Aquellos maravillosos GT1

Aquellos maravillosos GT1

Hubo un tiempo en el que el mayor campeonato internacional de GT contaba con las máquinas más poderosas que nunca se habían construido. Las bestias más salvajes que los fabricantes se atrevieron a desarrollar. Eran los GT1, los más potentes Gran Turismo que ha visto la historia, con sus brutales motores y espectaculares carrocerías. Tuvieron el estatus de Campeonato del Mundo de la FIA y atronaron con su exquisito sonido algunos de los circuitos de carreras más impresionates del planeta.

Corría el año 2009 cuando la Federación Internacional de Automovilismo y SRO se lanzaron a crear el Campeonato del Mundo de GT1, subiendo al máximo escalafón al exitoso FIA GT Series. Para ello, separó las categorías GT1 y GT2, creando dos escalones y añadiendo el Campeonato de Europa de GT3 como certamen telonero en las citas por el Viejo Continente. Sería en 2010 cuando diera la luz con seis fabricantes confirmados: Maserati, Ford, Aston Martin, Nissan, Lamborghini y Chevrolet.

Aunque hubo varios problemas en el calendario acerca de algunas de sus fechas y circuitos disponibles, finalmente se dio el pistoletazo de salida en Abu Dhabi. La pista de Yas Marina sirvió como gran anfitrión de la primera carrera del mundial de GT1. Para ello, se establecieron dos mangas de una hora de duración por fin de semana, una primera de calificación y una segunda de cara al campeonato, aunque ambas daban puntos para la general.

Ford GT1.

Los escenarios resultaban cuanto menos escalofriantes. A los míticos y reconocidos circuitos de Spa-Francorchamps, Nürburgring o Silverstone, se sumaron Navarra, Portimao, Brno o Potrero de los Funes, un sinuoso trazado rutero que, como las antiguas pistas que se formaban uniendo las carreteras entre varios pueblos, seguía las formas de un lago rodeado de rápidas vías asfaltadas, incluyendo unas reviradas horquillas al más puro estilo de un puerto de montaña.

Era allí, en aquellos parajes, algunos con una larga historia automovilística detrás y otros de nuevo cuño, donde los GT1 brillaban con todo su esplendor. No era necesario nada más, la máquina y la pista. Y los geniales pilotos que les sacaban todo el jugo a sus increíbles monturas de potencia desbocada. Caballos y más caballos daban vida a los enormes motores, algunos V12, que portaban a la espalda, generando sensaciones de otro tiempo.

Aston Martin DBR9 GT1.

La premisa era sencilla. Los coches debían sacar todas sus prestaciones en carreras al sprint, dando todo su poderío en una lucha sin cuartel de alta intensidad. El resultado no podía ser otro: espectáculo. Con unas formas aerodinámicas bien labradas, los GT1 eran auténticos prototipos de competición que nada tenían que envidiar a otros coches contemporáneos de otras especies. Los grandes propulsores se encargaban de dar la puntilla con sonidos de antaño que destrozaban los tímpanos de los presentes.

Pero la idea no terminó de cuajar. Aquellos sensacionales coches de carreras eran muy caros y costosos de mantener. Además, la FIA obligaba a fabricar un número mínimo de unidades homologables para su matriculación y uso en la vía pública. Así que algunos fabricantes empezaron a echarse atrás. No les salía rentable el desarrollo para la exposición mediática que tenían. Y tampoco a los equipos. Recorrer largas distancias hacia continentes lejanos aumentaba los gastos de una manera que muy pocos se podían permitir.

Maserati MC12 GT1, el más espectacular de todos.

Y así, sin decir adiós, se marcharon. Los GT1 fueron reemplazados progresivamente por los GT3 y perdieron el estatus de Campeonato del Mundo. Su música desapareció y los aficionados nos quedamos huérfanos de su presencia. Porque por un tiempo pudimos soñar despiertos con esos ingenios que surcaban el asfalto a alta velocidad, convirtiendo el tiempo en un suspiro y las carreras en magia.

Novedades en el regreso del Campeonato del Mundo de Rallycross

Novedades en el regreso del Campeonato del Mundo de Rallycross

Este fin de semana, el Campeonato del Mundo de Rallycross disputará su primera cita de la temporada 2020 en el circuito sueco de Höljes. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez en la que las bestias del World RX atronaron una pista de carreras con sus espectaculares batallas, pero la pandemia de COVID 19 ha supuesto retrasar el calendario y cancelar varias de sus fechas. Finalmente, el Rallycross de Suecia abrirá el año con una doble ronda en sábado y domingo.

