Adentrándonos en el Performance Factor

Adentrándonos en el Performance Factor

La Federación Internacional de Automovilismo lleva desarrollando desde hace unos pocos años un sistema capaz de regular la competencia en los campeonatos de montaña. Bien es sabido que las carreras en cuesta son pruebas en las que se dan cita vehículos de muy distintas tipologías. Desde las típicas barquetas a los turismos, pasando por los GT, monoplazas o prototipos. Se hace impensable que un turismo pueda competir en la misma clase con, por ejemplo, un GT, aunque tengan prestaciones similares. De manera que a partir de esta idea nace el concepto Performance Factor.

El Performance Factor es un sistema por el cual, en base a distintos parámetros de cada coche participante, establece una puntuación. Con tantas categorías para englobar tantos automóviles de competición distintos, era una necesidad para poder simplificarlas. Así pues, tomando como referencia esta puntuación, se clasifica a los coches en clases definidas por sus prestaciones, y no por su procedencia o tipo de vehículo. Es decir, que un monoplaza y una barqueta podrían competir dentro de la misma clase, aún siendo automóviles totalmente distintos. Y lo mismo, en el que caso de un turismo y un GT, si así lo determina el Performance Factor.

La FIA ha tomado como base para el cálculo del PF los siguientes parámetros: motor, masa en competición, aerodinámica, transmisión y chasis. Para cada uno de ellos se necesita conocer su arquitectura completa y todas sus características. Una vez realizado el cálculo de cada parámetro, se puede obtener el cálculo total, que nos da un número. Ese número es el Performance Factor, y a partir de él, se clasifica al vehículo en una clase concreta. La propia federación ha abierto un sistema para que cada participante pueda obtener el PF para su montura.

Turismos y GT del Campeonato de España de Montaña se verán afectados por el cálculo del Performance Factor. Foto: @CEM_RFEdA

A partir de aquí, cada campeonato establece la manera de interpretar el resultado del Performance Factor y aplicarlo para cada una de sus clases. Los campeonatos de montaña bajo el auspicio de la FIA, que son el Campeonato de Europa de Montaña (European Hill Climb Championship), la Copa Internacional de Montaña (International Hill Climb Cup) y el Hill Climb Masters, tienen previsto implementarlo en 2020. Así mismo, la Real Federación Española de Automovilismo hará lo propio en el Campeonato de España de Montaña.

En el caso del CEM, el nombre de las clases varía con respecto los campeonatos de la FIA, pero las puntuaciones del Performance Factor que las definen son las mismas. La clase 1 (clase 5 del CEM) engloba a los coches con PF entre 15 y 39, ambos incluídos. De 40 a 79, forman las clase 2 (clases 6a y 6b del CEM). Entre 80 y 119 se establece la clase 3 (clases 7a y 7b del CEM) y de 120 a 159 está la clase 4 (clases 8a y 8b del CEM). Finalmente, la clase 5 de la FIA queda dividida en las clases 9a, 9b y 9c del CEM, englobando a los vehículos con un Performance Factor superior a 159 puntos.

El Performance Factor se usará en todos los campeonatos de montaña bajo amparo directo de la FIA. Foto: FIA

De todas formas, el Performance Factor no será aplicado, en principio, a todas las categorías de cada campeonato. En el caso de los campeonatos FIA, únicamente se usará para dictaminar las clases dentro de la Categoría 1, que es la destinada a GT, coches de rally y turismos. Por ahora se reservan el derecho de aplicarlo a la Categoría 2, en la que compiten barquetas o monoplazas, aunque no es descartable que se haga en el futuro. En el caso de la RFEdA, se aplicará en la Categoría 3 del Campeonato de España Montaña, destinada a turismos y GT.

Además de facilitar la clasificación de los distintos vehículos participantes, el Performance Factor busca ayudar a los aficionados a comprender cada clase y categoría de los campeonatos de montaña. Con tantos vehículos distintos entre sí, algunos basados en normativas extintas, se hace complicado saber bajo qué amparo compite, contra quién compite y en qué circunstancias lo hace. Clasificando a los coches según su PF en varias clases preestablecidas, el aficionado podrá seguir de manera más sencilla el desarrollo de la competición.

