“Cohete” Suárez sigue intratable en las G Series

“Cohete” Suárez sigue intratable en las G Series

Las G Series volvieron a la acción este sábado con la G2, la segunda cita del campeonato de carreras sobre hielo que se disputa cada año en el Circuit Andorra, en la que José Antonio “Cohete” Suárez sumó el mayor número de puntos, triunfando en las finales, en la categoría principal GIAND. Los prototipos de PCR Sport volvieron a marcar las emociones, junto a los buggyes de Side by Side, los coches de dos ruedas motrices y las motos de los Ice Gladiators.

A pesar de la ausencia de algunos protagonistas habituales, como Xevi Pons, el evento contó con la participación de pilotos de renombre mundial, tanto de cuatro como de dos ruedas. Mikel Azcona, piloto del mundial de turismos (WTCR), se acercó al trazado de Pas de la Casa para probar por primera vez la esencia de las carreras sobre hielo con uno de los GIAND; mientras que Álex Rins y Joan Mir, vigente Campeón del Mundo de MotoGP, cambiaron sus motos por un buggy y un GIAND, respectivamente.

La acción en pista comenzó alrededor de las cuatro de la tarde, a puerta cerrada y bajo un exigente protocolo sanitario que incluyó una prueba TMA a todos los presentes. Tras las sesiones de entrenamientos de cada una de las categorías, dieron comienzo las calificatorias para definir los puestos en las parrillas de salida de las carreras finales. El francés Yohan Rossel consiguió una sorprendente Pole Position, por delante de José Antonio Suárez y Gil Membrado. El jovencísimo piloto catalán sigue asombrando a propios y extraños con cada actuación en pista, ya sea sobre la tierra del Campeonato de España de Autocross o sobre el hielo de las G Series.

El joven Gil Membrado preparado para salir a pista.  © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

El joven Gil Membrado preparado para salir a pista.  © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Tras el dominio del equipo Elegant Driver, el mejor piloto de la estructura PCR Sport fue Mikel Azcona, que se adaptó rápidamente a la conducción sobre superficie deslizante. Por su parte, Joan Mir fue séptimo, Albert Llovera firmó la novena plaza justo por delante de Gerard de la Casa, con Joaquín Rodrigo undécimo. En 2RM, Ian Porté consiguió el mejor tiempo de la super especial combinada por delante de Lluís Sala y Álex Español, mientras que en SbS fueron los hermanos Yan y Erwan Le Potier los que comandaron esta sesión.

Tras un parón para reacondicionar el hielo de la pista y dejarla preparada para la acción otra vez, llegó la hora de jugarse la victoria en las finales de cada categoría. En la categoría reina del campeonato, “Cohete” Suárez se hizo con la victoria tras dominar ambas finales con solvencia, susto con los doblajes incluido. Tras él, el joven Gil Membrado volvió a maravillar con una segunda posición luchada hasta el final. Cerró el podio el vigente campeón de MotoGP Joan Mir en su primera participación en la categoría sobre hielo. Destacar las buenas actuaciones de los incombustibles Albert Llovera y Joaquín Rodrigo, y la adaptación de Mikel Azcona a una disciplina totalmente desconocida para él.

Miquel Socias desliza el coche para negociar una de las curvas del trazado. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La categoría GIAND estuvo marcada por carreras muy movidas en todas las mangas de ambas finales, con peleas intensas bajo los focos y el frio. La tensión dentro de los coches se hizo evidente con varios golpes contra el talud y vistosas derrapadas sobre una pista que empezaba a mostrar cicatrices de guerra. La polémica también hizo acto de presencia cuando la victoria del dominador “Cohete” Suárez se vio seriamente amenazada por otro participante por no respetar las banderas azules.

En Side By Side, Ian Le Potier se volvió a mostrar firme y consiguió la victoria en la categoría. Franck Cabaner y Jose Roger le acompañaron en el podio de una categoría también marcada por las luchas cuerpo a cuerpo. El vencedor en las dos ruedas motrices fue finalmente para Lluis Sala a bordo de un Volkswagen Golf. Felipe Brandao y Alex Español se subieron al segundo y tercer cajón del podio respectivamente para cerrar una divertida  noche de carreras sobre la nieve del Circuit d’Andorra.

