El regional de velocidad aragonés echa a andar

El regional de velocidad aragonés echa a andar

Este fin de semana regresa a la competición uno de los certámenes regionales más esperados, el Campeonato de Aragón de Velocidad. El circuito de Navarra acogerá la primera cita de un calendario que ha tenido que adaptarse por la crisis sanitaria del COVID 19. La pista ubicada en Los Arcos será la que le dé el pistoletazo de salida mañana.

La edición del año pasado vio una intensa lucha por el título entre Javier Cicuéndez, Joaquín Rodrigo y Jaime Latapia, que se saldó con el primero alzándose Campeón de Aragón. El trazado de Motorland Aragón fue decisivo, con una última ronda en la que Rubén Martínez dominó a placer, mientras la batalla se centraba en un apasionante cuerpo a cuerpo entre Cicuéndez y Rodrigo.

La pista navarra volverá a dar cabida al campeonato, en un día de alto voltaje con la disputa de la Copa Open del regional de velocidad navarro. Durante meses, la situación ha sido muy complicada y se temía que no pudiera llevarse a cabo el inicio del certamen. Sin embargo, el trabajo conjunto de las federaciones aragonesa y navarra de automovilismo han dado sus frutos y por fin, los principales protagonistas de estas dos comunidades autónomas se verán las caras una vez más.

El Circuito de Navarra se prepara para dar el pistoletazo de salida al regional de velocidad aragonés y al certamen navarro.

El vigente campeón, Javier Cicuéndez, defenderá su título estrenando el nuevo Renault Clio Cup V, inscrito por el Motor Club Sabadell dentro de la Clase 2. Por su parte, Joaquín Rodrigo volverá al asfalto, tras su paso invernal por las gélidas G Series andorranas, para ponerse al mando de su Renault Clio Cup IV, inscrito por el Automóvil Club Zaragoza. El tercer piloto en discordia del año pasado, Jaime Latapia, regresará a la batalla con el equipo SMC Junior Motorsport y el Renault Clio Cup III.

Los pilotos del R.A.C. Circuito Guadalope, Carlos Rivera y Lucas Rivera, compartirán el volante del Renault Clio Cup IV; mientras que Emilio Lizarbe se presentará con un Seat León y Ander Gamón hará lo propio con el habitual Mercedes AMG, sumando puntos tanto para el certamen aragonés como para el navarro. En el caso del ACZ, pondrán en pista otros tres coches compartidos, con los hermanos Eduardo y Pablo Escolano al volante de un Seat Ibiza; Carlos Sanz y Guillermo Aso pilotando un Hyundai Coupé; y Ánchel Echegoyen y Jordi Fonayet con otro Hyundai Coupé.

Javier Cicuéndez persigue a Joaquín Rodrigo durante la última cita del regional aragonés de 2019, en Motorland Aragón. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Además, dentro de los pilotos que puntuarán para el regional aragonés, la prueba contará también con los nombres de Luis Ruiz, pilotando un Seat León Supercopa, y Daniel de Sousa, con un Mini Cooper, entrando también en la disputa de la Copa Macisa. Su compañero en la estructura SLT Racing, Fernando Domínguez, participará con un Hyundai Coupé. Julio Garde será el otro piloto del Motor Club Sabadell, con otro Renault Clio Cup IV.

En la clase reservada para los TCR, competirá la cara más conocida que habitará el paddock de Los Arcos este fin de semana. Mikel Azcona, piloto de la Copa del Mundo de Turismos (WTCR), disputará esta primera cita válida para el Campeonato de Aragón de Velocidad. El piloto navarro podrá sacarse la espina y prepararse de cara al mundial, después de tantos meses sufriendo el parón en la competición, en una cita en la que, de nuevo, pilotará un Cupra TCR, dentro del equipo Volcano Motorsport. Su compañero de equipo, Evgenii Leonov, hará lo propio con la otra unidad Cupra. Por su parte, Luis García manejará un tercer Cupra TCR, inscrito por la Escudería LeMans; mientras que Julio Carayol volverá a enfundarse los guantes para hacer bailar a su Seat Cupra TCR.

