Marino Sato domina con mano de hierro la Eurofórmula Open

Marino Sato domina con mano de hierro la Eurofórmula Open

Tras seis de las nueve citas disputadas de la Eurofórmula Open, el japonés Marino Sato, piloto del equipo Motopark, lidera la clasificación general con mano de hierro. Su ventaja respecto al segundo clasificado, Lukas Dunner, es de más de cien puntos, gracias a todas las victorias que ha ido encadenando antes del verano. Seis triunfos consecutivos, ganando las dos carreras de los fines de semana de Spa-Francorchamps, Hungaroring y Red Bull Ring.

Y esto es después de que Yuki Tsunoda se llevara la segunda carrera en el circuito de Hockenheim, pues el dominio podría ser todavía mayor. Sato ya ganó la primera prueba en el circuito alemán, y la segunda carrera del año en Paul Ricard. Pero el rendimiento mostrado en los meses de junio y julio ha sido demasiado para sus rivales, que no han podido parar a un Marino Sato que va camino de ganar el campeonato si nada ni nadie lo remedia.

Desde la primera cita en Paul Ricard, ya se atisbó que los Dallara F312 con motor Volkswagen de Motopark estaban un paso por delante del resto. Con las victorias de Liam Lawson y Sato en ambas carreras, sumado a los podios conseguidos por Julian Hanses y Yuki Tsunoda, todo quedó bastante claro. El año parecía que iba a ser un monólogo del conjunto alemán. La pregunta era qué piloto conseguiría alzarse sobre sus compañeros. Y todo apuntaba a que Lawson tenía todas las papeletas.

Marino Sato consigue su primera victoria del año en Paul Ricard. © GT Sport / euroformulaopen.net

El piloto neozelandés iba compaginando su participación en la Eurofórmula Open con el Campeonato de Fórmula 3 bajo el paraguas de la FIA. Una situación que le obligaba a trabajar mucho más. Su rendimiento en Paul Ricard fue sensacional, pero tras la primera carrera en Pau todo cambió. El circuito urbano de la ciudad de los Pirineos no concede error alguno, y en un alarde de optimismo, se llevó por delante a su compañero Hanses al intentar adelantarlo en un lugar imposible. Los dos pilotos de Motopark quedaban fuera, entregando al victoria del Gran Premio de Pau en bandeja de plata a un inteligente Billy Monger, dando a Carlin el único triunfo del año.

Después, Marino Sato se encargó de superar a su compañero y rival en cada carrera, que cometió otro error de novato en Spa-Francorchamps, donde volvió a llevarse por delante a un compañero de equipo, en este caso a Tsunoda. Después se perdió la cita en el Red Bull Ring por coincidencia de fechas con el FIA F3, situación propicia para que cayera a la tercera posición del campeonato, en favor de un Lukas Dunner. El austríaco de Teo Martín va paso a paso colocándose como uno de los mejores del certamen.

Las grúas retiran los monoplazas de Yuki Tsunoda y Liam Lawson, tras el toque entre ambos en Spa-Francorchamps. © GT Sport / euroformulaopen.net

Si bien es cierto que el dominio de Motopark y de Marino Sato está ensombreciendo el rendimiento del resto de pilotos de la Eurofórmula Open, si miramos un poco más allá de los resultados netos, podemos apreciar el gran trabajo que están realizando algunos de ellos, que con menos medios están plantando cara en la medida de sus posibilidades. Es el caso de los pilotos de la estructura Double R, Linus Lundqvist y Jack Doohan, que han tenido un rendimiento positivamente sorprendente.

Motorizados por Mercedes Benz, han sabido colarse en las posiciones de puntos de manera asidua y sin hacer mucho ruido, consiguiendo algún podio y poniéndoles las cosas algo más difíciles a los hombres de Motopark. Una situación muy parecida a la que comparten Christian Hahn y Teppei Natori, compañeros en Carlin, quienes también han podido hacer buenas actuaciones en lo que va de curso.

