Durante los entrenamientos oficiales de pretemporada del Campeonato del Mundo de Resistencia que se disputaron la semana pasada en el Circuit de Barcelona-Catalunya, tuvimos la ocasión de hablar con Miguel Molina. El piloto de Lloret de Mar, es uno de los hombres de Ferrari en las carreras de GT en las que compiten los coches de la marca italiana. Además, compitió durante varios años en el DTM, siendo el primer español en conseguir ganar una carrera del certamen alemán.
Destinado en el equipo AF Corse, responsable de poner en pista los Ferrari de categoría GTE Pro en el WEC, nos comenta que su participación durante toda la temporada, no está decidida. “Para el mundial de resistencia está todavía por confirmar. Llevo tres años siendo el tercer piloto en las carreras largas del WEC. Y para este año, hay que ver como evolucionan las coincidencias de fechas con la Fórmula E y la situación de Sam Bird”, quien, recordemos, compite en el certamen eléctrico.
“Hasta que no se sepa, está todo en el aire. Creo que hay muy buenas posibilidades, estoy haciendo el trabajo que toca, y pienso que eso podría llegar. Pero hasta que no me lo confirmen, no se sabe”, concede el piloto catalán. El mismo que está haciendo una campaña excepcional en varios campeonatos de GT a nivel mundial. “De tres campeonatos que hago, voy primero en dos y en otro, segundo. Así que las cosas van bien. Eso demuestra que estamos a un buen nivel. Que el coche va muy bien, independientemente del equipo que lo gestione. Estoy en un buen momento, y quizás ahora sería la mejor oportunidad para hacer el año completo en el WEC.”
Además, cree que su compañero en AF Corse, Davide Rigon, es alguien con el que se trabaja muy bien, y que tras varios años compartiendo asiento, la relación entre ambos es lo suficientemente buena como para que ello se traduzca en buenos resultados en la pista. “La suerte que tiene Davide es que es muy fácil trabajar con él. Es una grandísima persona, nos llevamos muy bien y nos compenetramos bastante. Llevamos ya tres años juntos haciendo las Blancpain, y realmente hay una buena conexión. Es algo que se demuestra en pista”, considera Molina.
Sobre el rendimiento que pueden tener en la nueva temporada del WEC, nos cuenta que “siempre va a estar condicionado por el BoP. Porsche ha sacado un coche nuevo este año, entonces no sabemos hasta qué punto pueden ir bien. Estarán delante, porque lo han estado siempre, pero como demostramos en Le Mans, hemos dado un paso adelante y creo que podemos estar ahí luchando. Espero poder confirmar pronto que estemos en el campeonato, pero si no, creo que mis compañeros harán un gran año, porque el coche va muy bien. Y, sobretodo, hay una buena base y se están haciendo las cosas bien. Se está mejorando mucho a nivel personal, y también a nivel de equipo, y eso está dando sus frutos.”
Respecto a los test, hablamos de las altas temperaturas que azotan durante el verano a Europa. Barcelona no ha sido ajena a ellas, afectando de manera importante a este Prologue del Campeonato del Mundo de Resistencia. Molina coincide con lo que nos contó Gianmaria Bruni, en que el calor tan extremo no les ayuda porque no hay ninguna carrera en la que se llegue a esos niveles, pero sí les puede aportar algunos datos. “Yo creo que no llegaremos a estas condiciones tan extremas en todo el año. Pero bueno, también ves el estrés máximo de los coches y los neumáticos. Así que algunas conclusiones podemos sacar”, considera el piloto gerundense.
Aunque las carreras de GT y resistencia son su actual lugar de trabajo, le preguntamos sobre un posible regreso al DTM. “Bueno, yo siempre lo he dicho. Estuve siete años en el DTM y fue una gran época deportiva. Sí es cierto que se echa un poco de menos conducir el coche. Porque sus prestaciones eran muy altas y disfrutábamos mucho conduciéndolo. Después hay otros aspectos, que lógicamente, quizás no compartes del todo. Cuando entró el equipo que entró nuevo este año, tuve conversaciones con ellos, pero al final no nos pusimos de acuerdo.”