Los buggys de SBS aderezaron el espectáculo en el Circuit d’Andorra. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Tras la G2, Jose Antonio “Cohete” Suarez sigue dominando el campeonato andorrano en categoría GIAND y tan solo Gil Membrado y Miquel Socias parecen poder amenazar al piloto asturiano. Yan Le Potier se afianza a la cabeza de la clasificación general con Franck Cabaner y Jose Roger en segunda y tercera posición, y en las dos ruedas motrices Alex Español y Lluis Sala empatan a puntos en para dominar la disciplina, seguido de Felipe Brandao que les persigue en la lucha por el campeonato. La próxima cita de las G Series será el 30 de enero.

 

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

La tormenta que forjó la leyenda del Dakar

La tormenta que forjó la leyenda del Dakar

Desde el comienzo del Dakar, su leyenda se fue forjando poco a poco hasta llegar a la actualidad. Desde 1978, la carrera de las dunas ha supuesto miles de desafíos a pilotos, equipos y organización. Y es por eso que sigue siendo considerada una de las carreras más duras del mundo, si no la que más. Por sus largas etapas, sus paisajes y los peligros que entraña, tan solo terminar de una pieza ya es premio suficiente para muchos de los participantes.

Pero fue en la edición de 1983 cuando se ganó una parte importante de su fama. La carrera seguía siendo joven y los equipos oficiales tan solo empezaban a llegar a la prueba. La mayoría de competidores eran aventureros y amateurs que se lanzaban a correr con vehículos que ellos mismos preparaban o construían para la ocasión. Armados tan solo con un mapa y una brújula, las dificultades que debían superar distan mucho de a las que se enfrentan los pilotos en las ediciones actuales.

Esa edición iba a ser la primera en que los participantes iban a enfrentarse al Teneré. El desierto del Teneré fue donde el fundador de la prueba Thierry Sabine se perdió en 1977, y el que le inspiró a organizar el Rally Dakar, a pesar de que casi le cuesta la vida. La carrera pasaba por un momento de dificultades en cuanto a organización, pues se temía que el combustible no iba a ser suficiente para las especiales previstas esos días. Sabine mandó camiones a buscar combustible y se estableció un punto de repostaje al final de los 617 km de la especial, en un lugar conocido como el Arbol de Teneré.

Los accidentes son habituales en el Dakar, pero solo los mejores se recomponen para seguir. Este piloto consiguió terminarlo a pesar de este incidente.

El 13 de enero de 1983 los participantes se lanzaron a las dunas para atravesar ese tramo de desierto, pero al poco tiempo de empezar, las cosas se pusieron difíciles. Una gran tormenta de arena se levantó y la visibilidad quedó reducida a unos pocos metros. Una desviación de pocos grados en la brújula, significaba kilómetros de distancia respecto a la ruta. Muy pocos llegaron al punto de repostaje, y los que lo hacían sumaban tiempos de recorrido muy superiores a los estimados por la organización.

En coches, Rene Metge se hizo con la victoria de etapa a pesar de llegar con más de 3 horas de retraso y el mundialmente famoso Jackie Ickx consiguió la plata. Según Ickx, él calculaba que había llegado una hora y media más tarde que el último competidor, así que la sorpresa de conseguir el segundo puesto fue mayúscula para el expiloto de Fórmula 1.

La visibilidad dentro de la tormenta quedaba limitada a muy pocos metros.

A causa de la poca visibilidad, es posible que algunos participantes pasaran cerca del punto de repostaje sin poder verlo y acabaran perdidos. Unos cuarenta vehículos acabaron extraviados por el desierto hasta que pasó la tormenta y se pudieron empezar los rescates. Las siguientes etapas fueron anuladas hasta que pudieran ser recuperados todos los participantes. Algunos fueron rescatados al día siguiente, otros pasaron dos días andando hasta ser rescatados el 15 de enero y Kiki Caron y Bernadette Sacy fueron acogidas por unos Tuareg. Finalmente, el 16 de enero se pudo rescatar a Arnault Lucbert y Maurice Lefevre, tras pasar más de tres días perdidos.

Tras las dificultades de la quinta edición del Rally Dakar, muchos llamaron loco e irresponsable a Thierry Sabine por el peligro al que habían sido expuestos los participantes. Además, la decisión de no anular la etapa, provocó un gran desajuste en la clasificación general que generó enfado y descontento entre algunos equipos y participantes. Sin embargo, ese peligroso episodio pareció hacer que la leyenda de la carrera creciese todavía más y la edición de 1984 contó con 485 participantes sedientos de aventuras. Frente a los 345 del año en que el Teneré desafió al Dakar.

Tras superar a la tormenta de arena, Jackie Ickx acabó venciendo el Dakar de 1983.