Billy Monger en lo más alto del podio de Pau, junto a Nicolai Kjaerdgaard y Yuki Tsunoda. © GT Sport / euroformulaopen.net

Con un rendimiento más irregular, encontramos a Billy Monger y Nicolai Kjaergaard, que tras una gran actuación bajo la lluvia en Pau, donde consiguieron el doblete para Carlin, en el resto de carreras no han sido capaces de mantener esa buena forma, en líneas generales. Están por detrás de un Calan Williams que mantiene los colores del equipo Fortec dentro de los diez primeros, gracias a varias actuaciones que le han valido sumar valiosos puntos.

Por otra parte, Guilherme Samaia y Aldo Festante han obtenido resultados dispares. Si su compañero Dunner es segundo en la general, ellos no han podido calcar ni de lejos ese buen rendimiento. Quizás en las seis próximas carreras puedan mejorar. No son los únicos. Cameron Das y Rui Andrade, también pilotos que están realizando el año completo, no han podido obtener grandes resultados, a pesar de sus innegables esfuerzos.

El pelotón de la Eurofórmula Open trazando la mítica Eau Rouge camino del Raidillon. © GT Sport / euroformulaopen.net

Así pues, el campeonato afronta su recta final. En ella veremos los fines de semana de carreras en tres de los grandes circuitos europeos: Silverstone, Montmeló y Monza. Y será allí, en el templo de la velocidad, donde se termine de decidir un certamen cuyo vencedor virtual tiene nombre y apellidos. Que vayan esculpiendo el nombre de Marino Sato en el trofeo de campeón, porque mucho tiene que torcerse la cosa para que el japonés no consiga alzarse con la gloria.

Foto de portada: © GT Sport / euroformulaopen.net

Billy Monger se consagra en Pau

Billy Monger se consagra en Pau

Billy Monger ha ganado la 78ª edición del Gran Premio de Pau, una de las carreras legendarias del automovilismo. El británico partía desde la undécima posición, pero una hábil estrategia de neumáticos y una remontada espectacular, le aupó al primer lugar y a la victoria final. El podio lo completaron Nicolai Kjaergaard y Yuki Tsunoda.

El día grande del Gran Premio de Pau comenzó de nuevo con las nubes cubriendo el cielo. Los Fórmula 3 de la Eurofórmula Open se preparaban en la entrada al Pit Lane desde el paddock, al tiempo que empezaban a caer las primeras gotas. La sesión de calificación arrancó cuando empezó a llover, aunque sin la intensidad suficiente como para mojar la pista. Los coches empezaron fuertes, hasta que se vio la primera bandera roja. Billy Monger se quedó cruzado en las enlazadas del Parque de Beaumont, con Aldo Festante bloqueado tras él. Ambos pudieron continuar una vez que los comisarios empujaron sus bólidos.

Se reanudó la sesión, pero a falta de siete minutos para su conclusión, Jack Doohan perdió el coche en la entrada de la tercera curva, empotrándose contra la barrera de neumáticos. Los comisarios volvieron a ondear la bandera roja. Tras ello, bandera verde una vez más, pero el asfalto estaba cada vez más húmedo, y como consecuencia se pudieron ver varias cruzadas cuando los pilotos trataban de dar gas intentando no perder la zaga de sus monoplazas. Finalmente, Julian Hanses fue el más avispado, consiguiendo la Pole Position para la 78ª edición del Gran Premio de Pau.

Yuki Tsunoda durante la sesión de calificación. Billy Monger y Jack Doohan aparecen por detrás. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Yuki Tsunoda, compañero de Hanses en el equipo Motopark, le acompañó en la primera línea de la parrilla, por delante de su otro compañero japonés, Marino Sato. El líder del campeonato y dominador absoluto del día de ayer, Liam Lawson, sólo pudo conseguir el cuarto mejor tiempo, por delante del brasileño de Carlin Christian Hahn, que cerró el Top 5.

La salida de la carrera estaba prevista para las 15 horas y cuarto de la tarde, pero un accidente en la arrancada de la carrera del Campeonato de Francia de GT, retrasó el programa una hora debido a las reparaciones que se tuvieron de llevar a cabo en las barreras de la recta de meta. Entre tanto, la lluvia volvía a amenazar. Las primeras gotas fueron finas, pero Dirección de Carrera no dudó y declaró la carrera en mojado. Tras la vuelta de formación, algunos pilotos, entre ellos Billy Monger, optaron por entrar en boxes para montar neumáticos de mojado, en vez de formar la parrilla con los de seco.

