Le Mans: las carreras del pasado, en el futuro

Le Mans: las carreras del pasado, en el futuro

Si hay una carrera emblemática por encima de todas, esa es las 24h de Le Mans. La del trazado francés es, desde 1923 , la madre de todas las carreras, la más grande y la que todo el mundo quiere conquistar. Durante muchos años ha llevado a la pista los mayores duelos de la historia, las mayores batallas y las mas grandes historias del automovilismo. Ahora, en pleno siglo XXI, la rivalidad sigue viva en Le Mans y, por tanto en el mundial de resistencia, el FIA World Endurance Championship (WEC) en el que se encuadra la carrera estos últimos años.

El mítico Porsche 962 forjó gran parte de su leyenda en Le Mans.

Desde sus incios, Le Mans ha sido sinónimo de competición e innovación. La carrera francesa ha sido la cuna en la que se han criado muchas de las grandes innovaciones de la historia del automovilismo. Componentes ahora normales en muchos coches de calle, tienen su origen en esta carrera: es el caso de los sistemas de turboalimentación (1974), los frenos de disco (1953) e incluso el motor Wankel (1970), entre otros muchos casos.

Todo esto, mientras sobre su asfalto se disputaban las grandes batallas del pasado del automovilismo que todos recordamos. En un mundo en el que la F1 ha perdido algo de su esencia (a costa de ganar en otros frentes) y en el que algunos campeonatos sufren de cierta previsibilidad, la resistencia sigue siendo un oasis al que acudir para beber de las auténticas carreras. Batalla, estrategia, innovación y pasión se dan cita estos eventos. Los tecnológicos LMP1, máquinas que parecen sacadas de la era espacial, són los reyes de la categoría. Justo por detrás, la pureza de los LMP2 asegura batallas a alta velocidad, e incluso pueden amenazar a sus hermanos mayores si las circunstancias de la carrera lo permiten. Pero si queremos una auténtica guerra, esta la libran los GTLM, que comparten pista con los prototipos para hacer todavía mas compleja esta categoría con sus doblajes y adelantamientos.

La Igualdad entre los GTLM promete carreras muy apretadas. Aquí el Ford GT LM del equipo de Chip Ganassi.

Aunque ya son más de 90 años, Le Mans (y el WEC) siguen con su fórmula secreta para el éxito. El campeonato ha sabido combinar como ninguno los avances tecnológicos y la competición más dura. Desde el “Automobile Club de l’Ouest”, organizador del evento, han sabido seguir como nadie los pasos a seguir para llevar la tecnología del circuito a la calle, y en algunas ocasiones han sido capaces incluso de anticipar el rumbo que tomará el mercado del motor. No hace muchos años fue Le Mans quien anticipó el auge de los motores Diesel y más recientemente ha sido uno de los pilares en cuanto a la hibridación de los coches de calle. Con antecedentes como esos, quizás haya que tomarse en serio su apuesta por el hidrógeno para los próximos años con su “Mission H 24”, que se consumará del todo en 2024, como bien indica su nombre.

De momento, su formato es uno de los más atractivos del panorama actual, y sus carreras siguen emocionando a los aficionados como llevan haciéndolo desde un lejano 1923. Aunque puedan parecer carreras demasiado largas, por su duración, y a veces se antoje aburrido seguir un carrera durante tantas horas, la verdad es que no dejan indiferente a nadie. La acción está asegurada e incluso en la más larga de todas, las 24h de Le Mans, el tiempo vuela. Larga vida a la resistencia, esa disciplina en la que incluso 24h saben a poco. Siempre hay ganas de más.

Los GT3: el lujo llevado a la batalla

Los GT3: el lujo llevado a la batalla

Las carreras de GT están de moda. Carreras trepidantes en la que los buques insignia de muchas marcas compiten cuerpo a cuerpo en la pista con marcas rivales en el apartado comercial. Ferrari, Lamborghini, Audi, Mercedes… las grandes marcas de lujo ponen sobre la pista a sus mejores monturas para luchar por la hegemonía en competición para así traducirlo a más ventas y beneficios empresariales. Los GT3 son la forma perfecta de que estas marcas puedan medirse entre ellas.

