Mercedes-Benz CLR, el coche que quería volar

Mercedes-Benz CLR, el coche que quería volar

Seguro que todos recordamos esa imagen. El Mercedes CLR despegando en uno de los cambios de rasante del tramo del circuito de La Sarthe que conduce a la frenada de Indianápolis. De pronto, el fondo plano mirando al cielo, una vuelta en el aire, esos escasos tres segundos que parecen una eternidad y el escalofriante accidente. Tres veces presenciaron esta escena los aficionados en la edición de 1999 de las 24 horas de Le Mans, aunque las cámaras solo captaran dos de ellas. Tres despegues que llevaron a Mercedes a la retirada de la carrera de resistencia más importante del mundo.

Por suerte, en los tres casos, los pilotos pudieron salir sin heridas de gran importancia que lamentar. Pero esas imágenes se quedaron grabadas en las retinas de los espectadores. Tiempo después, sabemos que el único culpable de esos hechos fue la búsqueda del máximo rendimiento en el trazado francés por parte de la marca alemana.

Para ese año, el reglamento GT1 había pasado a la historia y Le Mans estrenaba la denominación “GT Le Mans Prototype” (GTLMP). En aquella época, la carrera no dependía de ningún campeonato, así que los fabricantes podían centrarse en hacer un coche específicamente para esa pista sin comprometer ninguna otra cita. Mercedes ansiaba esa victoria y creó el CLR.

La peculiar figura del CLR estaba pensada para la máxima eficiencia aerodinámica.

El Mercedes-Benz CLR era un coche pensado para las largas rectas del circuito de La Sarthe. Se buscaba la menor resistencia al avance, así que todo en el coche estaba pensado para reducir el drag. Este era muy bajo (tan solo 1012 mm), muy largo y la carrocería presentaba un perfil de máxima eficiencia aerodinámica. En su búsqueda de la mayor velocidad punta, la marca decidió optar por un chasis tan alargado como le permitiese el reglamento, pero con una distancia entre ejes mucho más corta de lo habitual.

Si bien es sabido que una mayor distancia entre ejes favorece a la estabilidad, la marca de Stuttgart optó por acortarlo para maximizar el tamaño del morro y la parte trasera, lo que les permitía mayores difusores en el fondo plano del coche. Esos difusores favorecían que se generara un mayor porcentaje de carga aerodinámica desde el suelo y minimizaba la carga proveniente de la parte superior del coche. De esta forma, se buscaba la mayor eficiencia del conjunto al no depender tanto de la carrocería, que además de carga, genera resistencia al avance.

Pero Mercedes-Benz no se quedó ahí. La mayoría de coches de carreras están inclinados ligeramente hacia la parte delantera (ángulo negativo), para una mayor estabilidad. Pero para el CLR se decidió llevar ese ángulo casi hasta los cero grados, haciendo que el coche fuera prácticamente plano para generar un mejor flujo de aire debajo de él. Este hecho, sumado a la corta distancia entre ejes, hicieron que el CLR fuera muy vulnerable a los balanceos. Y así se gestó el problema.

Para pegar la parte trasera del coche al suelo, el Mercedes montaba un gran alerón en su zaga.

El primer vuelco se produjo en la sesión de calificación del jueves. Mercedes decidió añadir unos aletines en el morro para ganar estabilidad, además de endurecer la suspensión trasera para limitar el balanceo. Pero el sábado, justo antes de empezar la carrera, durante el Warm Up, el CLR pilotado por Mark Webber volvió a despegar. Estaba fuera de carrera antes incluso de empezar.

En ese momento, Webber se encontraba a rebufo de otro coche. El aire turbulento del vehículo de delante hizo que el morro del CLR no generara suficiente agarre, y cuando este pasó por un cambio de rasante, el ángulo del coche pasó a ser positivo. Un ángulo positivo significa que la parte delantera es más alta que la trasera, y eso hizo que el flujo de aire debajo del coche se desestabilizara bruscamente. El morro empezó a levantarse mientras el alerón trasero seguía empujando la parte trasera hacia abajo. El fondo plano actuó como un ala de avión y el Mercedes salió volando.