Marino Sato pasando por boxes durante la calificación. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Hanses mantuvo la primera posición al llegar a la primera curva, seguido de Tsunoda y Lawson. Tras unas curvas, Rui Andrade se fue recto en la baja del Parque de Beaumont, chocando contra las barreras y provocando la salida de un breve Coche de Seguridad. Tras la relanzada, los tres pilotos de Motopark se mantuvieron muy pegados, rodando a un ritmo muy alto, inalcanzable para sus rivales. El único que venía más rápido era Monger, que empezó a batir los tiempos rodando con las gomas de agua, al tiempo que la lluvia empezaba a caer con mayor intensidad y constancia.

El piloto británico se deshacía de los coches que tenía delante con una facilidad pasmosa, realizando adelantamientos en lugares muy complicados, donde es imposible hacerlo en seco, salvo que el de delante cometa un error. En pocas vueltas había llegado a la sexta posición. Vista remontada de Billy Monger, algunos pilotos decidieron entrar a cambiar los neumáticos. En cabeza de carrera seguía la batalla, con un Liam Lawson que le lanzó el coche de Yuki Tsunoda en la última chicane, un punto del trazado donde escasamente caben dos monoplazas. El neozelandés ascendía al segundo lugar y se iba a la caza de Julian Hanses.

Lukas Dunner surcando la recta de subida al Palacio de Beaumont. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El asfalto estaba cada vez más mojado, y Monger ya era cuarto, achuchando a Tsunoda. Tras varias vueltas de batalla encarnizada, el inglés pudo adelantarlo al final de la recta de meta, colocándose en el tercer lugar, lo cual le valía el podio… O la victoria, porque la distancia con los dos líderes era inferior al tiempo que perderían si paraban a cambiar las ruedas. En ese momento, y en vistas de que cada vez llovía con más ganas, Monger era el líder virtual de la carrera.

Pero no hubo que esperar mucho, porque Lawson decidió repetir la maniobra de adelantamiento que le había aupado al segundo lugar con Hanses. Pero el alemán no abrió la trayectoria y el piloto de Nueva Zelanda se llevó por delante a su compañero de equipo. Ambos quedaban estampados contra la barrera de neumáticos. Las caras de los mecánicos de Motopark eran un poema. Todo lo contrario que las de los integrantes de Carlin, pues Monger heredaba el liderato de la carrera.

Linus Lundqvist pasando por la recta de meta. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Salía de nuevo el Safety Car, momento que aprovecharon algunos pilotos, como Linus Lundqvist, para parar en boxes. Tras la bandera verde, el propio piloto sueco se fue largo en la horquilla de la curva 4, taponando el paso y provocando un pequeño tapón en el que se vieron involucrados dos de los pilotos de Teo Martín Motorsport. No fue necesaria la intervención del Coche de Seguridad, pero la carrera vio recortada su distancia y se decidió por tiempo.

Finalmente, Billy Monger se hacía con la victoria de la 78ª edición del Gran Premio de Pau. Una victoria épica e histórica, pues es la primera victoria en esta carrera de un piloto doblemente amputado. Monger hizo una remontada en lluvia y en un circuito urbano tan complicado como es el de Pau digna de un gran maestro de la conducción, aderezada con una maniobra estratégica inicial digna de los mejores equipos. Tras él, han finalizado Nicolai Kjaergaard y Yuki Tsunoda, merecedores de sus respectivos trofeos de podium por saber navegar en una carrera muy difícil sin tomar excesivos riesgos.

Billy Monger, el ganador del 78º Grand Prix de Pau. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pau ha vuelto a demostrar lo complicado que es competir en su circuito urbano. La carrera de hoy ha sido un bálsamo contra todo riesgo de amenaza de perder una carrera que ha sufrido con el final del Campeonato de Europa de Fórmula 3 que le daba sustento, pero que ha recibido con brazos abiertos a una Eurofórmula Open con la que pueden crecer juntos. Y con carreras como la de hoy, seguro que lo hacen. La próxima cita del certamen será el fin de semana que viene en Hockenheimring.

