Novedades en el regreso del Campeonato del Mundo de Rallycross

Novedades en el regreso del Campeonato del Mundo de Rallycross

Este fin de semana, el Campeonato del Mundo de Rallycross disputará su primera cita de la temporada 2020 en el circuito sueco de Höljes. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez en la que las bestias del World RX atronaron una pista de carreras con sus espectaculares batallas, pero la pandemia de COVID 19 ha supuesto retrasar el calendario y cancelar varias de sus fechas. Finalmente, el Rallycross de Suecia abrirá el año con una doble ronda en sábado y domingo.

Para tratar de paliar las numerosas bajas que la crisis sanitaria ha provocado en el calendario, la Federación Internacional de Automovilismo e IMG, promotor del campeonato, acordaron acotarlo a Europa y realizar tres citas dobles en Suecia, Finlandia y Letonia, coincidiendo con las tres primeras fechas. Además, la adición del Rallycross de Finlandia, en Kouvola, fue una esperada noticia tras varios años de ausencia. Lo hace para sustituir al Rallycross de Francia, cuyos organizadores cancelaron por las dificultades para poder llevar a cabo las medidas de restricción de contagios en Lohéac.

Tras superar esas tres fechas con doble dosis de espectáculo, la caravana del mundial pondrá rumbo al circuito de Spa-Francorchamps, a principios de octubre, para comenzar tres semanas de máximo esfuerzo y trabajo. El Rallycross de Benelux abrirá una maratón de tres citas en apenas 21 días, seguido del Rallycross de Portugal, en la pista de Montalegre; y del Rallycross de Cataluña, en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Después, habrá que esperar mucho tiempo, casi dos meses, para celebrar la última prueba en el legendario Nürburgring. El Rallycross de Alemania dará carpetazo a esta extraña temporada y está por ver si no será sobre un tupido manto de nieve.

Los hermanos Hansen defenderán el título de campeones este año.

En cuanto a la participación, serán un total de seis equipos, con dos coches cada uno, los que batallarán por el campeonato de equipos, además de varios competidores individuales, para conformar un total de 17 vehículos y pilotos, al menos en esta primera ronda en Höljes. Los vigentes campeones, el Team Hansen y Timmy Hansen, volverán para defender su corona con los Peugeot 208 RX, y con Kevin Hansen repitiendo un año más en el equipo familiar.

GRX Taneco volverá a contar con su pareja de pilotos, Niclas Grönholm y Timur Timerzyanov, además de las facilidades del preparador SET Promotion, que se encargará de nuevo de dar una estructura técnica al equipo. Además, tendrán un tercer Hyundai i20 Supercar, que operará bajo la denominación de GRX Set y contará, de manera confirmada, con Krisztián Szabó en la dos primeras rondas en Suecia y con Juha Rytkönen en las de Finlandia.

El Hyundai i20 de GRX Taneco que pilotará Niclas Grönholm.

Esta temporada, la estructura de Guerlain Chicherit y FORS Performance, GCK, tendrá bajo su paraguas a dos equipos completos y dos inscripciones de piloto único. Por un lado, Monster Energy RX Cartel, el equipo de Liam Doran y del subcampeón del año pasado, Andreas Bakkerud, pasa a estar bajo el amparo de GCK, y ambos pilotos manejarán sendos Renault Mégane RS RX. Y por el otro lado, estará el conjunto UNKORRUPTED, donde militarán el propio Chicherit y Rokas Baciuška, pilotando los Renault Clio RS RX. Además, Anton Marklund repetirá con uno de los Mégane RS RX y se espera que Kevin Abbring haga lo propio, de forma puntual, con un tercer Clio RS RX.

La estructura alemana Münnich Motorsport ha tomado la decisión de entrar de lleno con dos Seat Ibiza RX para pelear con todas las garantías por el campeonato. Junto a Timo Scheider, se alineará el propio responsable de la estructura, René Munnich. Y un nuevo equipo se suma este año, el KYB Team JC, con el apoyo técnico de JC Raceteknik. Contarán con los servicios de Robin Larrson y un Janis Baumanis que se perderá la primera cita en Höljes y puede que alguna más, por las restricciones de viajes provocadas por la crisis sanitaria mundial. Su lugar lo ocupará el Campeón del Mundo de Rallycross de 2016, Mattias Ekström, que volverá a ponerse al volante de uno de los Audi S1 Supercar.

