Sin nieve no hay paraíso… O sí

Sin nieve no hay paraíso… O sí

Un Rally de Suecia sin nieve no es un Rally de Suecia. Al menos, eso es lo que pensábamos. Salvo en ciertos tramos, y apenas una capa muy fina, el manto blanco tan característico de esta prueba ha brillado por su ausencia en la edición de este año y la organización se ha visto obligada a realizar modificaciones en el plan inicial. Recortes en el kilometraje y variaciones en el programa, día a día, que la han convertido en una cita diferente a la que esperábamos. Y eso ha propiciado algunas sorpresas.

Elfyn Evans ha conseguido lo que se le resistió en el Rally de Montecarlo. Su segunda victoria mundialista le coloca en una posición muy buena para afrontar el año del Campeonato del Mundo de Rally. Pero, ¿lo habría logrado en condiciones de nieve? Eso nunca lo sabremos. Los pilotos nórdicos son los grandes especialistas en este tipo de superfície y siempre ha sido difícil brillar para conductores de otras regiones del mundo. El de Toyota ha sabido gestionar las complicadas condiciones sobre tierra y grava húmeda para llevarse un triunfo que le coloca como el mejor de la marca japonesa en lo que va de curso.

Estas condiciones no han sido moco de pavo. Para empezar, los rallyes sobre nieve se afrontan de una manera distinta. Los neumáticos con clavos se convierten en los grandes protagonistas en el suelo deslizante, y saber gestionar los golpes de acelerador para no pasarse con la potencia es una tarea ardua que requiere de un pilotaje extremadamente suave y preciso. Pero al no haber nieve, los clavos eran más un incordio que una ayuda. Algunos se preguntarán por qué no se tomó la decisión de competir con gomas aptas para las condiciones que hubo. La explicación es más sencilla que la resolución del problema.

Este año no se pudo disfrutar de las imágenes típicas del Rally de Suecia, con los tramos envueltos en nieve. © Red Bull Content Pool

En eventos de gran envergadura, como los rallyes mundialistas, la logística y el tiempo son factores clave en los que se debe trabajar de manera férrea. Con poco tiempo de maniobra y todo el material viajando hacia Suecia, se hace prácticamente imposible llevar neumáticos de tierra, en vez de los de nieve. Estos ya están camino del parque de asistencia, así que para cuando se ve que será inevitable competir en condiciones distintas, ya no se puede cambiar de planes. Así que los pilotos se vieron obligados a competir con unas ruedas que perdían sus clavos a los pocos kilómetros, debido a los derrapajes sobre la grava y la tierra, que los arrancaban. Esto plantea un grave problema de seguridad.

Sin la adherencia óptima y conduciendo a velocidades de escándalo por las estrechas pistas nórdicas, casi es más fácil salirse a la cuneta que mantenerse sobre lo marrón. Las gomas de nieve con clavos no están pensadas para traccionar sobre piedras sueltas y barro. Además, están fabricadas para trabajar en unos rangos de temperatura inferiores a los que se tuvieron que enfrentar este fin de semana, de manera que experimentaron problemas de sobrecalentamiento, con lo que ello conlleva. Mayor desgaste y menor durabilidad, agravando el problema de seguridad.

Pero claro, en el caso de Evans, quizás fue clave competir en estas circunstancias. El galés conoce de primera mano las pistas de barro, gravilla húmeda y piedras sueltas. Son la seña característica de su rally de casa, el Rally de Gales. Pensándolo bien, no fue tan extraño que se alzara como el gran triunfador en tierras de Escandinavia. Aunque atribuir su victoria únicamente a esto, no sería justo. Elfyn Evans ha comenzado el año de una manera sensacional. Ya lo demostró en el Montecarlo, primera cita de la temporada. Allí no pudo contener los ataques de sus perseguidores y terminó cediendo ante Thierry Neuville, ganador final, y Sébastien Ogier. Pero en Suecia, sí.