Liam Lawson: “Es muy emocionante competir en Pau”

Liam Lawson: “Es muy emocionante competir en Pau”

Uno de los pilotos que destaca sobre los demás en el panorama internacional de los distintos campeonatos de Fórmula 3 es Liam Lawson. El piloto de Nueva Zelanda compite este año en la Eurofórmula Open, donde es el líder del campeonato, y en el Campeonato de Fórmula 3 de la FIA. Además, viene de ganar la Toyota Racing Series, por lo que se encuentra en un momento de motivación extrema. Hemos podido hablar con él en el paddock del circuito urbano de Pau, donde este fin de semana está corriendo en el prestigioso Gran Premio de la ciudad francesa.

En la anterior cita del campeonato organizado por GT Sport, Lawson marcó un fin de semana de ensueño, ganando la primera carrera y agarrando el liderato del certamen. Sobre ello, nos cuenta que “fue un comienzo impresionante de la temporada. El coche está yendo realmente rápido gracias al equipo”. Liam compite en dos campeonatos de Fórmula 3 este año, algo que con lo que tiene que lidiar esta temporada. “Este año es muy exigente para mí, por el hecho de estar compitiendo en dos campeonatos diferentes, con coches distintos, así que es difícil prepararte bien para uno y otro”.

Sobre la diferencia que destaca entre los dos coches, el Fórmula 3 de la Eurofórmula Open con el que voló ayer sobre las calles de Pau, y el Fórmula 3 que utiliza en el campeonato de la FIA, nos comenta que “los coches son completamente distintos. No tienen nada que ver el uno con el otro. Este coche tiene menos potencia, pero puedes empujar siempre y disfruto mucho conduciéndolo. El otro es similar a los de GP3 del año pasado, con una potencia similar, pero más que los de Eurofórmula Open, más pesado y con mayor carga aerodinámica, lo que cambia la manera de pilotarlo”.

El Fórmula 3 de Liam Lawson preparado en la carpa de Motopark. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

En la jornada de ayer, el joven piloto neozelandés lideró a su equipo, el conjunto Motopark, en la consecución de un triplete en la primera carrera del fin de semana. Sobre el hecho de estar disputando una carrera con tanta historia en un trazado de leyenda, opina que “es una locura estar aquí compitiendo, después de ver las carreras por televisión desde hace unos años. Es la primera vez que estoy en un circuito urbano después de competir en Australia, y es muy emocionante competir en Pau”. Por ello, también quiere terminar de redondear el fin de semana. “Hoy queremos ser sólidos. Ayer tuvimos un día muy bueno, pero hoy es la carrera principal, así que queremos hacerlo tan bien como ayer”.

Liam Lawson es el actual líder del campeonato de pilotos de la Eurofórmula Open, y además, su equipo se está mostrando como el más fuerte de todos. Ante estas circunstancias, sólo vale ganar el título a final de año, un hecho del que Lawson considera que “Es un objetivo difícil. El equipo es fuerte pero tengo compañeros de equipo muy fuertes también, así que tenemos que seguir en esta línea, mis compañeros también tienen un plan, sobretodo para esta carrera”.

Liam Lawson pasando por el Pit Lane camino de la pista durante la sesión de calificación del domingo. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Cree que lo más importante es “no cometer errores, e intentar hacer algo para mantener el liderato del campeonato”, afirma Lawson. Pero es un objetivo que no comparte para el Campeonato de Fórmula 3 de la FIA, cuya situación es también diferente. Su meta para este año es firmar un buen papel en líneas generales, aprendiendo y cometiendo los menos errores posibles. Su inicio en Barcelona no fue todo lo bien que hubiera querido, máxime después de las esperanzadoras pruebas de pretemporada.

Básicamente, mi meta para este año es intentar hacerlo lo mejor posible. Tuvimos un inicio muy complicado en Barcelona, con muchos problemas, … Por lo que es difícil de decir. En las pruebas de pretemporada fuimos rápidos pero eso no se ha reflejado en nuestra posición en el campeonato, así que hay que intentar hacerlo mejor. El objetivo no es tan claro, pero terminar el año entre los cinco primeros estaría bien”, dice el piloto oceánico.

