porsche o Aston Martin, sus rivales y grandes protagonistas de las carreras en las que el SR21 participaba, ya estaban implantados, y contaban con alineaciones oficiales y cierto apoyo de las marcas. Era extremádamente difícil plantarles cara y luchar de tú a tú en igualdad de condiciones. Así que decidieron dar un paso más y evolucionar el SR21 de manera que en 2010 tuvieran un coche nuevo y con mayores prestaciones.

Jordi Gené y Fernando Monje fueron los encargados de pilotar el nuevo SunRed SRX, a los que se sumaron de manera puntual Pol Rosell y Alberto Castello. Se estrenó a final de temporada, y únicamente compitió en Monza y Montmeló. Se prepararon para 2011, pero los resultados siguieron sin ser los deseados. SunRed se centró en otras labores relacionadas con la competición, mientras que el SR21, el gran sueño de un grupo de ingenieros, pasó a ser uno de tantos coches de competición olvidados por el gran público.

El SunRed SRX, la evolución del SR21

Ajustando la brida

Ajustando la brida

Como en toda competición, en el deporte del motor es importante la igualdad entre los competidores. Generalmente, una mayor igualdad implica un mayor espectáculo, cosa que suele hacer a la categoría en cuestión más atractiva. Sin embargo, a veces es difícil igualar el rendimiento de varios coches, de diferentes fabricantes y configuraciones. Hay muchas maneras de buscar ese equilibrio, pero una de las más extendidas sea, quizás, igualar el rendimiento del motor con las más que conocidas bridas.

En una misma categoría o campeonato, pueden aparecer diferentes tipos de motores, ya sea por cilindrada, configuración o disposición. Las diferentes opciones pueden ofrecer diferentes cifras de potencia, lo que podría condicionar el desarrollo de la competición. Por eso es importante poder regular el rendimiento del motor según el coche, y así hacer que todos los participantes puedan luchar en una cierta igualdad de condiciones. Al menos en cuanto al motor se refiere.

En los motores térmicos el combustible se mezcla con el aire, que aporta oxígeno, para así producir una pequeña combustión. Esa combustión es la que libera la energía que al final moverá las ruedas de nuestro coche. A grandes rasgos, y simplificando mucho la ecuación, las cantidades en las que se mezclen estos componentes condicionarán la potencia obtenida, así que limitar uno de esos factores afectará directamente al rendimiento del motor y por tanto del coche.

En los campeonato de GT, por ejemplo, la cantidad de motorizaciones disponibles es enorme. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Y ahí es donde se aplica el uso de las bridas. Tanto el aire como el combustible se dirige hacia la cámara de combustión a través de conductos. De forma muy simplificada, el caudal de un conducto depende del área transversal de este conducto y de la velocidad a la que el flujo pasa por él. La brida se usa para limitar el diámetro del conducto, y por tanto del área transversal. Eso hará que la cantidad de aire que pueda pasar por el conducto sea menor. Una menor cantidad de aire implicará que el aporte de combustible también deberá ser menor para que este se queme de forma eficiente. Al final, la potencia en este caso será menor o mayor según el diámetro de la brida, así podremos regular la potencia de una forma más o menos sencilla.

Un ejemplo claro del uso de este sistema lo vemos en las competiciones de rally. Aunque en las categorías más altas de esta disciplina los motores ya están bajo reglamentaciones muy estrictas, las bridas se siguen utilizando para conseguir una igualdad máxima entre las potencias de los participantes. Como ejemplo, en el caso de los WRC y aunque los motores deben ser de 1.6 L, la brida del conducto de aire del turbo está limitada a 36mm de diámetro. Y el uso de estos restrictores se hace especialmente patente en campeonatos nacionales y regionales. En ellos, la reglamentación de motores no es tan estricta y la variedad de motorizaciones es enorme, lo que implica una mayor necesidad de igualar rendimientos.

Regular la potencia de las diferentes motorizaciones favorecerá la igualdad. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Hay infinidad de campeonatos que usan este sistema para igualar las condiciones de competición. Además, la aerodinámica, el peso e incluso la capacidad del tanque de combustible pueden complementar a las limitaciones del motor. Todo para buscar la máxima igualdad y pelea en pista, para que el aficionado se levante del asiento al ver una de esas batallas. Pero sobretodo para que los mejores pilotos sigan haciendo historia.

 

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)