Sólo algunas pistas estuvieron cubiertas de una fina capa de nieve. © Red Bull Content Pool

Lo único es que su victoria se vio un tanto ensombrecida por un joven que está llamado a ser una de las grandes estrellas del WRC en los próximos años. Kalle Rovanperä, a sus 19 años, logró su primer podio en el mundial y marcó su primer scratch, llevándose la Power Stage. Y lo hizo aguantando los ataques por la tercera plaza del hexacampeón del mundo, Sébastien Ogier. Una gran sorpresa, que no lo es tanto si observamos su precoz carrera hasta la fecha, pero que asombra por su juventud.

Por su parte, los tres pilotos favoritos, el propio Ogier, Thierry Neuville y el vigente campeón del mundo, Ott Tänak, tuvieron resultados dispares. El estonio pudo alcanzar el segundo lugar del podio, recuperando parte de terreno en la lucha por el campeonato, tras su abandono por accidente en el Montecarlo. Ogier remató la faena cosechando el cuarto mejor tiempo, mientras que Neuville tuvo que conformarse con la sexta posición, cediendo el liderato del campeonato ante Elfyn Evans. Ambos empatan a puntos, pero los resultados dan la primera posición en la tabla al galés.

Toyota, de la mano de Elfyn Evans y Kalle Rovanperä, fue la marca que más partido sacó a un Rally de Suecia distinto. © Red Bull Content Pool

No hubo casi nada de nieve, pero el espectáculo volvió de nuevo a las pistas de la provincia de Värmland. Porque sin nieve también hay paraíso. Quizás un paraíso un tanto descafeinado, con menos tramos a disputar y sin esa belleza que transmite el manto blanco, pero con unas condiciones diferentes que han dado como resultado un rally diferente. Ni mejor ni peor, símplemente, distinto. Esto no quita para que el año que viene tenga que volver el típico rally sobre nieve. El regreso de ese paraíso gélido e invernal que esta temporada hemos echado de menos.

Ott Tänak, el nuevo genio de los rallyes

Ott Tänak, el nuevo genio de los rallyes

En 1987, Kärla, un pueblo de la isla estonia de Saaremaa, vio el nacimiento del piloto que pondría fin al dominio francés en el Campeonato del Mundo de Rally. Su nombre: Ott Tänak. 32 años después, ha logrado cortar de un plumazo las rachas ganadoras de campeonatos que inició Sébastien Loeb y continuó Sébastien Ogier. Y así, conseguir el primer título mundial en automovilismo para Estonia, cuna de grandes pilotos, tanto de rally como de circuitos.

El país, a orillas del Báltico, se está convirtiendo en los últimos años en una fábrica de talentos al volante que tienen a Tänak como su mayor exponente. La tradición automovilística, compartida como otras muchas cosas con la vecina Finlandia, hermana cultural de Estonia, ha estado siempre presente, pero la llegada de pilotos con muy buenas manos a las principales categorías está dando un nuevo impulso al automovilismo estonio a nivel internacional.

La figura del expiloto Markko Märtin estuvo presente en los primeros años de la vida deportiva en rallyes de Ott Tänak. Tras proclamarse Campeón de Estonia de Rally en 2008 y 2009, puso rumbo a las categorías teloneras del WRC, dentro de la estructura de Märtin. Su paso por el Pirelli Star Driver en 2010, un programa de la FIA para apoyar a jóvenes pilotos de rally, supuso su participación en varias pruebas del PWRC con un Mitsubishi Lancer Evolution X.

Ott Tänak pilotando el Mitsubishi Lancer Evolution X en 2010

Al año siguiente, la estructura de Markko Märtin le permitió participar en el SWRC, la categoría mundialista reservada para vehículos de la clase S2000. Logró tres victorias, en Cerdeña, Alemania y Alsacia, lo que le aupó hasta el subcampeonato de la categoría. Su buen hacer le abrió las puertas de M-Sport para la última cita del año, en Gran Bretaña. Las pistas de Gales vieron los primeros pasos de Ott Tänak en el WRC, al volante de un Ford Fiesta RS WRC, con neumáticos DMACK. La marca italiana buscaba entrar en el mundial, y el piloto estonio fue su puntal dentro de la estructura de Malcolm Wilson.