Unas horas más tarde, Peter Dumbreck sufría la misma suerte, esta vez aterrizando junto a los árboles que rodean la pista. Se temió lo peor, pero por suerte, el piloto salió bien parado al caer en una zona que acababan de podar recientemente. Tras esos incidentes, la marca alemana decidió cerrar su programa y desde entonces no ha vuelto a Le Mans. En su afán por conquistar la reina de las carreras de resistencia, Mercedes creó un monstruo. Un monstruo que se les giró en contra. Un coche que iba a ser tan rápido que iba a querer volar.

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Fernando Navarrete: “Ojalá siga la racha”

Fernando Navarrete: “Ojalá siga la racha”

Fernando Navarrete es uno de esos pilotos que son capaces de manejar muy rápido cualquier tipo de coche. Ya sean de rallyes o turismos, el manchego consigue domar su montura con una aparente facilidad de la que suelen hacer gala los grandes pilotos. Este año está realizando una de sus mejores campañas, gracias a su participación en el renacido Campeonato de España de Turismos (CET) con Hyundai, y a las pruebas sueltas del GT Open Cup y Blancpain Series en las que ha competido.

Desde luego, es una de sus temporadas con menos tiempo libre, pues a sus habituales intercambios entre turismos y GT, se sumará su participación en los nuevos FIA Motorsport Games, como representante de España, junto a su compañero Álvaro Lobera, en la categoría reservada a los GT con un Lamborghini Huracán GT3.

Durante la cita española del International GT Open, Navarrete compitió en la categoría GT Open Cup con el Aston Martin Vantage del Team Virage. Pudimos hablar con él en un interludio entre carreras en el garaje del equipo. Nos comentó que “aquí hemos venido a preparar la cita de Roma de los Motorsport Games. Para nosotros es muy importante. Es un orgullo muy grande representar a nuestro país y queremos hacerlo lo mejor posible siempre”, aludiendo a su compañero Álvaro Lobera.

Fernando Navarrete pilotando el Aston Martin Vantage del Team Virage en el Circuit de Barcleona-Catalunya. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A pesar de lo completo que está su calendario, todavía mantiene la esperanza de añadir una última prueba a su lista de deseos. “Siempre hacemos el Rally de Madrid, que es el último de la temporada. Este año tenemos una opción buena de hacerlo con el Hyundai R5, pero no sabemos todavía si podremos hacerlo o no.” En cualquier caso, sostiene que su objetivo principal es hacerlo bien en el CET. “Tengo la mirada puesta en el CET, sobretodo. Es mi trabajo principal, donde tengo que ganar o hacerlo lo mejor posible.”

Precisamente, el Campeonato de España de Turismos está afrontando su primera temporada desde su renacimiento. Navarrete considera que “cuando empieza un campeonato nuevo, la gente tiene mucho miedo de entrar. Por mi parte, estoy encantado. La Federación pone todo de su parte, ayudan en todo, ponen test gratis… No hay marcas oficiales, pero nos ayudan con lo que pueden. El campeonato va muy bien, con pocos pilotos pero de mucha calidad. Tenemos a gente que ha estado en GP2 o en el campeonato de Europa de TCR…”

Para Fernando Navarrete, la ayuda de las marcas está contribuyendo al crecimiento del campeonato. “Hyundai se está portando de una manera espectacular, y de hecho, el año que viene pondrá otros cuatro coches más. Además, para la cita en el circuito del Jarama entran los Alfa Romeo y los Peugeot… Hay un Renault Mégane que están preparando… Con lo cual, ya seremos cerca de quince o dieciséis, que ya es una parrilla digna”, recalcó.

Fernando Navarrete, atento para salir a pista al volante de su Hyundai del CET. Foto: @CET_RFEdA

El piloto español tiene ganas y muchas esperanzas de ver fuerte al Campeonato de España de Turismos. “Tengo mucha esperanza de que este campeonato vaya bien, porque es con el que crecí, viendo a Villamil, a Pérez-Sala,… Pilotos míticos para mí. Pero no queremos que llegue a convertirse en algo como lo que fue el CET anterior, con presupuestos desorbitados. Correr aquí cuesta algo menos que hacerlo en alguna copa monomarca. Nosotros tenemos un presupuesto de 40.000€ por coche. Es mucho menos de lo que cuesta un TCR. Compites con un coche potente de 300 cv, la gente te ve por televisión… En mi caso, mis patrocinadores están muy contentos porque salimos mucho por allí. Y al final, lo que ellos quieren es eso.”

