Entrevista a Pepe Arqué: «Estoy centrado en el carcross y el rallycross»

Entrevista a Pepe Arqué: «Estoy centrado en el carcross y el rallycross»

En estos meses de parón por la pandemia que asola al planeta, con las carreras detenidas y la incertidumbre por bandera, los protagonistas del deporte de motor han continuado con su preparación para seguir en forma ante un eventual regreso de la competición. Es el caso de Pepe Arqué, piloto de kartcross y rallycross que participa en el Campeonato de España de Autocross con el equipo Speedcar. Con él tuvimos el placer de hablar el año pasado en la cita de Esplús.

Pepe Arqué es un piloto que tiene un futuro interesante por delante. Su pasión por las carreras le ha llevado hacia el mundo de las competiciones en circuitos de tierra y mixtos, proclamándose en 2017 Campeón de España de Car Cross Junior. El año pasado dio sus primeros pasos en rallycross, siendo el primer español en pasar por la RX Academy. Hemos vuelto a tener la oportunidad de hablar con él, sobre ello y también acerca de su papel en el CEAX.

EL ACELERADOR (EA): Es inevitable hablar de la situación actual provocada por el COVID 19. ¿Cómo has gestionado el confinamiento para poder seguir en forma?

PEPE ARQUÉ (PA): Mi preparación física, mental y la nutrición la llevo a cabo en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat; y durante el confinamiento, he ido siguiendo desde casa las pautas y rutinas que me ha ido mandando mi coach. Aunque no es lo mismo que el entrenamiento presencial, me ha permitido seguir en forma y motivado para no perder el ritmo. Además, he podido realizar mucho cardio desde casa con máquinas estáticas.

EA: ¿Cómo crees que la crisis económica derivada de la pandemia va a afectar al automovilismo en Europa y, concretamente, en España?

PA: Está por ver, ya que hasta el momento no se han reanudado calendarios y se siguen cancelando pruebas que ya habían sido aplazadas para agosto y septiembre. En cualquier caso, será complicado poder cubrir objetivos con sponsors y programas con equipos. De todas formas, al ser una situación global habrá que gestionarla de la mejor manera para pasar el 2020 y empezar a pensar pronto en el 2021.

Pepe Arqué durante la cita del año pasado del Campeonato de España de Autocross en Esplús. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: Pasemos a hablar de lo que atañe a la competición. Speedcar ha presentado el nuevo modelo de carcross Wonder. ¿Lo has probado?

PA: Sí, lo he probado. De hecho, he estado con el equipo Speedcar todo el invierno haciendo tests para evolucionarlo y tener un carcross competitivo con una base excelente.

EA: ¿Qué diferencias has notado respecto al Xtrem?

PA: El Xtrem es ya muy buen coche, por ello al principio parecía difícil conseguir que el nuevo modelo Speedcar Wonder fuese mejor, más rápido y efectivo que el actual. Creo que se ha conseguido, sin embargo, no sabemos hasta qué punto habrá evolucionado también la competencia. Habrá que esperar a las primeras carreras para verlo.

EA: ¿Vas a competir este año en el Campeonato de España de Autocross con el Wonder?

PA: En principio, dadas las circunstancias y lo avanzado que está el calendario, voy a competir con el Xtrem actual, lo que permitirá al equipo hacer comparaciones directas con el nuevo modelo Wonder.

Pepe Arqué, subido en el Speedcar Xtrem, en la preparrilla de una de las carreras de Car Cross del World Rallycross de Catalunya de 2019. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: Se habla de que el CEAX arrancará en Carballo, pero todavía no es seguro. ¿Cómo te planteas esta temporada?

PA: Yo estoy preparado a tope. Este invierno hemos hecho una pretemporada excelente, con muchos tests y pruebas de material. Y a nivel personal, estoy en plena forma y muy motivado ya que como comentaba anteriormente, he seguido el programa de entrenamiento de manera intensa. Además, conseguimos ganar la única prueba que se ha disputado hasta el momento en lo que llevamos de 2020, por lo que pienso que podemos estar en condiciones de luchar por la victoria en todas las pruebas de este reducido campeonato.

EA: Si consigues ganar el Campeonato de España de Autocross, ¿cuáles serían los siguientes pasos a dar?