2012 fue su primer año completo en el mundial. M-Sport puso todos los medios disponibles para que consiguiera los mejores resultados. Tänak era un diamante en bruto y Wilson sabía como lo tenía que pulir. Logró su primera victoria de etapa en la SS14 del Rally de Suecia y su primer resultado grande fue el podio logrado en el Rally de Cerdeña. Pero la temporada fue un contínuo sube y baja. Terminó el año octavo con 52 puntos, y al año siguiente salió de M-Sport para regresar a Estonia.

La primera experiencia de Ott Tänak en el WRC fue en el Rally de Gales de la mano de M-Sport

Realizó un programa basado en el certamen nacional de rally, poniendo en marcha su propio equipo. Recordó la esencia de la competición y su experiencia en el WRC le sirvió para aprender y retomar con fuerza su camino hacia la cúspide del automovilismo. Fichó como piloto de DMACK y volvió a formar parte de M-Sport para 2014 en WRC2, la segunda división del mundial. Sus capacidades al volante del Ford Fiesta R5 le llevaron a firmar una buena temporada. En los dos años siguientes continuó con su apredizaje, luchando contra los mejores pilotos de rally del mundo. Fue entonces cuando Martin Järveoja se convirtió en su inseparable copiloto.

En 2017, con Sébastien Ogier de compañero de equipo en M-Sport, realizó su mejor campaña hasta la fecha, terminando tercero en la clasificación final del campeonato. Sumó dos victorias en Cerdeña y Alemania, y cinco podios más. Además de Thierry Neuville, fue el único piloto en poder plantar cara a Ogier, y pronto, una leyenda de los rally se fijó en él. Una leyenda que gestionaba los designios de un gran fabricante que acababa de hacer su regreso a la especialidad. Una leyenda que le daría la oportunidad de cambiar su destino y el del certamen.

Ott Tänak pilotando el Ford Fiesta WRC de M-Sport durante el Rally de Portugal de 2017

Tommi Mäkinen supo ver el potencial del Ott Tänak, como antes lo había visto Malcolm Wilson, y le ofreció la posibilidad de liderar el proyecto de Toyota en el Campeonato del Mundo de Rally. Junto a Jari-Matti Latvala y Esapekka Lappi, condujo el destino de la marca japonesa hasta conquistar el título en el campeonato de fabricantes. Sus tres victorias consecutivas en los rallyes de Finlandia, Alemania y Turquía le hicieron soñar con la posibilidad de coronarse, pero finalmente, Sébastien Ogier volvió a someter a sus rivales, un año más.

Tras tener que conformarse con el tercer escalón en la clasificación final, 2019 se presentó como el año en el que podía tener todas las cartas a favor para llevarse la partida. Su victoria en el Rally de Suecia sentó las bases. Tänak volaba por los tramos con su Toyota Yaris WRC, y aunque tanto Ogier como Neuville le plantaban cara allá donde el coche nipón no era tan fuerte, el estonio lideró la cruzada de Mäkinen y Toyota para coronarse Campeón del Mundo de Rally. Tras seis victorias, el Rally Catalunya sentenció una temporada que encumbró a Ott Tänak al olimpo del automovilismo.

Ott Tänak y Martin Järveoja camino de la victoria en el Rally de Gales de 2019, su última victoria hasta la fecha. © Red Bull Content Pool

Ott Tänak, un piloto que ha sido capaz de poner fin a un ciclo de quince años sin que un piloto que no fuera Sébastien Loeb o Sébastien Ogier ganara el título mundial de la especialidad. Un piloto que ha devuelto a Toyota a lo más alto. Un piloto que es la punta de lanza de la expansión internacional de los pilotos estonios. El año que viene cambiará de aires y recalará en Hyundai, una estructura que le dará la oportunidad de reverdecer laureles.

Foto de portada: © Red Bull Content Pool

DTM y SuperGT, categorías de primera clase

DTM y SuperGT, categorías de primera clase

La temporada 2019 del DTM ha servido para poner a prueba el cambio de reglamentación de la categoría. El campeonato ha implementado este año por primera vez el llamado reglamento “Class One”, que regulará tanto el Deutsche Tourenwagen Masters como el Super GT japonés en un intento de igualar ambas categorías para el futuro. En el caso de la competición japonesa, será en 2020 cuando entre totalmente en vigor esta nueva normativa. La idea es igualar ambas categorías en un futuro cercano y poder abrir la puerta a eventos conjuntos.