Sobre la valoración que hace de su año en competición, nos comentó que “es 2019, nací un día 19 y el diecinueve es mi número de la suerte. Y este año está yendo muy bien, sin duda. He corrido en toda clase de coches. Pero este año, por varias cosas, está siendo el mejor año de mi vida a nivel deportivo. Hemos estado en las 24 Horas de Spa, compitiendo contra René Rast, contra Gary Paffett, contra Giancarlo Fisichella,… Para mí son cosas muy importantes. Ahora vamos a ir a los FIA Motorsport Games; hago el CET, en el que estoy para ganar; estamos haciendo alguna carrera del GT Open Cup,… La verdad que no puedo pedir mucho más. Estoy ahora mismo en un momento muy bueno y ojalá siga la racha.”

Fernando Navarrete pilotando el Lamborghini durante las 24 Horas de Spa 2019. Foto: @navarrexracing

Dado su afán por cambiar de tipo de coche con asiduidad, especialmente en este 2019 tan prolífico para él, Fernando Navarrete nos contó que tiene que modificar su manera de pensar cada vez que pasa de pilotar un turismo a un GT, y viceversa. “Las tres primeras vueltas que doy con cada coche, siempre freno pronto o tarde, doy gas pronto,… Vienes de otra cosa diferente, pero al final, cuando tienes tanta experiencia, toda la vida pilotando coches, a la cuarta vuelta ya vas a tope. Te adaptas y haces lo necesario para poder ir bien en cada auto”, sentenció el experimentado competidor.

Tanto él como Álvaro Lobera, tratarán de llevar la bandera española a lo más alto del podio de Roma, en los Motorsport Games. Por ello, su preparación para esta suerte de olimpiadas automovilísticas que estrenará la FIA este próximo noviembre, es crucial. “Hace unas semanas estuvimos en Roma entrenando. Alquilamos un Porsche GT3 y anduvimos un día entero dando vueltas en el circuito, el cual es precioso. Llevamos mucho entrenamiento físico, los GT son coches muy exigentes. Luego tendremos unos entrenamientos allí con el Lamborghini, y un pequeño test previo para probar el coche, durante los días anteriores. Son coches con mucho downforce, mucha aerodinámica, y no son fáciles de conducir”, señaló Navarrete.

Fernando Navarrete volando sobre la recta de meta de Montmeló, bajo la lluvia. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Falta poco para terminar el año, y el futuro cercano va tomando forma. También para Fernando. Nos contó que “de momento, mi objetivo es que mis patrocinadores aguanten conmigo, que estén contentos, y seguir en el CET. Para el año que viene tenemos un doble objetivo, que sería hacer el CET y el International GT Open, pero son palabras mayores. Ojalá lo consigamos, porque a mí los turismos me flipan, pero el mundo de los GT me llama mucho. Espero que podamos conseguir un programa con un coche de la máxima categoría”, nos comentó Fernando Navarrete, con gran esperanza.

Tras unos minutos de agradable charla con Fernando Navarrete, llegó el momento de dar por finalizado nuestro encuentro. La conversación fluyó de manera sencilla y distendida, y nos mostró al piloto, pero también a la persona que se encuentra dentro del casco. Un deportista que es un trabajador nato de lo suyo, las carreras de coches. Le damos las gracias por su tiempo y amabilidad, y le deseamos toda la suerte del mundo. ¡Muchas gracias, Fernando!

Foto de portada: @CET_RFEdA

De capazos por el paddock: Fran Rueda

De capazos por el paddock: Fran Rueda

Ya sabemos que el paddock de un circuito de carreras es como la plaza de un pueblo. Allí se reúnen los vecinos para hablar de esto, de lo otro y de lo de más allá. En esta plaza, los vecinos van cambiando según la carrera que se celebre. Porque los habitantes de un circuito también cambian en función del campeonato que tome como suya la pista. Unos se van y otros vienen. Es ley de vida. O más bien, ley de las carreras.