Mikel Azcona, al volante de su Cupra del WTCR durante los test de pretemporda del año pasado. El piloto navarro participará este fin de semana en la cita regional en Los Arcos. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Todos ellos compartirán pista con los pilotos del certamen navarro, sumando un total de veinticinco coches inscritos y veintinueve pilotos. Nada mal para ser la primera cita del año, tras una pandemia mundial, una incertidumbre económica derivada y una situación difícil en la que lo más importante es evitar los contagios. Serán los grandes protagonistas de una cita que comenzará el domingo a las diez y media de la mañana con la primera sesión de entrenamientos libres.

Serán dos sesiones de pruebas de veinticinco minutos cada una, con la segunda comenzando a partir de las doce menos cinco minutos. A las 13:30 horas, llegará el turno de la sesión de calificación, dividida en dos mangas de quince minutos cada una, que conformarán la parrilla de salida para las carreras. La primera de ellas comenzará a las tres y cuarto de la tarde, y la segunda verá la salida dos horas después. Ambas se disputarán a diez vueltas.

La parrilla estará muy competida en Navarra. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La espera ha terminado. Las carreras regionales vuelven a los circuitos y, en este caso, lo hacen con un programa muy completo y una parrilla más que interesante. El Campeonato de Aragón de Velocidad echará a andar mañana y será el momento de volver a disfrutar con el espectáculo. El evento será a puerta cerrada, pero os contaremos lo que suceda en el Circuito de Navarra. Veremos si se repite de nuevo el apasionante duelo que nos mantuvo en vilo la pasada temporada.

Foto de portada: @FadaInfo (Twitter)

Paseando por el Guadalope

Paseando por el Guadalope

El río fluye. Atraviesa el pueblo y describe una larga curva rodeando el promontorio sobre el que se asienta el casco antiguo de Alcañiz. Pero el Guadalope es algo más. No es únicamente una corriente de agua que desemboca en el Ebro, es el nombre con el que se conoce uno de los circuitos de carreras más importantes de nuestro país. Uno de los circuitos más difíciles, pero más añorados por pilotos y aficionados. Vamos a pasear por el Guadalope, el circuito urbano de Alcañiz.

Hace ya unos años que los motores no rugen por las estrechas calles de este pueblo del Bajo Aragón. Pero los vestigios de una pasión atronadora se ven todavía a simple vista. Nuestro paseo comienza en la Avenida de Aragón, en la misma línea de meta, la cual se conserva hoy en día. Junto a ella, un doble guardarraíl original del circuito se mantiene en pie para recordar lo que una vez fue. La recta de salida, jalonada por casas y árboles a ambos lados, se asemeja a un túnel en el que es fácil transportar la mente en el tiempo para imaginar a los bólidos surcándola. Pronto, la primera curva se abre paso.

El embudo. El primer viraje del trazado. Verdaderamente, era un embudo. En bajada y muy cerrado, era un punto tremendamente conflictivo. La famosa casa en su interior se conserva y rápidamente la cabeza se llena de imágenes de carreras. Ver la curva así, desnuda, da verdadera impresión. Al momento, nuestros pasos hacen caso a la pendiente de la Avenida Galán Bergua y nos llevan hacia el segundo giro, descendiendo por la calle. En cuanto ves esta curva, sabes que estás en un circuito de carreras. La curva de La Monegal lo tiene todo, el guardarraíl en el exterior y el peralte en el interior. Sólo le faltan los coches trazándola a milímetros de la acera.

El Embudo, la primera curva del Guadalope. Cerrada y en bajada, era el primer gran desafío. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A su salida, el vertiginoso descenso nos conduce a la tercera curva, la segunda a izquierdas. La bajada del Matadero, por el Paseo Andrade, fluye como el río junto a la Plaza de Toros camino del primer viaducto que atravesará la senda de agua. Pero antes, habremos pasado por la bifurcación para la entrada a la zona de boxes. Tratándose de un circuito urbano, su disposición debía adaptarse al espacio ya existente, de manera que su ubicación se situaba en una calle relativamente paralela a la pista, accediendo por detrás de la Plaza de Toros. Ahora es un espacio yermo, vacío de sonidos y olores carrerísticos, pero antaño era el lugar donde descansaban y se preparaban las bestias que volaban sobre este asfalto.

