Los Hypercars llegan al WEC

Los Hypercars llegan al WEC

Hace ya meses que el ACO y la FIA acordaron la jubilación de los LMP1. La categoría reina del Campeonato del Mundo de Resistencia dejará atrás, en 2020 de forma parcial y en 2021 de forma definitiva, a los radicales prototipos que hemos podido ver en los últimos años, y serán los nuevos “hypercars”, o LMH por sus siglas en inglés, los que tomen el relevo en los próximos años.

La filosofía de esta nueva reglamentación es la de acercar el mundo de la competición a la calle. Una forma de visibilizar a los fabricantes que compitan en ella de cara a una mayor repercusión comercial. Los nuevos “hypercars” o LMH (Le Mans Hypercar) derivarán de modelos que las marcas deberán homologar y fabricar para su uso de calle. Se requerirá que se fabriquen al menos 20 unidades de calle para venta al público para que el modelo pueda competir en su versión de carreras.

Los LMH podrán ser desarrollados desde cero para la competición, homologando después su versión de calle, o podrán proceder de un modelo de venta al público que ha sido adaptado para competir bajo este reglamento. En cualquier caso, estos hipercoches tendrán una potencia final de 750 CV para mover los 1100 Kg reglamentarios. El fabricante podrá elegir, además, si esta potencia procede de un motor exclusivamente térmico o si opta por un sistema híbrido.

Toyota ha diseñado el GR Super Sport como heredero natural de su programa de LMP1 para el reglamento LMH.

Dicho sistema híbrido podrá entregar hasta 270 CV de los 750 CV permitidos, y deberá estar situado en la posición original del modelo de calle. Igualmente, el reglamento dicta que esta potencia eléctrica solo se podrá usar a partir de los 120 Km/h, evitando así el uso de sistemas de tracción total aprovechando la configuración híbrida. El cuerpo, el interior y la aerodinámica gozarán de libertad de cara a su diseño para que cada marca pueda adaptar el coche a su filosofía comercial. El “BoP” o Balance de Prestaciones, se encargará de igualar el rendimiento de cada una de las opciones para mejorar la competición. Pues se espera que cada marca presente conceptos muy diferentes al contar con tanta libertad en cuanto al diseño del coche. Otro atractivo más de este reglamento.

De momento, Aston Martin ya ha presentado y probado su contendiente: el Aston Martin Valkyrie es el elegido por la marca británica. Toyota ha hecho lo propio desvelando su GR Super Sport y con sólo estas dos marcas confirmadas ya podemos intuir la variedad de opciones que permite el reglamento: el Valkyrie usará un V12 atmosférico de origen Cosworth y prescindirá del sistema híbrido, mientras que la marca nipona se encomendará a V6 Turbo Híbrido que tantas alegrías le ha dado en estos últimos meses.

Peugeot ha anunciado, en los últimos días, que se unirá a la categoría en 2022 con este render del modelo que va a usar.

Peugeot también ha confirmado su presencia en esta competición, pero lo hará a partir de 2022 con un modelo de nueva factura exclusivo para la ocasión. A falta de conocer más detalles de la montura de la marca francesa, no podemos evitar pensar en la historia reciente del fabricante en esta categoría. Esperemos que haga honor a su nombre, pues su reputación la precede.

Con todo esto, en 2020, los LMH deberán compartir pista con los LMP1 privados y servirá de transición para la abdicación de los LMP1 en favor de los “hypercars”. Se espera que estos sean algo más lentos que los brutales prototipos a los que reemplazarán, pero también se espera la llegada de más marcas a una categoría que se había quedado huérfana de ellas.

La versión de calle del Valkyrie ya se pudo ver rodar en Silverstone en una jornada de promoción de la marca.