Carreras de la vieja escuela en la Trans Am americana

Carreras de la vieja escuela en la Trans Am americana

El mundo de las carreras ha ido modernizándose con el paso de los años, y en los últimos tiempos la electrónica, los sistemas híbridos, la tecnología y las ayudas al piloto parecen haber restado algo de emoción a ciertos campeonatos. Por suerte, aún quedan algunas categorías que satisfarán al más purista de los aficionados, y uno de estos certámenes es el “Trans Am by Pirelli” estadounidense.

El campeonato fue creado en 1966 bajo las siglas TASC (Trans American Sedan Championship), y desde los primeros años ya se afianzó cómo categoría. Aunque ha sufrido algunos altibajos y épocas difíciles en sus mas de 60 años de historia, la competición estrella de los “muscle cars” americanos parece estar viviendo una segunda juventud en los últimos años.

Dentro del campeonato, hay dos categorías de “silhouette body” y tres de tipo GT con coches basados en modelos de calle. En el caso de los “silhouette”, se trata de coches con chasis tubulares sobre los que se montan carrocerías de fibra elegidas entre los modelos disponibles, mientras que en las categorías de GT, hablamos de modelos de calle modificados e incluso GT3 descatalogados en otros campeonatos que encuentran aquí una segunda vida.

La clase denominada TA es la más extrema. Con motores de 5,99 litros y casi 900 cv.

En la clase de mayor rango, la denominada TA, las carrocerías de Dodge, Ford, Chevrolet o Cadillac esconden motores atmosféricos de hasta 6 litros de cilindrada con carburador. Estos sencillos pero robustos motores entregan más de 850 cv que se transmiten a las ruedas traseras sin que esté permitida ninguna ayuda electrónica para el piloto. Con una potencia tan elevada para un coche que está por debajo de los 1300 kg, estamos hablando de coches realmente rápidos y espectaculares.

Los TA2 son sus hermanos pequeños y se asemejan más a los Trans Am Euro, de los que os hablamos hace tiempo. En el caso de la variante americana, si bien la base es muy parecida a la europea, la mayor diferencia es que los cambios secuenciales o automáticos están prohibidos. Es obligatorio el cambio manual en H con cuatro velocidades y marcha atrás funcional para domar los casi 500 cv que producen los motores de la segunda categoría en cuanto a rendimiento. Además, el uso extensivo de fibra de carbono o titanio está prohibido y solo está permitido para partes concretas como el asiento del piloto o el alerón trasero.

Los TA2 son la segunda categoría pero una de las que atrae más participantes.

Tres clases de GT suelen acompañar a los TA y TA2 en muchos de los eventos, aunque no siempre comparten pista. Los GT, SGT y XGT se basan en modelos de calle con más o menos modificaciones y estando sujetas sistemas de balance de prestaciones, siendo la ultima la más extrema. Estos XGT suelen ser antiguos GT3, que otros campeonatos internacionales ya han descatalogado, y que encuentran en el formato de Trans Am un sitio en el que seguir dando guerra.

Bajo ellos los SGT son modelos con niveles de modificación similares, aunque no llegan a cumplir los estándares FIA. Finalmente, la categoría GT es la puerta de entrada y en ella se acepta cualquier modelo que pueda adaptar un kit que cumpla con las especificaciones del campeonato. De esta forma se da entrada a muchos pilotos amateur para que puedan competir con modelos que no hace falta modificar mucho para que sean competitivos. Esta categoría es una de las más populares por mantener un estilo muy similar al de los inicios del campeonato.

Cualquiera que pueda adaptar el kit homologado puede competir en la clase GT, lo que la hace muy popular entre los participantes amateur.

El campeonato recorre muchos de los circuitos ruteros más emblemáticos de los Estados Unidos de América y arrastra a muchos aficionados que buscan carreras a la antigua usanza, con motores ruidosos y coches rápidos y sencillos. Si bien no es un campeonato que esté a la vanguardia de la industria, su fórmula simple pero efectiva sigue convenciendo a muchos pilotos y equipos, que encuentran en el Trans Am una puerta a otros tiempos más sencillos del automovilismo.

Con motores tan potentes y sin ninguna ayuda electrónica permitida, estos coches son muy rápidos pero nada fáciles de pilotar.

Una sentida despedida

Una sentida despedida

El 14 de noviembre de 2020 y la carrera que se disputó en Bahréin ese día quedarán siempre en los libros de historia para aquellos que se interesen por el Campeonato Mundial de Resistencia. En esa cita del WEC, el campeonato despidió a sus más veloces hijos. Tras dieciséis temporadas de emoción y velocidad, su nave insignia dejará de surcar los más prestigiosos circuitos del globo: los LMP1 nos dicen adiós.