“Pero bueno, la opción siempre puede volver, ¿por qué no? No me gusta cerrar ninguna puerta. No la cerré en ningún momento cuando salí de Audi. El DTM está en un momento complicado. Lo que más me gustaría sería volver a conducir el coche otra vez. Y más ahora, que se ve que las prestaciones han subido y con los motores turbo hay más potencia. Eso es algo que está muy bien y me gustaría probarlo”, sentencia el catalán.
Miguel Molina cruzando la meta como ganador en la segunda carrera de la cita del DTM en Nürburgring, en 2015
Volviendo al mundial de resistencia, hablamos sobre el futuro de un campeonato que afronta su última temporada con la normativa actual en la categoría máxima, LMP1. La llegada de los Hypercars marcará una nueva época que buscará recuperar las batallas entre fabricantes. Miguel Molina considera que hay que esperar a ver como evoluciona todo. “La verdad es que no sé como está la situación. No nos han comentado mucho al respecto. Sé que hay marcas interesadas y otras que lo han estado pero ya no lo están.”
“Es un poco complicado. Va a ser difícil gestionarlo todo. Porque hay equipos, como Toyota, que están gastando 200 millones y reducirlos a 30 o 40 millones no va a ser un problema para ellos, pero para nosotros, que quizás no llegamos a esos presupuestos, sería un problema. Está un poco en el aire, y habrá que ver como evoluciona”, declara Molina, a quien le encantaría pilotar esos coches si se diera la oportunidad. Si Ferrari decidiera dar el salto y a él le dieran a elegir entre el Hypercar o el GT, tiene muy clara la decisión. “Lógicamente, me gustaría estar en un Hypercar. No hay ninguna duda.”
Tras unos minutos de agradable conversación en la parte de atrás del garaje de AF Corse, mientras los mecánicos e ingenieros iban preparando todo lo necesario para el inicio de la sesión de entrenamientos del segundo día, nos despedimos de Miguel Molina. Le deseamos mucha suerte en su futuro y ojalá que pueda confirmar su presencia en el WEC a tiempo completo. ¡Muchas gracias, Miguel!
Cuando el viernes por la mañana arranque la primera etapa especial de la Baja Aragón 2019, dará comienzo una nueva edición de una de las carreras más duras y de mayor renombre de nuestro país. Y del mundo, pues la prueba que se celebra por la estepa aragonesa puede presumir de atraer a los grandes nombres de los rallyes todoterreno. Los mismos que año tras año se juegan el tipo en el Rally Dakar, meses antes visitan nuestro país para poner a punto cuerpo y máquina en un paisaje tan agreste como el de la antigua cita africana.
Y todo esto sin dejar de lado la competición, pues la Baja Aragón se disputa como si no hubiera otra carrera después. Ganar en la llanura de Teruel o en el desierto de los Monegros tiene una gran importancia. Es muy valorada la dificultad que entrañan los caminos y pistas que atraviesan estas zonas, y vencerlos contra el reloj hace de quien lo consigue merecedor de todo el reconocimiento.
Los inicios de esta competición se remontan a principios de los años ’80 del siglo pasado. Por aquel entonces, el París-Dakar era uno de los acontecimientos automovilísticos por antonomasia. Poco a poco se había ganado un hueco hasta convertirse en la prueba estrella de los rallyes todoterreno y off-road. Así que unos cuantos entusiastas franceses y españoles, vieron las posibilidades del desierto de los Monegros para la disputa de una carrera, que aunque fuera de menor distancia, tuviera similares características técnicas.
Los participantes preparados antes de la salida de la primera etapa especial del año pasado, en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Teruel. Foto: @BajaAragon
Con el empuje de François Vincent y Carlos Gracia, presidente por aquellos tiempos de la Federación Aragonesa-Riojana de Automovilismo, nació la Baja Aragón, una carrera de 1000 Km. que los participantes deberían realizar durante un par de días. Las altas temperaturas y la gran cantidad de polvo que desprenden los caminos aragoneses, han hecho de esta una de las carreras más difíciles de la especialidad. Una especie de mini Dakar.
Como en otras pruebas de tipo Baja o Raid, además de coches participan motos y camiones. Y en los últimos años, los quads y UTV han ido haciendo acto de presencia. La Baja Aragón ha formado parte, desde hace años, de la Copa del Mundo de Rally Cross Country. Con la separación de los Raid y las Bajas en dos campeonatos distintos, la prueba ha pasado a formar parte de la Copa del Mundo de Bajas, bajo el amparo de la Federación Internacional de Automovilismo. Además, puntúa para el Campeonato de España de Rally Todo Terreno.