Los Renault Clio RS RX de UNKORRUPTED, uno de los dos equipos dentro de la estructura de GCK y FORS Performance.

Además, Johan Kristoffersson, dos veces Campeón del Mundo de Rallycross, regresa este año al World RX con su propio equipo y pilotando un Volkswagen Polo GTI RX. Por su parte, Jani Paasonen llegó a un acuerdo con el conglomerado de empresas Ferratum para crear un equipo con vistas a 2021. Por lo pronto, competirá en varias citas esta temporada con un Ford Fiesta Supercar. La última novedad viene de la mano de Sebastian Eriksson, ganador del Rallycross de Suecia el año pasado, que regresa a la misma prueba con un Honda Civic Coupé preparado por Olsbergs MSE.

Cada fin de semana del Campeonato del Mundo de Rallycross estará regado con grandes momentos de emoción y espectáculo. Junto al World RX y la principal categoría Supercar, competirán el Campeonato de RX2 Series, el Campeonato de Europa de Rallycross y el novedoso Projekt E, el nuevo certamen de rallycross 100% eléctrico. Sin embargo, no será hasta la cuarta cita cuando se permitirá, a priori, el acceso de personas externas a la organización del certamen y participantes. Quizás en ese momento, se permita la entrada de público, algo que no está ni mucho menos garantizado. Por ahora, los eventos se disputarán a puerta cerrada.

Campeones del Mundo multidisciplina: Petter Solberg

Campeones del Mundo multidisciplina: Petter Solberg

Coronarse Campeón del Mundo de cualquier disciplina deportiva es algo con lo que muchos sueñan pero muy pocos consiguen. No son tantos los pilotos que han logrado alcanzar el título mundial en un determinado certamen automovilístico en comparación con los que lo han intentado. Más difícil todavía es hacerlo en dos disciplinas distintas, con el período de adaptación que el cambio conlleva. Sin embargo, algunos lo lucharon y lo lograron. Petter Solberg puede presumir de ser el primer piloto en la historia del automovilismo en conseguirlo.

El noruego nació en la localidad de Askim el 18 de noviembre de 1974 y desde joven fue un entusiasta de las carreras, ganando un campeonato nacional de coches radiocontrol. Su inicio en la competición automovilística le llevó a disputar certámenes de rallycross locales. Hasta que la edad le permitió participar, se dedicó a reconstruir coches de carreras, desmontándolos y volviéndolos a montar a su gusto. Su faceta deportiva fue creciendo hasta que le llevó a ganar el campeonato de Noruega de rallycross en 1995 y 1996.

En esos años, hizo el salto a los rallyes, proclamándose campeón de su país en 1998. Esa temporada disputó su primera prueba mundialista, el Rally de Suecia al volante de un Toyota Celica GT-Four. Consiguió repetir experiencia en el Rally de Gran Bretaña, donde tuvo que retirarse. Sin embargo, su primer paso por el WRC no dejó indiferente a nadie. Los promotores del campeonato y Malcolm Wilson vieron su potencial, y le fue ofrecido el puesto de piloto junior de Ford para el siguiente año. En 1999, se convirtió en el corredor de referencia de la casa norteamericana en varias citas, sumando dos puntos en el Rally Safari.

Petter Solberg pilotando el Ford Focus durante el Rally Safari de 1999

A mitad de la temporada siguiente, cambió de aires para fichar por el equipo oficial de Subaru. Al volante del Impreza, se hizo con el papel de piloto principal de la estructura, junto a Tommi Mäkinen, alcanzando el subcampeonato del mundo en 2002. Su primera victoria fue en el Rally de Gales de ese año, que se convirtió en su cita talismán desde ese momento. La simbiosis del noruego con la prueba británica fue total y absoluta durante cuatro años, en los que se entendió a la perfección con los rapidísimos tramos sobre tierra.

El año 2003 fue el de su consagración. Una vez más con Mäkinen como compañero de equipo, se proclamó Campeón del Mundo de Rally, tras ganar cuatro pruebas y alcanzar el podio en tres ocasiones más. Los resultados tardaron en llegar, pero una vez que lo hicieron, asentó rally tras rally las bases de su primer título mundial. Ganó los rallyes de Chipre y Australia, el Tour de Corse y el Rally de Gales, su cita estrella, imponiéndose a sus principales rivales, Sébastien Loeb, Carlos Sainz o Richard Burns.

