Dries Vanthoor y Charles Weerts se coronan en Barcelona

Dries Vanthoor y Charles Weerts se coronan en Barcelona

Después de una jornada marcada por la lluvia y la tempestad, el domingo del Festival de la Velocidad de Barcelona llegó con un sol radiante en el horizonte. El último día de competición del GT World Challenge Europe en el Circuit de Barelona-Catalunya trajo la decisión final en la pelea por el título de la copa Sprint del campeonato, con Dries Vanthoor y Charles Weerts proclamándose campeones. A su vez, su conjunto, el Belgian Audi Club Team WRT, se alzó con el título reservado a los equipos.

Los primeros en salir a la pista fueron los pilotos del GT World Challenge Europe para disputar las dos sesiones de calificación que tenían que decidir las parrillas de salida para las carreras de hoy. Albert Costa se encargó de poner a su Lamborghini #163 de Emil Frey Racing en la primera posición en la Q2, después de saborear las mieles del triunfo ayer, en un último empujón por pelear por la gloria absoluta. Raffaele Marciello en el Mercedes #88 de AKKA ASP y Frederic Vervisch con el Audi #66 de Attempto Racing completaron el Top 3.

En la última sesión de calificación, fue el italiano Marciello el que se hizo con la Pole Position para la última carrera al Sprint de la temporada, por lo que el Mercedes #88 de AKKA ASP, que comparte con Timur Boguslavskiy, arrancó desde el frente del pelotón. En segunda y tercera posición lo hicieron los dos coches principales de la estructura belga WRT, el Audi #31 de Kelvin van der Linde y Ryuichiro Tomita y el Audi #32 de Dries Vanthoor y Charles Weerts, los líderes del campeonato. El Lamborghini #163 de Albert Costa y Giacomo Altoè logró la cuarta posición. Por lo tanto, la lucha estaba al rojo vivo.

Salida de la segunda carrera del fin de semana.

La segunda carrera del campeonato, dentro del Festival de la Velocidad de Barcelona, comenzó con Albert Costa desde la primera posición, la cual mantuvo en cuanto el semáforo pasó a verde. La primera vuelta fue un tanto accidentada, con el Audi #55 de Attempto Racing quedándose fuera de carrera en la primera curva por un toque, y un incidente entre Mikaël Grenier y Eddie Cheever que terminó con las opciones del Ferrari #93 de Sky Tempesta Racing.

Costa quiso mantener las opciones desde el principio y fue aumentando la ventaja sobre Maro Engel. El alemán no podía seguir al español y poco a poco se le acercaba Frederic Vervisch, que comenzó a meterle presión hasta que logró pasar adelante. En el siguiente grupo, los otros contendientes al título se vigilaban de cerca, peleando por la cuarta posición.

Después de realizarse las paradas en boxes para el cambio de pilotos, apareció el Safety Car debido a la salida de pista del Mercedes #18 en la curva 4. Una vez se relanzó la carrera, Giacomo Altoè pudo recuperar el grandísimo ritmo que había impuesto Albert Costa en el primer relevo para consagrar una más que posible victoria, alejándose de Nicolas Schöll. A su vez, Ryuichiro Tomita presionó a Timur Boguslavskiy, pero el japonés no pudo pasar al ruso. Finalmente, el Lamborghini #163 de Emil Frey Racing, pilotado por Albert Costa y Giacomo Altoè, cruzó la línea de meta en primera posición, seguido del Audi #66 y el Mercedes #4.

El Lamborghini #163 lidera la carrera, por delante del Audi #66.

Esto dejaba la pelea por el título muy abierta y con los contendientes en apenas muy pocos puntos. Pero a pocos minutos del comienzo de la tercera carrera, Dirección de Carrera anunció una sanción de 35 segundos para el Lamborghini #163 y el Mercedes #4 por irregularidades en el procedimiento del Pit Stop, por lo que perdían la victoria y el podio, respectivamente; y también sus pilotos quedaban automáticamente fuera de la batalla por el campeonato.

De esta guisa, comenzó la última prueba del año de la copa Sprint del GT World Challenge Europe. Raffaele Marciello arrancó perfectamente desde la Pole Position, mientras el desastre se mascaba en mitad del pelotón. Una sucesión de toques desafortunados terminaron mandando al Ferrari #93 de Sky Tempesta Racing contra el muro de la recta principal. Salió el Coche de Seguridad mientras los comisarios retiraban las innumerables piezas que quedaron esparcidas sobre el asfalto. Una vez se dio bandera verde, Marciello no fue rival para el resto, que vieron como el italiano volaba con el Mercedes #88 de AKKA ASP.