El coche del vigente Campeón de España de Montaña en Categoría 3, José Antonio López-Fombona, es un ejemplo de vehículo que deberá someterse al Performance Factor desde este año. Foto: @CEM_RFEdA

Es importante remarcar que el Performance Factor no persigue igualar las prestaciones de los vehículos. No es un Balance of Performance para las carreras de montaña. De hecho, es todo lo contrario. No pretender igualar prestaciones, sino respetarlas; y en base a ellas, buscar la manera de que cada participante compita dentro de la clase que le toca, contra otros coches que tengan unas prestaciones similares.

Foto de portada: @CEM_RFEdA

El último Corvette desgarrador

El último Corvette desgarrador

Con el estreno de los Chevrolet Corvette C8.R desaparece, poco a poco, el sonido bronco y desgarrador tan característico de los coches de competición de la marca norteamericana. El nuevo modelo sustituye al C7.R, el buque insignia del fabricante de Detroit desde 2014 en las carreras de GT y resistencia. Los tiempos cambian y las ideas de los ingenieros para construir vehículos más rápidos y eficientes hacen que el progreso se abra camino, desechando lo que antes era normativo.

Pero para los nostálgicos todavía quedará un remanso de ruido de tos seca. La voz emanada de un pecho tras muchos años fumando tabaco. El Corvette C7.R seguirá atronando los circuitos en algunos campeonatos regionales. Allí seguirá mostrando la verdad de su potencial. Y al menos, tanto en las series de la NASCAR como del NHRA, los Camaro continuarán atronanando al público con sus graves notas musicales. Sin embargo, tanto en el Campeonato del Mundo de Resistencia, como en el Campeonato de Sportscar del IMSA estadounidense, la voz del nuevo Corvette pasa a ser la de un atlético y sano deportista de élite. Se acabó el fumar.

La cultura automovilística en Estados Unidos ha marcado durante años la construcción de los coches de carreras que han participado en múltiples y diversos campeonatos. A la afición local le gusta el ruido. Y cuanto más bronco, mejor. Se podría decir que la receta para construir un automóvil al gusto del aficionado a las carreras norteamericanas se basa en dos premisas: Grande y ruidoso. Y que corra, por supuesto, pero que tenga un motor los más voluminoso y sonoro posible. Durante años, esta suerte de creencia ha sido así. Pero de un tiempo a esta parte, los gustos están cambiando y las nuevas generaciones aprecian otro tipo de cosas.

Un Chevrolet Corvette C7.R compitiendo en las 24 horas de Le Mans

La eficiencia aerodinámica, entendida como un hermoso truco para conseguir que un coche consuma menos combustible, se atisba como un reclamo para los aficionados más jóvenes. Concienciados con el cambio climático, buscan que su tan querida pasión por las carreras no choque de bruces con sus planteamientos en pos del futuro del planeta. O al menos, que choque lo menos posible. Así pues, las marcas estadounidenses han visto el saliente donde meter la cuña de algunos planteamientos un tanto distintos a los habituales.

Motores más pequeños y silenciosos, posiciones diferentes de montaje de los trenes de potencia o posición de los escapes lo más eficiente posible. Todo esto puede sonar extraño, pero es hacia lo que va la industria del automóvil, y como consecuencia, la industria de las carreras. Y en Estados Unidos, a pesar de todo, también. Prueba de ello es el nuevo C8.R, equipando el motor en posición central, lo que afecta de manera notoria al sonido que sale por sus escapes. Esa nueva melodía es más aguda, más suave y menos personal. Es un Corvette, sí; pero no tanto. Acostumbrados a su característica música, este coche se asemeja menos a lo que asociamos con su apellido.

Dos ejemplares del Chevrolet Corvette C7.R de la estructura oficial Corvette Racing

Así pues, con todo esto, ¿qué nos queda? Únicamente, el dar una majestuosa despedida al último Corvette desgarrador. El C7.R será recordado por ello, por ser el que puso punto y final a una saga de coches de competición reconocibles en la distancia por su sonido característico. El último en ponerte la carne de gallina antes de verlo. Lo escuchas y sabes que se está acercando. Y antes de que lo tengas delante, un escalofrío te recorre la espina dorsal. Cuando aparece ante tus ojos, sientes que su chasis amarillo es lo más bello que has visto nunca. Se aleja y notas la pérdida, anhelando volver a sentir lo mismo en la próxima vuelta.