El Subaru Impreza pilotado por Petter Solberg negocia uno de los tramos del Rally Acrópolis de 2003

Al año siguiente no pudo revalidad la corona. Los abandonos y el empuje de Loeb fueron escollos que no pudo solventar. El subcampeonato fue el premio de consolación para una temporada con cinco victorias, y entre ellas, la del Rally de Gales, una vez más. En 2005, volvió a alzarse subcampeón, con tres victorias y su último triunfo en la prueba británica. A partir de entonces, los resultados le fueron esquivos. El Subaru Impreza, a pesar de las evoluciones, se fue quedando atrás en cuanto a prestaciones y cuando la marca japonesa decidió retirse del WRC a finales de 2008, Solberg montó su propio equipo para continuar en el mundial.

El Petter Solberg World Rally Team llegó a un acuerdo con Citroën para poner en pista un Xsara WRC en 2009. El C4 WRC sustituyó al modelo antiguo y fue la máquina con la que el piloto noruego disputó las siguientes temporadas en el Campeonato del Mundo de Rally, antes de adquirir uno de los nuevos DS3 WRC. Su último año completo en el certamen fue en 2012. Solberg cerró el círculo fichando por la estructura oficial Ford, comandada por Malcolm Wilson, el hombre que le dio la oportunidad de debutar en el WRC. El Fiesta RS WRC fue el coche donde hizo su canto del cisne, antes de regresar a sus orígenes.

En 2011, Petter Solberg se encargó de domar el espectacular Citroën DS3 WRC

El piloto nórdico estaba deseoso de experimentar nuevas sensaciones y participar en el Campeonato de Europa de Rallycross suponía un aliciente difícil de pasar por alto. El certamen vivía momentos de cambio y al año siguiente se convertiría en mundial. Recuperó la idea de su propio equipo, y con un Citroën DS3, el cual ya conocía de sus últimos años en el WRC, se lanzó a la conquista de los grandes circuitos europeos de la especialidad. Esa primera temporada de contacto fue clave para recordar los secretos de la conducción en pistas mixtas y las batallas cuerpo a cuerpo.

Al año siguiente, de nuevo con su propia estructura y el DS3, se proclamó Campeón del Mundo de Rallycross. Por primera vez, un piloto conseguía coronarse en el campeonato mundial de dos disciplinas automovilísticas distintas bajo el paraguas de la Federación Internacional de Automovilismo. La temporada vio seis ganadores distintos en las seis primeras pruebas. Solberg fue el primer piloto en repetir victoria, concatenando tres triunfos en Canadá, Francia y Alemania, que se sumaron a su primera posición en el Rallycross de Portugal. La victoria en el Rallycross de Argentina fue el broche de oro a un 2014 espectacular.

Petter Solberg, el primer Campeón del Mundo de Rallycross, durante la cita británica del mundial  de 2014 en Lydden Hill, al volante del Citroën DS3

En 2015, consiguió defender los laureles para proclamarse Campeón del Mundo de Rallycross por segunda vez. Su simbiosis con el Citroën DS3 era total y quedó demostrado con su superioridad al volante con respecto a su compañero, Liam Doran, con quien se asoció para fusionar su equipo con el del piloto británico. Así nació SDRX (Solberg Doran World Rallycross Team), en sustitución de PSRX (Petter Solberg World Rallycross Team). Sumó tres victorias, en Hockenheim, Gran Bretaña y España, para sumar el segundo trofeo mundial a su vitrina.

Volvió con su equipo en 2016, año en el que poco pudo hacer para evitar el entorchado de Mattias Ekström. Así que de cara a la siguiente temporada, llegó a un acuerdo con Kristoffersson Motorsport para fusionar ambas entidades y poner en pista los Volkswagen Polo de fábrica, formalizando el ingreso oficial del fabricante alemán en el World RX. Su experiencia fue clave para adaptar unos coches de rally a las exigencias de la normativa de Supercars del Campeonato del Mundo. Él no pudo alcanzar el título, pero sí su compañero de equipo Johan Kristoffersson, que dominó a placer el certamen durante dos años.

Petter Solberg, al volante del Volkswagen Polo R, comandando el pelotón durante una de las mangas del Rallycross de Suecia de 2018

Con la salida de los fabricantes del mundial de rallycross, también se ofició su retirada de la especialdiad. En 2019 disputó su prueba talismán una vez más, el Rally de Gales, donde volvió a llevarse el triunfo dentro de la segunda división del mundial de rally, el WRC 2. Para Petter Solberg, el abandono del automovilismo no es una opción. Continuará haciendo pruebas aquí y allá mientras las fuerzas acompañen al Campeón del Mundo de Rally y Rallycross, el primer piloto campeón multidisciplina.

