Una sentida despedida

Una sentida despedida

El 14 de noviembre de 2020 y la carrera que se disputó en Bahréin ese día quedarán siempre en los libros de historia para aquellos que se interesen por el Campeonato Mundial de Resistencia. En esa cita del WEC, el campeonato despidió a sus más veloces hijos. Tras dieciséis temporadas de emoción y velocidad, su nave insignia dejará de surcar los más prestigiosos circuitos del globo: los LMP1 nos dicen adiós.

Cierto es que la categoría llevaba unas temporadas algo deslucida. Atrás quedan esos días en que las más grandes marcas se disputaban los trofeos en batallas que a veces parecían sacadas de una novela épica. Audi, Porsche, Peugeot y Toyota, entre otros, pusieron una vez a sus mejores ingenieros a trabajar en lo que serían auténticas obras maestras de la ingeniería. Bestias que desafiaban lo establecido para ser las más rápidas. Pero también para ser las más fiables.

La cantidad de soluciones tecnológicas que nacieron en estos LMP1 y han acabado en la calle es ingente. Desde sistemas de motorización híbrida a los faros laser entre otras. Han dejado huella incluso en los motores diésel, territorio con el que la competición no suele coquetear. Pero que se lo digan a Audi con su R10 TDI, por ejemplo, y a Peugeot, con el 908 HDi FAP.

Peugeot apostó por el motor diésel para vencer en 2009 en Le Mans con Marc Gené entre sus filas.

Hubo sitio para equipos menos potentes y conocidos, sin sistemas híbridos demasiado complicados y que confiaron en el viejo motor de combustión y su rugido para afrontar la recta de Mulsanne. Rebellion ha sido el último, pero también estuvieron nombres como Ginetta y Panoz entre otros. Todo el mundo hacía cola para ver hasta al más pequeño de los equipos. Eran los niños grandes y todos querían jugar con los mayores.

Ahora con carlinga, pero antes descubiertos. Más peligroso lo segundo, seguro. Pero qué recuerdos deben guardar los pilotos de la noche de Le Mans con el viento en su casco. ¿Existe mejor forma de pasar una noche de junio que a más de 300 km/h viviendo la carrera de resistencia por excelencia? La seguridad se impuso después, y con las cabinas cerradas llegaron los pilotos de caza. Esos hombres que se aventuran a combatir y competir con la poca visión que ofrecen esos minúsculos cristales. Navegando entre el tráfico de las categorías inferiores, que deben apartarse ante el estruendo y velocidad de la máxima categoría.

Cuentan que la sensación de ir a cielo abierto en una de estas máquinas era mágica.

Bajo el reglamento de Le Mans Prototype 1, el ACO y la FIA formaron una suerte de grupo selecto. Superhéroes de las carreras que en algunas ocasiones plantaron cara en rendimiento y desempeño a la intocable Fórmula 1. Sin tanto ruido, pero con las mismas nueces seguramente. Capaces de darlo todo durante decenas de horas y miles de kilómetros para acabar bañados en el champán y el confeti de los mejores podios del mundo. Sucios, desgatados y con heridas de guerra incluidas, pero escribiendo los nombres de los que conseguían domarlos en los libros de historia.

Nombres que ahora recordamos como los de los protagonistas de historias heroicas. Tom Kristensen, Romain Dumas, Fernando Alonso o Marc Gené entre otros privilegiados pudieron dejar su firma en la categoría tras el volante de un LMP1. Nombres que al ser preguntados todos recuerdan con infinito respeto y admiración esos coches que los llevaron a velocidades impensables hacia la cumbre de la resistencia.

Los LMP1 actuales se asemejaban más a aviones de caza o naves espaciales que a coches de competición. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com).

El año 2020 ha servido para bajar el telón a la categoría. Toyota y Rebellion fueron los últimos valientes, que como en un grupo de amigos han ido perdiendo a sus integrantes con el paso del tiempo. La mayoría para descansar en museos. Algunos para desplegar todo su potencial y batir récords más allá de las reglamentaciones del campeonato. Pero sobre todo para disfrutar de un merecido descanso. Como si de la jubilación se tratara.