Tras atravesar el Río Guadalope por primera vez, un ángulo de izquierdas abre paso para la zona más rápida y vertiginosa. A orillas del río, el trazado toma la apariencia de una carretera -y es que lo era- para deleitarnos con una sucesión de pequeños cambios de dirección que si a pie se notan, es fácil imaginar lo difícil que era trazarlos al volante de un coche de carreras. Algunas marcas en el muro de hormigón a nuestra izquierda nos recuerdan aquellos tiempos. La curva de El Pajarito, peraltada y ciega, sirve de aperitivo para la gran sorpresa que nos aguarda metros después.

Rápido zigzagueo entre El Pajarito y El Portalón, a orillas del río. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El Portalón aparece ante nuestros ojos con su majestuosidad. Una curva para la que había que prepararse el doble. Porque El Portalón era la entrada a la frenada de la curva del Puente Viejo. Frenar en el Portalón, dar un golpe de gas y volver a frenar en apoyo, con precisión, sin pasarse, para después volver a dar rienda suelta a la potencia. Esta sección asusta con verla. No hay margen para el error. Y si al poco espacio que hay, le sumamos las barreras de protección y otros elementos de seguridad necesarios, te queda un complejo estrecho y todavía más difícil de gestionar. De nuevo, las imágenes de los coches trazando por aquí se agolpan en la mente.

Cruzamos otra vez el río. La muralla de Alcañiz nos recibe con la vista del castillo a lo alto, presidiendo la ciudad de la Concordia. Alcanzamos la famosa curva de la Barbería, un ángulo a derechas, cuya salida era todavía más estrecha de lo que es hoy en día. Un auténtico desafío a la hora de pisar el acelerador. Y la entrada al último sector de la pista, en subida, remontando el montículo y rodeando el casco antiguo. Es el momento de conocer la Subida del Corcho.

Salida de la curva de la Barbería. Punto muy estrecho y complicado. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Motorland Aragón tiene su Sacacorchos, en bajada y muy cerrado, pero años atrás, el Guadalope ofrecía el impresionante Corcho. Una auténtica pared que tras arrancar en una recta, iba retorciéndose a la izquierda hasta terminar formando un desafiante viraje que desembocaba en una rápida curva a derechas, muy pronunciada. Ni que decir tiene que impresiona. Asusta pensar cómo debían trazar semejante eslalon en cuesta, abriéndose en la primera para cerrarse en la segunda. Si Spa-Francorchamps tiene su Eau Rouge – Raidillon, Guadalope tenía su Corcho.

Después del Corcho, coronar la tremenda subida de la Ronda de Teruel sin dejarse llevar por el pánico era un premio que sólo los más aguerridos pilotos podían hacer. Pero la vuelta no ha terminado todavía. Casi sin aliento, la calle jalonada de casas a ambos lados nos encamina hacia las dos últimas curvas. ¿Ya estamos aquí? Hemos llegado muy rápido. Y enseguida, la vista se va hacia la rotonda de nueva construcción. Sobre ella, una gran escultura metálica. El homenaje que los alcañizanos rinden al que fue su circuito. Un recuerdo para la posteridad.

El final de la Subida del Corcho con el castillo de Alcañiz en lo alto. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Con la emoción saliendo por cada poro de la piel, divisamos el último cambio de dirección al final de la Calle Repollés García, un claro homenaje al ideólogo de esta maravilla, el Dr. Joaquín Repollés García. El hospital de Alcañiz nos saluda cuando ponemos el pie de nuevo en la recta de meta. La Avenida de Aragón, en todo su esplendor, nos da la bienvenida para terminar junto a la línea de meta y su doble guardarraíl.

El paseo ha terminado. Y las sensaciones son muy gratificantes. A pesar de algunas glorietas de nueva construcción, el circuito está igual que se dejó en 2003. Todavía se conservan en las aceras los agujeros para instalar las vallas de protección, hoy tapados con unas placas metálicas. ¿Se volverá a usar alguna vez? Es difícil de saber, pero no estaría nada mal que las bestias de competición, como en su día los Porsche, Lancia, Lola y compañía hicieron, volvieran a atronar Alcañiz con el bramido de sus motores. Hasta pronto, Guadalope. Hasta la vista, Alcañiz. Volveremos…

Línea de meta y doble guardarraíl original del Circuito Guadalope. Aquí comienza y termina nuestro paseo. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Rubén Martínez domina en Motorland Aragón

Rubén Martínez domina en Motorland Aragón

El Campeonato de Aragón de Velocidad ha bajado la persiana un año más en el circuito de casa, en Motorland Aragón. La disputa del Trofeo de Velocidad Motorland – Memorial José Antonio Vicente ha visto las dos victorias de Rubén Martínez con el Cupra TCR de RC2 Junior Team, partiendo desde la Pole Position en ambas mangas. Además, Javier Cicuéndez se ha proclamado Campeón de Aragón de Turismos, tras un apretado año en el que ha tenido que batir a sus dos máximos rivales, Joaquín Rodrigo y Jaime Latapia.