El Chevrolet Corvette C7.R es un verdadero monstruo de carreras. Sustituyó al casi eterno C6.R, emblema de la marca de la cruz dorada durante casi diez años, logrando desde 2014 resultados destacados, tanto en Estados Unidos como en Europa. De la mano de pilotos como Tommy Milner, Oliver Gavin, Antonio García, Jan Magnussen, Marcel Fässler o Mike Rockenfeller, además de otros que han ido subiendo y bajando del asiento, ha conseguido triunfar en el Campeonato de Sportscar del IMSA, incluyendo victorias en circuitos como Sebring, Daytona o Long Beach; además de la victoria en la categoría GTE Pro en las 24 Horas de Le Mans de 2015 y un par de podios más en 2014 y 2017.

Un Chevrolet Corvette C7.R se aleja levantando agua de lluvia tras atronar al público con su sonido desgarrador

Su historial es para enmarcar. Los resultados han estado ahí y deja el listón alto para su sucesor, el C8.R. Pero lo que de verdad es de exposición es su motor. Esa bestialidad de propulsor capaz de hacerte temblar en la distancia. Un orfeón entonando notas cabreadas al compás de las revoluciones de un V8 atmosférico de 5,5 litros montado en la parte delantera del coche. Un sinfín de acordes que desde esa posición se despiden para siempre. Ha sido un placer. ¡Qué hermoso placer!

Los Hypercars llegan al WEC

Los Hypercars llegan al WEC

Hace ya meses que el ACO y la FIA acordaron la jubilación de los LMP1. La categoría reina del Campeonato del Mundo de Resistencia dejará atrás, en 2020 de forma parcial y en 2021 de forma definitiva, a los radicales prototipos que hemos podido ver en los últimos años, y serán los nuevos “hypercars”, o LMH por sus siglas en inglés, los que tomen el relevo en los próximos años.

La filosofía de esta nueva reglamentación es la de acercar el mundo de la competición a la calle. Una forma de visibilizar a los fabricantes que compitan en ella de cara a una mayor repercusión comercial. Los nuevos “hypercars” o LMH (Le Mans Hypercar) derivarán de modelos que las marcas deberán homologar y fabricar para su uso de calle. Se requerirá que se fabriquen al menos 20 unidades de calle para venta al público para que el modelo pueda competir en su versión de carreras.

Los LMH podrán ser desarrollados desde cero para la competición, homologando después su versión de calle, o podrán proceder de un modelo de venta al público que ha sido adaptado para competir bajo este reglamento. En cualquier caso, estos hipercoches tendrán una potencia final de 750 CV para mover los 1100 Kg reglamentarios. El fabricante podrá elegir, además, si esta potencia procede de un motor exclusivamente térmico o si opta por un sistema híbrido.

Toyota ha diseñado el GR Super Sport como heredero natural de su programa de LMP1 para el reglamento LMH.

Dicho sistema híbrido podrá entregar hasta 270 CV de los 750 CV permitidos, y deberá estar situado en la posición original del modelo de calle. Igualmente, el reglamento dicta que esta potencia eléctrica solo se podrá usar a partir de los 120 Km/h, evitando así el uso de sistemas de tracción total aprovechando la configuración híbrida. El cuerpo, el interior y la aerodinámica gozarán de libertad de cara a su diseño para que cada marca pueda adaptar el coche a su filosofía comercial. El “BoP” o Balance de Prestaciones, se encargará de igualar el rendimiento de cada una de las opciones para mejorar la competición. Pues se espera que cada marca presente conceptos muy diferentes al contar con tanta libertad en cuanto al diseño del coche. Otro atractivo más de este reglamento.

De momento, Aston Martin ya ha presentado y probado su contendiente: el Aston Martin Valkyrie es el elegido por la marca británica. Toyota ha hecho lo propio desvelando su GR Super Sport y con sólo estas dos marcas confirmadas ya podemos intuir la variedad de opciones que permite el reglamento: el Valkyrie usará un V12 atmosférico de origen Cosworth y prescindirá del sistema híbrido, mientras que la marca nipona se encomendará a V6 Turbo Híbrido que tantas alegrías le ha dado en estos últimos meses.