Cierto es que la categoría llevaba unas temporadas algo deslucida. Atrás quedan esos días en que las más grandes marcas se disputaban los trofeos en batallas que a veces parecían sacadas de una novela épica. Audi, Porsche, Peugeot y Toyota, entre otros, pusieron una vez a sus mejores ingenieros a trabajar en lo que serían auténticas obras maestras de la ingeniería. Bestias que desafiaban lo establecido para ser las más rápidas. Pero también para ser las más fiables.

La cantidad de soluciones tecnológicas que nacieron en estos LMP1 y han acabado en la calle es ingente. Desde sistemas de motorización híbrida a los faros laser entre otras. Han dejado huella incluso en los motores diésel, territorio con el que la competición no suele coquetear. Pero que se lo digan a Audi con su R10 TDI, por ejemplo, y a Peugeot, con el 908 HDi FAP.

Peugeot apostó por el motor diésel para vencer en 2009 en Le Mans con Marc Gené entre sus filas.

Hubo sitio para equipos menos potentes y conocidos, sin sistemas híbridos demasiado complicados y que confiaron en el viejo motor de combustión y su rugido para afrontar la recta de Mulsanne. Rebellion ha sido el último, pero también estuvieron nombres como Ginetta y Panoz entre otros. Todo el mundo hacía cola para ver hasta al más pequeño de los equipos. Eran los niños grandes y todos querían jugar con los mayores.

Ahora con carlinga, pero antes descubiertos. Más peligroso lo segundo, seguro. Pero qué recuerdos deben guardar los pilotos de la noche de Le Mans con el viento en su casco. ¿Existe mejor forma de pasar una noche de junio que a más de 300 km/h viviendo la carrera de resistencia por excelencia? La seguridad se impuso después, y con las cabinas cerradas llegaron los pilotos de caza. Esos hombres que se aventuran a combatir y competir con la poca visión que ofrecen esos minúsculos cristales. Navegando entre el tráfico de las categorías inferiores, que deben apartarse ante el estruendo y velocidad de la máxima categoría.

Cuentan que la sensación de ir a cielo abierto en una de estas máquinas era mágica.

Bajo el reglamento de Le Mans Prototype 1, el ACO y la FIA formaron una suerte de grupo selecto. Superhéroes de las carreras que en algunas ocasiones plantaron cara en rendimiento y desempeño a la intocable Fórmula 1. Sin tanto ruido, pero con las mismas nueces seguramente. Capaces de darlo todo durante decenas de horas y miles de kilómetros para acabar bañados en el champán y el confeti de los mejores podios del mundo. Sucios, desgatados y con heridas de guerra incluidas, pero escribiendo los nombres de los que conseguían domarlos en los libros de historia.

Nombres que ahora recordamos como los de los protagonistas de historias heroicas. Tom Kristensen, Romain Dumas, Fernando Alonso o Marc Gené entre otros privilegiados pudieron dejar su firma en la categoría tras el volante de un LMP1. Nombres que al ser preguntados todos recuerdan con infinito respeto y admiración esos coches que los llevaron a velocidades impensables hacia la cumbre de la resistencia.

Los LMP1 actuales se asemejaban más a aviones de caza o naves espaciales que a coches de competición. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com).

El año 2020 ha servido para bajar el telón a la categoría. Toyota y Rebellion fueron los últimos valientes, que como en un grupo de amigos han ido perdiendo a sus integrantes con el paso del tiempo. La mayoría para descansar en museos. Algunos para desplegar todo su potencial y batir récords más allá de las reglamentaciones del campeonato. Pero sobre todo para disfrutar de un merecido descanso. Como si de la jubilación se tratara.

El momento del reposo ha llegado. Tras una vida de competición, batallas, triunfos y derrotas, los LMP1 pasarán a contar sus hazañas a los más jóvenes que se acerquen a verles en todo su esplendor. Para ellos ha llegado la hora de que los recién llegados Le Mans Hypercar y LMDh escriban sus propias historias e intenten batir a sus ancestros. En su descanso seguirán recordando y recordándonos con una media sonrisa que un día fueron los más rápidos. Y que, incluso tras su retiro, podrían sacar los colores a más de uno de los nuevos.

Porsche despidió al 919 con su versión EVO para desplegar todo el potencial del coche, sin tener que ceñirse a ninguna norma, y batir todos los récords.

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com).