PA: Es complicado saber con tanta antelación porque el motorsport no vive su mejor momento; y si las marcas no se involucran de una manera más directa, es difícil hacer planes de futuro ya que los presupuestos son cada vez más altos. De todas formas, a mí personalmente me gusta mucho el carcross porque es muy rápido, muy exigente y el mejor entrenamiento para cualquier piloto. Por ello, el siguiente paso natural sería poder participar en el recién creado Campeonato de Europa FIA de Carcross.

EA: En principio, tu compañero en Speedcar Juanjo Moll estará este año en el europeo de autocross. ¿Podríamos verte competir allí este año o el próximo?

PA: Este año es complicado y dependerá mucho de cómo evolucione el calendario. En cualquier caso, si hiciéramos alguna prueba sería más a nivel de soporte y apoyo al equipo. Para el año que viene sí que me gustaría estar.

Pepe Arqué repetirá este año montura en el CEAX. Foto: @RFEdeA (Twitter)

EA: El año pasado diste tus primeros pasos en rallycross y lo hiciste muy bien. ¿Vas a volver al RX Academy este año? Y de ser así, ¿qué objetivos te planteas?

PA: La idea inicial era poder hacer la RX Academy completa este año, pero finalmente el campeonato no se convocó y fue una pena, porque realmente es un campeonato donde se aprende mucho rallycross y compites contra los mejores especialistas de la disciplina, que son los nórdicos y siempre con coches iguales.

El año pasado debutamos en la RX Academy participando en las pruebas de Finlandia y Suecia. La verdad es que aprendimos mucho y fue una experiencia extraordinaria. Conseguimos llegar a la final en las dos pruebas ante el asombro de aficionados y equipos, al ser la primera vez que un piloto español participaba en pruebas de rallycross en los países nórdicos.

EA: ¿Te veremos en algún otro campeonato de rallycross este año o el próximo?

PA: Antes de saber que la RX Academy no se iba a disputar este año 2020, recibimos una propuesta de un equipo sueco para competir en el campeonato RallyX Nordic y en el Euro RX (Campeonato de Europa de Rallycross, N. del E.) con un supercar. La oferta era muy atractiva, pero decidimos posponerla un año para poder ganar experiencia en la disciplina de rallycross, y también analizar detenidamente nuestras opciones y presupuesto.

Para la próxima temporada, todo está por ver ya que no sabemos en qué condiciones quedarán afectados los campeonatos y colaboradores.

Pepe Arqué en plena batalla durante la salida de una de las mangas del RX Academy en Kouvola (Finlandia)

EA: El rallycross goza de una gran popularidad en otros países de Europa, pero no ocurre lo mismo en España. ¿Qué crees que necesita el rallycross para despegar en nuestro país? Y por otra parte, ¿qué piensas sobre el trabajo que se está llevando a cabo para crear la Copa de España de Rallycross, por parte de la RFEDA?

PA: En España no hay tradición de RX porque nunca ha habido campeonato nacional de rallycross. Creo que la idea de la RFEDA de crear una Copa de España de Rallycross con carreras en España y Portugal es una buena iniciativa y un buen primer paso para que el rallycross gane popularidad en España. Opino que una buena fórmula podría ser establecer una categoría tipo RX Academy, otra para vehículos 4×4, además de los espectaculares carcross. Con estas tres categorías, creo que se podría hacer una buena base para impulsar y promocionar el RX en España.

EA: ¿Podríamos verte competir en alguna otra especialidad, como en rallyes o subidas de montaña, en un futuro cercano?

PA: Todo es posible, no descarto nada, pero actualmente estoy centrado en el carcross y el rallycross, ya que es lo que más me gusta y lo que mejor se me da. Sí que es verdad que me gustaría probar un día un Speedcar GTR en una subida de montaña o en una prueba de circuitos, ya que te aporta sensaciones espectaculares. Así como también, me gustaría probar algún rally para vivir las experiencias que disfrutó mi padre en su etapa de piloto. Aunque no se cómo me las apañaría con tanta gente dentro del coche, ya que yo siempre he ido solo.

Pepe Arqué liderando el pelotón en una de las carreras en Tierp (Suecia), durante el RX Academy de 2019

Sea lo que tenga que ser, ojalá que algún día Pepe Arqué pueda disfrutar en otras disciplinas, tanto como lo hace en autocross y rallycross. Le agradecemos su tiempo y su amabilidad, y le deseamos mucha suerte para su futuro. Esperemos que la normalidad regrese pronto y el mundo de las carreras pueda recuperarse de este bache en el camino para que tantos pilotos jóvenes como él puedan continuar con su carrera y conseguir sus objetivos. ¡Muchas gracias y mucha suerte, Pepe!