En 2019 hemos podido disfrutar de dos citas, una en Europa y la otra en Asia, en la que los coches del Super GT y el DTM han compartido pista en carreras no puntuables fuera de campeonato. Los eventos en Hockenheim y Fuji han servido de acercamiento entre ambos a modo de espectáculo. Cabe destacar que se tuvo que implementar un sistema de balance de prestaciones debido a que los modelos del certamen nipón todavía no corrían con la especificación definitiva del nuevo reglamento.

La nueva normativa presenta motores de cuatro cilindros de última generación reemplazando a los antiguos V8 del DTM y a las diferentes configuraciones del SuperGT. Estos motores de 2000 cc son turboalimentados para así llegar a la cifra de 620 CV, casi 100 CV más que sus antecesores. Esta nueva motorización se encarga de mover los 986 Kg (1070 Kg con piloto y combustible) del coche, con lo cual, el ratio potencia/peso es brutal. Tanto, que el sistema de frenado ha tenido que ser rediseñado para soportarlo. Todo en la clásica configuración de motor delantero y tracción trasera. Con ello, el Honda NSX GT500, que disputa el Super GT, ha tenido que cambiar la disposición de su motor a una configuración delantera para adaptarse al reglamento.

Aunque mantienen la silueta de sus hermanos de calle, estos coches son maquinas de competición brutales.

Sobre el mismo concepto de carrocería de “Touring Car”, basado en los nuevos modelos de cada marca, se monta un nuevo kit aerodinámico. La parte delantera también ha sido revisada en todos los modelos para ofrecer más carga y una mejor refrigeración, tanto para los nuevos motores, como para los nuevos frenos. Además, el alerón trasero también estrena configuración, más grande y sencillo, manteniendo el sistema DRS para facilitar los adelantamientos.

Junto con estas novedades, los nuevos “Class One” también estrenan, entre otras, una cámara de visión trasera, que sustituye al espejo retrovisor dentro del cockpit, y un sistema “Push to Pass”, similar al utilizado en IndyCar, que dota al motor de 30 CV más durante un total de 60 segundos a lo largo de la carrera. Todo para mejorar, tanto la seguridad como el espectáculo de cara al aficionado, en uno de los campeonatos más prestigiosos de Europa.

La carrocería también evoluciona para una mejor aerodinámica.

Este año ha sido el de preparación, pero a partir del que viene, ambas categorías estarán listas para poder organizar carreras conjuntas, lo que abre la puerta a nuevas posibilidades. Carreras en las que las bestias japonesas y alemanas se pongan a prueba bajo uno de los reglamentos más espectaculares dentro de las competiciones de coches GT y de turismos. Una mezcla entre ambos tipos, pero nada que ver con ellos. La final del DTM en Hockenheim fue el prólogo de un libro cuyo primer capítulo se escribió en Fuji con gran éxito.

Audi, BMW, Honda, Nissan y Toyota, que reemplazará a Lexus con la vuelta de la mítica denominación Supra, compartiendo reglamento para construir auténticas máquinas de ensueño y batirse sobre el asfalto. Falta por ver si Aston Martin continuará o qué ocurrirá con las plazas del fabricante británico el año que viene. El nuevo reglamento ofrece la posibilidad a un mercadeo de motores que puede dar lugar a situaciones más que interesantes. ¿Se puede pedir más?

DTM y Super GT unidos para el evento en Fuji. © SUPER GT

Los Hypercars llegan al WEC

Los Hypercars llegan al WEC

Hace ya meses que el ACO y la FIA acordaron la jubilación de los LMP1. La categoría reina del Campeonato del Mundo de Resistencia dejará atrás, en 2020 de forma parcial y en 2021 de forma definitiva, a los radicales prototipos que hemos podido ver en los últimos años, y serán los nuevos “hypercars”, o LMH por sus siglas en inglés, los que tomen el relevo en los próximos años.