Casi todos los constructores de lujo apuestan por crear versiones para circuito de algunos de sus mejores modelos, pues hacerlos competir entre ellos es un muy buen escaparate para la marca. Tras unos años en los que aparecieron campeonatos bajo reglamentos de GT1 y GT2, que no llegaron a propserar como se esperaba por sus elevados costes, al final ha sido el GT3 el más extendido a nivel mundial. En el caso de GT1 y GT2 se permitía un uso mayor de materiales exóticos y modificaciones sobre los coches de serie, lo que encarecía los costes. En cambio, en el GT3, se debe mantener una mayor relación entre el coche de calle y el de competición.

Al haber menos diferencias entre el coche de calle y el de competición, los fabricantes se enfrentan a unos gastos algo menos contenidos. La fibra de carbono y los nuevos materiales exóticos ya son habituales en los deportivos comerciales, así que la inversión a la que debe hacer frente un equipo para poder competir toda una temporada, es menor que en el caso de campeonatos “a priori” superiores como era el caso del GT1 y el GT2. Además ese parecido entre las unidades de calle y de competición representa una mayor reciprocidad entre ellos. Así el trasvase de tecnología del circuito a la calle es mejor, lo que a la larga beneficia a los conductores en la calle.

Los GT3 son esencialmente modelos de calle preparados para competir. Foto: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

El reglamento FIA GT3 se basa en coches de tipo “grand tourer” de corte deportivo, preparados para competición. Para que un coche sea homologado, debe haberse fabricado un mínimo de 20 unidades en 24 meses, desde la fecha de homologación, para venta al público. Una vez cumplida esta norma hay libertad casi completa para el tipo de motorización y configuración del coche, siendo obligatoria la tracción sólo en las ruedas posteriores y un peso de entre 1200 Kg y 1300 Kg. Además los motores que se usen deberán desarrollar entre 500cv y 600cv.

A todos los coches se les aplica el conocido “Balance of performance” o BoP, para limitar su relación peso-potencia o su aerodinámica, entre otros factores, y así favorecer la igualdad entre las diferentes marcas y evitar que alguna de ellas consiga demasiada ventaja sobre el resto. Todos los coches deberán llevar ABS, control de tracción y “air-jack” (del que os hablamos en otro artículo). Esta igualdad entre coches nos lleva a ver carreras en las que se enfrentan sobre la misma pista y en igualdad de condiciones coches tan diferentes como el lujoso y pesado Bentley Continental GT3 o el ligero y radical Porsche 911 GT3 R.

Coches de diferentes marcas compiten en igualdad de condiciones. Aqui un Bentley Continental GT3 y un Porsche 911 GT3 R. Foto: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Los hermanos pequeños de las bestias del GT3 podrán competir en la categoría GT4, en la que coches menos potentes y con más componentes de serie, enfrentarán también a la mayoría de marcas de deportivos en multitud de campeonatos alrededor del globo. A veces incluso compartiendo pista con sus hermanos mayores, en campeonatos en los que a veces llegan a coincidir sobre el asfalto para mejorar, todavía más el espectáculo para el espectador.

Medidas de seguridad estándar para todos, rendimientos muy parecidos, sonido de motores de gran cilindrada y batallas increíbles sobre la pista hacen que los campeonatos con coches GT3 estén de moda. Los coches carrozados permiten batallas más agresivas sin acusar tanto los toques, lo que hace que la competición sea feroz. Campeonatos como las Blancpain Series o el International GT Open, entre otros muchos, llevan a estas increíbles monturas, basadas en coches de ensueño por los mejores circuitos del mundo para que las mejores marcas del mercado luchen por la gloria.

 

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Fran Rueda: “Ser piloto de McLaren ha sido siempre mi sueño”

Fran Rueda: “Ser piloto de McLaren ha sido siempre mi sueño”

Este fin de semana comienza una nueva temporada del International GT Open. El campeonato de coches de GT de origen español está en el circuito de Paul Ricard para disputar la primera cita del año, junto al nuevo GT Cup Open y a la veterana Eurofórmula Open. Allí se encuentra Fran Rueda. El piloto malagueño, vigente subcampeón de la categoría, afronta un nuevo año con el aliciente de competir con el McLaren 720S de Teo Martín Motorsport, además de formar parte del programa de pilotos de McLaren.