La última jornada de competición del calendario autonómico de velocidad daba comienzo en Motorland Aragón con la pista mojada. La lluvia hizo acto de presencia durante la noche, pero la salida del sol auguraba un día tan caluroso como el sábado. Los primeros entrenamientos libres vieron a los pilotos tener que enfrentarse a un asfalto todavía húmedo que deparó algunos derrapajes y salidas de pista sin consecuencias. Ya desde los primeros instantes, Rubén Martínez marcó los mejores registros, con su hermano Raúl escoltándolo justo detrás.

La sesión de calificación dio comienzo en el momento óptimo, con el calor acechando y la pista totalmente seca. La primera cronometrada determinó la parrilla de salida para la primera carrera del día, con Martínez marcando el mejor registro y adjudicándose la Pole Position con un tiempo de 2:01.680. Alex Cosin e Isidoro Díaz-Guerra consiguieron terminar justo detrás para completar el Top 3. Por su parte, la lucha por el campeonato entraba en una fase crítica, con Joaquín Rodrigo calificando octavo, justo por delante de Javier Cicuéndez y Jaime Latapia.

Salida de la primera carrera del día. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La segunda sesión cronometrada conformó la parrilla de salida para la segunda carrera, y de nuevo, Rubén Martínez sacó todo el jugo al Cupra TCR de RC2 Junior Team para volver a conseguir la Pole Position, esta vez con un 2:00.645, mejorando en poco más de un segundo el registro de la primera cronometrada. Julio Carayol, con el Cupra Mk 3 TCR de Milesocasiones.com, e Isidoro Díaz-Guerra, con el Seat León TCR de Escudería Motor Terrassa, hicieron el segundo y tercer mejor tiempo. Los contendientes al título volvieron a quedar igualados, pero esta vez, con un invitado mezclado entre ellos, Francho Echegoyen. Javier Cicuéndez colocó a su Renault Clio en sexto lugar, con Joaquín Rodrigo justo detrás, y Echegoyen octavo, por delante de Jaime Latapia.

A mediodía, como marca la tradición en el mundo de las carreras, se apagaron los semáforos para dar la salida a la primera batalla. Martínez arrancó bien, pero perdió la primera posición en la frenada de la primera curva con Alex Cosin, recuperando la plaza momentos después. En medio del grupo, comenzó a fraguarse una intensa lucha cuerpo a cuerpo entre Rodrigo y Cicuéndez. Durante varias vueltas, ambos Renault Clio estuvieron peleando por conseguir la mejor posición final.

Philippe Fitou, clavando frenos con el Dodge Viper en la entrada de la curva 5. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La entrada de la curva 5 de Motorland Aragón fue un constante festival de apuradas de frenada entre los dos contendientes al título. Finalmente, ambos entraron casi a la par en meta, pero con Joaquín Rodrigo por delante de Javier Cicuéndez. Por su parte, Jaime Latapia experimentó problemas con el sistema de arranque en su coche, sufriendo dificultades para luchar contra sus rivales. Rubén Martínez entró ganador en meta, con Cosin y Díaz-Guerra completando el podio.

La tarde todavía tenía que ofrecer la última carrera. La que decidiría el campeonato. Rubén Martínez volvió a mantener su posición de ventaja, volando sobre el trazado de Alcañiz desde los primeros metros. Rodrigo y Cicuéndez se emparejaron en la primera curva, con el piloto del Automóvil Club Zaragoza superando momentáneamente al de SLT Racing. Pero la escaramuza duró poco, pues fruto de ella, Rodrigo cayó a la parta baja de clasificación. A partir de ahí, nos deleitó con una remontada para terminar en séptimo lugar.