La filosofía de esta nueva reglamentación es la de acercar el mundo de la competición a la calle. Una forma de visibilizar a los fabricantes que compitan en ella de cara a una mayor repercusión comercial. Los nuevos “hypercars” o LMH (Le Mans Hypercar) derivarán de modelos que las marcas deberán homologar y fabricar para su uso de calle. Se requerirá que se fabriquen al menos 20 unidades de calle para venta al público para que el modelo pueda competir en su versión de carreras.

Los LMH podrán ser desarrollados desde cero para la competición, homologando después su versión de calle, o podrán proceder de un modelo de venta al público que ha sido adaptado para competir bajo este reglamento. En cualquier caso, estos hipercoches tendrán una potencia final de 750 CV para mover los 1100 Kg reglamentarios. El fabricante podrá elegir, además, si esta potencia procede de un motor exclusivamente térmico o si opta por un sistema híbrido.

Toyota ha diseñado el GR Super Sport como heredero natural de su programa de LMP1 para el reglamento LMH.

Dicho sistema híbrido podrá entregar hasta 270 CV de los 750 CV permitidos, y deberá estar situado en la posición original del modelo de calle. Igualmente, el reglamento dicta que esta potencia eléctrica solo se podrá usar a partir de los 120 Km/h, evitando así el uso de sistemas de tracción total aprovechando la configuración híbrida. El cuerpo, el interior y la aerodinámica gozarán de libertad de cara a su diseño para que cada marca pueda adaptar el coche a su filosofía comercial. El “BoP” o Balance de Prestaciones, se encargará de igualar el rendimiento de cada una de las opciones para mejorar la competición. Pues se espera que cada marca presente conceptos muy diferentes al contar con tanta libertad en cuanto al diseño del coche. Otro atractivo más de este reglamento.

De momento, Aston Martin ya ha presentado y probado su contendiente: el Aston Martin Valkyrie es el elegido por la marca británica. Toyota ha hecho lo propio desvelando su GR Super Sport y con sólo estas dos marcas confirmadas ya podemos intuir la variedad de opciones que permite el reglamento: el Valkyrie usará un V12 atmosférico de origen Cosworth y prescindirá del sistema híbrido, mientras que la marca nipona se encomendará a V6 Turbo Híbrido que tantas alegrías le ha dado en estos últimos meses.

Peugeot ha anunciado, en los últimos días, que se unirá a la categoría en 2022 con este render del modelo que va a usar.

Peugeot también ha confirmado su presencia en esta competición, pero lo hará a partir de 2022 con un modelo de nueva factura exclusivo para la ocasión. A falta de conocer más detalles de la montura de la marca francesa, no podemos evitar pensar en la historia reciente del fabricante en esta categoría. Esperemos que haga honor a su nombre, pues su reputación la precede.

Con todo esto, en 2020, los LMH deberán compartir pista con los LMP1 privados y servirá de transición para la abdicación de los LMP1 en favor de los “hypercars”. Se espera que estos sean algo más lentos que los brutales prototipos a los que reemplazarán, pero también se espera la llegada de más marcas a una categoría que se había quedado huérfana de ellas.

La versión de calle del Valkyrie ya se pudo ver rodar en Silverstone en una jornada de promoción de la marca.

Tres reválidas para poner el broche de oro al WRC

Tres reválidas para poner el broche de oro al WRC

Reino Unido, España y Australia. O mejor dicho, Rally de Gales, Rally Cataluña y Rally de Australia. Son las últimas pruebas del Campeonato del Mundo de Rally 2019. Las tres reválidas que restan para que dé por terminada la temporada más igualada de la última década. O incluso de más, porque hacía muchos años que no había tantos candidatos a llevarse la gloria. Hasta cuatro pilotos y tres fabricantes oficiales distintos han sabido lo que es subir a lo más alto del podio este año. Hyundai, Toyota y Citroën, con el permiso de M-Sport y sus incombustibles Ford, mantienen una batalla que deberán resolver en estas últimas citas.

El año comenzó muy bien para el campeón en título, Sébastien Ogier, haciendo muy dulce su regreso a Citroën, la marca que le dio la alternativa en el mundial hace más de diez años. Victoria en el Rally de Montecarlo, donde volvió la gran leyenda de la especialidad, Sébastien Loeb. El alsaciano lo hizo a bordo de uno de los Hyundai i20 Coupe WRC oficiales. Después, vimos una pizca de lo que Ott Tänak tenía preparado para esta temporada, llevándose el Rally de Suecia.