El World RX ante una temporada incierta

El World RX ante una temporada incierta

La crisis provocada por la expansión a nivel mundial del coronavirus SARS-CoV-2 y su enfermedad, el COVID-19, está poniendo en jaque al mundo de las carreras. El Campeonato del Mundo de Rallycross no está siendo ajeno a todo este movimiento de cancelaciones y aplazamientos que estamos viviendo, y ya se han pospuesto algunas pruebas para cuando esta situación remita. Pero antes de la eclosión de la pandemia, el mundial vivía su propia vorágine de pretemporada, con cambios de pilotos y equipos.

El campeonato viene de concluir una temporada espectacular con tres pilotos luchando por el título. Timmy Hansen se llevó el trofeo tras rematar su mejor año en el certamen, ganando cuatro de las diez citas de la temporada para alzarse Campeón del Mundo ante sus principales rivales, Andreas Bakkerud, con quien empató a puntos en una dramática final en Killarney, y su hermano Kevin Hansen. Sin embargo, no estuvieron presentes algunos de los protagonistas de los últimos años. La salida de los fabricantes supuso la marcha de los campeones Petter Solberg, Mattias Ekström y Johan Kristoffersson, además del múltiple campeón de rallyes Sébastien Loeb. En otras palabras, ningún piloto defendió corona el año pasado.

Ante los preparativos para la nueva temporada, la organización presentó en septiembre del pasado año el nuevo Projekt E, el certamen eléctrico de rallycross que se disputaría a partir de 2020 durante algunos fines de semana conjuntos con el World RX. Por otra parte, se presentó el circuito de Nürburgring como nueva sede del Rallycross de Alemania y se anunció una nueva prueba en Rusia, en la pista Igora Drive de reciente construcción, que tiempo después fue anulada. También se anunció el regreso de alguna cara conocida y varios cambios de cromos que pusieron el mercado de fichajes patas arriba, incluyendo cambios de pilotos y de coches en varios equipos.

El Campeón del Mundo de Rallycross de 2019, Timmy Hansen. Foto: World RX

Uno de los movimientos más sonados es el de Monster Energy RX Cartel, el equipo en el que militaban en 2019 Andreas Bakkerud y Liam Doran. Ambos pilotos han decidido abandonar los Audi S1 que en su día representaron a la estructura EKS para competir bajo el paraguas de GCK al volante de sendos Renault Mégane RS. La escuadra liderada por Guerlain Chicherit se ve así reforzada con la llegada de dos de los pilotos más experimentados del campeonato. La estructura francesa mantendrá a Anton Marklund a los mandos del Mégane de la temporada anterior, pasando Chicherit a pilotar uno de los Renault Clio RS, junto a Rokas Baciuška.

A su vez, el equipo sueco JC Raceteknik anunció un acuerdo de colaboración con EKS por la que se harán cargo de los Audi S1 pertenecientes a la estructura de Mattias Ekström. Robin Larsson y Janis Baumanis serán los encargados de dar rienda suelta a su potencia en los circuitos del mundial, y se espera que el propio Ekström compita de forma puntual en alguno de ellos. JC Raceteknik ya operó un S1 el pasado año, y tanto Larsson como Baumanis aseguraron en su momento sentirse confiados por las posibilidades que ofrece esta montura de cara a conseguir grandes resultados.

El Ford Fiesta desarrollado por STARD para el Projekt E. © Teddy Morellec / World RX

Johan Kristoffersson, Campeón del Mundo de Rallycross en 2017 y 2018, anunció su regreso a la máxima categoría mundial de la especialidad, tras un año en el que se dedicó a probar suerte en la Copa del Mundo de Turismos (WTCR). El piloto sueco volverá al volante de un Volkswagen Polo GTI operado por la estructura KMS (Kristoffersson Motorsport), bajo la denominación de Volkswagen Dealerteam Bauhaus. Finalmente, Münnich Motorsport apostará por poner dos Seat Ibiza en pista, con Timo Scheider repitiendo montura y el propio René Münnich retornando al volante de uno de sus coches.