Raffaele Marciello al volante del Mercedes #88 de AKKA ASP, en primera posición durante la tercera carrera.

Por su parte, Dries Vanthoor se mantuvo en una cómoda segunda posición que les servía a él y a su compañero de volante, Charles Weerts, para alzarse con el trofeo de campeones. Pero no todo estaba decidido, puesto que se comenzaron a investigar varias acciones acaecidas durante la salida y el proceso de Safety Car que podían dar al traste con las aspiraciones de algunos. Sin embargo, la carrera continuó ajena a estas posibles decisiones, con Timur Boguslavskiy tomando el volante del Mercedes líder.

A pocos minutos del final, Ricardo Feller se prometió dar espectáculo sobre el asfalto y así lo hizo. En un intento de Giacomo Altoè por adelantar a Tomita, fue el suizo el que se deshizo de su compañero de equipo y empezó a presionar al japonés. Este se defendió, pero Feller era mucho más rápido y terminó por pasarle para ascender a la tercera posición del podio. A su vez, Charles Weerts se acercó peligrosamente a Boguslavskiy, pero el ruso mantuvo un cierto colchón que fue suficiente para que él y Raffaele Marciello llevaran al Mercedes #88 de AKKA ASP a la victoria. Vanthoor y Weerts entraron segundos, resultado suficiente para garantizarles la consecución del campeonato. Feller y Grenier salvaron el podio para Emil Frey Racing.

Los mecánicos de WRT celebran con Dries Vanthoor el campeonato.

Con este glorioso espectáculo ha terminado una nueva edición del Festival de la Velocidad de Barcelona, en un año en el que la situación sanitaria ha obligado a celebrarlo a puerta cerrada. Ha sido una lástima, porque la emoción vivida ha sido de escándalo y la pelea por la copa Sprint del GT World Challenge Europe ha deparado grandes momentos de tensión y disfrute. La próxima cita del campeonato serán las 24 Horas de Spa, una de las carreras míticas del mundo de la resistencia y los GT.

La coexistencia de dos series en el GT World Challenge Europe

La coexistencia de dos series en el GT World Challenge Europe

El GT World Challenge Europe puede presumir de ser uno de los campeonatos de GT más importantes del mundo. El esfuerzo realizado en estos años por SRO ha sido determinante para que el certamen se haya consolidad, aún a pesar de la marcha de la empresa relojera Blancpain, principal apoyo hasta el año pasado. El cambio de denominación ha sido un pequeño revulsivo en una temporada marcada por las limitaciones y la incertidumbre.

Uno de los ejes sobre los que pivota el campeonato es la peculiaridad de que dentro del mismo se engloban dos subcertámenes. Por un lado está la serie Sprint, heredera del extinto Campeonato del Mundo de GT1 y de la Copa Sprint de las Blancpain GT Series. Bajo su paraguas se disputan diferentes carreras en formato de corta duración y máxima intesidad, en las que lo más importante es ir con el pie a fondo de principio a fin.

Por el otro, se encuentra la serie Endurance, de un carácter similar a las pruebas de resistencia, con carreras de mayor distancia en las que hay que saber gestionar lo que cada equipo tiene y trabajar con la estrategia para lograr la gloria. Son dos conceptos que, unidos, han sabido capitalizar la atención de un mundo, el de los GT, absolutamente atomizado y con una competencia enorme. Con ello, se han puesto a un nivel tan alto que es imposible para otros campeonatos de la misma especialidad rivalizar con ellos, aunque no faltan los candidatos, al menos en Europa.

Logo del GT World Challenge Europe.

Tanto el alemán GT Masters como el español International GT Open tienen una política muy parecida, con carreras de alto voltaje y pilotos de sobrada calidad. Su filosofía basada en el protagonismo de los equipos privados ha funcionado de manera excelente en los últimos tiempos y, aunque las marcas no prestan apoyo oficial a las estructuras, sí cuentan con su respaldo. Y esto es algo que lo hace diferente y le da un extra de solvencia.