Pudimos hablar largo y tendido con Rueda durante la última cita del año pasado en el Circuit de Barcelona – Catalunya, cuando estaba a punto de jugarse el título. Allí nos contó sus impresiones y su valoración de toda la temporada pasada. Ahora hemos podido volver a hablar con él, en este caso, antes de empezar un año que se le presenta muy interesante.

Cuando hablamos con él el año pasado, nos comentó que uno de sus objetivos era convertirse en piloto de fábrica. Ahora que lo ha conseguido, nos cuenta que cuando lo supo se le pasaron mil cosas por la cabeza. No lo podía llegar a creer del todo. Han sido tantos días imaginándome algo así que cuando realmente llega no sabes muy bien como reaccionar. Llamé enseguida a mi madre y a mi padre para decírselo y compartir la noticia. Estaban igual de contentos por ellos que por mí mismo. Han sido muchos años de sacrificios para ellos para que llegara una oportunidad así.”

El nuevo McLaren 720S con el que competirá Fran Rueda este año. © franrueda.com

Este ha sido siempre mi sueño y objetivo, ser piloto de McLaren. Es como un puzzle y las piezas han encajado. Varias personas han sido clave en que ocurriese y siempre les estaré muy agradecido. Mis mecánicos e ingenieros estas dos últimas temporadas que me han permitido mostrar mi potencial siempre con un trabajo en el coche impecable, y Teo Martín y Emilio de Villota. Lo que están haciendo por el automovilismo en España es algo sin precedentes y ya está dando sus frutos. Es una gran oportunidad y sólo pienso en como mejorar y convertirme en uno de los pilotos más completos del panorama internacional para aprovecharla al máximo.”

Fran ha estado probando su nueva montura durante varias sesiones de entrenamientos este invierno. Tras un par de años pilotando un BMW M6, sus sensaciones son muy distintas. Es totalmente diferente. La posición de conducción, visión, sensaciones… Después de dos años con el M6 todo parece muy nuevo, pero sin duda es un paso adelante. Es un coche muy reactivo, te transmite todo muy bien, en parte, gracias a su chasis de carbono. La mayor diferencia es la tracción, ya que con el BMW sufríamos mucho ahí. Estoy muy contento con como han ido los test, primero con McLaren probando distintos set up con los neumáticos Pirelli y más tarde con Teo Martín Motorsport y las Michelin. Ha sido una pretemporada muy completa y estoy contento con los resultados que estamos obteniendo.”

Vuelve un año más al International GT Open, y de nuevo lo hace como subcampeón, en esta ocasión junto a Andrés Saravia. Sobre cuál puede ser la clave para ganarlas, afirma que “lo más importante es ser rápidos.” Pero reconoce también que Son carreras en las que hay que medir muy bien que riesgos tomar, y cada punto conseguido va a ser importante. Yo me lo tomaré como he hecho hasta ahora. Cada vez que salga a pista saldré a ganar y maximizar el potencial del coche, sin cometer errores. Cabeza muy fría, el año es largo y estoy seguro de que tenemos material y equipo para ganar el campeonato.”

Fran Rueda probando en Paul Ricard. © franrueda.com

Se habló en su momento sobre las posibilidades de que Fran Rueda pudiera disputar algunas carreras sueltas de otros campeonatos, como las míticas 24 Horas de Spa. Nos confiesa que “es algo que me encantaría. La mejor carrera del mundo de GT3, con las mejores marcas y con los mejores pilotos del mundo; y he demostrado que merezco competir.” La unión de las palabras McLaren y Spa sería algo muy bonito. Ver un McLaren naranja pasar por Eau Rouge durante 24 horas causaría la alegría de muchos, estoy seguro.”