Liam Lawson trazando la rápida primera curva del circuito urbano de Pau. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El hecho de competir casi cada fin de semana, y en dos campeonatos independientes, podría ser un problema difícil de gestionar. Sin duda lo es a nivel logístico y de preparación, pero Liam Lawson considera que “es fácil decir que sí porque me gusta correr y me encanta competir cada fin de semana”. Sostiene que “es complicado prepararse, pero me encanta. Sobretodo, conducir dos coches tan diferentes y afrontar dos campeonatos de manera distinta”, remata el piloto de Hastings.

Tras unos minutos de conversación, nos despedimos de Liam Lawson, que debe continuar con sus rutinas preparatorias de cada fin de semana de carreras. Le agradecemos su tiempo, y le deseamos mucha suerte, para esta carrera y para afrontar la complicada empresa de competir en dos campeonatos de Fórmula 3 tan iguales y, a la vez, tan diferentes.

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pau, un Gran Premio de otro tiempo

Pau, un Gran Premio de otro tiempo

Este fin de semana, la ciudad francesa de Pau, a los pies de los Pirineos, se viste de circuito de carreras para acoger la celebración del Gran Premio de Pau (Grand Prix de Pau, en francés y oficialmente). Esta carrera, que actualmente la disputan coches de Fórmula 3, lleva celebrándose desde los años ’30 del siglo XX, después de varias pruebas celebradas allí. Todo comenzó cuando un grupo de aficionados al automovilismo, decidieron fundar una asociación automovilística con el objetivo de poder practicar la pasión que les unía. Así nació el Automobile Club du Béarn, la base de todo esto.

En 1899, un año después de la fundación del club, organizaron la primera carrera en la zona del Béarn, cuya capital es Pau. La prueba se disputó por las primitivas carreteras que conectaban Pau con Bayona, siendo Albert Lemaître el ganador de aquella prueba de ida y vuelta, con un Peugeot 10 Cv, tardando casi cuatro horas en completar la distancia a una media de 52 Km/h.

Durante los años que siguieron, continuaron organizando eventos y carreras, hasta que en 1933 vio la luz el Gran Premio de Pau, la primera edición de una carrera mítica. Entre tanto, unos años antes, la ciudad aquitana fue la sede del Gran Premio de Francia. La pista, denominada oficialmente como Circuit de Pau-Ville, tiene su línea de salida y meta en la Avenue Gaston Lacoste, a pocos metros de la estación ferroviaria. Tras una giro rápido de derechas, en cuyo interior se ubica la calle de boxes, se llega a la primera frenada, después de la cual, se toma la Avenue Napoléon Bonaparte.

Salida del Gran Premio de Pau de 1935

El trazado sube paralelo al famoso Boulevard des Pyrénées, cruzándolo bajo un puente en la curva 3, a izquierdas. Allí comienza la Avenue Léon Say. Unos metros más adelante, nuevo ángulo de derechas, para afrontar una rápida sección de curvas a izquierda y derecha, en la Allée Alfred de Musset, rodeando el Parque de Beaumont. A continuación, se llega a una chicane, formada por el cruce con la Avenue du Général Poeymirau. Se toma la citada avenida y se afronta el último sector de la pista, muy técnico, que se inicia con un viraje a izquierdas que desemboca en una horquilla a derechas.

Una rápida S de izquierda-derecha, lleva a una nueva chicane en otro cruce, muy estrecha, en el que el muro está muy cerca. Tras ella, la pista se abre en la Avenue Gaston Lacoste y en un par de curvas rápidas de radio amplio se llega a la recta de meta. La distancia total de la vuelta es de 2762 metros, con 15 curvas. El récord del circuito es de Andrea Montermini, quien marcó un tiempo de 1:08.600 en 1992, a bordo de un Reynard 92D – Judd de Fórmula 3000. Actualmente, el Gran Premio se disputa con coches de Fórmula 3, que ruedan en tiempos algo más altos. Para muestra, sírvase el tiempo que marcó el año pasado el ganador de la carrera Ralf Aron, con un tiempo de 1:23.670.

Tazio Nuvolari pasando bajo el Boulevard des Pyrénées en 1935

Durante todos estos años, 78 ediciones cumple este año la carrera, han habido unas cuantas caras conocidas que han escrito su nombre con letras de oro en el asfalto de Pau. El que más veces lo hizo, fue Jim Clark, con cuatro triunfos en los años ’60 del siglo pasado. Junto a él, Jean Behra, Maurice Trintignant, Jochen Rindt, Alberto Ascari o Jack Brabham, son otros nombres ilustres. Pero si hay uno que destaca por encima de todos, es el de Juan Manuel Fangio. El pentacampeón del mundo consiguió la victoria en estas calles en 1949 y 1950, cuando la carrera se disputaba bajo reglamentación de Fórmula 1.