Baporo Motorsport gana los 500 Km de Alcañiz

Baporo Motorsport gana los 500 Km de Alcañiz

La pareja formada por Joan Vinyes y Jaume Font ha conseguido alzarse con la victoria en los 500 Km de Alcañiz 2019 con el Porsche 911 de Baporo Motorsport. La batalla se libró a base de estrategia contra Francesc Gutiérrez y Josep Mayola con el Ferrari 458 de PCR Sport, y Kosta Kanaroglou, Manuel Cintrano y Javier Morcillo con el Mosler MT900 de E2P Escuela Española de Pilotos, que cruzaron primeros la línea de meta, pero fueron sancionados tras cruzar la meta.

El día de carreras en Motorland Aragón amaneció despejado. Desde primeras horas de la mañana, el rugido de los motores atronó con fuerza gracias a los clásicos del CECLY que salieron a pista para celebrar su sesión de entrenamientos libres. A continuación, los participantes de la carrera de resistencia bajoaragonesa tomaron el frío asfalto de Alcañiz, realizando distintas pruebas para preparar las monturas, como es habitual. Josep Mayola firmó la mejor vuelta con el Ferrari #115 de PCR Sport.

El sol asomaba tímidamente, y ya con toda su plenitud calentando el ambiente, comenzó la calificación. El vigente Campeón de España de GT, Kosta Kanaroglou, firmó el mejor tiempo de la sesión con un 1:51.260, suficiente para colocar al Mosler #108 de E2P Escuela Española de Pilotos en la Pole Position. La primera línea de parrilla quedaría completada con la segunda posición del Ferrari #115 de Gutiérrez y Mayola. Por detrás, los dos Porsche 911 participantes completarían la segunda fila. En tercer lugar, el de Vinyes y Font, con la cuarta plaza para el del equipo local de Luis López, Álvaro Rodríguez, Tomás Moreno y Ángel Martínez.

El Ferrari #115 y el Mosler #108 trazando el famoso “sacacorchos” de Motorland Aragón a primeras horas de la mañana. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La gran carrera comenzó a la hora convenida. En la salida, el Porsche #93 de Baporo Motorsport consiguió superar a sus dos rivales para colocarse en primera posición al llegar a la frenada de la primera curva. Tanto el Mosler #108 como el Ferrari #115 cayeron una plaza, con el Porsche #178 del Real Automóvil Club Circuito Guadalope por detrás. Entre los TCR y compactos hubo batalla desde los primeros compases, con los Cupra de PCR y Baporo, y el Seat León de Escudería Motor Terrassa luchando cuerpo a cuerpo en cada curva.

El Porsche #93 comenzó sólido, marcando cierta distancia sobre sus más inmediatos perseguidores, pero tras una vueltas, el Mosler #108 empezó a recortarle terreno, a la par que el Ferrari #115 no era capaz de seguirle el ritmo, aumentando su desventaja. Llegaron a la altura de los primeros doblados, lo que provocó que ambos perdieran tiempo, pero Kanaroglou se recuperó y superó al líder para colocarse en primera posición. Con esa situación, tuvo pista libre para imponer su ritmo, consiguiendo una relativa ventaja de cara a las primeras detenciones en boxes.

La salida de pista de uno de los Ford Fiesta ST Line de la categoría D4, provocó la entrada en pista del Coche de Seguridad, que agrupó el pelotón. A partir de ese momento, la estrategia marcó el desarrollo de la prueba. Tras la relanzada y el paso por el Pit Lane de algunos competidores, Francesc Gutiérrez se puso líder, una vez que tomó el testigo a su compañero Josep Mayola al volante del Ferrari #115 de PCR Sport. El Porsche #93 de Joan Vinyes y Jaume Font recaló en la segunda posición, mientras que el Mosler #108 de Kanaroglou, Cintrano y Morcillo cayó al tercer puesto, con un ritmo de carrera inferior a sus rivales.