Para tratar de paliar las numerosas bajas que la crisis sanitaria ha provocado en el calendario, la Federación Internacional de Automovilismo e IMG, promotor del campeonato, acordaron acotarlo a Europa y realizar tres citas dobles en Suecia, Finlandia y Letonia, coincidiendo con las tres primeras fechas. Además, la adición del Rallycross de Finlandia, en Kouvola, fue una esperada noticia tras varios años de ausencia. Lo hace para sustituir al Rallycross de Francia, cuyos organizadores cancelaron por las dificultades para poder llevar a cabo las medidas de restricción de contagios en Lohéac.

Tras superar esas tres fechas con doble dosis de espectáculo, la caravana del mundial pondrá rumbo al circuito de Spa-Francorchamps, a principios de octubre, para comenzar tres semanas de máximo esfuerzo y trabajo. El Rallycross de Benelux abrirá una maratón de tres citas en apenas 21 días, seguido del Rallycross de Portugal, en la pista de Montalegre; y del Rallycross de Cataluña, en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Después, habrá que esperar mucho tiempo, casi dos meses, para celebrar la última prueba en el legendario Nürburgring. El Rallycross de Alemania dará carpetazo a esta extraña temporada y está por ver si no será sobre un tupido manto de nieve.

Los hermanos Hansen defenderán el título de campeones este año.

En cuanto a la participación, serán un total de seis equipos, con dos coches cada uno, los que batallarán por el campeonato de equipos, además de varios competidores individuales, para conformar un total de 17 vehículos y pilotos, al menos en esta primera ronda en Höljes. Los vigentes campeones, el Team Hansen y Timmy Hansen, volverán para defender su corona con los Peugeot 208 RX, y con Kevin Hansen repitiendo un año más en el equipo familiar.

GRX Taneco volverá a contar con su pareja de pilotos, Niclas Grönholm y Timur Timerzyanov, además de las facilidades del preparador SET Promotion, que se encargará de nuevo de dar una estructura técnica al equipo. Además, tendrán un tercer Hyundai i20 Supercar, que operará bajo la denominación de GRX Set y contará, de manera confirmada, con Krisztián Szabó en la dos primeras rondas en Suecia y con Juha Rytkönen en las de Finlandia.

El Hyundai i20 de GRX Taneco que pilotará Niclas Grönholm.

Esta temporada, la estructura de Guerlain Chicherit y FORS Performance, GCK, tendrá bajo su paraguas a dos equipos completos y dos inscripciones de piloto único. Por un lado, Monster Energy RX Cartel, el equipo de Liam Doran y del subcampeón del año pasado, Andreas Bakkerud, pasa a estar bajo el amparo de GCK, y ambos pilotos manejarán sendos Renault Mégane RS RX. Y por el otro lado, estará el conjunto UNKORRUPTED, donde militarán el propio Chicherit y Rokas Baciuška, pilotando los Renault Clio RS RX. Además, Anton Marklund repetirá con uno de los Mégane RS RX y se espera que Kevin Abbring haga lo propio, de forma puntual, con un tercer Clio RS RX.

La estructura alemana Münnich Motorsport ha tomado la decisión de entrar de lleno con dos Seat Ibiza RX para pelear con todas las garantías por el campeonato. Junto a Timo Scheider, se alineará el propio responsable de la estructura, René Munnich. Y un nuevo equipo se suma este año, el KYB Team JC, con el apoyo técnico de JC Raceteknik. Contarán con los servicios de Robin Larrson y un Janis Baumanis que se perderá la primera cita en Höljes y puede que alguna más, por las restricciones de viajes provocadas por la crisis sanitaria mundial. Su lugar lo ocupará el Campeón del Mundo de Rallycross de 2016, Mattias Ekström, que volverá a ponerse al volante de uno de los Audi S1 Supercar.

Los Renault Clio RS RX de UNKORRUPTED, uno de los dos equipos dentro de la estructura de GCK y FORS Performance.

Además, Johan Kristoffersson, dos veces Campeón del Mundo de Rallycross, regresa este año al World RX con su propio equipo y pilotando un Volkswagen Polo GTI RX. Por su parte, Jani Paasonen llegó a un acuerdo con el conglomerado de empresas Ferratum para crear un equipo con vistas a 2021. Por lo pronto, competirá en varias citas esta temporada con un Ford Fiesta Supercar. La última novedad viene de la mano de Sebastian Eriksson, ganador del Rallycross de Suecia el año pasado, que regresa a la misma prueba con un Honda Civic Coupé preparado por Olsbergs MSE.