Dicho esto, no me obsesiona esta carrera. Si hago bien mi trabajo, tarde o temprano estaré en la parrilla de salida. Estoy al 100% concentrado en la primera carrera del International GT Open. A día de hoy que Mclaren esté en las 24 horas de Spa es una incógnita, pero sin duda existe la voluntad de estar.”

Fran Rueda a bordo del McLaren. © franrueda.com

Este año pisará varios de los circuitos míticos de Europa. Circuitos que pondrán a prueba a pilotos y máquinas por sus características. El malagueño los afrontará con muchas ganas. Sinceramente, tengo muchas ganas de ir a todos. Cada uno tiene su toque especial y conduciendo un McLaren estoy seguro de que disfrutaré en todos. Me haría mucha ilusión subirme al pódium en todas las pistas y así tener un buen recuerdo de ellas…

Respecto a si hay alguno de estos circuitos que le haga especial ilusión ir, quizás Red Bull Ring y Hockenheim”, por ser las novedades de este año. Hace bastante tiempo que no voy a ninguno de los dos, así que tengo ganas de volver. Hockenheim siempre me ha gustado, así que si tuviera que elegir alguno sería ese.”

El McLaren 720S de Teo Martín Motorsport pilotado por Fran Rueda, durante los test en Montmeló. © franrueda.com

Por último, hablamos sobre el objetivo para estar temporada, el cual sólo puede ser uno: Quedar un puesto mejor que la pasada”. Parece un objetivo simple pero quien me haya seguido sabrá que eso significa ganar el campeonato. No quiero volver a ser subcampeón, ni tampoco quedar por detrás, así que sólo queda una opción. Pero no voy a volverme loco.”

Mi objetivo es superarme a mí mismo y ver una mejora respecto al año pasado. Aprender de los errores que cometimos y corregirlos. Por decir un objetivo concreto, quiero mejorar los números de victorias y Pole Positions. Me gustaría que, cada vez que salga a una crono o una carrera, volver pensando que he dado el máximo. A la tercera va la vencida… O eso dicen.”

Fran Rueda negociando la última chicane del Circuit de Barcelona – Catalunya. © franrueda.com

Deseamos a Fran toda la suerte para este fin de semana en Paul Ricard y para los siguientes. Y también, le damos las gracias por su tiempo y atención.

Foto de portada: © franrueda.com

Los frenos en las carreras: la definición de brutalidad

Los frenos en las carreras: la definición de brutalidad

En varios de nuestros artículos os hemos ido hablando sobre como un coche puede ser más rápido y de las soluciones que pueden adoptar los equipos para ello. Pero hay un factor muy importante en juego del que a veces nos olvidamos, y que puede marcar la diferencia en el resultado final. Así que en este artículo os hablaremos de justo lo contrario: los frenos y la capacidad de frenada.

Aunque cada categoría pueda tener características diferentes en ese aspecto, al final todo se puede resumir en frenar lo más rápido posible sin comprometer la integridad de nuestro sistema o de nuestro coche. Así que lo que se busca es capacidad de detención y durabilidad, pues no hay que olvidar que es una de las partes que más sufre en una carrera. Como ejemplo usaremos a la categoría reina, la Formula 1.

Las temperaturas que se alcancan en los frenos son brutales, por eso se ponen al rojo vivo.

Solo para hacerse una idea, un F1 actual puede pasar de 100 km/h a 0 km/h en unos 15 metros, que es más o menos la cuarta parte de lo que necesita un coche normal, y detenerse desde 300 km/h en menos de cuatro segundos, generando fuerzas de hasta 6 G. Los números son impresionantes y es gracias a que su sistema de frenado es extremadamente potente. Los discos de freno y las pastillas están construidos de “carbono-carbono”, un material basado en la famosa fibra de este elemento que destaca por su ligereza, resistencia a la temperatura y coeficiente de fricción.

La fuerzas a las que son sometidos los frenos de este tipo de coches son brutales y, en frenadas fuertes, los discos pueden alcanzar mas de 1200ºC para después enfriarse otra vez hasta los 400ºC en cuestión segundos. Es por eso que se buscan materiales de altísima resistencia y durabilidad. Los equipos, además, usan discos perforados con hasta más de mil canales de refrigeración para mejorar la circulación de aire a través del sistema de frenado y aligerar al máximo el conjunto para mejorar el reparto de pesos del monoplaza.