El Porsche #93 sale de la primera curva liderando el pelotón. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero la situación se tornó en espejismo. La diferencia en las paradas y los distintos ritmos se debían a unas estrategias que poco o nada se parecían entre ellas en su planteamiento. El liderato de carrera fue cambiando de manos constantemente, conforme el Mosler, el Ferrari y el Porsche pasaron por la calle de boxes. A falta de media hora, la carrera no estaba ni mucho menos decidida. El último relevo dejó al Ferrari con una vuelta perdida, pero Gutiérrez comenzó a volar sobre el asfalto para ir recortando la diferencia con sus rivales.

El Mosler #108 era líder al terminar el ciclo de paradas en boxes, con el Porsche #93 en segundo lugar, pero cabía la posibilidad de que ambos tuvieran que detenerse una vez más. En ese caso, el ritmo de carrera jugaría a favor del Ferrari #115. Ninguno de los dos hizo mención de desviar su trayectoria hacia el carril de boxes, de manera que la bandera a cuadros ondeó en Alcañiz al paso por meta del Mosler #108 de E2P Escuela Española de Pilotos.

La batalla entre los TCR y compactos ha sido intensa. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero los comisarios de carrera impusieron una sanción de una vuelta al Molser #108 por superar el tiempo máximo de conducción, por lo que Joan Vinyes y Jaume Font, con el Porsche #93 de Baporo Motorsport, resultaron ganadores. En segundo lugar quedaron clasificados Francesc Gutiérrez y Josep Mayola, con el Ferrari #115 de PCR Sport, mientras que Kosta Kanaroglou, Manuel Cintrano y Javier Morcillo se tuvieron que conformar con el tercer escalón del podio.

En el resto de categorías, el Cupra #10 de PCR Sport, pilotado por el cuarteto Arruabarrena, Aristi, Masdeu y Fernández se llevó la victoria en TCR, con la pareja formada por Pierre Arraou y Antoine Miquel haciendo lo propio en D1. En D2, el triunfo fue a parar a manos de Álvaro Bajo, Ana Sainero y Antonio Sainero con el Peugeot RCZ de E2P Escuela Española de Pilotos, mientras que Rubén Sabater y José A. Chicoy subieron al primer escalón del podio en D4 con el Ford Fiesta ST Line de Desguaces La Torre.

El Porsche #93 de Joan Vinyes y Jaume Font cabalga hacia la victoria en Alcañiz. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La fiebre de las carreras volvió a inundar de pasión las tierras del Bajo Aragón. Y con una carrera que no estuvo decidida en ningún momento, ni siquiera al caer la bandera. Así ha terminado la temporada de competiciones nacionales, pero antes de que el frío invierno mande de merecidas vacaciones a la gente de las carreras de coches, el Campeonato de Aragón de Velocidad volverá mañana para cerrar su año. Como si se quisiera retrasar el inevitable parón, el último día para disfrutar del ambiente de la competición.

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Las olimpiadas del motor

Las olimpiadas del motor

Hace muchos años que surgió el debate sobre la presencia de los deportes de motor en los Juegos Olímpicos. El tiempo ha pasado, han habido propuestas, pero hasta el momento no se ha materializado ninguna de ellas. La última, que los karts eléctricos entren como disciplina en los Juegos Olímpicos de 2024 que se celebrarán en París. Sea como fuere, la FIA ha decidido dar un paso adelante y tomar la iniciativa organizando los Motorsport Games, una suerte de olimpiadas del motor.

Serán estrictamente de automovilismo y contarán con seis disciplinas: GT, Turismos, Fórmula 4, Karting Slalom, Drifting y Sim Racing. La idea de la federación es ampliar el número en el futuro. Todas ellas se disputarán en el circuito de Vallelunga, mientras que Roma acogerá las ceremonias oficiales y será el punto neurálgico de estos Motorsport Games.