Todo esto sucedió antes de que la situación generada por el COVID-19 parase el mundo. Desde entonces, los anuncios de cancelaciones y aplazamientos han sido la tónica general, no sólo en el Campeonato del Mundo de Rallycross, sino también en otros certámenes. Las primeras pruebas en caer fueron las citas española y portuguesa. Las autoridades de los dos países ibéricos decretaron sendos confinamientos que hacían imposible la disputa de las carreras. A continuación, fue el turno del Rallycross de Benelux, en el circuito de Spa-Francorchamps, que encontró acomodo en una nueva fecha a principios de octubre.

Eau Rouge, principal atractivo del trazado de rallycross de Spa-Francorchamps, sede del Rallycross de Benelux. Foto: World RX

Días después, las restricciones en Noruega obligaron al aplazamiento de su cita anual con el campeonato. Los responsables del trazado de Lånkebanen, al igual que los de Montalegre y Montmeló, siguen en conversaciones con la FIA, las federaciones nacionales y los organizadores del certamen, IMG, para encontrar algún hueco en el calendario, tratando de aplazar y no cancelar ninguna prueba. Sin embargo, el alargamiento de los estados de confinamiento en toda Europa y las medidas para restringir los viajes entre los países, sumado a la falta de movilidad, pueden suponer problemas para organizar las siguientes citas en Suecia y Alemania.

Los responsables del circuito de Höljes, sede del Rallycross de Suecia, se muestran optimistas a día de hoy, pero no descartan tener que ceder ante las medidas que la pandemia está obligando a tomar en todo el planeta. Por su parte, la prueba que debía disputarse de forma novedosa en Nürburgring, pende de un hilo. Las autoridades alemanas han prohibido las competiciones deportivas hasta el 31 de agosto, de manera que la cita que ha de disputarse el primer fin de semana de ese mes debería ser cancelada o aplazada debido a esa restricción impuesta por el gobierno federal.

Toca esperar para volver a disfrutar de imágenes como esta en el Campeonato del Mundo de Rallycross. Foto: World RX

La última noticia ha sido el aplazamiento para introducir los Supercar eléctricos el próximo año. La FIA, con el consentimiento de las partes implicadas y la aprobación por el Consejo Mundial del Motor, ha decidido posponer la electrificación del mundial hasta 2022. La incertidumbre es ahora mismo la nota dominante. No se sabe a ciencia cierta qué va a ocurrir en el futuro a corto y medio plazo, por lo que es difícil atisbar cuáles serán los pasos a seguir, si habrá o no más cancelaciones y/o aplazamientos, o cuándo se podrá volver a reemprender la actividad automovilística. Por ahora, esta es la situación de un Campeonato del Mundo de Rallycross que se enfrenta a su temporada más incierta.

Foto de portada: World RX

El rallycross en España (Parte III): Una sequía de 25 años

El rallycross en España (Parte III): Una sequía de 25 años

En las dos primeras entregas de este reportaje tratamos la llegada del rallycross a España (Parte I) y el desarrollo de las carreras de carácter internacional en el Circuit de Sils (Parte II). A continuación, el tercer y último capítulo.

Hasta la organización de la primera cita del Campeonato del Mundo de Rallycross en el Circuit de Barcelona – Catalunya en el año 2015, no hubo ninguna prueba más de carácter internacional de esta especialidad en España. Veinticinco años de sequía para un país en el que las carreras sobre tierra siempre han atraído a multitud de participantes. El norte de la península cuenta con una tradición sin parangón en lo que respecta a este tipo de competición, pero por alguna razón, el rallycross llegó, pero no cuajó. Ni siquiera cuando los X Games aterrizaron en Barcelona en 2013.

El estadio olímpico Lluís Companys, situado en Montjuïc, la montaña mágica, cuna de grandes carreras en su antiguo circuito urbano, estaba preparado para la ocasión. El regreso del rallycross a nuestro país se iba a materializar. Se preparó un trazado mixto en el interior del estadio, en el que se jugarían el tipo las grandes estrellas de la especialidad vinculadas a los X Games, como Travis Pastrana o Ken Block. También, algunos pilotos invitados para esta cita, que iba a ser la primera en mucho tiempo, como Carlos Sainz o Nani Roma.

Pero el mal tiempo jugó en contra. La lluvia puso el circuito impracticable, haciendo del barro el mayor enemigo. Los pilotos intentaban mantener los coches en la trazada, pero estos eran incapaces de seguir la ruta. Con grandes volantazos luchaban por enderezar las máquinas en medio de una superfície que cada vez iba acumulando más y más agua. Tras unos minutos de entrenamientos, los comisarios ondearon bandera roja. La pista estaba impracticable. Después, la cita se suspendió y los allí presentes se quedaron con la miel en los labios.