La edición de 2019 va a contar con cuatro etapas especiales, que juntas, sumarán más de 900 Km. de recorrido. De ellos, medio millar serán válidos en la batalla contra el crono. Una lucha que se desarrollará durante el viernes y el sábado, dos días de actividad frenética en el parque de asistencia de Teruel. Y, por supuesto, en las pistas por las que pasarán los 136 coches, 9 camiones, y 70 motos y quads que buscarán el triunfo.
Jakub Przygonski pilotando su Mini John Cooper Works por la estepa aragonesa. Foto: @BajaAragon
Entre los nombres más destacados que aparecen en la lista de inscritos, figuran los de Martin Prokop, Orlando Terranova, Bernhard Ten Brinke o el español Nani Roma (copilotado por Álex Haro). Además de él, serán varios los pilotos de nuestro país que se enfrenten a la dureza de la Baja Aragón. Entre ellos, destacan Gerard Farrés, que contará con Armand Monleón como copiloto de su Can-Am; Jesús Calleja, que junto a Fernando López, pilotará uno de los Toyota Hilux semioficiales; y Cristina Gutiérrez, copilotada una vez más por Pablo Moreno. La burgalesa competirá bajo el amparo de Mitsubishi España con el Eclipse Cross que ya pilotó en el pasado Rally Dakar.
Será la cuarta prueba de la presente temporada de la copa mundialista organizada por la Federación Internacional de Automovilismo, tras las citas de Rusia, Dubai e Italia. Tapio Lauronen se llevó la cita rusa, antes de que Jakub Przygonski y Orlando Terranova ganaran las dos siguientes. Sin embargo, ninguno de ellos lidera la clasificación general. Es Vladimir Vasilyev, que con dos segundos puestos y un cuarto, encabeza la tabla.
La gran llanura de Teruel, mezclada con el paisaje estepario, nos regala imágenes tan impresionantes como esta. Foto: @BajaAragon
Las tierras del sur de Aragón serán un año más el escenario perfecto para una nueva batalla sin piedad en medio del polvo y la tierra. La potencia de unas máquinas controladas por las férreas manos de sus conductores, darán el espectáculo idóneo a unos aficionados ávidos de emociones fuertes que agolparán los laterales de las pistas y caminos. Sin duda, la mejor manera de disfrutar del espectáculo del Rally Dakar cerca de casa.
Nuestro país mantiene una gran relación con el mundo del motor. Varios equipos tienen su sede aquí y parece que el número de estructuras que apuestan por tener su base de operaciones en la Península Ibérica va en aumento. Es el caso de High Class Racing, conjunto que ha participado estos años y continúa haciéndolo en las European Le Mans Series, pero que hará su debut en el Campeonato del Mundo de Resistencia en la próxima temporada que arrancará en septiembre.
A pesar de que el capital que lo mantiene con vida es de origen danés, su base se encuentra a pocos metros del Circuit de Barcelona-Catalunya y su estructura está formada en su totalidad por mecánicos e ingenieros españoles oriundos de varios puntos del país. Una nave a las afueras de Granollers sirve de centro neurálgico de este modesto equipo, que comenzó su actual etapa en 2017. Tiempo atrás, el equipo participó durante algunos años en la Eurocopa Renault Mégane, hasta que hace tres decidieron confiar en la estructura dirigida por Miguel Nieto.
Fue entonces cuando, juntos, decidieron dar el salto a la resistencia, y con un chasis Dallara P217 se lanzaron a la conquista de Europa con un LMP2 que les permitió pelear con equipos de mayor solera y experiencia en esto de las carreras de larga distancia. Tras dos años, decidieron cambiar a los chasis fabricados por el constructor francés Oreca. Esto les ha permitido dar un paso adelante muy importante, pues, según Nieto, los prototipos galos tienen una mejor base de trabajo y un mejor control de calidad. El técnico español lo sabe muy bien, tras pasar varios años trabajando con Dallara.