Habrá un total de cincuenta países participantes, de los cuales sólo estarán presentes en todas las disciplinas cuatro de ellos: Italia, Francia, Rusia y Kuwait. Las demás han optado por participar en algunas, pero no en todas, como el caso de España, que participará en GT, Turismos y Fórmula 4; o Croacia, que únicamente lo hará en Karting Slalom. Destaca el caso de Japón, que no participará en Drifting, una categoría que es casi una religión en el país asiático; así como Costa Rica, Macedonia y Singapur, que centrarán sus esfuerzos en las carreras virtuales.

El circuito de Vallelunga, donde se disputarán las pruebas de los Motorsport Games 2019

La reglamentación para la categoría GT obliga a que las federaciones nacionales inscriban únicamente a pilotos de las categorías Plata y Bronce, de manera que no veremos a las grandes estrellas del mundillo de los Gran Turismo. Por otra parte, pilotos que no suelen tener la atención mediática, serán los encargados de llevar a su país a lo más alto. Entre ellos, destacan los nombres de Miguel Ramos y Henrique Chaves, habituales del International GT Open, que representarán a Portugal; o Christina Nielsen, que hará lo propio con Dinamarca. En el caso de los Turismos no existe restricción de este tipo, con nombres de la talla de Tom Coronel y John Filippi, representando a Países Bajos y Francia, respectivamente.

El trazado de Vallelunga, a unos treinta kilómetros al norte de Roma, cuenta con algo más de cuatromil metros de longitud, repartidos en quince curvas de diferentes velocidades, destacando el sector final, de carácter revirado y muy lento; en contraposición con la primera parte, de alta velocidad, con curvas rápidas y tramos rectos. Ha sido sede de multitud de campeonatos internacionales, destacando sus 6 horas de Vallelunga del Campeonato del Mundo de Sport Prototipos.

El Peugeot 308 TCR de Gonzalo de Andrés durante los preparativos. © SRO / Jules Benichou

La actividad en pista comenzará el viernes, con las sesiones de entrenamientos libres de todas las disciplinas, además de la calificación de la copa de Drifting. El sábado será el turno de las mangas calificatorias y de las primeras carreras para las disciplinas de Fórmula 4, Turismos y GT. El domingo cerrará el evento con las carreras principales y finales de las distintas categorías. Tras ello, será el momento de la celebración de la ceremonia de entrega de premios y la clausura de los Motorsport Games en Roma.

La selección española contará con el apoyo de la Real Federación Española de Automovilismo a través del Racing Team Spain, que pondrá en pista los coches que representarán a España en GT, Turismos y Fórmula 4. Fernando Navarrete y Álvaro Lobera defenderán los colores hispanos a bordo de un Lamborghini Huracán GT3 en GT, Gonzalo Martín de Andrés hará lo propio en Turismos con un Peugeot 308 TCR, mientras que Belén García se pondrá al volante de uno de los monoplazas con tecnología híbrida desarrollados por KCMG en la disciplina de Fórmula 4.

Los pilotos que defenderán los colores de España en los Motorsport Games. De izquierda a derecha: Álvaro Lobera (GT), Gonzalo de Andrés (Turismos), Belén García (F4) y Fernando Navarrete (GT)

En 1900, el automovilismo se coló en los Juegos Olímpicos con pruebas de diferentes distancias y monturas. Nunca más volvió a hacerlo. Pero ahora ha llegado el momento de que el deporte del automóvil tenga sus propias olimpiadas. Las distinas federaciones nacionales han apoyado la idea y la Federación Internacional de Automovilismo ha echado el resto. Ahora falta por ver como se reparten las medallas y que país sale vencedor en el medallero. Este fin de semana, Vallelunga dictará sentencia.

Foto de portada: © SRO / Jules Benichou

Mercedes-Benz CLR, el coche que quería volar

Mercedes-Benz CLR, el coche que quería volar

Seguro que todos recordamos esa imagen. El Mercedes CLR despegando en uno de los cambios de rasante del tramo del circuito de La Sarthe que conduce a la frenada de Indianápolis. De pronto, el fondo plano mirando al cielo, una vuelta en el aire, esos escasos tres segundos que parecen una eternidad y el escalofriante accidente. Tres veces presenciaron esta escena los aficionados en la edición de 1999 de las 24 horas de Le Mans, aunque las cámaras solo captaran dos de ellas. Tres despegues que llevaron a Mercedes a la retirada de la carrera de resistencia más importante del mundo.