La coexistencia de las series Sprint y Endurance permite, bajo otro punto de vista, crear un ambiente competitivo en el que tanto equipos como pilotos pueden participar. Con un calendario que define hacia cuál de las dos copas se destina cada una de las citas, no existen solapamientos de carreras y ambas pueden gozar de todo el protagonismo en fechas diferentes. Así pues, con ocho eventos este año, cuatro pertenecen a la copa Sprint y las otras cuatro a la Endurance.

Los potentes GT3 del campeonato esperan a que se ponga en verde el semáforo para salir a pista.

Las 3 Horas de Imola, 6 Horas de Nürburgring, 24 Horas de Spa y 1000 Km de Paul Ricard (6 horas) puntúan para Endurance, siendo carreras de una longitud similar -salvo la de Imola- a las del Campeonato del Mundo de Resistencia o el campeonato de la IMSA, en Norteamérica. Por su parte, las citas de Misano, Magny-Cours, Zandvoort y Barcelona son de la serie Sprint, disputándose en esos fines de semana tres carreras de una hora de duración en el caso de los eventos italiano y español, y dos en el de los francés y neerlandés.

Por ello, también existen dos clasificaciones diferenciadas. Hasta la anterior fecha en Zandvoort, tercera ronda de la serie Sprint y quinta del GT World Challenge Europe, Kelvin van der Linde y Mirko Bortolotti lideraban la general en Endurance; mientras que Dries Vanthoor y Charles Weerts lo hacían en la Sprint. Y a su vez, existe una tercera clasificación que engloba a las dos, en la que van der Linde lidera en solitario.

Dos GT3, un Audi y un Porsche, pelean por posición en Spa.

De esta manera, el certamen consigue dar popularidad a las dos variantes en las que los coches de GT han competido históricamente, las carreras al sprint y las de resistencia. Los GT3 que las disputan son vehículos capaces de rendir en perfectas condiciones en ambas vertientes. Pero hay una pega a todo esto. Y es que es más complicado entender la idiosincrasia del campeonato si no se sigue de manera contínua, lo cual no quita que prestar atención al GT World Challenge Europe pueda ser una experiencia automovilística enriquecedora que abra las puertas al mundo de los GT a numerosos aficionados a las carreras.

Albert Costa y Giacomo Altoè triunfan a la primera en Barcelona

Albert Costa y Giacomo Altoè triunfan a la primera en Barcelona

El Festival de la Velocidad de Barcelona ha dado comienzo a su actividad competitiva este sábado, con las primeras sesiones de calificación y primeras carreras de los cuatro campeonatos que participan: GT World Challenge Europe, Formula Renault Eurocup, TCR Europe y Lamborghini Super Trofeo. En el primero de ellos, Albert Costa y Giacomo Altoè se han llevado la victoria en la primera carrera, comenzando de forma magnífica el fin de semana.

El día ha amanecido con nubes cubriendo el cielo de Montmeló, provocando una disminución de la temperatura y una constante amenaza de lluvia. Tras las pruebas del viernes, llegó el momento de ver poner a los participantes las cartas sobre la mesa. El principal certamen de GT desarrolló una sesión de precalificación durante la mañana en la que se empezaron a vislumbrar los potenciales candidatos a la victoria en las tres carreras previstas estos días. El Mercedes #88 del equipo AKKA ASP fue el más rápido, seguido del Audi #32 y del Audi #25. Por su parte, el Lamborghini #163 del español Albert Costa y su compañero Giacomo Altoè logró el sexto mejor crono.

La mañana dio transcurso a un mediodía pasado por agua, con la meteorología jugando sus bazas para convertir la primera calificación del fin de semana en una auténtica lotería. Minutos antes de comenzar la sesión, empezaba a llover y poco a poco se fue mojando la pista. Ricardo Feller se vio beneficiado al marcar un buen registro al principio y se hizo con la Pole Position para el Lamborghini #14 de Emil Frey Racing. Por su parte, Luca Stolz firmó el segundo mejor crono, colocando al Mercedes #4 de HRT en la primera fila de la parrilla. Giacomo Altoè terminó tercero para consagrar un Top 3 protagonizado por Lamborghini.

La lluvia marcó el desarrollo de la sesión de calificación. Foto: Media GT World Challenge Europe.