La pista preparada en el Estadio Lluís Companys de Barcelona quedó impracticable en los X Games de 2013. Foto: Brett Wilhelm / ESPN

Por suerte, no hubo que esperar mucho para disfrutar, esta vez sí, de una cita de rallycross en condiciones. Con sus mangas eliminatorias y sus carreras espectaculares. El 19 de septiembre de 2015, los Supercars del mundial tomaron la pista preparada en la zona del estadio, el último sector, del Circuit de Barcelona – Catalunya. Ese fin de semana, los aficionados pudieron vibrar por fin con el espectáculo de esta disciplina en nuestro país. Montmeló tomaba el relevo a Sils dos decenios y un lustro después. Al día siguiente, Petter Solberg escribía su nombre con letras de oro en el palmarés de ganadores de la prueba.

El Rallycross de Barcelona, llamado oficialmente World RX of Catalunya, ha servido para volver a traer la esencia de las carreras al sprint en circuito mixto una vez más. Y por ahora, parece que es para quedarse unos cuantos años. La cita anual en el trazado vallesano aglutina a un gran número de aficionados en un ambiente de fiesta. Además, la cita mundialista suele estar acompañada de una prueba de Car Cross y algunas otras actividades que complementan el programa del fin de semana. Con todo, sirve para que algunos de los pilotos habituales del Campeonato de España de Autocross puedan conocer los secretos de su especialidad hermana.

Salida de una de las mangas de Car Cross durante el Rallycross de Cataluña de 2019. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

En estos últimos años, los pilotos nórdicos se han impuesto cada temporada, igual que en su día lo hicieron en Sils. Al experimentado piloto noruego Petter Solberg, se han sumado después los suecos Mattias Ekström, con dos triunfos seguidos en 2016 y 2017; Johan Kristoffersson en 2018 y Timmy Hansen en 2019. Lo han hecho en uno de los circuitos más técnicos del campeonato. Pilotos, ingenieros y mecánicos coinciden en señalar el trazado catalán como uno de los más difíciles del año, tanto desde el punto de vista del pilotaje, como desde el del reglaje de los coches.

El éxito de la cita, puntuable para el Campeonato del Mundo de Rallycross, puede ser el inicio de algo importante. Desde los más altos estamentos ya se están planteando ideas para que el rallycross eche raíces de una vez por todas en nuestro país. A finales del año pasado, la Real Federación Española de Automovilismo anunció la creación de la Copa de España de Rallycross, aunque a día de hoy es una incógnita. La realidad es que aparte de la pista de Montmeló, que puede prepararse como circuito mixto, no existen más trazados aptos para rallycross a nivel estatal, aunque habría alguno que podría adaptarse.

Una de las primeras carreras de rallycross celebradas en Montmeló, en 2015. © EKS/McKlein

En cualquier caso, lo cierto es que la historia del rallycross en España ha sido muy convulsa. Pero hay una cosa cierta. Esta disciplina está en auge a nivel mundial, y ya no son sólo los nórdicos los que llevan la voz cantante. Francia es un ejemplo de país, con gran tradición en el autocross, que supo acoger el rallycross como una especialidad más. Se puede tomar al país vecino como ejemplo. Es el momento para que las carreras por mangas en circuito mixto calen en los aficionados, y que pilotos y equipos se lancen a la aventura del rallycross. Como se lanzó en su día Paco Gutiérrez y la Escudería Girona. La sequía ha terminado y la semilla está plantada. Es el momento de que eche raíces.

Este reportaje ha sido posible gracias a la colaboración de Francesc Gutiérrez. Le agradecemos su predisposición para cedernos algunas de las fotografías que ilustran el texto, así como por la información que nos proporcionó sobre el Circuit de Sils y la figura de Paco Gutiérrez. Gracias por todo ello, por su amabilidad y hospitalidad. Agradecimientos también para José Francisco Muñoz, autor de «Historia del automóvil en Málaga«, por permitirnos el uso de las fotografías que aparecen en su blog.