Francesc Gutiérrez y Josep Mayola dominan el GT-CER en Barcelona

Francesc Gutiérrez y Josep Mayola dominan el GT-CER en Barcelona

El Circuit de Barcelona-Catalunya ha sido el escenario de la única carrera de dos horas del Campeonato de España de Resistencia y GT de este año. Al igual que en la primera jornada, la Renault Clio Cup y el Campeonato de España de F4 han acompañado al GT-CER en la última cita automovilística del trazado catalán este 2020.

Las sesiones calificativas de todas las categorías han ido poniendo la banda sonora durante la mañana. A falta de dos carreras de la F4 española, una de la Clio y la carrera de dos horas de resistencia por disputar, la tarde iba a estar movida. Así que había prisas por hacerse con los tiempos más rápidos y las mejores plazas en la parrilla de salida.

Tras las diferentes tandas que componen la calificación del GT-CER, el Ferrari 458 de PCR Sport con Josep Mayola y Francesc Gutiérrez ha conseguido la Pole Position. El Porsche 911 991 GT3 Cup de Baporo Motorsport le ha acompañado en la primera fila, posición que ha aprovechado para atacar en la salida y ponerse primero con las dos horas de carrera por delante. El ritmo del tándem Mayola-Gutiérrez parecía algo más débil que el de sus competidores directos, y quedaban relegados a la cuarta posición en la primera media hora de carrera.

Un problema en la transmisión ha acabado con las opciones de victoria de Font y Vinyes. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Tras los pasos por el pitlane y con los hándicaps servidos, la carrera parecía estabilizada. Sin embargo, el Porsche de Baporo Motorsport con Jaume Font al volante ha dicho basta y ha causado el abandono de uno de los contendientes a hacerse con la prueba. Finalmente, el primero en ver la bandera a cuadros ha sido el Ferrari 458 de PCR Sport. Francesc Gutiérrez y Josep Mayola conseguían así el primer puesto de la clasificación general de la carrera de hoy.

El Ferrari 458 de Mayola y Gutiérrez negocia las últimas curvas del Circuit de Barcelona-Catalunya. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Le ha acompañado en el segundo cajón del podio el Porsche de E2P Escuela Española de Pilotos conducido por Antonio Sainero y Javier Morcillo. El coche hermano de este, el otro Porsche 911 991 GT3 Cup de Cintrano y Salvador, conseguía colarse en la cuarta posición para consolidar el buen rendimiento del equipo. Completaba el podio de la categoría de GT el Vortex V8 de Philippe Gruau y Arnaud Gómez.

En la clase destinada a los turismos, el Cupra TCR del equipo Volcano Motorsport con Evgenii Leonov al volante se hacía con la victoria, lo que deja al piloto ruso como líder destacado del campeonato por encima de su compañero Mikel Azcona con el que suele compartir montura. Jordi Gené y Ferran Méndez han tenido que conformarse con la segunda posición a pesar de haber hecho una gran carrera a bordo del Cupra TCR de RC2 Junior Team. Fuera de los TCR, la victoria en las clases inferiores ha sido para el Peugeot 308 Cup de Alejandro Cutillas y Álvaro Vela, del equipo SMC Junior Motorsport.

Gené y Méndez no han podido aprovechar la Pole Position de esta mañana y se han subido al segundo escalón del podio. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Por otro lado, el Campeonato de España de Fórmula 4, ha puesto punto y final con las dos carreras de este domingo, coronando a Kas Haverkort como campeón de la categoría. El piloto español Mari Boya ha conseguido el subcampeonato con dos grandes actuaciones en ambas carreras. El equipo MP Motorsport, al que pertenecen ambos pilotos ha recibido también el trofeo como campeón por equipos de la edición 2020 del certamen.

Durante hoy domingo también hemos podido saborear la segunda y última carrera del fin de semana de la Renault Clio Cup. La victoria ha sido para Nicolas Milan que partía desde la pole, a pesar de los ataques de David Pouget, que ha presionado con su altísimo ritmo en los últimos compases de la carrera, para conseguir la segunda posición final.

La F4 Española ha puesto hoy punto y final al campeonato 2020. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Los coches volvían a los garajes con las últimas luces de la tarde y la noche llegaba con el silencio en pista. La acción se traslada a la sala de prensa y el ruido de los motores deja paso al de los teclados, que se afanan para informar de cómo ha transcurrido la jornada. El Racing Weekend llega a su fin con la certeza de haber dado lugar a un sinfín de emociones emanadas de la esencia más pura de las carreras de coches. La próxima cita del Campeonato de España de Resistencia y GT nos espera dentro de dos semanas en Motorland Aragón, donde se bajará el telón de las series.

Foto de portada: © Daniel Atán Romar (@datanromar)