La lluvia paró, así que el paso de las horas y la disputa de carreras de los demás campeonatos, con una Formula Renault Eurocup que se comió el grueso de la tempestad, dejó la pista cada vez más seca. La primera manga del fin de semana dio comienzo con un carril relativamente seco, pero con retazos de humedad en el asfalto. Ricardo Feller arrancó perfectamente, pero mejor todavía lo hizo Giacomo Altoè, que superó a Luca Stolz para emparejarse con el primer Lamborghini. Sin embargo, ambos coches del equipo Emil Frey Racing se fueron un poco largos en la segunda curva, lo que hizo que Jim Pla superara a Altoè, aunque Feller pudo mantener la punta.

Las luchas por detrás de los tres primeros se fueron sucediendo, pero el Ferrari #93 de Sky Tempesta Racing provocó la salida del Coche de Seguridad tras quedarse empanzado en la escapatoria de la curva 5. Esto hizo que las batallas se pausaran momentáneamente, aunque regresaron a su intensidad en cuanto ondeó la bandera verde. Altoè empezó a presionar a Pla y por detrás, Luca Stolz peleaba con los otros dos Mercedes de AKKA ASP.

Una vez se abrió la ventana de paradas, Emil Frey Racing ordenó entrar a sus dos coches. Mikaël Grenier y Albert Costa relevaron a Ricardo Feller y a Giacomo Altoè, respectivamente. La jugada estratégica fue perfecta, puesto que el Lamborghini #163 subió a la segunda posición y ambos GT3 italianos pasaron a liderar la prueba.

Salida de la primera carrera del GT World Challenge Europe en el Circuit de Barcelona-Catalunya.

Costa mantuvo una presión constante sobre Grenier, achuchándolo curva tras curva. Se estaban jugando la victoria por escasos metros y el ritmo del piloto español era bastante más rápido que el del líder de carrera. Finalmente, el catalán adelantó a su compañero de equipo y pudo abrir un margen para construir una ventaja sólida en cabeza. Las escaramuzas entre los Mercedes y los Audi daban la tónica de emoción en el grupo medio, con Dries Vanthoor y Maro Engel intentando adelantar al Mercedes de Benjamin Hites, que estaba defendiendo con maestría la cuarta posición.

De súbito, el Bentley #108 experimentó problemas mecánicos que lo obligaron a parar en la chicane, soltando mucho humo de la parte delantera donde se ubica el propulsor. Dirección de carrera sacó el Safety Car, lo cual redujo la ventaja de Albert Costa a cero. Pero el tiempo seguía descontándose y para cuando se pudo reemprender la marcha, sólo faltaba una vuelta. Grenier lo dio todo, pero el español cruzó en primera posición la línea de meta, firmando una gran victoria, junto a Giacomo Altoè, para Lamborghini y Emil Frey Racing. El #14 de Ricardo Feller y Mikaël Grenier terminó segundo y el Mercedes #88 de Raffaele Marciello y Timur Boguslavskiy logró el tercer escalón del podio.

Los dos Lamborghini de Emil Frey Racing entraron casi en paralelo en meta. Foto: Media GT World Challenge Europe.

En cuando al resto de campeonatos, Victor Martins consiguió la victoria en la primera carrera de la Formula Renault Eurocup, seguido de un Caio Collet que realizó una gran remontada bajo la lluvia. David Vidales tuvo un mal día con problemas en los frenos y acabó undécimo. En el TCR Europe, Mike Halder firmó el triunfo, con el español Pepe Oriola segundo y Sami Taoufik tercero. En el Lamborghini Super Trofeo, la carrera fue ganada por Kevin Gilardoni, con el local Guillem Pujeu en décima plaza. Mañana será el último día del Festival de la Velocidad de Barcelona, el momento para decidir a los campeones de la copa Sprint del GT World Challenge Europe.

Los GT y el DTM afrontan la nueva normalidad

Los GT y el DTM afrontan la nueva normalidad

Poco a poco se va acercando el momento de volver a disfrutar de las carreras. De momento tendrá que ser desde casa, pues los eventos a puerta cerrada se van a ir sucediendo debido a las medidas de contención contra el COVID 19. Los principales campeonatos de GT se preparan para afrontar la nueva normalidad con la esperanza de poder disputar las fechas reprogramadas de sus calendarios y conseguir completar un número decente de pruebas.

El GT World Challenge afrontará este año su primera temporada sin el apoyo del fabricante de relojes y artículos de lujo Blancpain, en medio de la incertidumbre por la expansión del SARS-CoV-2. La mayor fuente de preocupación viene a raíz de las dudas sobre algunos equipos, incapaces de hacer frente a los costes de una nueva temporada en mitad de una crisis económica de la que se desconoce su duración e intensidad. Los problemas financieros ya están llamando a la puerta y las dudas pueden provocar la parálisis de los programas deportivos de ciertas estructuras.