Antes de todos ellos, el primero en hacerlo fue Marcel Lehoux a bordo de un Bugatti T51, en aquel primer Gran Premio de 1933. El siguiente fue el legendario piloto italiano Tazio Nuvolari, y en esos años previos a la Segunda Guerra Mundial (años en los que no se disputó la prueba), ganaron en las estrechas calles de Pau pilotos de la talla de Philippe Étancelin, Jean Pierre Wimille, René Dreyfus y Hermann Lang.

Momento de la salida a pista de los coches antes de la sesión de calificación del Gran Premio de Pau de 2014

Años después, la Fórmula 2 tomó el relevo de la máxima categoría en cuanto a reglamentación. Y cuando esta se transformó en la Fórmula 3000, estos tomaron también el circuito del sur de Francia para seguir corriendo año tras año esta mítica carrera. Para entonces, fueron los apellidos de Cevert, Lafitte, Giacomeli, Cecotto, Thackwell, Dalmas, Lamy o Montoya, entre tantos otros, los que hicieron vibrar con sus victorias a los aficionados que abarrotaban las gradas.

Después, llegó el momento en el que la Fórmula 3, a través de sus campeonatos europeos, tomara las riendas. Tréluyer, Davidson, Hamilton o Grosjean son apellidos conocidos por los vecinos de la ciudad, como ganadores de la prueba. Y también, el Campeonato del Mundo de Turismos (WTCC) tuvo en Pau una de sus más emblemáticas paradas durante algunos años.

Este año, con la desaparición del Campeonato de Europa de Fórmula 3, heredera de la Fórmula 3 Euroseries, será la Eurofórmula Open el campeonato bajo reglamentación de F3 que acogerá en su seno el Gran Premio. Tanto para la carrera como para el certamen es una gran noticia, pues por un lado asegura la continuidad de la carrera y su estatus, y por otro, aumenta el prestigio de un campeonato que tiene que lidiar con las nuevas normas impuestas por la FIA al tercer escalón de monoplazas.

Jacques Laffite durante el Gran Premio de Pau de 1982

Tras la primera carrera del campeonato en el circuito de Paul Ricard, el piloto neozelandés Liam Lawson, que compitió el pasado fin de semana en el Campeonato de Fórmula 3 en Barcelona, llega como líder del certamen, seguido por el japonés Marino Sato y el austriaco Lukas Dunner. Lawson y Sato se repartieron las victorias en ese primer meeting de la temporada en el trazado de Le Castellet, estando separados por apenas tres puntos.

Además de la cita de la Eurofórmula Open, la principal dentro del fin de semana de carreras, habrá pruebas del Campeonato de Francia de Fórmula 4, del Campeonato de Francia de GT, del certamen de barquetas Funyo, la Twin Cup, la Ferdinand Cup y la Legend Car Cup. Respecto a los horarios del Grand Prix de Pau como segunda prueba del calendario 2019 de la Eurofórmula Open, la actividad comenzará el viernes a las 10:45 horas, con la primera sesión de entrenamientos libres. Por la tarde, a las 17:15 horas, será la segunda sesión. El sábado, a las 11:10 será el momento de disputarse la sesión de calificación para la primera carrera del sábado, que comenzará a las 16:15 horas de la tarde.

Parrilla de salida antes del Gran Premio de Pau de 2015

El domingo será el gran día. El día en el que se disputará una nueva edición del Grand Prix de Pau. La sesión de calificación para la carrera empezará a las 10:14 horas de la mañana, y a las 15:20 horas de la tarde dará comienzo la 78ª edición del Gran Premio de Pau. ¿Te la vas a perder? Nosotros no, así que allí estaremos para contaros todo lo que suceda. ¡Que gane el mejor!