Foto de portada: @CEAX_RFEdA (Twitter)

El rallycross en España (Parte III): Una sequía de 25 años

El rallycross en España (Parte III): Una sequía de 25 años

En las dos primeras entregas de este reportaje tratamos la llegada del rallycross a España (Parte I) y el desarrollo de las carreras de carácter internacional en el Circuit de Sils (Parte II). A continuación, el tercer y último capítulo.

Hasta la organización de la primera cita del Campeonato del Mundo de Rallycross en el Circuit de Barcelona – Catalunya en el año 2015, no hubo ninguna prueba más de carácter internacional de esta especialidad en España. Veinticinco años de sequía para un país en el que las carreras sobre tierra siempre han atraído a multitud de participantes. El norte de la península cuenta con una tradición sin parangón en lo que respecta a este tipo de competición, pero por alguna razón, el rallycross llegó, pero no cuajó. Ni siquiera cuando los X Games aterrizaron en Barcelona en 2013.

El estadio olímpico Lluís Companys, situado en Montjuïc, la montaña mágica, cuna de grandes carreras en su antiguo circuito urbano, estaba preparado para la ocasión. El regreso del rallycross a nuestro país se iba a materializar. Se preparó un trazado mixto en el interior del estadio, en el que se jugarían el tipo las grandes estrellas de la especialidad vinculadas a los X Games, como Travis Pastrana o Ken Block. También, algunos pilotos invitados para esta cita, que iba a ser la primera en mucho tiempo, como Carlos Sainz o Nani Roma.

Pero el mal tiempo jugó en contra. La lluvia puso el circuito impracticable, haciendo del barro el mayor enemigo. Los pilotos intentaban mantener los coches en la trazada, pero estos eran incapaces de seguir la ruta. Con grandes volantazos luchaban por enderezar las máquinas en medio de una superfície que cada vez iba acumulando más y más agua. Tras unos minutos de entrenamientos, los comisarios ondearon bandera roja. La pista estaba impracticable. Después, la cita se suspendió y los allí presentes se quedaron con la miel en los labios.

La pista preparada en el Estadio Lluís Companys de Barcelona quedó impracticable en los X Games de 2013. Foto: Brett Wilhelm / ESPN

Por suerte, no hubo que esperar mucho para disfrutar, esta vez sí, de una cita de rallycross en condiciones. Con sus mangas eliminatorias y sus carreras espectaculares. El 19 de septiembre de 2015, los Supercars del mundial tomaron la pista preparada en la zona del estadio, el último sector, del Circuit de Barcelona – Catalunya. Ese fin de semana, los aficionados pudieron vibrar por fin con el espectáculo de esta disciplina en nuestro país. Montmeló tomaba el relevo a Sils dos decenios y un lustro después. Al día siguiente, Petter Solberg escribía su nombre con letras de oro en el palmarés de ganadores de la prueba.

El Rallycross de Barcelona, llamado oficialmente World RX of Catalunya, ha servido para volver a traer la esencia de las carreras al sprint en circuito mixto una vez más. Y por ahora, parece que es para quedarse unos cuantos años. La cita anual en el trazado vallesano aglutina a un gran número de aficionados en un ambiente de fiesta. Además, la cita mundialista suele estar acompañada de una prueba de Car Cross y algunas otras actividades que complementan el programa del fin de semana. Con todo, sirve para que algunos de los pilotos habituales del Campeonato de España de Autocross puedan conocer los secretos de su especialidad hermana.

Salida de una de las mangas de Car Cross durante el Rallycross de Cataluña de 2019. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

En estos últimos años, los pilotos nórdicos se han impuesto cada temporada, igual que en su día lo hicieron en Sils. Al experimentado piloto noruego Petter Solberg, se han sumado después los suecos Mattias Ekström, con dos triunfos seguidos en 2016 y 2017; Johan Kristoffersson en 2018 y Timmy Hansen en 2019. Lo han hecho en uno de los circuitos más técnicos del campeonato. Pilotos, ingenieros y mecánicos coinciden en señalar el trazado catalán como uno de los más difíciles del año, tanto desde el punto de vista del pilotaje, como desde el del reglaje de los coches.