En un intento por paliar lo que está por venir y contener los gastos, la organización del campeonato, con Stéphane Ratel a la cabeza, ha publicado un nuevo calendario que comenzará en el mes de julio con las 3 Horas de Monza, válida para la Endurance Cup. En lo que respecta a la fecha española, el Circuit de Barcelona – Catalunya vivirá la gran fiesta del automovilismo del Festival de la Velocitat de Barcelona del 9 al 11 de octubre, siendo una prueba válida para la Sprint Cup.

El trío de ganadores de la cita del año pasado del Festival de la Velocitat de Barcelona: Albert Costa, Andrea Caldarelli y Marco Mapelli. Foto: Escudería Targa Iberia / Manu Lozano

La gran novedad vendrá de la mano de la carrera estrella del certamen, las 24 Horas de Spa. Debido a su aplazamiento para el mes de octubre, la reconfiguración de fechas ha provocado que haya tenido que ser pospuesta para el fin de semana del 24 y 25 de octubre, días en los que en Europa se realizará el cambio de hora. Para pasar del horario de verano al de invierno, se retrasará una hora el reloj, por lo tanto, a las tres de la mañana serán las dos. De esta manera, la carrera aumentará en una hora su duración, pasando a ser de 25.

Una situación similar se vive en el International GT Open, como ya comentamos en el artículo sobre los campeonatos con base en España. El nuevo calendario cuenta con seis fecha a celebrar entre agosto y noviembre, comenzando en Hungaroring y rematando la faena en Montmeló. El GT Cup Open Europe, su categoría hermana, compartirá calendario, salvo en la cita que está previsto disputar en el Red Bull Ring, quedando en cinco fechas. La empresa organizadora, GT Sport, con Jesús Pareja a la cabeza, fue de las primeras en tomar decisiones para paliar los efectos de la pandemia, mucho antes de que esta golpeara nuestro país. Desde entonces, la organización ha ido dando pasos pequeños pero firmes para tratar de comenzar la temporada en cuanto sea posible.

Los GT del International GT Open surcan la recta de meta de Montmeló el año pasado. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Oficialmente, se trata de un campeonato de turismos, pero la realidad es que sus coches se asemejan más a los GT. Por ello, es justo hablar del DTM y cómo el famoso campeonato alemán ha ido bregando con las dificultades de la situación que vivimos en todo el planeta. ITR, el ente promotor bajo la batuta de Gerhard Berger, suspendió los entrenamientos de pretemporada que habían de celebrarse en Italia, para aplazar posteriormente el inicio del campeonato.

El nuevo calendario contempla el comienzo de la temporada a principios de agosto en la pista belga de Spa-Francorchamps, antes de celebrar dos rondas consecutivas en Lausitzring. El mes de septiembre tendrá una fecha en Assen y dos seguidas en Nürburgring, donde se utilizarán dos variantes distintas del circuito. Finalmente, el trazado de Zolder protagonizará octubre, antes de cerrar la temporada en Hockenheimring, en noviembre. Se tomarán medidas extraordinarias de seguridad para evitar posibles contagios y las primeras carreras serán a puerta cerrada.

El DTM se prepara para afrontar una nueva temporada plagada de incertidumbre. Foto: DTM

Por su parte, el DTM Trophy, campeonato hermano que llega este año para actuar de categoría telonera y hervidero de futuros pilotos y equipos, compartirá seis fechas del calendario con el DTM. Además, hace unos días se anunció el ingreso del piloto catalán Marc de Fulgencio en el certamen, dentro de la estructura Leipert Motorsport, al volante de un Mercedes AMG GT4. De Fulgencio tratará de luchar por el trofeo para menores de 22 años, que tiene como premio un test con un coche del DTM.

Respecto al Super GT, el nuevo calendario contará con carreras en únicamente tres circuitos: Fuji Speedway, Suzuka y Motegi. El trazado a los pies del Fujiyama verá cuatro pruebas, comenzando allí el campeonato a mediados de julio. En agosto, volverá a acoger una nueva cita, antes de desplazarse para competir en Suzuka. Motegi tomará el relevo en septiembre, para volver a continuación a Fuji. A finales de octubre y en noviembre, el certamen describirá un tríptico en las pistas antes mencionadas, comenzando en Suzuka, continuando en Motegi y celebrando el fin de fiesta en el Fuji Speedway.