En una carrera de resistencia, en la que las reparaciones y paradas en boxes pueden decidir el resultado, ser eficiente con el tiempo es primordial. En todas las pruebas, pero en las de larga distancia todavía más. Y de hecho, ya se ven los resultados de trabajar con Oreca. En 2019 están consiguiendo resultados sólidos que poco a poco los van colocando como uno de los equipos más competitivos del certamen.
De hecho, su buen hacer quedó reflejado cuando el Automobile Club de l’Ouest los seleccionó para competir en las 24 Horas de Le Mans de este año, carrera en la que realizaron una buena actuación, a pesar de su condición de debutantes. Con Anders Fjordbach, Dennis Andersen y el experimentado Mathias Beche, lograron terminar en 16ª posición absoluta, undécimos entre los LMP2. Esto y la profesionalidad de un equipo modesto formado por apenas 15 personas, ha sido suficiente para que este año den el gran salto y se conviertan en el único equipo español que compita en el Campeonato del Mundo de Resistencia.
Es cierto que lo harán bajo bandera danesa, pero no debemos dejarnos engañar por las apariencias. Todos los integrantes del equipo, a excepción de los pilotos, son españoles. Incluso aquellos que realizan sus prácticas allí, pues la estructura de Miguel Nieto mantiene una colaboración con la prestigiosa escuela Monlau, cuna de muchos de los mecánicos e ingenieros que pueblan innumerables categorías a lo largo y ancho del mundo.
Lo cierto es que Miguel Nieto y los suyos pueden sentirse muy orgullosos de la faena que vienen desarrollando. Tras el premio de competir en la madre de todas las carreras el pasado mes de julio, ahora les ha llegado otro reconocimiento. Y es que este año contarán en sus filas con Kenta Yamashita, actual líder del campeonato japonés Super GT, el más importante de este tipo de coches en Asia. El piloto, que se encuentra en la órbita de Toyota, ha sido mandado por el gigante nipón hacia High Class con el objetivo de que que vaya fogueándose y aprenda los entresijos de un certamen en el que podría encontrar su futuro.
Pero este “premio” también tiene su otra cara de la moneda. La confianza que Toyota y otros están depositando en la estructura de Nieto debe verse recompensada, y para ello sólo hay un camino. Trabajar más y mejor. Por ello, High Class va a doblar sus esfuerzos. Literalmente. La plantilla de quince personas se verá ampliada en otras tantas para poder satisfacer las demandas de poner otro coche en pista, pues su programa en el certamen continental continúa. Así pues, uno de los prototipos se quedará luchando por el cetro europeo, mientras el recién llegado Oreca, con su motor Gibson, se irá a dar la vuelta al mundo buscando la gloria.
No será un camino fácil, pero con Anders Fjordbach promocionado al vehículo mundialista, Mark Patterson, y un diamante en bruto como Kenta Yamashita, sumado al gran trabajo de la estructura comandada por Miguel Nieto, seguro que los resultados florecen. Si a esto le sumamos el apoyo que puedan recibir como, daneses por un lado, y españoles por el otro, seguro que reciben ese extra de ánimo que los hace llegar al olimpo de la resistencia.
Agradecimientos a Raimon Duran por sus gestiones para la realización de este artículo y por su amabilidad. Y por supuesto, gracias a Miguel Nieto por su hospitalidad y buen trato.
Comparte nombre con uno de los mayores genios de la música de nuestro país, y como el maestro Rodrigo, es capaz de hacer arte. Su especialidad no son las notas ni los acordes, aunque de su precioso Renault Clio emana un sonido tan armónico como cualquiera de las partes del famoso Concierto de Aranjuez. Lo suyo es ir rápido, trazar y dar gas antes que su rival. Es el arte de pilotar coches de carreras.
Durante el fin de semana de las 4 Horas de Barcelona, además de prototipos y GT, los pequeños pero matones Renault Clio hicieron acto de presencia en el circuito de Montmeló. Allí se dio cita la Clio Cup francesa, y entre los participantes se encontraba el aragonés Joaquín Rodrigo, con quien cogimos un capazo en el que tratamos diferentes asuntos, pero siempre hablando de carreras y de su punto de vista. Por su experiencia, es una de las voces autorizadas para hablar de esto que a tantos nos apasiona.