El éxito de la cita, puntuable para el Campeonato del Mundo de Rallycross, puede ser el inicio de algo importante. Desde los más altos estamentos ya se están planteando ideas para que el rallycross eche raíces de una vez por todas en nuestro país. A finales del año pasado, la Real Federación Española de Automovilismo anunció la creación de la Copa de España de Rallycross, aunque a día de hoy es una incógnita. La realidad es que aparte de la pista de Montmeló, que puede prepararse como circuito mixto, no existen más trazados aptos para rallycross a nivel estatal, aunque habría alguno que podría adaptarse.

Una de las primeras carreras de rallycross celebradas en Montmeló, en 2015. © EKS/McKlein

En cualquier caso, lo cierto es que la historia del rallycross en España ha sido muy convulsa. Pero hay una cosa cierta. Esta disciplina está en auge a nivel mundial, y ya no son sólo los nórdicos los que llevan la voz cantante. Francia es un ejemplo de país, con gran tradición en el autocross, que supo acoger el rallycross como una especialidad más. Se puede tomar al país vecino como ejemplo. Es el momento para que las carreras por mangas en circuito mixto calen en los aficionados, y que pilotos y equipos se lancen a la aventura del rallycross. Como se lanzó en su día Paco Gutiérrez y la Escudería Girona. La sequía ha terminado y la semilla está plantada. Es el momento de que eche raíces.

Este reportaje ha sido posible gracias a la colaboración de Francesc Gutiérrez. Le agradecemos su predisposición para cedernos algunas de las fotografías que ilustran el texto, así como por la información que nos proporcionó sobre el Circuit de Sils y la figura de Paco Gutiérrez. Gracias por todo ello, por su amabilidad y hospitalidad. Agradecimientos también para José Francisco Muñoz, autor de «Historia del automóvil en Málaga«, por permitirnos el uso de las fotografías que aparecen en su blog.

Foto de portada: Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El rallycross en España (Parte II): Sils

El rallycross en España (Parte II): Sils

En la primera parte de este reportaje tratamos los orígenes del rallycross y sus inicios en España. Desde las carreras en la Costa del Sol hasta la construcción del circuito de Sils, pasando por las pruebas de Popcross en el Circuit Els Peluts. A continuación, el segundo capítulo, con el Circuit de Sils como gran protagonista.

El circuito de Sils contaba con dos rectas de meta separadas, una de tierra para autocross y otra de asfalto para rallycross. En medio de ambas se ubicaba la torre de control de carrera y el edificio principal. Tras la primera curva, la recta de rallycross se unía al trazado original de tierra. Después, tres variantes más de asfalto fueron añadidas, para terminar con una última curva parabólica que daba acceso a las dos rectas. Por supuesto, la parrilla de salida se encontraba fuera del trazado principal, seña de identidad de estas especialidades, pero que suponía un avance con respecto al circuito de Les Planes.

Aquel año en el que la pista de Sils echó a andar, coincidió con la prohibición de los espectaculares Grupo B para el Campeonato del Mundo de Rallyes. Estas bestias de competición fueron introducidas en 1981, pero sus brutales prestaciones pusieron en grave peligro la seguridad de pilotos, copilotos y espectadores. Sin casi limitaciones en cuanto a peso y potencia, eran capaces de ir a velocidades que habrían competido con los Fórmula 1 de la época. Tras varios accidentes, y especialmente tras el de Henri Toivonen en el Rally de Córcega de aquel año, en el que el piloto finés y su copiloto, Sergio Cresto, perdieron la vida, estas máquinas fueron retiradas del mundial. Su destino no fue otro que el rallycross.

El Campeonato de Europa de Rallycross les abrió las puertas para que siguieran deleitando a los aficionados con la potencia desbocada de sus motores, poniendo en jaque la pericia de sus pilotos. Desde luego, casaban perfectamente con la filosofía de la especialidad, y pronto atronaron las pistas de carreras europeas, entre ellas, la de Sils. El certamen continental llegó en 1987 al trazado catalán, en la primera cita internacional de rallycross que se celebró en España. Fue el 7 de junio cuando el II Rallycross de Sils se convirtió en la casa del rallycross en nuestro país. Era la cuarta ronda del europeo, y allí, Matti Alamäki exprimió la potencia de su Lancia Delta S4 para llevarse la victoria ante la multitud de aficionados que poblaban las gradas del autódromo.