Por suerte, en los tres casos, los pilotos pudieron salir sin heridas de gran importancia que lamentar. Pero esas imágenes se quedaron grabadas en las retinas de los espectadores. Tiempo después, sabemos que el único culpable de esos hechos fue la búsqueda del máximo rendimiento en el trazado francés por parte de la marca alemana.

Para ese año, el reglamento GT1 había pasado a la historia y Le Mans estrenaba la denominación “GT Le Mans Prototype” (GTLMP). En aquella época, la carrera no dependía de ningún campeonato, así que los fabricantes podían centrarse en hacer un coche específicamente para esa pista sin comprometer ninguna otra cita. Mercedes ansiaba esa victoria y creó el CLR.

La peculiar figura del CLR estaba pensada para la máxima eficiencia aerodinámica.

El Mercedes-Benz CLR era un coche pensado para las largas rectas del circuito de La Sarthe. Se buscaba la menor resistencia al avance, así que todo en el coche estaba pensado para reducir el drag. Este era muy bajo (tan solo 1012 mm), muy largo y la carrocería presentaba un perfil de máxima eficiencia aerodinámica. En su búsqueda de la mayor velocidad punta, la marca decidió optar por un chasis tan alargado como le permitiese el reglamento, pero con una distancia entre ejes mucho más corta de lo habitual.

Si bien es sabido que una mayor distancia entre ejes favorece a la estabilidad, la marca de Stuttgart optó por acortarlo para maximizar el tamaño del morro y la parte trasera, lo que les permitía mayores difusores en el fondo plano del coche. Esos difusores favorecían que se generara un mayor porcentaje de carga aerodinámica desde el suelo y minimizaba la carga proveniente de la parte superior del coche. De esta forma, se buscaba la mayor eficiencia del conjunto al no depender tanto de la carrocería, que además de carga, genera resistencia al avance.

Pero Mercedes-Benz no se quedó ahí. La mayoría de coches de carreras están inclinados ligeramente hacia la parte delantera (ángulo negativo), para una mayor estabilidad. Pero para el CLR se decidió llevar ese ángulo casi hasta los cero grados, haciendo que el coche fuera prácticamente plano para generar un mejor flujo de aire debajo de él. Este hecho, sumado a la corta distancia entre ejes, hicieron que el CLR fuera muy vulnerable a los balanceos. Y así se gestó el problema.

Para pegar la parte trasera del coche al suelo, el Mercedes montaba un gran alerón en su zaga.

El primer vuelco se produjo en la sesión de calificación del jueves. Mercedes decidió añadir unos aletines en el morro para ganar estabilidad, además de endurecer la suspensión trasera para limitar el balanceo. Pero el sábado, justo antes de empezar la carrera, durante el Warm Up, el CLR pilotado por Mark Webber volvió a despegar. Estaba fuera de carrera antes incluso de empezar.

En ese momento, Webber se encontraba a rebufo de otro coche. El aire turbulento del vehículo de delante hizo que el morro del CLR no generara suficiente agarre, y cuando este pasó por un cambio de rasante, el ángulo del coche pasó a ser positivo. Un ángulo positivo significa que la parte delantera es más alta que la trasera, y eso hizo que el flujo de aire debajo del coche se desestabilizara bruscamente. El morro empezó a levantarse mientras el alerón trasero seguía empujando la parte trasera hacia abajo. El fondo plano actuó como un ala de avión y el Mercedes salió volando.