En una de estas conocimos a Fran Rueda, piloto malagueño que es uno de los primeros espadas del International GT Open, uno de los principales campeonatos de GT en Europa. Con este, lleva tres años metido en la lucha por el campeonato, junto a su compañero Andrés Saravia. El año pasado, cuando coincidimos por primera vez, pudimos entrevistarlo. Volvimos a hacerlo antes de comenzar la temporada, pocos días después de que se confirmara su fichaje por McLaren, como parte de su programa de pilotos en GT. Esta vez, ha llegado el momento de que forme parte de nuestros “Capazos por el paddock”.

Nos encontramos con Fran. Acababa de salir de una reunión con sus ingenieros, pero no dudó en conversar un rato con nosotros y contarnos algunas cosas. Esas cosas que se cuentan en la plaza de un pueblo. O en el paddock de un circuito. Empezamos hablando del campeonato y de como se ha ido desarrollando. “Diría que este año ha sido complicado, porque han pasado muchas cosas. El accidente en Paul Ricard fue algo terrible, en Hockenheim tuvimos problemas, y luego en la vuelta de formación en Spa me quitaron de en medio rápido”, nos contó Rueda.

Fran Rueda durante la carrera del sábado del International GT Open en Montmeló, en la que lograron la victoria. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Añadió que “por un lado ha sido estresante; pero por otro, las carreras que hemos tenido limpias, siempre hemos estado en el podio o ganando. Así que en ese sentido, estoy muy contento. Es el primer año del coche, y estar luchando por las primeras posiciones, es algo por lo que tenemos que estar contentos.”

Este año, Teo Martín Motorsport, el equipo en el que milita, ha estrenado los nuevos McLaren 720S GT3 para competir a lo largo y ancho de Europa, en algunos de los circuitos míticos del automovilismo. Sobre ello, le preguntamos si cree que la máquina fabricada en Woking ha cumplido con las expectativas. “Sí, sin duda”, respondió tajante y firme. “No es fácil que sea competitivo un coche el primer año, como es el caso del McLaren. La pretemporada sí que fue complicada por problemas de fiabilidad. Un coche totalmente nuevo siempre tiene estas cosas, da igual el que sea. Ahora, en estas carreras, parece que no hay. Siempre hay algo que pulir, un coche de carreras nunca deja de mejorar. Pero ha cumplido con creces lo que yo esperaba, que es que fuera un coche muy rápido.”

El imponente McLaren 720S GT3 de Teo Martín Motorsport con el que compite Fran Rueda, entrando en la zona prepodio. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero no sólo provee coches a la estructura de Teo Martín. McLaren sigue muy de cerca los pasos del equipo madrileño y, por supuesto, de Fran. “Hay mucha más implicación que la que tenía BMW”, nos dijo, en referencia al fabricante alemán, anterior suministrador del coche. “Mucho más apoyo de fábrica, trabajamos más juntos. También porque el coche está todavía desarrollándose. Y en el equipo hay tres coches. Aparte de que somos los clientes ‘número uno’ y el mejor equipo que tiene McLaren ahora mismo. Se trabaja mejor conjuntamente, a nivel de pilotos e ingenieros. Además, el mejor alumno del máster que se imparte en el MSi trabaja un año becado en McLaren.” Para Rueda, la situación con el fabricante británico ha permitido que el equipo mejore en muchos aspectos debido a esa mayor implicación entre ambas partes. “La implicación es mucho más global. Ha sido un cambio muy acertado.”

Tras hablar de aspectos relacionados con el presente, nos pusimos a hablar del futuro. Empezamos haciéndolo del más inmediato. Fran Rueda y Andrés Saravia luchan contra Albert Costa y Giacomo Altoè por ganar el campeonato de pilotos del International GT Open. Fran tiene muy claro qué es lo que puede decantar la balanza para que sean ellos los grandes triunfadores. “Verdaderamente, lo que puede decantar la balanza hacia nuestro lado es que nosotros vayamos muy bien y que nuestros rivales fallen. Si no, es complicado”, considera Fran.