Peugeot ha anunciado, en los últimos días, que se unirá a la categoría en 2022 con este render del modelo que va a usar.

Peugeot también ha confirmado su presencia en esta competición, pero lo hará a partir de 2022 con un modelo de nueva factura exclusivo para la ocasión. A falta de conocer más detalles de la montura de la marca francesa, no podemos evitar pensar en la historia reciente del fabricante en esta categoría. Esperemos que haga honor a su nombre, pues su reputación la precede.

Con todo esto, en 2020, los LMH deberán compartir pista con los LMP1 privados y servirá de transición para la abdicación de los LMP1 en favor de los “hypercars”. Se espera que estos sean algo más lentos que los brutales prototipos a los que reemplazarán, pero también se espera la llegada de más marcas a una categoría que se había quedado huérfana de ellas.

La versión de calle del Valkyrie ya se pudo ver rodar en Silverstone en una jornada de promoción de la marca.

Baporo Motorsport gana los 500 Km de Alcañiz

Baporo Motorsport gana los 500 Km de Alcañiz

La pareja formada por Joan Vinyes y Jaume Font ha conseguido alzarse con la victoria en los 500 Km de Alcañiz 2019 con el Porsche 911 de Baporo Motorsport. La batalla se libró a base de estrategia contra Francesc Gutiérrez y Josep Mayola con el Ferrari 458 de PCR Sport, y Kosta Kanaroglou, Manuel Cintrano y Javier Morcillo con el Mosler MT900 de E2P Escuela Española de Pilotos, que cruzaron primeros la línea de meta, pero fueron sancionados tras cruzar la meta.

El día de carreras en Motorland Aragón amaneció despejado. Desde primeras horas de la mañana, el rugido de los motores atronó con fuerza gracias a los clásicos del CECLY que salieron a pista para celebrar su sesión de entrenamientos libres. A continuación, los participantes de la carrera de resistencia bajoaragonesa tomaron el frío asfalto de Alcañiz, realizando distintas pruebas para preparar las monturas, como es habitual. Josep Mayola firmó la mejor vuelta con el Ferrari #115 de PCR Sport.

El sol asomaba tímidamente, y ya con toda su plenitud calentando el ambiente, comenzó la calificación. El vigente Campeón de España de GT, Kosta Kanaroglou, firmó el mejor tiempo de la sesión con un 1:51.260, suficiente para colocar al Mosler #108 de E2P Escuela Española de Pilotos en la Pole Position. La primera línea de parrilla quedaría completada con la segunda posición del Ferrari #115 de Gutiérrez y Mayola. Por detrás, los dos Porsche 911 participantes completarían la segunda fila. En tercer lugar, el de Vinyes y Font, con la cuarta plaza para el del equipo local de Luis López, Álvaro Rodríguez, Tomás Moreno y Ángel Martínez.

El Ferrari #115 y el Mosler #108 trazando el famoso “sacacorchos” de Motorland Aragón a primeras horas de la mañana. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La gran carrera comenzó a la hora convenida. En la salida, el Porsche #93 de Baporo Motorsport consiguió superar a sus dos rivales para colocarse en primera posición al llegar a la frenada de la primera curva. Tanto el Mosler #108 como el Ferrari #115 cayeron una plaza, con el Porsche #178 del Real Automóvil Club Circuito Guadalope por detrás. Entre los TCR y compactos hubo batalla desde los primeros compases, con los Cupra de PCR y Baporo, y el Seat León de Escudería Motor Terrassa luchando cuerpo a cuerpo en cada curva.

El Porsche #93 comenzó sólido, marcando cierta distancia sobre sus más inmediatos perseguidores, pero tras una vueltas, el Mosler #108 empezó a recortarle terreno, a la par que el Ferrari #115 no era capaz de seguirle el ritmo, aumentando su desventaja. Llegaron a la altura de los primeros doblados, lo que provocó que ambos perdieran tiempo, pero Kanaroglou se recuperó y superó al líder para colocarse en primera posición. Con esa situación, tuvo pista libre para imponer su ritmo, consiguiendo una relativa ventaja de cara a las primeras detenciones en boxes.