Cada fin de semana del Campeonato del Mundo de Rallycross estará regado con grandes momentos de emoción y espectáculo. Junto al World RX y la principal categoría Supercar, competirán el Campeonato de RX2 Series, el Campeonato de Europa de Rallycross y el novedoso Projekt E, el nuevo certamen de rallycross 100% eléctrico. Sin embargo, no será hasta la cuarta cita cuando se permitirá, a priori, el acceso de personas externas a la organización del certamen y participantes. Quizás en ese momento, se permita la entrada de público, algo que no está ni mucho menos garantizado. Por ahora, los eventos se disputarán a puerta cerrada.

La aventura europea de Marc de Fulgencio

La aventura europea de Marc de Fulgencio

Tras varios años probando suerte en diferentes categorías de vehículos de turismo y GT, esta temporada será muy especial para Marc de Fulgencio. El piloto catalán va a dar un gran salto adelante en su carrera deportiva al disputar el novedoso DTM Trophy, la categoría telonera del prestigioso DTM. Será su primera gran incursión internacional y tratatá de luchar por un trofeo que podría regalarle un test con un coche del certamen principal.

De Fulgencio nació en 1999 y su pasión por las carreras y el automovilismo viene por vía genética. Su padre, José Miguel de Fulgencio, también fue piloto de carreras y uno de los protagonistas en la anterior época del Campeonato de España de Turismos. Por su parte, Marc cuenta con una buena experiencia al volante de los Renault Clio de competición, tras participar durante varias temporadas en la Copa Clio española y en algunas rondas del certamen francés.

En 2017, participó en el Campeonato de España de Resistencia, terminando en décima posición en la clasificación general de la Clase 1. Al año siguiente, repitió en el GT-CER disputando las dos últimas citas en Navarra y el Jarama, compaginándolo con la Copa Clio y la Copa Kobe, en la que terminó subcampeón, en un intenso programa anual que también le vio competir en los 500 Km de Alcañiz y en las 24 Horas de Barcelona.

Marc de Fulgencio pilotando el Renault Clio en la Copa Clio española.

En 2019, dio un paso adelante importante, fichando por el equipo Teo Martin Motorsport para disputar la temporada completa del GT Cup Open Europe, campeonato organizado por GT Sport Organización y que acompaña en algunas de sus rondas al International GT Open y a la Eurofórmula Open. El catalán compartió el volante de uno de los McLaren 570S GT4 del conjunto madrileño con el piloto brasileño Thiago Vivacqua.

El GT de la pareja hispano-brasileña fue el mejor clasificado de Teo Martín Motorsport en el certamen, sumando 48 puntos que les valieron para terminar el año en la décima posición de la general, tras conseguir varias victorias dentro de su categoría y algunos podios. A pesar de su juventud y falta de experiencia, de Fulgencio pudo solventar las dificultades y logró firmar un buen año en uno de los campeonatos más competitivos de GT en Europa. A su vez, compaginó su participación allí con varias apariciones en la Copa Clio.

Marc de Fulgencio al volante del McLaren 650S de Teo Martin Motorsport en 2019.

De cara a esta temporada, ha fichado por el equipo Leipert Motorsport para competir junto a ellos en el DTM Trophy. Al volante de un Mercedes AMG GT4, luchará por el trofeo junior, limitado a pilotos de hasta 22 años, el cual tiene como premio un test con uno de los coches oficiales del DTM. Si bien la situación actual ha obligado a modificar los programas deportivos de pilotos y equipos, y reprogramar la mayoría de calendarios, Marc de Fulgencio ya está preparándose para su nueva aventura por Europa.

La semana pasada estuvo en el circuito belga de Zolder probando su nuevo coche, en una pista donde competirá este año. Allí, pudo conocer a fondo a su nuevo equipo. Además, los trazados de Spa-Francorchamps y Nürburgring entran dentro de sus planes de test de pretemporada, para buscar estar lo más en sintonía posible con el Mercedes. Y es que el calendario de este año del DTM Trophy los incluye, además de los de Lausitzring, Assen y Hockenheimring. La temporada arrancará en tierras belgas, con el legendario Spa dando el pistoletazo de salida, antes de poner rumbo al este de Alemania, a Lausitz. Después, una cita en Assen y dos dobletes en Nürburgring y Zolder para rematar la fiesta en el trazado de Hockenheim.