A la izquierda, Paco Gutiérrez. A la derecha, el plano del circuito de Sils. Las zonas punteadas marcan el asfalto. © Francesc Gutiérrez

La experiencia fue una fiesta del automovilismo, en la que, además de Alamäki y su triunfo en División II, Anders Norstedt se llevó al victoria en División I al volante de un Saab 900 Turbo. Un auténtico éxito motivado por la gran afición a las carreras que se vivía en aquellos años en Cataluña. Y especialmente en la zona de la provincia de Girona. Así que para 1988 se volvió a programar una cita del campeonato europeo, que además, sería la primera ronda del año.

Pero esto no se quedó ahí. Los organizadores quisieron ir a más, de manera que se organizó un evento espectáculo en la misma ciudad de Girona, en la que se dieron cita los coches y los pilotos más importantes del Campeonato de Europa de Rallycross. La especialidad tomó las calles gerundenses, y los brutales Grupo B y demás monturas atronaron a los aficionados y vecinos que no quisieron perderse el show. La afición al rallycross estaba arraigando con pasos de gigante.

Recta de meta de Sils. El edificio principal se ubicaba entre las rectas para rallycross y autocross. © Francesc Gutiérrez

El 17 de abril de 1988, Matti Alamäki volvió a demostrar por qué era uno de los mejores pilotos de rallycross, volviendo a ganar en Sils una prueba del Campeonato de Europa. Esta vez, lo hizo al volante de un Peugeot 205 Turbo en División II. Por su parte, Bjorn Skojstad ganó en División I con un Ford Sierra RS500 Cosworth. El público volvió a abarrotar las gradas del circuito de la comarca catalana de La Selva, disfrutando con un espectáculo que había llegado para quedarse. O al menos, eso era lo que se esperaba entonces.

Una vez más, el Campeonato de Europa de Rallycross abrió la temporada en Sils un 16 de abril de 1989. Bjorn Skogstad y Matti Alamäki volvieron a imponerse en la pista catalana, como ya hicieron el año anterior. Desde luego, Sils se convirtió en un bastión para Alamäki, ganador de las tres pruebas del certamen continental en el circuito que acogía la cita española. Todo parecía ir bien, pero por detrás, los hilos se movían de manera diferente. Las graves diferencias entre la Federación Española de Automovilismo y la Escudería Girona se hicieron palpables aquel año.

Una de las mangas celebradas en el Circuit de Sils, la casa del rallycross internacional en España entre 1986 y 1989. © Francesc Gutiérrez

La Federación reclamaba el pago de una deuda que la Escudería Girona negaba. Con poco tiempo de maniobra, la Federación Catalana de Automovilismo decidió actuar y se ofreció a organizar la prueba, salvándola in extremis. Como consecuencia, la participación fue más baja. Pero la maniobra no pasó desapercibida para la organización del campeonato ni para la FISA, máximo organismo mundial. En 1990, se inspeccionó el circuito portugués de Lousada, que finalmente sustituyó al de Sils como prueba del europeo en 1991. Con ello, el rallycross internacional dejó de venir a España, y el circuito de Sils, poco a poco, fue decayendo.

Foto de portada: © Francesc Gutiérrez

 

Hasta aquí la segunda parte del reportaje sobre el rallycross en España. A continuación, la tercera parte y último capítulo de esta serie. El fin de las carreras de rallycross en nuestro país y su recuperación en los últimos años.
El rallycross en España (Parte I): Los inicios

El rallycross en España (Parte I): Los inicios

El rallycross es una disciplina automovilística que goza de un gran seguimiento en los países del norte de Europa. Noruega, Suecia y Finlandia cuentan con las canteras de pilotos más importantes, y allí se encuentran los circuitos más famosos, con el permiso de Lydden Hill en Gran Bretaña, cuna de la especialidad. Sin embargo, en nuestro país ha costado mucho que consiguiera arraigar. Y todavía es pronto para decir que haya sido así. La llegada del Campeonato del Mundo de Rallycross a Barcelona supuso un impulso para la especialidad, pero es una isla en mitad de un inmenso océano.

Es extraño que se dé esta situación. Por contra, el autocross, que podríamos calificarla como su especialidad hermana, pero que a diferencia de la primera, los circuitos son 100% de tierra, cuenta con una gran afición en España. Especialmente en la mitad norte. Galicia, Aragón y Cataluña son las regiones que en los últimos años más están apostando por este tipo de competición. Pero el rallycross sigue sin despuntar. Y eso, que hace unos cuantos años, ya se intentó.