El momento del reposo ha llegado. Tras una vida de competición, batallas, triunfos y derrotas, los LMP1 pasarán a contar sus hazañas a los más jóvenes que se acerquen a verles en todo su esplendor. Para ellos ha llegado la hora de que los recién llegados Le Mans Hypercar y LMDh escriban sus propias historias e intenten batir a sus ancestros. En su descanso seguirán recordando y recordándonos con una media sonrisa que un día fueron los más rápidos. Y que, incluso tras su retiro, podrían sacar los colores a más de uno de los nuevos.

Porsche despidió al 919 con su versión EVO para desplegar todo el potencial del coche, sin tener que ceñirse a ninguna norma, y batir todos los récords.

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com).

El juicio a los Grupo B

El juicio a los Grupo B

Cualquiera que siga los deportes de motor habrá oído hablar de la espectacularidad de los Grupo B. Las imágenes que nos legaron con sus saltos y derrapes, en medio de las multitudes que se congregaban para verlos siguen grabadas en las retinas de muchos y siguen asombrando a todo aquel que las ve. Quizás fuera su potencia desbocada, sus ya míticas figuras o esa sensación de tosquedad que desprendían lo que provocaba tanta admiración hacia ellos. Sin embargo, puede que uno de sus grandes atractivos también fuera el que acabó con ellos: el peligro.

Los coches del Grupo B eran extremadamente rápidos. El rally llevado a su máximo exponente. Cuenta la leyenda que Lancia logró igualar en un test en Estoril los tiempos de los F1 de la época en esa misma pista. Pero la seguridad de la época dejaba mucho que desear, y al final era difícil controlar al monstruo que la categoría había creado.

Fueron muchos los accidentes en los que se vieron envueltos durante su andadura. El más conocido, y el que sentenció la categoría, fue el de Toivonen y Cresto en el Tour de Corse de 1986, en el que ambos murieron calcinados. Pero este ocurría poco después de otro, en el rally de Portugal de ese mismo año, que había herido de muerte al campeonato.

La cantidad de público asistente y la falta de seguridad dejaban imágenes tan espectaculares como peligrosas.

El rally de Portugal era la tercera cita del campeonato de 1986. La cita lusa era uno de los rallies más esperados, y el que dejaba esas icónicas imágenes del público invadiendo la pista que se apartaba al paso de un coche a más de 200 kilómetros por hora. Todo ocurrió al comienzo del rally. En el primer tramo del primer día, Lagoa Azul, el piloto portugués Joaquim Santos, que  disputaba la prueba a bordo de un Ford RS 200, desató el caos.

El modelo de la marca americana contaba con un potente motor que desarrollaba hasta 450cv, convirtiéndolo en un coche rapidísimo. Joaquim perdió el control de su montura en una curva y se fue contra el público. Piloto y copiloto estaban bien, pero 3 personas habían muerto y 30 más habían quedado heridas. Entre ellos, mujeres y niños que habían acudido a disfrutar de un día de rally con la familia.

El RS 200 era el contendiente de la marca del óvalo para el campeonato del mundo.

El rally no se detuvo enseguida y los pilotos siguieron pasando por esa curva ajenos al drama generado. Cuando los equipos y pilotos oficiales se enteraron, ellos mismos se reunieron e hicieron público el siguiente comunicado:

«Las razones por las que todos los pilotos que suscriben no desean continuar en el Rally de Portugal son los siguientes:

1.Como señal de respeto por las familias de los muertos y los heridos.

2.No es una situación muy especial aquí en Portugal: creemos que es imposible para nosotros garantizar la seguridad de los espectadores.

3.El accidente en el tramo 1 fue causado por el conductor tratando de evitar a los espectadores que se encontraban en el camino. No fue causado por el tipo de vehículo o la velocidad de la misma.

4.Esperamos que nuestro deporte en última instancia, se beneficie de esta decisión.»

El vaso hacía tiempo que estaba lleno y Portugal lo llenó aún más. Córcega fue la gota que colmó el vaso y la Federación Internacional tuvo que tomar cartas en el asunto. Finalmente dictó sentencia. En 1987 no habría Grupo B, tocaba encerrar a los titanes. Mucho se ha escrito sobre ellos. Y su leyenda sigue contándose entre los aficionados más de treinta años después. Los Grupo B fueron gloriosos para muchos, aunque despiadados para otros. Sea como sea, jóvenes y viejos siguen haciendo cola para admirar alguno de ellos cuando la ocasión se presenta.

El mismo peligro que atraía a tantos fue el que acabó con los monstruos del Grupo B.