Foto de portada: © FIA F3 / Suer

La Fuerza de Billy Monger

La Fuerza de Billy Monger

Era el 16 de abril de 2017 cuando Billy Monger se encontraba disputando la carrera que iba a cambiarle la vida. Se trataba de la segunda prueba del fin de semana que el Campeonato británico de Fórmula 4 estaba celebrando en el circuito de Donington Park. Monger estaba luchando en el pelotón cuando se encontró con un muro frente a él. Un muro que no pudo superar.

El muro era un coche prácticamente parado en medio de la pista. La vorágine de la batalla le impidió esquivarlo y “Billy the Whizz” chocó brutalmente, destrozando su coche y sus piernas. Fue evacuado al hospital, donde no se pudo hacer nada por salvarle las extremidades inferiores. A partir de ahí, su vida dio un vuelco. El mismo que dio el mundo del automovilismo cuando su familia sacó adelante una campaña de micromecenazgo para ayudarles a pagar los gastos que la convalecencia y el futuro del joven iban a suponerles. Todo el mundo aportó lo que pudo y se demostró la humanidad que existe en este complicado ecosistema de las carreras.

El tiempo pasó y Billy Monger se recuperó. Y volvió a las carreras. El piloto que tan bien lo había hecho pilotando los Ginetta en sus dos primeros años después del karting, se subía de nuevo a un monoplaza tras el pavoroso accidente que le alejó de ellos. Su fuerza mental fue clave en ese regreso, y sigue siendo clave a día de hoy. El británico está a las puertas de una nueva temporada compitiendo en Fórmula 3 con el equipo Carlin, mostrando una capacidad en la mentalidad impresionante que le está llevando a superar todas las adversidades con gran maestría.

Billy Monger atendiendo las explicaciones de su ingeniero antes de salir a la pista. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Para poder conducir, Monger utiliza un volante adaptado en el que van incorporados el acelerador y el freno, además de los sistemas habituales de cualquier volante de un coche de F3. Y a tenor de los tiempos que logró en los test de la Eurofórmula Open, en su primera experiencia en el campeonato, su condición no le resta ni un ápice de competitividad. Su calidad sigue intacta y eso es algo que se puede observar a simple vista cuando lanza el coche en una curva rápida. Hay pocos que lo hagan como él lo hace, y con la misma eficacia.

Cuando probó el coche junto a sus compañeros en el equipo británico, Billy no podía dejar de mostrar una sonrisa al hablar de sus sensaciones pilotando. “Es brutal conducir este coche. Se nota mucho la carga aerodinámica y toda la potencia. Para mí es difícil pero es muy divertido y me gusta mucho”. En aquel momento aún no sabía si podría correr en el campeonato, pero mostró su deseo de hacerlo. “Es el plan, pero todavía no lo sé. Estamos intentando que así sea, pero aún es pronto”.

Billy Monger gira el volante para salir a la pista. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Billy Monger tiene el ejemplo de Alex Zanardi. El piloto italiano perdió sus piernas en un accidente brutal en el circuito alemán de Lausitzring en 2001, durante la carrera que la CART americana disputó en el trióvalo. Zanardi perdió el control del coche al salir del pit lane, quedó atravesado en medio de la pista y Alex Tagliani no pudo esquivarlo. El monoplaza del italiano se partió por la mitad y, al menos, pudo salvar la vida. Tras ello, Zanardi ha podido seguir ligado a las carreras, realizando actuaciones destacadas en el mundo de los GT y los turismos.

Pero sabiendo la mentalidad de Monger, está claro que el espejo en el que mirarse es Lewis Hamilton. Entre ambos surgió una especie de amistad cuando el pentacampeón de Fórmula 1 se interesó por la historia del joven. Se les ha visto juntos en varias ocasiones en el garaje del equipo Mercedes en algunas carreras del Gran Circo. Porque ese es su objetivo a largo plazo. La Fórmula 1 es la meta de la gran mayoría de pilotos, pero en el caso del británico tendría aún más valor si cabe.

Nunca un piloto discapacitado ha pilotado en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Sería el primero. Pero antes, debe demostrar su valía en las categorías previas. Desde luego hay una cosa clara, llegue o no, no será por falta de fuerza mental. Ni por falta de calidad. Tiene manos, sólo necesita el apoyo y el coche, que el resto ya lo pondrá él.

Billy Monger durante las pruebas de la Eurofórmula Open en el Circuit de Barcelona-Catalunya. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)