La lucha entre Joaquín Rodrigo y Javier Cicuéndez fue de alto voltaje. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Entre tanto, Rubén Martínez se alzó con el triunfo y Javier Cicuéndez con el campeonato, tras pasar en quinta posición por meta. Julio Carayol e Isidoro Díaz-Guerra mantuvieron la pugna por el segundo escalón del podio, pero finalmente, mantuvieron sus posiciones de salida para acabar en segundo y tercer lugar, respectívamente. Definitivamente, Jaime Latapia no pudo plantar cara a Cicuéndez y Rodrigo, pero pudo terminar décimo con el Renault Clio de la estructura SMC Junior Motorsport.

Los veinte pilotos que participaron en estas dos últimas pruebas del año del Campeonato de Aragón de Velocidad consiguieron deleitar al público que no quiso perderse las carreras en el Bajo Aragón. Emoción y un gran ambiente de competición es lo que se ha podido vivir y respirar estos días en Alcañiz. La temporada 2019 ya es historia. Ahora es el momento de descansar, volver a llenar los depósitos de combustible y preparar la próxima temporada.

Javier Cicuéndez, Campeón de Aragón de Turismos 2019. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Baporo Motorsport gana los 500 Km de Alcañiz

Baporo Motorsport gana los 500 Km de Alcañiz

La pareja formada por Joan Vinyes y Jaume Font ha conseguido alzarse con la victoria en los 500 Km de Alcañiz 2019 con el Porsche 911 de Baporo Motorsport. La batalla se libró a base de estrategia contra Francesc Gutiérrez y Josep Mayola con el Ferrari 458 de PCR Sport, y Kosta Kanaroglou, Manuel Cintrano y Javier Morcillo con el Mosler MT900 de E2P Escuela Española de Pilotos, que cruzaron primeros la línea de meta, pero fueron sancionados tras cruzar la meta.

El día de carreras en Motorland Aragón amaneció despejado. Desde primeras horas de la mañana, el rugido de los motores atronó con fuerza gracias a los clásicos del CECLY que salieron a pista para celebrar su sesión de entrenamientos libres. A continuación, los participantes de la carrera de resistencia bajoaragonesa tomaron el frío asfalto de Alcañiz, realizando distintas pruebas para preparar las monturas, como es habitual. Josep Mayola firmó la mejor vuelta con el Ferrari #115 de PCR Sport.

El sol asomaba tímidamente, y ya con toda su plenitud calentando el ambiente, comenzó la calificación. El vigente Campeón de España de GT, Kosta Kanaroglou, firmó el mejor tiempo de la sesión con un 1:51.260, suficiente para colocar al Mosler #108 de E2P Escuela Española de Pilotos en la Pole Position. La primera línea de parrilla quedaría completada con la segunda posición del Ferrari #115 de Gutiérrez y Mayola. Por detrás, los dos Porsche 911 participantes completarían la segunda fila. En tercer lugar, el de Vinyes y Font, con la cuarta plaza para el del equipo local de Luis López, Álvaro Rodríguez, Tomás Moreno y Ángel Martínez.

El Ferrari #115 y el Mosler #108 trazando el famoso «sacacorchos» de Motorland Aragón a primeras horas de la mañana. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La gran carrera comenzó a la hora convenida. En la salida, el Porsche #93 de Baporo Motorsport consiguió superar a sus dos rivales para colocarse en primera posición al llegar a la frenada de la primera curva. Tanto el Mosler #108 como el Ferrari #115 cayeron una plaza, con el Porsche #178 del Real Automóvil Club Circuito Guadalope por detrás. Entre los TCR y compactos hubo batalla desde los primeros compases, con los Cupra de PCR y Baporo, y el Seat León de Escudería Motor Terrassa luchando cuerpo a cuerpo en cada curva.

El Porsche #93 comenzó sólido, marcando cierta distancia sobre sus más inmediatos perseguidores, pero tras una vueltas, el Mosler #108 empezó a recortarle terreno, a la par que el Ferrari #115 no era capaz de seguirle el ritmo, aumentando su desventaja. Llegaron a la altura de los primeros doblados, lo que provocó que ambos perdieran tiempo, pero Kanaroglou se recuperó y superó al líder para colocarse en primera posición. Con esa situación, tuvo pista libre para imponer su ritmo, consiguiendo una relativa ventaja de cara a las primeras detenciones en boxes.