Unas horas más tarde, Peter Dumbreck sufría la misma suerte, esta vez aterrizando junto a los árboles que rodean la pista. Se temió lo peor, pero por suerte, el piloto salió bien parado al caer en una zona que acababan de podar recientemente. Tras esos incidentes, la marca alemana decidió cerrar su programa y desde entonces no ha vuelto a Le Mans. En su afán por conquistar la reina de las carreras de resistencia, Mercedes creó un monstruo. Un monstruo que se les giró en contra. Un coche que iba a ser tan rápido que iba a querer volar.

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Fernando Navarrete: “Ojalá siga la racha”

Fernando Navarrete: “Ojalá siga la racha”

Fernando Navarrete es uno de esos pilotos que son capaces de manejar muy rápido cualquier tipo de coche. Ya sean de rallyes o turismos, el manchego consigue domar su montura con una aparente facilidad de la que suelen hacer gala los grandes pilotos. Este año está realizando una de sus mejores campañas, gracias a su participación en el renacido Campeonato de España de Turismos (CET) con Hyundai, y a las pruebas sueltas del GT Open Cup y Blancpain Series en las que ha competido.

Desde luego, es una de sus temporadas con menos tiempo libre, pues a sus habituales intercambios entre turismos y GT, se sumará su participación en los nuevos FIA Motorsport Games, como representante de España, junto a su compañero Álvaro Lobera, en la categoría reservada a los GT con un Lamborghini Huracán GT3.

Durante la cita española del International GT Open, Navarrete compitió en la categoría GT Open Cup con el Aston Martin Vantage del Team Virage. Pudimos hablar con él en un interludio entre carreras en el garaje del equipo. Nos comentó que “aquí hemos venido a preparar la cita de Roma de los Motorsport Games. Para nosotros es muy importante. Es un orgullo muy grande representar a nuestro país y queremos hacerlo lo mejor posible siempre”, aludiendo a su compañero Álvaro Lobera.

Fernando Navarrete pilotando el Aston Martin Vantage del Team Virage en el Circuit de Barcleona-Catalunya. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A pesar de lo completo que está su calendario, todavía mantiene la esperanza de añadir una última prueba a su lista de deseos. “Siempre hacemos el Rally de Madrid, que es el último de la temporada. Este año tenemos una opción buena de hacerlo con el Hyundai R5, pero no sabemos todavía si podremos hacerlo o no.” En cualquier caso, sostiene que su objetivo principal es hacerlo bien en el CET. “Tengo la mirada puesta en el CET, sobretodo. Es mi trabajo principal, donde tengo que ganar o hacerlo lo mejor posible.”

Precisamente, el Campeonato de España de Turismos está afrontando su primera temporada desde su renacimiento. Navarrete considera que “cuando empieza un campeonato nuevo, la gente tiene mucho miedo de entrar. Por mi parte, estoy encantado. La Federación pone todo de su parte, ayudan en todo, ponen test gratis… No hay marcas oficiales, pero nos ayudan con lo que pueden. El campeonato va muy bien, con pocos pilotos pero de mucha calidad. Tenemos a gente que ha estado en GP2 o en el campeonato de Europa de TCR…”

Para Fernando Navarrete, la ayuda de las marcas está contribuyendo al crecimiento del campeonato. “Hyundai se está portando de una manera espectacular, y de hecho, el año que viene pondrá otros cuatro coches más. Además, para la cita en el circuito del Jarama entran los Alfa Romeo y los Peugeot… Hay un Renault Mégane que están preparando… Con lo cual, ya seremos cerca de quince o dieciséis, que ya es una parrilla digna”, recalcó.