Fran Rueda atento al desarrollo de la carrera en el muro del equipo, preparado para subirse al coche. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Cree que hay varios factores a tener en cuenta, pero es importante que los rivales no puedan conseguir los resultados que necesitan. “La distancia es la que es y también hay que tener en cuenta el hándicap. Así que, a priori, como no fallen se van a despegar. Pero a la mínima que lo hagan, nosotros vamos a estar ahí para recortar. En cualquier caso, todo está abierto aún”, nos reconoció con optimismo.

Con respecto al futuro más lejano, lo que vendrá el año que viene y su porvenir en el mundo de las carreras, nos dijo que “siempre pienso en ello, pero no puedo decir nada porque ni yo lo sé”. En cualquier caso, se mostró confiado respecto a sus opciones. Hay algunas posibilidades de campeonatos, pero no hay nada confirmado. Es pronto, todavía.”

Al ser el primer año que estoy enrolado en una fábrica, no sé tampoco como trabajan los tiempos. McLaren no tiene un programa de fábrica, pero hay estructuras como Teo Martín Motorsport que es lo más cercano a un equipo de fábrica. Se podría llamar “semioficial”. Espero estar con el mejor equipo, si puede ser con Teo Martín estupendo, y si no, tendré que ver qué otras oportunidades hay”, sentenció Fran.

Fran Rueda surcando la recta de meta del Circuit de Barcleona-Catalunya, camino de la victoria © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La conversación llegó a su fin en un ambiente relajado. Conversar con un piloto capaz de manejar uno de los GT3 más impresionantes del panorama actual, siempre es una gran experiencia. Si además, esta se desarrolla de manera sincera y cercana, poco más se puede pedir. Como en otras ocasiones, fue un placer conversar y compartir un buen momento de afición por las carreras con Fran Rueda. Le deseamos toda la suerte del mundo y esperamos volver a “capacear” por el paddock con él en otra ocasión. ¡Muchas gracias, Fran!

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Orange 1 FFF Racing se lleva las 3 Horas de Barcelona

Orange 1 FFF Racing se lleva las 3 Horas de Barcelona

El Lamborghini #563 de Orange 1 FFF Racing, pilotado por Andrea Caldarelli, Marco Mapelli y Albert Costa, ha ganado las 3 Horas de Barcelona de las Blancpain GT Series. Además, Caldarelli y Mapelli se han proclamado campeones de las Blancpain GT Series y Endurance Cup, dando la vuelta a la tortilla al superar a Mikhail Aleshin, Davide Rigon y Miguel Molina (SMP Racing), líderes hasta entonces del campeonato. La carrera estuvo marcada por los numerosos incidentes que se sucedieron.

Llegó el domingo y las cosas se pusieron serias. Los campeonatos de Blancpain GT Series, tanto la Endurance Cup como el Sports Club, cerraron la temporada con la cita barcelonesa y los títulos estaban todavía por decidir. Las carreras del sábado sirvieron de aperitivo para un domingo que ha administrado, al público asistente, acción de la buena durante todo el día.

Por la mañana, en la sesión calificativa de la Endurance Series, el Porsche 911 #98 de ROWE Racing fue el más rápido, lo que le permitió arrancar desde la Pole Position en la carrera programada para la tarde. Le acompañó en la primera fila el Mercedes AMG #4 de Black Falcon, que encontró un buen ritmo para luchar por el título en la última carrera del certamen. El Ferrari #72 de SMP Racing, con el que competía Miguel Molina, líder del campeonato hasta ese momento, calificó en la séptima fila, una por delante del Bentley #108 del madrileño Andy Soucek.

Momento de la salida lanzada, con el Porsche #98 y el Mercedes #4 en la primera fila. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Ya por la tarde, y en el plato fuerte del fin de semana, el Lamborghini #563 de Orange 1 FFF Racing arrancó la carrera de una manera estratosférica. En la salida, Albert Costa se puso en cabeza tras un espectacular y polémico adelantamiento a los dos coches que salían por delante de él. Más tarde, dirección de carrera le obligaba a devolver la posición bajo Safety Car, lo que le obligó a volver al ataque. La salida del Coche de Seguridad se produjo tras un duro accidente del Porsche #54 de Dinamic Motorsport a la salida de la curva 9, impactando contra las barreras y quedando boca abajo. Las barreras tuvieron que ser reparadas, lo que condicionó el desarrollo de la prueba, neutralizándose durante más de media hora.