La salida de pista de uno de los Ford Fiesta ST Line de la categoría D4, provocó la entrada en pista del Coche de Seguridad, que agrupó el pelotón. A partir de ese momento, la estrategia marcó el desarrollo de la prueba. Tras la relanzada y el paso por el Pit Lane de algunos competidores, Francesc Gutiérrez se puso líder, una vez que tomó el testigo a su compañero Josep Mayola al volante del Ferrari #115 de PCR Sport. El Porsche #93 de Joan Vinyes y Jaume Font recaló en la segunda posición, mientras que el Mosler #108 de Kanaroglou, Cintrano y Morcillo cayó al tercer puesto, con un ritmo de carrera inferior a sus rivales.

El Porsche #93 sale de la primera curva liderando el pelotón. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero la situación se tornó en espejismo. La diferencia en las paradas y los distintos ritmos se debían a unas estrategias que poco o nada se parecían entre ellas en su planteamiento. El liderato de carrera fue cambiando de manos constantemente, conforme el Mosler, el Ferrari y el Porsche pasaron por la calle de boxes. A falta de media hora, la carrera no estaba ni mucho menos decidida. El último relevo dejó al Ferrari con una vuelta perdida, pero Gutiérrez comenzó a volar sobre el asfalto para ir recortando la diferencia con sus rivales.

El Mosler #108 era líder al terminar el ciclo de paradas en boxes, con el Porsche #93 en segundo lugar, pero cabía la posibilidad de que ambos tuvieran que detenerse una vez más. En ese caso, el ritmo de carrera jugaría a favor del Ferrari #115. Ninguno de los dos hizo mención de desviar su trayectoria hacia el carril de boxes, de manera que la bandera a cuadros ondeó en Alcañiz al paso por meta del Mosler #108 de E2P Escuela Española de Pilotos.

La batalla entre los TCR y compactos ha sido intensa. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero los comisarios de carrera impusieron una sanción de una vuelta al Molser #108 por superar el tiempo máximo de conducción, por lo que Joan Vinyes y Jaume Font, con el Porsche #93 de Baporo Motorsport, resultaron ganadores. En segundo lugar quedaron clasificados Francesc Gutiérrez y Josep Mayola, con el Ferrari #115 de PCR Sport, mientras que Kosta Kanaroglou, Manuel Cintrano y Javier Morcillo se tuvieron que conformar con el tercer escalón del podio.

En el resto de categorías, el Cupra #10 de PCR Sport, pilotado por el cuarteto Arruabarrena, Aristi, Masdeu y Fernández se llevó la victoria en TCR, con la pareja formada por Pierre Arraou y Antoine Miquel haciendo lo propio en D1. En D2, el triunfo fue a parar a manos de Álvaro Bajo, Ana Sainero y Antonio Sainero con el Peugeot RCZ de E2P Escuela Española de Pilotos, mientras que Rubén Sabater y José A. Chicoy subieron al primer escalón del podio en D4 con el Ford Fiesta ST Line de Desguaces La Torre.

El Porsche #93 de Joan Vinyes y Jaume Font cabalga hacia la victoria en Alcañiz. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La fiebre de las carreras volvió a inundar de pasión las tierras del Bajo Aragón. Y con una carrera que no estuvo decidida en ningún momento, ni siquiera al caer la bandera. Así ha terminado la temporada de competiciones nacionales, pero antes de que el frío invierno mande de merecidas vacaciones a la gente de las carreras de coches, el Campeonato de Aragón de Velocidad volverá mañana para cerrar su año. Como si se quisiera retrasar el inevitable parón, el último día para disfrutar del ambiente de la competición.

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El espectáculo turolense de la Baja Aragón

El espectáculo turolense de la Baja Aragón

Cuando el viernes por la mañana arranque la primera etapa especial de la Baja Aragón 2019, dará comienzo una nueva edición de una de las carreras más duras y de mayor renombre de nuestro país. Y del mundo, pues la prueba que se celebra por la estepa aragonesa puede presumir de atraer a los grandes nombres de los rallyes todoterreno. Los mismos que año tras año se juegan el tipo en el Rally Dakar, meses antes visitan nuestro país para poner a punto cuerpo y máquina en un paisaje tan agreste como el de la antigua cita africana.