Los Mercedes de Leipert Motorsport en el DTM Trophy para este año. El de Marc de Fulgencio destaca con su decoración roja y negra, y el dorsal número 9.

Todavía es pronto para saber qué expectativas tiene Marc de Fulgencio para esta temporada, pero seguro que tratará de darlo todo para conseguir sus objetivos. Si consigue adaptarse a la filosofía alemana de las carreras, seguro que podrá dar el callo para alcanzarlos. Sus manos están ahí, es cuestión de que el piloto y la máquina se entiendan para conseguir juntos la gloria. Aquí comienza su particular conquista de Europa.

24 horas en el «Spa»

24 horas en el «Spa»

La Source, Eau Rouge, Raidillon, la recta de Kemmel, les Combes, Bruxelles, Pouhon, Campus, Stavelot, Blanchimont y la parada del autobús. Así durante 24 horas. Un día entero en escenarios de leyenda como los anteriores. Este fin de semana vuelve una de esas citas capaces de mantener al aficionado pegado a la pantalla durante todo ese tiempo. Vuelven las 24 Horas de Spa-Francorchamps, la cita estrella de las Blancpain Series y una de las más importantes de la Intercontinental GT Challenge.

Hace algo más de un mes, Le Mans hacía las delicias del fanático de las carreras de resistencia. Y este fin de semana toca volver a prepararse para otra velada increíble, en otro circuito histórico. Esta vez, los encargados de dar espectáculo en el circuito belga serán las diferentes categorías de GT. El trazado de las Ardenas lleva desde 1924 haciendo de escenario para su propia versión de las carreras de un día entero de duración. Dejando de lado los años 1935 y 1937 en que no hubo carrera, el parón más grande sin esta competición fue entre 1939 y 1947, y porque el mundo entero estaba envuelto en una guerra.

A lo largo de los años, el circuito ha sufrido muchos cambios, y en la actualidad, poco queda del trazado original, de casi 15 kilómetros. Por aquel entonces, los pilotos debían cubrir esa distancia por una carretera que unía los pueblos de Francorchamps, Malmedy y Stavelot en lo que conformaba un circuito de alta velocidad. Más tarde esa distancia se vio reducida en casi mil metros al redondear el complejo de Stavelot, se pasó de dos curvas rápidas y una lenta, a tener un gran giro que se tomaba a gran velocidad. Así el circuito pasó a ser todavía más rápido y peligroso.

La curva de La Source ya era reconocible en las primeras ediciones de la prueba.

En 1979 llegó el gran cambio y el circuito se recortó hasta llegar a los siete kilómetros actuales. Solo en 2004 se remodeló la zona de la parada del autobús para añadir la chicane actual. En cuanto al resto, el trazado se mantiene desde finales de los años 70. Es en esos 7.004 metros y 20 curvas donde los mejores pilotos de GT se jugarán la gloria o la derrota. Hasta 73 coches de tipo GT3 inscritos de once fabricantes diferentes para batirse en una guerra abierta de un día y una noche de duración.

Esta pista es conocida por su inestabilidad climática. Al clima de la zona se le suma la gran extensión que ocupa. Con un trazado tan largo, a menudo se producen situaciones de extrema dificultad cuando aparece algo de agua. Es común ver como en una parte del circuito la lluvia empapa el asfalto y unas curvas más adelante el sol brilla sobre un asfalto perfectamente seco, de ahí la gran dificultad estratégica de algunas competiciones en este emplazamiento. Todo esto hace de esta carrera una cita especial. Velocidad a fondo y motores rugiendo en medio del bosque, con curvas míticas como las antes citadas.

Los GT3 competirán durante 24 horas alrededor del trazado belga.

Entre la enorme lista de inscritos a esta fiesta del automovilismo, encontramos hasta ocho nombres españoles: Álex Riberas, Ivan Pareras, Toni Forné, Fernando Navarrete, Patrick Kujala, Miguel Molina, Andy Soucek y Lucas Ordoñez. Estos dos últimos, compartiendo el Bentley Continental GT3. Buscarán repetir la gesta de Álex Soler-Roig, el único piloto de nuestro país en conquistar el triunfo, cuando en 1971 ganó la carrera a bordo de un Ford Capri, junto a Dieter Glemser. Se encontrarán sobre el asfalto con otros grandes nombres, como Kevin Estre, Mathias Beche o Dries Vanthoor, entre otros.