Pero en esa primera vuelta, sucedió una de las claves de la carrera. Un pinchazo del Ferrari #72, tras un toque, obligaba al coche italiano de SMP Racing a parar en boxes, cayendo muchas posiciones en la tabla. Lo que podría haber sido una carrera tranquila para ellos, en la que llevarse el ansiado título, se transformó en una prueba contra todo y contra todos para evitar lo que finalmente sucedió.

La prueba se reanudó, pero los incidentes se fueron sucediendo. Salidas de pista, toques y pinchazos marcaron la tónica general de una carrera en la que Albert Costa imprimió un ritmo brutal para colocar al Lamborghini #563 en la primera posición. En SMP tenían que reaccionar. Pero un toque entre Molina y Soucek, terminó de arruinarles la prueba y el campeonato. El Lamborghini de Orange 1 FFF Racing cruzó la línea de meta en primera posición, ganando la prueba y sentenciando el campeonato a favor de sus pilotos Andrea Caldarelli y Marco Mapelli, con Albert Costa ganando la carrera de casa, tras su sustitución de última hora del danés Denis Lind, compañero durante el año de Caldarelli y Mapelli.

El Lamborghini #563 de Orange 1 FFF Racing liderando el pelotón, camino de la victoria y de sentenciar el campeonato. © FFF Racing

Así pues, mala carrera para el Ferrari #72 de SMP Racing en el que compiten Mikhail Aleshin, Davide Rigon y Miguel Molina. También del Bentley #108 con el que compite Andy Soucek, que ha acabado en 29º lugar. Además, el Audi #2 de Dries Vanthoor, Ezequiel Pérez Companc y Álex Riberas caía también hasta la posición 25, tras haber peleado por las primeras posiciones durante gran parte de la prueba. El Audi R8 #5 con el que compitió Iván Pareras, no pasaba del 25º lugar, y Antonio Forné con el Lamborghini #29 conseguía la 21ª plaza en la general y la primera en la categoría AM.

Dentro del campeonato general hay que destacar que en la subcategoría de la Silver Cup, para pilotos tipo plata, y que se corre junto con la Endurance Cup, el Audi #24 se ha hecho con la victoria en su categoría. Igualmente en la categoría Pro-Am la victoria ha sido para el Mercedes AMG #90.

Por la mañana, en la Blancpain GT Sports Club, Murad Sultanov con el Ferrari #23 de Kessel Racing ganó la segunda carrera del fin de semana tras aprovechar una salida de pista de los dos coches que le precedían en las primeras vueltas. Por detrás Jens Reno Möller, con el Honda NSX GT3 EVO #11 ha sentenciado el campeonato a su favor gracias a su sólida actuación en ambas carreras de la última cita del campeonato, en el Circuit de Barcelona – Catalunya.

Victor Martins ha vuelto a dominar la carrera para hacerse con otra victoria, que le deja en buena posición para el campeonato. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

En cuanto a la Fórmula Renault 2.0, Victor Martins ha vuelto a dominar la carrera saliendo desde la Pole Position, que aseguró en la práctica calificativa de la mañana. Xavier Lloveras y Kilian Meyer se vieron relegados a la parte final de la parrilla en un fin de semana complicado para ambos pilotos. En otro orden de cosas, la Porsche Cup francesa y el mismo campeonato de Benelux también disputaron conjuntamente la segunda carrera durante el mediodía, con victoria para el francés Florian Latorre, del equipo RMS, uno de los habituales de la Porsche Supercup.

El fin de semana del Festival de la Velocidad – Legado María de Villota terminó. El público que se ha acercado al trazado catalán durante estos días empezó a desfilar hacia las puertas de acceso y las caras de cansancio eran evidentes en el personal de los equipos. Finalmente los garajes empezaron a vaciarse y el silencio reinó en la tribuna de la recta principal. Los equipos recogen y se preparan para volver a casa, a por un más que merecido descanso.