La salida de pista de uno de los Ford Fiesta ST Line de la categoría D4, provocó la entrada en pista del Coche de Seguridad, que agrupó el pelotón. A partir de ese momento, la estrategia marcó el desarrollo de la prueba. Tras la relanzada y el paso por el Pit Lane de algunos competidores, Francesc Gutiérrez se puso líder, una vez que tomó el testigo a su compañero Josep Mayola al volante del Ferrari #115 de PCR Sport. El Porsche #93 de Joan Vinyes y Jaume Font recaló en la segunda posición, mientras que el Mosler #108 de Kanaroglou, Cintrano y Morcillo cayó al tercer puesto, con un ritmo de carrera inferior a sus rivales.

El Porsche #93 sale de la primera curva liderando el pelotón. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero la situación se tornó en espejismo. La diferencia en las paradas y los distintos ritmos se debían a unas estrategias que poco o nada se parecían entre ellas en su planteamiento. El liderato de carrera fue cambiando de manos constantemente, conforme el Mosler, el Ferrari y el Porsche pasaron por la calle de boxes. A falta de media hora, la carrera no estaba ni mucho menos decidida. El último relevo dejó al Ferrari con una vuelta perdida, pero Gutiérrez comenzó a volar sobre el asfalto para ir recortando la diferencia con sus rivales.

El Mosler #108 era líder al terminar el ciclo de paradas en boxes, con el Porsche #93 en segundo lugar, pero cabía la posibilidad de que ambos tuvieran que detenerse una vez más. En ese caso, el ritmo de carrera jugaría a favor del Ferrari #115. Ninguno de los dos hizo mención de desviar su trayectoria hacia el carril de boxes, de manera que la bandera a cuadros ondeó en Alcañiz al paso por meta del Mosler #108 de E2P Escuela Española de Pilotos.

La batalla entre los TCR y compactos ha sido intensa. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero los comisarios de carrera impusieron una sanción de una vuelta al Molser #108 por superar el tiempo máximo de conducción, por lo que Joan Vinyes y Jaume Font, con el Porsche #93 de Baporo Motorsport, resultaron ganadores. En segundo lugar quedaron clasificados Francesc Gutiérrez y Josep Mayola, con el Ferrari #115 de PCR Sport, mientras que Kosta Kanaroglou, Manuel Cintrano y Javier Morcillo se tuvieron que conformar con el tercer escalón del podio.

En el resto de categorías, el Cupra #10 de PCR Sport, pilotado por el cuarteto Arruabarrena, Aristi, Masdeu y Fernández se llevó la victoria en TCR, con la pareja formada por Pierre Arraou y Antoine Miquel haciendo lo propio en D1. En D2, el triunfo fue a parar a manos de Álvaro Bajo, Ana Sainero y Antonio Sainero con el Peugeot RCZ de E2P Escuela Española de Pilotos, mientras que Rubén Sabater y José A. Chicoy subieron al primer escalón del podio en D4 con el Ford Fiesta ST Line de Desguaces La Torre.

El Porsche #93 de Joan Vinyes y Jaume Font cabalga hacia la victoria en Alcañiz. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La fiebre de las carreras volvió a inundar de pasión las tierras del Bajo Aragón. Y con una carrera que no estuvo decidida en ningún momento, ni siquiera al caer la bandera. Así ha terminado la temporada de competiciones nacionales, pero antes de que el frío invierno mande de merecidas vacaciones a la gente de las carreras de coches, el Campeonato de Aragón de Velocidad volverá mañana para cerrar su año. Como si se quisiera retrasar el inevitable parón, el último día para disfrutar del ambiente de la competición.

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Las olimpiadas del motor

Las olimpiadas del motor

Hace muchos años que surgió el debate sobre la presencia de los deportes de motor en los Juegos Olímpicos. El tiempo ha pasado, han habido propuestas, pero hasta el momento no se ha materializado ninguna de ellas. La última, que los karts eléctricos entren como disciplina en los Juegos Olímpicos de 2024 que se celebrarán en París. Sea como fuere, la FIA ha decidido dar un paso adelante y tomar la iniciativa organizando los Motorsport Games, una suerte de olimpiadas del motor.