 

Entrevista a Juanjo Moll: «Mi principal objetivo es ganar el Campeonato de Europa»

Entrevista a Juanjo Moll: «Mi principal objetivo es ganar el Campeonato de Europa»

Juanjo Moll es el vigente Campeón de España de Autocross en categoría Car Cross y puede presumir de ser uno de los pilotos con el palmarés más abultado de la historia de la disciplina en nuestro país. Con cuatro títulos bajo el brazo, cuenta también con experiencia en el certamen europeo de autocross. Su pasión por las carreras le ha llevado a competir en subidas de montaña y rallyes, pero ahora sus miras se centran en defender los intereses del fabricante Speedcar allá donde haya una carrera sobre tierra.

El pasado fin de semana, Juanjo Moll estuvo presente en Mollerussa, donde se celebró la primera cita del Campeonato de España de Autocross. El Premi Ara Lleida vio el debut en el certamen nacional del nuevo Speedcar Wonder en manos del piloto balear, un coche que está pensado para disputar el nuevo Campeonato de Europa de Car Cross. Pudimos hablar con él de todas estas novedades, del CEAX y de la afección de la crisis sanitaria al mundo de la competición automovilística.

El Acelerador (EA): Juanjo, eres el vigente Campeón de España de Autocross en categoría Car Cross. ¿Cómo afrontas un año tan difícil para defender el título?

Juanjo Moll (JM): La verdad es que es un año muy raro. No hemos podido entrenar apenas, porque yo vengo de Mallorca y con el tema del COVID nos es más complicado viajar, y tampoco queríamos poner en peligro a mi familia. Ha sido todo “a la carrera”. Encima, estamos estrenando un coche nuevo, un chasis nuevo, un motor nuevo, … Así que todo es muy nuevo para mí. Lo estamos preparando para el Campeonato de Europa del año que viene. Íbamos a empezar este año pero con todo lo que está pasando no se va a hacer. Por lo tanto, nos hemos concentrado en preparar el coche para 2021; y parece que los resultados están yendo bastante bien.

Juanjo Moll tracciona en la salida de una de las mangas de calificación en Mollerussa. Foto: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: Hablando de este nuevo Speedcar Wonder. Aparte de las diferencias que tiene respecto al modeo Xtrem, sobretodo desde el punto de vista de la reglamentación FIA para el certamen europeo, ¿qué cambios has notado en cuanto a sensaciones?

JM: Es bastante diferente por varios motivos. Para empezar, llevamos una motorización diferente a la del año pasado y eso ya repercute en todo. También llevamos 15 Kg más de peso por la normativa FIA y se nota. También tenemos que llevar el catalizador, una centralita limitada, … Son factores que hacen que vayamos un pelín por detrás de los coches del CEAX a la hora de ponerlo a punto. Pero estamos sorprendidos de cómo está yendo, no nos esperábamos que fuera así. Con respecto al Xtrem, aquel funciona muy bien y el Wonder también. Este parece que tracciona un poco mejor, pero ambos son geniales.

EA: Respecto al Campeonato de Europa, en el cual podría estar presente el próximo año Mollerussa, ¿tenéis confianza de que el año que viene se pueda celebrar, a pesar de todas las restricciones que puedan haber todavía?

JM: Nosotros tenemos la esperanza de que todo vaya hacia adelante, pero es muy difícil de saber. El país y el mundo entero tiene que seguir, pero estamos en una situación muy complicada. Está todo muy en el aire. Sería una ilusión muy grande que se haga el año que viene y ojalá que sea Mollerussa, u otra en España, una de las carreras. Que vengan esta gente del europeo a correr aquí sería muy bueno. Que vean lo que hay, el nivel que tenemos en nuestro país y el que hay fuera. Y que le dé un poco más de nombre al autocross nacional. Hay muy buenos pilotos en todas las categorías y estaría muy bien que viniesen.

Juanjo Moll sacando todo el partido a las prestaciones del nuevo Speedcar Wonder. Foto: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: Cuando has competido en el Euro AX, ¿qué diferencias has notado con el CEAX?