Fernando Navarrete, atento para salir a pista al volante de su Hyundai del CET. Foto: @CET_RFEdA

El piloto español tiene ganas y muchas esperanzas de ver fuerte al Campeonato de España de Turismos. “Tengo mucha esperanza de que este campeonato vaya bien, porque es con el que crecí, viendo a Villamil, a Pérez-Sala,… Pilotos míticos para mí. Pero no queremos que llegue a convertirse en algo como lo que fue el CET anterior, con presupuestos desorbitados. Correr aquí cuesta algo menos que hacerlo en alguna copa monomarca. Nosotros tenemos un presupuesto de 40.000€ por coche. Es mucho menos de lo que cuesta un TCR. Compites con un coche potente de 300 cv, la gente te ve por televisión… En mi caso, mis patrocinadores están muy contentos porque salimos mucho por allí. Y al final, lo que ellos quieren es eso.”

Sobre la valoración que hace de su año en competición, nos comentó que “es 2019, nací un día 19 y el diecinueve es mi número de la suerte. Y este año está yendo muy bien, sin duda. He corrido en toda clase de coches. Pero este año, por varias cosas, está siendo el mejor año de mi vida a nivel deportivo. Hemos estado en las 24 Horas de Spa, compitiendo contra René Rast, contra Gary Paffett, contra Giancarlo Fisichella,… Para mí son cosas muy importantes. Ahora vamos a ir a los FIA Motorsport Games; hago el CET, en el que estoy para ganar; estamos haciendo alguna carrera del GT Open Cup,… La verdad que no puedo pedir mucho más. Estoy ahora mismo en un momento muy bueno y ojalá siga la racha.”

Fernando Navarrete pilotando el Lamborghini durante las 24 Horas de Spa 2019. Foto: @navarrexracing

Dado su afán por cambiar de tipo de coche con asiduidad, especialmente en este 2019 tan prolífico para él, Fernando Navarrete nos contó que tiene que modificar su manera de pensar cada vez que pasa de pilotar un turismo a un GT, y viceversa. “Las tres primeras vueltas que doy con cada coche, siempre freno pronto o tarde, doy gas pronto,… Vienes de otra cosa diferente, pero al final, cuando tienes tanta experiencia, toda la vida pilotando coches, a la cuarta vuelta ya vas a tope. Te adaptas y haces lo necesario para poder ir bien en cada auto”, sentenció el experimentado competidor.

Tanto él como Álvaro Lobera, tratarán de llevar la bandera española a lo más alto del podio de Roma, en los Motorsport Games. Por ello, su preparación para esta suerte de olimpiadas automovilísticas que estrenará la FIA este próximo noviembre, es crucial. “Hace unas semanas estuvimos en Roma entrenando. Alquilamos un Porsche GT3 y anduvimos un día entero dando vueltas en el circuito, el cual es precioso. Llevamos mucho entrenamiento físico, los GT son coches muy exigentes. Luego tendremos unos entrenamientos allí con el Lamborghini, y un pequeño test previo para probar el coche, durante los días anteriores. Son coches con mucho downforce, mucha aerodinámica, y no son fáciles de conducir”, señaló Navarrete.

Fernando Navarrete volando sobre la recta de meta de Montmeló, bajo la lluvia. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Falta poco para terminar el año, y el futuro cercano va tomando forma. También para Fernando. Nos contó que “de momento, mi objetivo es que mis patrocinadores aguanten conmigo, que estén contentos, y seguir en el CET. Para el año que viene tenemos un doble objetivo, que sería hacer el CET y el International GT Open, pero son palabras mayores. Ojalá lo consigamos, porque a mí los turismos me flipan, pero el mundo de los GT me llama mucho. Espero que podamos conseguir un programa con un coche de la máxima categoría”, nos comentó Fernando Navarrete, con gran esperanza.

Tras unos minutos de agradable charla con Fernando Navarrete, llegó el momento de dar por finalizado nuestro encuentro. La conversación fluyó de manera sencilla y distendida, y nos mostró al piloto, pero también a la persona que se encuentra dentro del casco. Un deportista que es un trabajador nato de lo suyo, las carreras de coches. Le damos las gracias por su tiempo y amabilidad, y le deseamos toda la suerte del mundo. ¡Muchas gracias, Fernando!

Foto de portada: @CET_RFEdA