Serán estrictamente de automovilismo y contarán con seis disciplinas: GT, Turismos, Fórmula 4, Karting Slalom, Drifting y Sim Racing. La idea de la federación es ampliar el número en el futuro. Todas ellas se disputarán en el circuito de Vallelunga, mientras que Roma acogerá las ceremonias oficiales y será el punto neurálgico de estos Motorsport Games.

Habrá un total de cincuenta países participantes, de los cuales sólo estarán presentes en todas las disciplinas cuatro de ellos: Italia, Francia, Rusia y Kuwait. Las demás han optado por participar en algunas, pero no en todas, como el caso de España, que participará en GT, Turismos y Fórmula 4; o Croacia, que únicamente lo hará en Karting Slalom. Destaca el caso de Japón, que no participará en Drifting, una categoría que es casi una religión en el país asiático; así como Costa Rica, Macedonia y Singapur, que centrarán sus esfuerzos en las carreras virtuales.

El circuito de Vallelunga, donde se disputarán las pruebas de los Motorsport Games 2019

La reglamentación para la categoría GT obliga a que las federaciones nacionales inscriban únicamente a pilotos de las categorías Plata y Bronce, de manera que no veremos a las grandes estrellas del mundillo de los Gran Turismo. Por otra parte, pilotos que no suelen tener la atención mediática, serán los encargados de llevar a su país a lo más alto. Entre ellos, destacan los nombres de Miguel Ramos y Henrique Chaves, habituales del International GT Open, que representarán a Portugal; o Christina Nielsen, que hará lo propio con Dinamarca. En el caso de los Turismos no existe restricción de este tipo, con nombres de la talla de Tom Coronel y John Filippi, representando a Países Bajos y Francia, respectivamente.

El trazado de Vallelunga, a unos treinta kilómetros al norte de Roma, cuenta con algo más de cuatromil metros de longitud, repartidos en quince curvas de diferentes velocidades, destacando el sector final, de carácter revirado y muy lento; en contraposición con la primera parte, de alta velocidad, con curvas rápidas y tramos rectos. Ha sido sede de multitud de campeonatos internacionales, destacando sus 6 horas de Vallelunga del Campeonato del Mundo de Sport Prototipos.

El Peugeot 308 TCR de Gonzalo de Andrés durante los preparativos. © SRO / Jules Benichou

La actividad en pista comenzará el viernes, con las sesiones de entrenamientos libres de todas las disciplinas, además de la calificación de la copa de Drifting. El sábado será el turno de las mangas calificatorias y de las primeras carreras para las disciplinas de Fórmula 4, Turismos y GT. El domingo cerrará el evento con las carreras principales y finales de las distintas categorías. Tras ello, será el momento de la celebración de la ceremonia de entrega de premios y la clausura de los Motorsport Games en Roma.

La selección española contará con el apoyo de la Real Federación Española de Automovilismo a través del Racing Team Spain, que pondrá en pista los coches que representarán a España en GT, Turismos y Fórmula 4. Fernando Navarrete y Álvaro Lobera defenderán los colores hispanos a bordo de un Lamborghini Huracán GT3 en GT, Gonzalo Martín de Andrés hará lo propio en Turismos con un Peugeot 308 TCR, mientras que Belén García se pondrá al volante de uno de los monoplazas con tecnología híbrida desarrollados por KCMG en la disciplina de Fórmula 4.

Los pilotos que defenderán los colores de España en los Motorsport Games. De izquierda a derecha: Álvaro Lobera (GT), Gonzalo de Andrés (Turismos), Belén García (F4) y Fernando Navarrete (GT)

En 1900, el automovilismo se coló en los Juegos Olímpicos con pruebas de diferentes distancias y monturas. Nunca más volvió a hacerlo. Pero ahora ha llegado el momento de que el deporte del automóvil tenga sus propias olimpiadas. Las distinas federaciones nacionales han apoyado la idea y la Federación Internacional de Automovilismo ha echado el resto. Ahora falta por ver como se reparten las medallas y que país sale vencedor en el medallero. Este fin de semana, Vallelunga dictará sentencia.

Foto de portada: © SRO / Jules Benichou