Ogier volvió a la senda del triunfo en México, y tras ello, Thierry Neuville tomó el relevo, con dos victorias consecutivas en Córcega y Argentina. Parecía que este podría ser el año del despunte definitivo del belga, con un coche que hasta ahora es el más equilibrado en términos generales. Pero nada más lejos de la realidad, pues a continuación llegó el festival de éxitos de Tänak y Toyota, únicamente pausado en Cerdeña.

Sébastien Ogier en el Rally de Montecarlo 2019

Allí fue Dani Sordo quien consiguió volver a ganar una cita mundialista tras casi seis años. Además, fue su primera victoria con Hyundai, la marca que le ha dado la oportunidad de poder elegir los rallyes que desea participar cada año. Una estrategia que por ahora ha beneficiado a ambos, siendo el de Puente San Miguel uno de los pilotos que más a tono está en este 2019, sin ser uno de los principales candidatos al título. No en vano, ha contribuido de manera crucial a que la marca coreana lidere la clasificación general del campeonato, con valiosos puntos en las siete pruebas que ha corrido hasta ahora.

Pero Sébastien Ogier no es hexacampeón por nada. Cuando parecía que el de Gap estaba más fuera que dentro en la lucha contra Ott Tänak, un golpe encima de la mesa, en forma de victoria, es lo que dio en Turquía. Un triunfo que recupera la moral dentro de Citroën y que le vuelve a situar en la gran batalla por el campeonato.

Thierry Neuville volando sobre los tramos de tierra de Argentina. © Red Bull Content Pool

Con todo, Tänak lidera el campeonato del mundo con 210 puntos, diecisiete más que Ogier, su más inmediato rival, y 30 tantos por delante de Neuville, que cierra el Top 3. Ellos son los primeros espadas, aunque por detrás, la lucha es encarnizada por los puestos prepodio. Si bien es cierto que Andreas Mikkelsen cuenta con una pequeña renta de ocho puntos sobre Kris Meeke, entre el quinto puesto del británico y el octavo de Esapekka Lappi, sólo hay seis puntos. Mekke, Jari-Matti Latvala, Teemu Suninen y Lappi se encuentran inmersos en una batalla espectacular que amenaza la cuarta posición de Mikkelsen.

Elfyn Evans, que no ha participado en las tres últimas citas, ocupa el novento lugar, con seis puntos sobre Dani Sordo, en décimo puesto. Ninguno de los dos está realizando el campeonato al completo, por lo que sus resultados parciales adquieren mayor importancia que su posición en el campeonato. Y en ese caso, el piloto cántabro sale mejor parado en la comparativa con el galés. Incluso con muchos de los pilotos que han competido en todas las pruebas.

Dani Sordo domando su Hyundai i20 Coupé WRC

La emoción y las luchas extenuantes contra el crono y los tiempos de los rivales han sido la tónica de estas once citas que se han disputado hasta ahora en el Campeonato del Mundo de Rally. La normativa y la igualdad mecánica entre Hyundai, Toyota y Citroën ha permitido, además de luchas, batalla al segundo y fallos de los rivales como consecuencia de una presión que no se veía desde hace bastante tiempo. El mundial vuelve a ser ese escenario de grandes luchas.

Por delante, tres oportunidades para ver quien se lleva el gato al agua. Ott Tänak, Sébastien Loeb o Thierry Neuville. Toyota, Citroën o Hyundai. Tres pilotos y tres marcas que intentarán todo para demostrar que son los mejores de la especialidad a nivel mundial. Si gana Loeb, será su séptimo título, y se pondría a tiro de los nueve de Loeb. Si ganan Tänak o Neuville, sería el primero para cualquiera de los dos. Así que el aliciente es máximo. ¡Y nosotros que lo vamos a disfrutar!

Jari-Matti Latvala trazando uno de los tramos del Rally de Montecarlo

Foto de portada: © Red Bull Content Pool