Foto de portada: Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Año Hansen

Año Hansen

Había una vez dos hermanos que volante en la mano, recorrieron medio mundo ganando carreras para terminar siendo los mejores de su especialidad aquel año. Uno se llamaba Timmy y el otro se decía Kevin. Nada los paró aquella temporada que juntos dominaron la tierra y el asfalto. El Campeonato del Mundo de RallyCross y el Titans RX fueron firmados por ambos hábiles conductores de tan ilustre apellido. Porque antes que ellos, otro Hansen dominó las pistas algunos años atrás.

Timmy Hansen y Kevin Hansen han heredado las capacidades de su padre, Kenneth Hansen, para dominar sus monturas en las pistas mixtas en las que se celebran las carreras de rallycross. El progenitor es uno de los pilotos más ilustres de la especialidad. Trece campeonatos de Europa dan fe de ello, labrados durante la época dorada de las carreras con coche de rally en circuito. Cuando los Grupo B fueron defenestrados, aquellos maravillosos monstruos de competición encontraron acomodo en los trazados de tierra y asfalto. Su brutalidad marcó un antes y un después en el rallycross, y ahí estaba Kenneth Hansen para ganar, ganar, ganar y volver a ganar.

Sus hijos han tomado el relevo con gran acierto. Después de unos años dominados por las marcas, en este primer año sin ellas en el certamen mundialista, la estructura dirigida por el multicampeón sueco ha sacado todo el potencial a sus Peugeot 208 WRX para alzarse con el campeonato de pilotos y equipos. En una apretada final digna de película, Timmy Hansen consiguió proclamarse Campeón del Mundo de RallyCross, con su hermano Kevin escoltándolo durante toda la celebración posterior, al terminar tercero.

Timmy Hansen domando su Peugeot 208 WRX. © FIAWorldRallycross.com

Y es que hay una parte del éxito que es propiedad del pequeño del clan Hansen. Desde principios de año ha estado en la lucha, ganando cuando ha podido y restando puntos a los rivales comunes, suyos y de su hermano, cuando no ha sido posible. Este triunfo no puede entenderse sin la labor de Kevin Hansen. Un piloto que carrera a carrera ha ido demostrando unas dotes de conducción que quién sabe a dónde le llevarán.

Por lo pronto, su tercera posición en el mundial se suma a su resultado en el Titans RX, el campeonato heredero de lo que en su día fue el Global RallyCross Championship. El certamen internacional que trató de rivalizar con el oficial a base de carreras por Estados Unidos, se ha transformado en un campeonato basado en Europa, pero que a partir del 2020 tendrá carácter internacional. En esta primera temporada, Kevin Hansen se ha proclamado campeón. Con cuatro victorias, este titán del pilotaje ha batido a su hermano mayor, siendo Timmy el escudero en este caso.

Kevin Hansen pilotando su Pantera RX6 del Titans RX, encabezando el grupo. © Titans RX

El Campeonato del Mundo de RallyCross ha vivido un auténtico festival “made in Hansen”. La salida de las marcas oficiales dejó colgados a los Peugeot 208 WRX y a los Audi S1 EKS, pero finalmente ambos modelos pudieron encontrar quien los manejara. Los de la marca del león continuaron en la misma estructura. Hansen Motorsport siguió adelante con su programa y se conviritó desde la primera cita en Abu Dhabi en el equipo referencia.

Los problemas de Timmy los solventó Kevin llevándose el triunfo, no sin polémica tras una maniobra antirreglamentaria de Niclas Grönholm. Pero para la segunda cita en Barcelona, el mayor del clan dominó a placer. Tres victorias más en Silverstone, Lohéac y Bikernieki han certificado su triunfo en el campeonato tras empatar a puntos con Andreas Bakkerud, el gran rival, el piloto que pudo dar al traste con la gran celebración de un año para enmarcar de la familia Hansen.

Timmy y Kevin Hansen. © FIAWorldRallycross.com

La celebración en el podio de Killarney fue la demostración de ello. Y la misma muestra del carácter de los dos hermanos. La relativa templanza de Timmy contrastaba con la euforia desbocada de Kevin. Ambos lo celebraban juntos, como lo han hecho toda la temporada. A pesar de haber sido rivales por el título, los triunfos de uno siempre fueron celebrados por el otro. Lo importante era que el apellido Hansen volviera a lo más alto del mundo del rallycross. Lo han conseguido, ya es suyo. Ahora, a disfrutar de lo logrado. Y a preparar el próximo año en el que defenderán corona. Los dos, como han luchado esta temporada por lograrlo. Juntos.

Foto de portada: © FIAWorldRallycross.com