Los frenos actuales se refrigeran mediante las entradas de aire y pequeñas perforaciones en los mismos discos de freno.

Otras categorías, como las de resistencia, usan discos metálicos para su sistema de detención ya que en su caso prima la durabilidad y sencillez frente a unas frenadas menos radicales. De hecho en el WEC es frecuente ver equipos cambiando los frenos gastados en las paradas de boxes, y es por eso, que unos frenos más resistentes y sencillos reducen el tiempo en boxes, que ya sabemos que en las carreras largas suele ser un factor decisivo.

La mejor forma de darse cuenta de la brutalidad de los frenos en las grandes categorías del automovilismo es verlos en acción en carreras nocturnas como puede ser el GP de Bahréin o la siempre apasionante noche de las 24h de Le Mans, en la que los discos al rojo vivo iluminan la bestial frenada de la recta de Mulsanne. Otra de esas pequeñas cosas que hacen del automovilismo uno de los mayores espectáculos deportivos.

En las carreras de resistencia con horas de noche, los frenos son un auténtico espectáculo.

La magia del sistema Air Jack

La magia del sistema Air Jack

Es por todos sabido que las paradas son un elemento clave en el devenir de una carrera. Y cuanto menos tiempo se tenga el coche, mejor. Así que siempre se ha buscado la forma de facilitar el trabajo de los mecánicos para que se pierda el menor tiempo posible. Y para eso se inventaron los “Air Jack”.

Un Audi R8 suspendido sobre el sistema Air Jack en las Blancpain Series. Foto: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Si hay que cambiar los neumáticos, es necesario levantar el coche del suelo para que el equipo pueda trabajar en las ruedas. Y aquí es donde los más avispados habrán notado una diferencia crucial entre, por ejemplo, la F1 y las carreras tipo GT. En el caso de las carreras de monoplazas, como la F1, estamos acostumbrados a ver a dos mecánicos con sendos gatos que levantan el coche mientras otros se encargan de las ruedas. Pero en el caso de las carreras de GT o prototipos, como pueden ser las de resistencia, los coches suelen pesar mucho más, casi todos por encima de los 1000 kg, así que sería difícil cargar todo ese peso entre dos mecánicos. Además, al ser coches carrozados dejan más espacio para introducir soluciones técnicas para lidiar con este tipo de problemas. Si alguna vez han visto una parada en boxes de este tipo de coches, verán que el vehículo se despega del suelo “solo”, sin que ningún mecánico empuñe una herramienta para tal propósito. Sin embargo, siempre puede verse un mecánico conectando una especie de cable al coche justo antes de que éste se levante. Este “cable” no es más que una manguera conectada a un sistema neumático (muchas veces unas simples bombonas presurizadas de aire).

En este caso la válvula donde se conecta el sistema está dentro de la “trompeta” al lado del escape. Foto: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

El sistema es más simple de lo que parece: Cuando el coche para, un mecánico conecta esta manguera a una válvula que lleva incorporada el coche y la presión del aire hace salir unos resortes del fondo del coche, así el peso del vehículo se apoya en esas patas y queda suspendido a unos centímetros del suelo. De esta forma, los mecánicos pueden trabajar en el coche cuando para durante la carrera e incluso en el garaje si el sistema se mantiene conectado.

Cuando el trabajo ha terminado solo hay que desconectar la bombona y la disminución de presión hace que las patas vuelvan a su sitio, así las ruedas vuelven al suelo y el coche está listo para rodar con normalidad. Es un sistema que añadiría demasiado peso a un monoplaza, pero en un coche carrozado es necesario y hace más cómodo trabajar para tener el coche listo en poco tiempo. Sólo un poco de aire presurizado, una manguera que manipula un único mecánico y unos sencillos resortes. Simple y brillante a la vez, ¿no les parece?

Este sistema permite a los mecánicos trabajar incluso dentro del garaje. Foto: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

 

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)