JM: Ya no es que hayan diferencias, es que todo es nuevo. Sobretodo, rivales nuevos a los que no conoces, directamente. Es otra cosa. Aquí llevamos unos cuantos años compitiendo los mismos y casi siempre estamos arriba los de siempre, que ya nos conocemos bien. Pero allí vas y están los mejores de cada país, a los que no conoces y no sabes cómo van a reaccionar en pista. Y otra cosa son los circuitos, que son bastante diferentes a los de aquí. Los del europeo son trazados muy rápidos, con saltos, y hay algunos que están muy mal, muy rotos, … Aquí estamos acostumbrados a correr en pistas que están perfectas. Los organizadores se lo trabajan mucho para tenerlos impolutos. Pero bueno, es algo bonito poder salir y abirte hacia Europa. Poder representar a una marca, Speedcar, a nivel europeo es muy interesante.

Juanjo Moll peleando cuerpo a cuerpo en Mollerussa. Foto: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: Está previsto que los Car Cross tengan su propio campeonato continental separado del Campeonato de Europa de Autocross. Seguramente, el nuevo Campeonato de Europa de Car Cross ayude a dar más difusión y popularidad a estos coches. ¿Cómo lo ves?

JM: Sí, totalmente. Ya hace años que los Car Cross están a un nivel europeo y mundial bastante alto. Piensa en los pilotos del mundial de rallyes, la gran mayoría tiene uno en casa para entrenar. Es una buena base para coger manos y para estar a un buen nivel. De hecho, Speedcar está vendiendo a todo el mundo. A veces me quedo alucinando de los países a donde terminan yendo estos coches. Es muy importante.

EA: Volviendo al CEAX, además de esta cita de Mollerussa, queda otra confirmada en Lleida y podría haber una tercera. Pero con toda esta situación, es imposible afirmar que se vayan a poder celebrar. ¿Cómo se afronta un campeonato en el que la única certeza real es la misma prueba en la que se está compitiendo?

JM: Nosotros nos hemos centrado ya en el año que viene. Con toda la incertidumbre, queremos evolucionar el coche para poder hacer en 2021 un campeonato sólido y podamos luchar por la victoria desde la primera carrera. Y así olvidarnos un poco del 2020. Si sale un buen resultado y estamos ahí, perfecto. Pero sabemos que con el coche que estamos llevando hoy, que será rapidísmo, es difícil. No estoy acostumbrado a correr con él. Aunque pensábamos que no estaríamos para ganar y, visto lo visto, estamos muy cerca. Veníamos con una idea y justo ahora estamos viendo esto y ¿por qué no vamos a luchar por el campeonato? Ha sido inesperado y no sé lo que va a pasar. Puede que haya tres pruebas, dos o que esta sea la única. Vivimos en una incertidumbre tan grande que no sabemos lo que va a suceder.

El Speedcar Wonder se retuerce en manos de Juanjo Moll. Foto: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: Muchos pilotos de autocross miráis de reojo al rallycross. ¿Te plantearías algún día dar el salto?

JM: A mí todo lo que lleve motor y cuatro ruedas me encanta. El problema es el presupuesto. Claro que me gustaría, eso sería un sueño. Pero tal y como están ahora las cosas, no me lo planteo ni a corto ni a largo plazo.

EA: Y respecto a las subidas de montaña, ¿volverás a competir en ellas?

JM: De momento, no. Tenía muchas ganas, pero viendo el proyecto que ha hecho Delfín Lahoz con el Car Cross con normativa FIA, mi principal objetivo es luchar por ganar el Campeonato de Europa. Si eso ocurriese, a lo mejor abriría un poco el abanico a la montaña, que también es una disciplina que me encanta y que no se nos da mal. Es algo muy bonito, también. Pero por ahora, lo principal es intentar ganar el europeo de car cross y después ya se verá.

Juanjo Moll volando sobre la tierra de Mollerussa. Foto: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Después de disfrutar de una interesante conversación con Juanjo Moll, nos despedimos de él. Fue un placer poder compartir impresiones con el actual Campeón de España de Autocross, uno de los mejores pilotos de Car Cross del continente. Le agradecemos infinitamente su tiempo y le deseamos toda la suerte posible para que pueda cumplir con sus objetivos, tanto en el europeo como en el CEAX. ¡Muchas gracias, Juanjo!