Y todo esto sin dejar de lado la competición, pues la Baja Aragón se disputa como si no hubiera otra carrera después. Ganar en la llanura de Teruel o en el desierto de los Monegros tiene una gran importancia. Es muy valorada la dificultad que entrañan los caminos y pistas que atraviesan estas zonas, y vencerlos contra el reloj hace de quien lo consigue merecedor de todo el reconocimiento.

Los inicios de esta competición se remontan a principios de los años ’80 del siglo pasado. Por aquel entonces, el París-Dakar era uno de los acontecimientos automovilísticos por antonomasia. Poco a poco se había ganado un hueco hasta convertirse en la prueba estrella de los rallyes todoterreno y off-road. Así que unos cuantos entusiastas franceses y españoles, vieron las posibilidades del desierto de los Monegros para la disputa de una carrera, que aunque fuera de menor distancia, tuviera similares características técnicas.

Los participantes preparados antes de la salida de la primera etapa especial del año pasado, en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Teruel. Foto: @BajaAragon

Con el empuje de François Vincent y Carlos Gracia, presidente por aquellos tiempos de la Federación Aragonesa-Riojana de Automovilismo, nació la Baja Aragón, una carrera de 1000 Km. que los participantes deberían realizar durante un par de días. Las altas temperaturas y la gran cantidad de polvo que desprenden los caminos aragoneses, han hecho de esta una de las carreras más difíciles de la especialidad. Una especie de mini Dakar.

Como en otras pruebas de tipo Baja o Raid, además de coches participan motos y camiones. Y en los últimos años, los quads y UTV han ido haciendo acto de presencia. La Baja Aragón ha formado parte, desde hace años, de la Copa del Mundo de Rally Cross Country. Con la separación de los Raid y las Bajas en dos campeonatos distintos, la prueba ha pasado a formar parte de la Copa del Mundo de Bajas, bajo el amparo de la Federación Internacional de Automovilismo. Además, puntúa para el Campeonato de España de Rally Todo Terreno.

La edición de 2019 va a contar con cuatro etapas especiales, que juntas, sumarán más de 900 Km. de recorrido. De ellos, medio millar serán válidos en la batalla contra el crono. Una lucha que se desarrollará durante el viernes y el sábado, dos días de actividad frenética en el parque de asistencia de Teruel. Y, por supuesto, en las pistas por las que pasarán los 136 coches, 9 camiones, y 70 motos y quads que buscarán el triunfo.

Jakub Przygonski pilotando su Mini John Cooper Works por la estepa aragonesa. Foto: @BajaAragon

Entre los nombres más destacados que aparecen en la lista de inscritos, figuran los de Martin Prokop, Orlando Terranova, Bernhard Ten Brinke o el español Nani Roma (copilotado por Álex Haro). Además de él, serán varios los pilotos de nuestro país que se enfrenten a la dureza de la Baja Aragón. Entre ellos, destacan Gerard Farrés, que contará con Armand Monleón como copiloto de su Can-Am; Jesús Calleja, que junto a Fernando López, pilotará uno de los Toyota Hilux semioficiales; y Cristina Gutiérrez, copilotada una vez más por Pablo Moreno. La burgalesa competirá bajo el amparo de Mitsubishi España con el Eclipse Cross que ya pilotó en el pasado Rally Dakar.

Será la cuarta prueba de la presente temporada de la copa mundialista organizada por la Federación Internacional de Automovilismo, tras las citas de Rusia, Dubai e Italia. Tapio Lauronen se llevó la cita rusa, antes de que Jakub Przygonski y Orlando Terranova ganaran las dos siguientes. Sin embargo, ninguno de ellos lidera la clasificación general. Es Vladimir Vasilyev, que con dos segundos puestos y un cuarto, encabeza la tabla.

La gran llanura de Teruel, mezclada con el paisaje estepario, nos regala imágenes tan impresionantes como esta. Foto: @BajaAragon

Las tierras del sur de Aragón serán un año más el escenario perfecto para una nueva batalla sin piedad en medio del polvo y la tierra. La potencia de unas máquinas controladas por las férreas manos de sus conductores, darán el espectáculo idóneo a unos aficionados ávidos de emociones fuertes que agolparán los laterales de las pistas y caminos. Sin duda, la mejor manera de disfrutar del espectáculo del Rally Dakar cerca de casa.