Las piezas están sobre este increíble tablero que es Spa-Francorchamps y la partida va a empezar. Por delante, 24 horas de gasolina, velocidad y competición. Y cuando el reloj haya descontado todas las horas y llegue a cero, entonces sabremos quien saboreará la gloria. Solo uno de esos 73 soldados vencerá en la gran batalla de las Ardenas.

La bajada hacia el complejo Eau Rouge-Raidillon en el año 1929

 

Porsche 919 Evo: tributo a la velocidad

Porsche 919 Evo: tributo a la velocidad

En 2017, Porsche anunciaba su salida de la categoría LMP1 del mundial de resistencia, y lo hacía a lo grande: ganando las 24 horas de Le Mans, el premio gordo. Sin embargo, tras la serie de triunfos que había conseguido su 919 Hybrid, los ingenieros de la marca de Stuttgart se permitieron el lujo de dar rienda suelta a su imaginación para después aplicarla sobre ese mismo modelo. El 919 Evo había llegado para doblegar los circuitos a su antojo.

Sobre la base del coche que ganó tres veces Le Mans, se mejoró su aerodinámica y se eliminaron todas las restricciones que imponía el reglamento del Campeonato Mundial de Resistencia. Un nuevo fondo plano con faldones laterales para generar efecto suelo y un nuevo difusor, juntamente con una nueva configuración de la carrocería, hacían que la carga generada aumentara en un 53%. Además todo esto se hacía manteniendo el máximo de eficiencia aerodinámica, que también aumentaba en un 66%, cosa que reducía el “drag” del coche para una, todavía mejor, velocidad punta.

Su corazón seguiría siendo el mismo, el V4 Turbo de 2 Litros que tantas alegrías había dado al equipo alemán. La unidad de combustión estaba acompañada de dos motores eléctricos que empujaban las ruedas delanteras, como en su antecesor reglamentario, cuya energía se obtenía del ERS, que aprovechaba los gases de escape. Con esta configuración y sin las restricciones de flujo y energía a la que estaba sometido en competición oficial, su potencia aumentaba hasta los 1200 cv, transmitida a las cuatro ruedas gracias al apoyo de esos motores eléctricos. Con todo esto el coche ya era brutal, pero además, se prescindió del aire acondicionado, del parabrisas y de las luces, entre otras piezas innecesarias en un coche de récord. Para así aligerar el conjunto y hacer frente a una de las desventajas del reglamento LMP1: el peso.

El 919 Hýbrid en su configuración reglamentaria para Le Mans.

El resultado era tan radical que se tuvieron que fabricar unos neumáticos exclusivos para las prestaciones del coche, y muchas de las piezas tuvieron que ser rediseñadas para soportar las fuerzas que se generarían debido al rendimiento del 919 Evo, y aún así, algunos ingenieros temían que no las soportaran. Las simulaciones eran tan bestias, que incluso algunos pilotos propusieron limitar la velocidad del coche en algunos puntos, porque les pareció demasiado.

Así, Porsche se plantó en el circuito de Spa-Francorchamps para un test de su nuevo «coche sin límites». El año anterior, en la Q3 del Gran Premio de Bélgica, Hamilton marcaba la «pole position», y el nuevo récord de pista, con un tiempo de 1:42.553. Pero Neel Jani, a bordo del 919 Evo, lograba parar el crono en 1:41.770, rebajando en más de siete décimas el récord del británico. Habían batido el récord de la pista en un test, sin quererlo.

Y si hay un circuito emblemático para medir los tiempos de los coches más rápidos, ese es el Nordschleife, en Nürburgring. Stefan Bellof estableció, en 1983, ese récord imbatible de 6 minutos y 11.13 segundos con otro coche de la factoría alemana, el célebre 956. Tras unas vueltas, Timo Bernhard, se sintió lo suficientemente confiado en el 919 como para atacar ese aparentemente inalcanzable tiempo. La sorpresa llegó cuando el dos veces ganador de Le Mans no solo batió el récord del 956, sino que lo rebajó en casi 1 minuto. Siendo el único que había domado las 172 curvas del trazado en menos de 6 minutos. Concretamente en 5:19.546. Increíble.

El 919 Hybrid reglamentario y la versión EVO posan frente a otras joyas de Porsche.

El Porsche 919 Evo, nació para doblegar los cronos de los circuitos a su antojo, en un ejercicio de imaginación de ingenieros y mecánicos para ver hasta donde se podía llegar. El resultado fue una máquina de ensueño tan radical, que solo los más valientes pueden domar. Toda esa ingeniería y preparación al servicio de uno de los deseos más primitivos del hombre: ser el más rápido.