El rallycross nació en Gran Bretaña el 4 de febrero de 1967, como parte de una prueba espectáculo para un programa de televisión. La idea era que algunos de los pilotos más importantes de rallyes de las islas se dieran cita sobre un circuito mixto de tierra y asfalto para probar sus habilidades al volante de coches de competición. La experiencia fue un éxito, y pronto, su popularidad creció, tanto dentro del archipiélago británico, como fuera de él. Países Bajos y Suecia se sumaron a la fiesta, y la pasión por el rallycross aumentó exponencialmente.

Una de las primeras batallas de rallycross en Lydden Hill, Gran Bretaña, cuna de la especialidad

Se conoce que en España se organizaron carreras de esta disciplina en los años ’70 del siglo pasado. Concretamente, en un circuito construido muy cerca de Málaga, en Campanillas. El empresario sueco Hans Göran Sundberg, afincado en Marbella, impulsó la construcción de un circuito de tierra que contaba con una recta de meta asfaltada, lo que le daba el carácter de circuito mixto. Esta pista se llamó “Circuito automovilístico Costa del Sol” y comenzó a albergar pruebas el 29 de diciembre de 1974. Durante un año, los aficionados malagueños pudieron disfrutar del espectáculo de las carreras sobre tierra, hasta que el 28 de diciembre de 1975, el circuito vio su última carrera.

Algunos años después, un entusiasta del motor decidió apostar muy fuerte para traer la mayor competición internacional de rallycross a nuestro país. Era 1987 cuando Paco Gutiérrez, máximo responsable de la Escudería Girona, consiguió colgar el cartel de “no hay entradas” en el impresionante Circuito de Sils. Las bestias del Campeonato de Europa de Rallycross habían llegado y querían quedarse. Pero antes de todo esto, hubo una serie de procesos que hubieron de llevarse a cabo.

Recorte de prensa de la época mostrando las carreras celebradas en el trazado de la Costa del Sol, en Campanillas (Málaga). Foto: José Francisco Muñoz

Las carreras sobre circuitos de tierra se habían convertido en un espectáculo con gran afluencia de público en algunas zona de nuestra península. Todo comenzó con los llamados “Pop Cross”. Citroën puso en marcha, con la colaboración de entidades y asociaciones deportivas del motor, un campeonato que se disputaría con el reconocido modelo 2CV sobre pistas de tierra. El nombre de la categoría vino a colación por el propio modelo de horarios que tenían las pruebas. Entre cada manga, un grupo de música salía a amenizar la espera, mientras pilotos y coches se preparaban para el siguiente asalto. La música “pop” estaba en auge, y el nombre se quedó.

Aquellas pruebas de Pop Cross celebradas en el circuito de Les Planes, oficialmente llamado “Els Peluts”, en el municipio gerundense de Amer, fueron el embrión de la idea que le surgió a Paco Gutiérrez. Puede que fuera en alguno de los viajes que realizó a Inglaterra cuando descubrió en persona el rallycross. Pero el circuito de Les Planes no podía utilizarse para ello. De hecho, la pista se estaba quedando pequeña para las competiciones, cada vez de mayor envergadura, que se venían realizando. Había que buscar una localización para un nuevo trazado. Y esta vez, además de autocross, serviría para rallycross.

Anuncio de prensa de las carreras de Popcross en el Circuit Els Peluts

Un terreno en Sils, propiedad del RACC, fue el lugar escogido. En 1981 se inauguró el nuevo circuito, únicamente con superficie de tierra. Hubo que esperar algunos años para que el asfalto se dejara ver, permitiendo que el rallycross tomara las instalaciones por primera vez. El 1 y 2 de noviembre de 1986, tras las obras de adecuación, se celebró el I Rallycross de Sils como una prueba aislada de cualquier campeonato. Una especie de aperitivo para lo que llegaría al año siguiente. Y es que la Escudería Girona, con Paco Gutiérrez a la cabeza, estaba en contacto con la ERA (European Rallycross Association) para que una prueba del Campeonato de Europa de Rallycross se celebrara en Sils.

Foto de portada: © Francesc Gutiérrez

 

La primera parte de este reportaje termina aquí. En el segundo capítulo tratamos la historia del circuito de Sils, pieza clave del rallycross en nuestro país, entre 1986 y 1989.