Cada vez queda menos para volver a disfrutar de las luchas cuerpo a cuerpo en el Super GT

Por lo pronto, los principales equipos ya están probando sus coches en distintos circuitos a lo largo y ancho del continente. Tanto unos campeonatos como otros, sea el GT World Challenge, el International GT Open, el DTM o el Super GT, así como los campeonatos continentales o nacionales, están a las puertas de comenzar una temporada que por momentos parecía que no se iba a poder disputar. Los retrasos y cancelaciones provocaron muchas dudas que, ahora sí, comienzan a disiparse. No en vano, este fin de semana se disputa en Nürburgring la primera prueba de su certamen, el NLS. Los GT ya están listos para volver a hacernos disfrutar con su magia.

Foto de portada: Escudería Targa Iberia / Manu Lozano

Ajustando la brida

Ajustando la brida

Como en toda competición, en el deporte del motor es importante la igualdad entre los competidores. Generalmente, una mayor igualdad implica un mayor espectáculo, cosa que suele hacer a la categoría en cuestión más atractiva. Sin embargo, a veces es difícil igualar el rendimiento de varios coches, de diferentes fabricantes y configuraciones. Hay muchas maneras de buscar ese equilibrio, pero una de las más extendidas sea, quizás, igualar el rendimiento del motor con las más que conocidas bridas.

En una misma categoría o campeonato, pueden aparecer diferentes tipos de motores, ya sea por cilindrada, configuración o disposición. Las diferentes opciones pueden ofrecer diferentes cifras de potencia, lo que podría condicionar el desarrollo de la competición. Por eso es importante poder regular el rendimiento del motor según el coche, y así hacer que todos los participantes puedan luchar en una cierta igualdad de condiciones. Al menos en cuanto al motor se refiere.

En los motores térmicos el combustible se mezcla con el aire, que aporta oxígeno, para así producir una pequeña combustión. Esa combustión es la que libera la energía que al final moverá las ruedas de nuestro coche. A grandes rasgos, y simplificando mucho la ecuación, las cantidades en las que se mezclen estos componentes condicionarán la potencia obtenida, así que limitar uno de esos factores afectará directamente al rendimiento del motor y por tanto del coche.

En los campeonato de GT, por ejemplo, la cantidad de motorizaciones disponibles es enorme. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Y ahí es donde se aplica el uso de las bridas. Tanto el aire como el combustible se dirige hacia la cámara de combustión a través de conductos. De forma muy simplificada, el caudal de un conducto depende del área transversal de este conducto y de la velocidad a la que el flujo pasa por él. La brida se usa para limitar el diámetro del conducto, y por tanto del área transversal. Eso hará que la cantidad de aire que pueda pasar por el conducto sea menor. Una menor cantidad de aire implicará que el aporte de combustible también deberá ser menor para que este se queme de forma eficiente. Al final, la potencia en este caso será menor o mayor según el diámetro de la brida, así podremos regular la potencia de una forma más o menos sencilla.

Un ejemplo claro del uso de este sistema lo vemos en las competiciones de rally. Aunque en las categorías más altas de esta disciplina los motores ya están bajo reglamentaciones muy estrictas, las bridas se siguen utilizando para conseguir una igualdad máxima entre las potencias de los participantes. Como ejemplo, en el caso de los WRC y aunque los motores deben ser de 1.6 L, la brida del conducto de aire del turbo está limitada a 36mm de diámetro. Y el uso de estos restrictores se hace especialmente patente en campeonatos nacionales y regionales. En ellos, la reglamentación de motores no es tan estricta y la variedad de motorizaciones es enorme, lo que implica una mayor necesidad de igualar rendimientos.

Regular la potencia de las diferentes motorizaciones favorecerá la igualdad. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Hay infinidad de campeonatos que usan este sistema para igualar las condiciones de competición. Además, la aerodinámica, el peso e incluso la capacidad del tanque de combustible pueden complementar a las limitaciones del motor. Todo para buscar la máxima igualdad y pelea en pista, para que el aficionado se levante del asiento al ver una de esas batallas. Pero sobretodo para que los mejores pilotos sigan haciendo historia.

 

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)