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El World RX se despliega con una doble cita en Barcelona

El World RX se despliega con una doble cita en Barcelona

Los protagonistas del Campeonato del Mundo de Rallycross ya se están preparando en el Circuit de Barcelona-Catalunya para una nueva cita que por primera vez será doble. A imagen y semejanza de las celebradas en Suecia, Finlandia y Letonia, el trazado catalán acogerá este fin de semana dos rondas más del certamen, cada una con su propia denominación. El sábado se celebrará el Rallycross de Pirineos-Barcelona 2030, en alusión a la candidatura para los Juegos Olímpicos de Invierno; y el domingo será el turno del Rallycross de Cataluña, que mantendrá el nombre de los últimos años.

El World RX llega a España con muchas dudas sobre su continuidad, tras el anuncio de IMG de dejar de ser el promotor del campeonato. Sin embargo, hace pocas horas se ha sabido que la Federación Internacional de Automovilismo ha abierto un concurso público para licitar un nuevo contrato de explotación del certamen. La intención de la FIA no es otra que continuar apostando por una especialidad que se ha destapado como una de las más espectaculares del automovilismo mundial y que cada año crece, atrayendo más y más aficionados a los circuitos. Se barajan varios nombres, pero todavía es pronto para confirmar el futuro del Campeonato del Mundo de Rallycross.

En cualquier caso, el mundial llega a España en plena batalla por el título, con un Johan Kristoffersson que se entiende a las mil maravillas con su Volkswagen Polo GTi RX, liderando la clasificación general. Pero tras él se encuentra Mattias Ekström, que empezó la temporada anunciando un programa parcial pero que vistas sus actuaciones ha decidido seguir para pelear contra su compatriota al volante de uno de los Audi S1 RX de KYB Team JC. Apenas diecisiete puntos separan a ambos competidores.

Johan Kristoffersson lidera el Campeonato del Mundo de Rallycross. Foto: FIAWorldRallycross.com

La distancia con sus perseguidores es algo más holgada, con Niclas Grönholm amarrando el tercer lugar, con el vigente Campeón del Mundo Timmy Hansen, Robin Larsson y Kevin Hansen al acecho. Lo cierto es que este año, ni los Peugeot 208 WRX del Team Hansen ni los Hyundai i20 WRX de GRX Taneco están al máximo nivel, pues ese lo han determinado los coches de KYB Team JC y del Volkswagen Dealerteam Bauhaus de Kristoffersson. Sus prestaciones son las mismas, pero la línea ha subido y eso se está notando. Los principales espadas de 2019 están un poquito más atrás de lo esperado.

Es algo que toma todavía más dramatismo en el caso de Andreas Bakkerud o Liam Doran, que cambiaron sus monturas por los Renault Mégane RX de la estructura de Guerlain Chicherit. Bajo el nombre de Monster Energy GCK RX Cartel, siguen trabajando en desarrollar un coche que poco a poco va recortando la diferencia con los de cabeza, pero que todavía no está fino del todo. Llegan a Barcelona en plena pugna con los Seat Ibiza RX de Münnich Motorsport por la cuarta posición del mundial de equipos.

Espectáculo sobre la tierra con cuatro coches peleando por el mejor puesto. Foto: FIAWorldRallycross.com

El autódromo catalán ya está preparado para ser la sede del rallycross mundial este fin de semana. Los operarios del Circuit de Barcelona-Catalunya han estado trabajando esta semana para dejar el trazado impoluto, colocando las barreras y todos los elementos necesarios para armar un circuito mixto de asfalto y tierra en el último sector de la pista, que habitualmente se usa para el resto de categorías automovilísticas, consiguiendo un carácter muy técnico que pone a prueba a pilotos y máquinas.

Lamentablemente, la cita española con el mundial de rallycross será a puerta cerrada. Debido a la pendemia, los aficionados no podrán acceder a las instalaciones de Montmeló para vibrar con el ambiente de estas impresionantes carreras. El protocolo de seguridad sanitaria de la FIA y las directrices de la administración local han sido un escollo con el que la organización ha tenido que bregar para llevar el evento adelante. Finalmente, se ha conseguido, pero será sin público y con un número muy restringido de periodistas acreditados.

Batallas cuerpo a cuerpo, esto es lo que aguarda este fin de semana de rallycross en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Foto: FIAWorldRallycross.com

De esta manera, la única alternativa que queda será seguir el espectáculo a través de los canales oficiales del World RX en YouTube y otras redes sociales, que retransmitirán las mangas en riguroso directo. También será posible hacerlo a través de la web de Esport 3. El canal de deportes de la corporación catalana de televisión también ofrecerá la posibilidad de disfrutar de las dos rondas de rallycross en Montmeló. Todo para que, a distancia, podamos seguir con entusiasmo un nuevo capítulo del Campeonato del Mundo de Rallycross 2020.