Los grandes triunfadores de las 3 Horas de Barcelona de las Blancpain GT Series y del Festival de la Velocidad de Barcelona. © FFF Racing

Foto de portada: © Jordi Gimeno Bureu

Los GT2 vuelven a la pista

Los GT2 vuelven a la pista

El campeonato organizado por Stephane Ratel, el Blancpain GT World Challenge, es ahora mismo el más importante a nivel mundial en lo que a coches tipo GT3 se refiere. Estos coches, de alrededor de 500 cv, son una de las categorías más de moda ahora mismo y todos los campeonatos que los acogen, gozan de un buen espectáculo en carrera.

El organizador de los certámenes de Blancpain Series, SRO Motorsport Group, ha apostado fuerte por las carreras de coches de estilo “Gran Turismo”, y los GT4 y en especial los GT3 son la punta de lanza de sus certámenes. Pero Ratel busca un futuro todavía más brillante y ya esta temporada, ha apostado por un reglamento ya conocido pero cada vez más escaso sobre el asfalto. Los GT2 han vuelto, más o menos, pues el reglamento aerodinámico es más bien el de un GT4.

Audi presentó hace unos meses su contendiente para esta empresa: su R8 LMS GT2. Más tarde, Porsche se sumó a la fiesta con su versión del 911 para la ocasión y se sabe que hay otro fabricante preparado para desvelar a otra bestia para competir bajo reglamento GT2. En el caso del coche de la marca de los cuatro aros, una toma de aire para mejorar la refrigeración del motor, domina sobre el techo. Un alerón más alto y sencillo se encarga del agarre en la parte trasera, y el agresivo frontal dibuja una enorme boca con el nombre de la bestia en una posición privilegiada. En el caso de Porsche, varios de los 911 GT2 RS Clubsport que competirán la próxima temporada, se enfrentaron en una carrera monomarca de demostración, en las pasadas 24 horas de Spa, con una buena acogida.

La enorme “boca” se encarga tanto de refrigerar como de ofrecer algo de carga en la parte delantera. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Se trata de modelos derivados de calle, igual que en el caso de los GT3, pero con algo más de libertad en cuanto a motor. Se permite más potencia para llegar hasta los 700 cv, lo que les da una mayor velocidad. Pero a la vez, se limita el rendimiento aerodinámico, lo que lastrará su paso por curva. Con todo, se espera un tiempo por vuelta similar a los GT3 pero más condicionado por cada trazado.

En trazados de carga aerodinámica, como puede ser el mismo Circuit de Barcelona – Catalunya, los GT3 teóricamente sobresaldrán debido a una mejor aerodinámica; pero en trazados como Monza, en los que prima el motor, los GT2 plantarán batalla con su mayor potencia. Así que habrá que esperar a ver como se desarrolla el proyecto y si acaban por compartir el asfalto. De momento, en la cita de Montmeló, el Audi R8 LMS GT2 pilotado por James Sofronas, consiguió un podio en la primera carrera y una buena actuación en general durante el fin de semana.

La idea inicial del promotor es que ambas reglamentaciones compitan juntas en el campeonato de Sports Club, enfocado a los “gentleman drivers”. De esta forma, los pilotos que opten por competir en esta categoría podrán decidir con cual de estos reglamentos lo hacen. Aunque, según el mismo Stephane Ratel, existe la posibilidad de crear otro campeonato solo de GT2 si la convivencia entre ambos reglamentos no fuera posible.

El Audi R8 LMS GT2 surcando la recta principal del Circuit de Barcelona – Catalunya. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Para este fin de semana se esperaba la presencia también del Porsche 911 GT2 y de otra marca que debía darse a conocer en esta cita. Finalmente, ninguno de los 911 ha aparecido y la tercera marca ha hecho saber al organizador que su programa de desarrollo para su nuevo GT2 se ha retrasado más de lo esperado, cosa que ha supuesto una cierta decepción por parte de los que esperaban ver a los nuevos coches.

La próxima temporada podremos ver a este nuevo concepto por las diferentes citas del certamen, y se espera que se vayan implementando en otras series a medida que se vayan sentando sus bases. No son los viejos y costosos GT2, pero son una buena forma de revivir el espiritu de esas bestias de principios de los años 2000.

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)