Foto de portada: FIAWorldRallycross.com

Aquellos maravillosos GT1

Aquellos maravillosos GT1

Hubo un tiempo en el que el mayor campeonato internacional de GT contaba con las máquinas más poderosas que nunca se habían construido. Las bestias más salvajes que los fabricantes se atrevieron a desarrollar. Eran los GT1, los más potentes Gran Turismo que ha visto la historia, con sus brutales motores y espectaculares carrocerías. Tuvieron el estatus de Campeonato del Mundo de la FIA y atronaron con su exquisito sonido algunos de los circuitos de carreras más impresionates del planeta.

Corría el año 2009 cuando la Federación Internacional de Automovilismo y SRO se lanzaron a crear el Campeonato del Mundo de GT1, subiendo al máximo escalafón al exitoso FIA GT Series. Para ello, separó las categorías GT1 y GT2, creando dos escalones y añadiendo el Campeonato de Europa de GT3 como certamen telonero en las citas por el Viejo Continente. Sería en 2010 cuando diera la luz con seis fabricantes confirmados: Maserati, Ford, Aston Martin, Nissan, Lamborghini y Chevrolet.

Aunque hubo varios problemas en el calendario acerca de algunas de sus fechas y circuitos disponibles, finalmente se dio el pistoletazo de salida en Abu Dhabi. La pista de Yas Marina sirvió como gran anfitrión de la primera carrera del mundial de GT1. Para ello, se establecieron dos mangas de una hora de duración por fin de semana, una primera de calificación y una segunda de cara al campeonato, aunque ambas daban puntos para la general.

Ford GT1.

Los escenarios resultaban cuanto menos escalofriantes. A los míticos y reconocidos circuitos de Spa-Francorchamps, Nürburgring o Silverstone, se sumaron Navarra, Portimao, Brno o Potrero de los Funes, un sinuoso trazado rutero que, como las antiguas pistas que se formaban uniendo las carreteras entre varios pueblos, seguía las formas de un lago rodeado de rápidas vías asfaltadas, incluyendo unas reviradas horquillas al más puro estilo de un puerto de montaña.

Era allí, en aquellos parajes, algunos con una larga historia automovilística detrás y otros de nuevo cuño, donde los GT1 brillaban con todo su esplendor. No era necesario nada más, la máquina y la pista. Y los geniales pilotos que les sacaban todo el jugo a sus increíbles monturas de potencia desbocada. Caballos y más caballos daban vida a los enormes motores, algunos V12, que portaban a la espalda, generando sensaciones de otro tiempo.

Aston Martin DBR9 GT1.

La premisa era sencilla. Los coches debían sacar todas sus prestaciones en carreras al sprint, dando todo su poderío en una lucha sin cuartel de alta intensidad. El resultado no podía ser otro: espectáculo. Con unas formas aerodinámicas bien labradas, los GT1 eran auténticos prototipos de competición que nada tenían que envidiar a otros coches contemporáneos de otras especies. Los grandes propulsores se encargaban de dar la puntilla con sonidos de antaño que destrozaban los tímpanos de los presentes.

Pero la idea no terminó de cuajar. Aquellos sensacionales coches de carreras eran muy caros y costosos de mantener. Además, la FIA obligaba a fabricar un número mínimo de unidades homologables para su matriculación y uso en la vía pública. Así que algunos fabricantes empezaron a echarse atrás. No les salía rentable el desarrollo para la exposición mediática que tenían. Y tampoco a los equipos. Recorrer largas distancias hacia continentes lejanos aumentaba los gastos de una manera que muy pocos se podían permitir.

Maserati MC12 GT1, el más espectacular de todos.

Y así, sin decir adiós, se marcharon. Los GT1 fueron reemplazados progresivamente por los GT3 y perdieron el estatus de Campeonato del Mundo. Su música desapareció y los aficionados nos quedamos huérfanos de su presencia. Porque por un tiempo pudimos soñar despiertos con esos ingenios que surcaban el asfalto a alta velocidad, convirtiendo el tiempo en un suspiro y las carreras en magia.