Precisamente, lo primero que tratamos fue sobre cómo ha cambiado el automovilismo en nuestro país. Rodrigo habló de la profesionalización que ha experimentado el deporte en estos últimos años. “Se ha profesionalizado mucho. Antes íbamos en plan amateur. Un poco como sigo yendo yo. Vas con los amigos, el coche en el remolque… Y te lo hacías así. Ahora, si quieres funcionar, tienes que ir con un equipo.” Y esto, a pesar de la última crisis económica que tanto afectó. Considera que sus estragos todavía no han pasado. “De momento no se ve ningún brote verde. Tiene pinta de seguir igual.”
Respecto al presente inmediato, hablamos sobre la manera de plantearse la carrera que le restaba por hacer el pasado fin de semana. Tras las pruebas, la calificación y la primera carrera, el sábado tocaba volver al asfalto para una segunda manga. “El problema es que como ya sales un poco atrás, pues dependes de lo que pase en la primera vuelta. Ayer vi un accidente delante, un coche en una frenada se chocó contra el muro, y luego, justo en la siguiente curva, el que iba delante de mí se tocó también y salió despedido. Así que la primera vuelta es un poco caótica y hay que esperar un poco a que se tranquilice todo para empezar a correr.”
“Además, yo voy con un poco de cuidado para no tener ningún problema en ese aspecto. Por eso digo que la primera vuelta es para ver la expectativa. Salgo bien, normalmente arranco bien. Pero luego, cuando veo los coches de un lado para otro, cruzados, levanto el pie y espero. Así que la primera vuelta, un paso atrás y luego toca remontar un poco.”
Joaquín Rodrigo pilota un Renault Clio, uno de los coches de turismo más vendidos en nuestro país durante muchos años. Sobre las diferencias entre su coche y cualquiera de los que circulan por nuestras carreteras, nos comentó que “no se parecen en nada.” Su vehículo está estrictamente preparado para la competición, y su parecido se reduce “únicamente a la forma exterior. Todo es de competición. Las suspensiones son muy duras, el cambio de marchas es con levas, no se toca el embrague salvo para parar y arrancar, … Así que no se parecen en casi nada”, afirmó Rodrigo.
A pesar de ser un habitual en las competiciones en nuestro país, de vez en cuando cruza la frontera de los Pirineos para ir a competir. Por ello conoce de primera mano las características de los campeonatos francés y el español de Renault Clio. A pesar de que no haya demasiadas diferencias, sí que destaca el mayor número de pilotos en el certamen galo. “Más o menos son igual. En lo que hay más diferencia es en el nivel. Allí, en Francia, están treinta pilotos, y en España somos unos quince o veinte, viniendo ellos a correr. Este año, la mitad del campeonato se hace junto con Francia. Aquí, en Montmeló, vienen ellos, y en la siguiente prueba en Magny-Cours nos desplazaremos los españoles que queramos ir.”
Por último, hablamos de la situación general del automovilismo en Aragón, región de origen del protagonista y de quien escribe estas líneas. Rodrigo considera que, en los tiempos actuales, la situación es buena. “Yo lo veo bien. En circuitos está funcionando bastante bien. Hay unos precios muy buenos, pueden correr dos pilotos, … Se está viendo gente. Estamos unos veinte pilotos, más o menos. Y también vienen de fuera. Nos juntamos con los navarros, catalanes, y también con valencianos, como cuando corrimos en Cheste. Estábamos unos veinticinco coches. Por eso que en circuitos lo veo bien.”
Respecto a otras disciplinas del automovilismo aragonés, no cree que la situación sea mala, pero apunta a que no lo controla tanto. “La carretera la sigo menos. Echo una mano al Automóvil Club Zaragoza con una grúa cuando me lo piden. En el Rallysprint de Borja y también en el de Tabuenca. La tierra parece que está bastante bien, funciona y viene gente de fuera. En fin, yo lo veo bastante bien, para los tiempos que corren”, afirma Rodrigo.
Tras unos minutos de conversación, llego el momento de poner punto y final a este interesante capazo. Algo que sucede de manera natural, como en todos los capazos. Nos despedimos de Joaquín Rodrigo dándole las gracias por su tiempo y deseándole toda la suerte del mundo. Y, por supuesto, con la esperanza de volver a encontrarnos por los circuitos. Algo que no descartamos, pues ya sea sobre hielo o sobre asfalto, en invierno o en verano, Rodrigo es un apasionado de la competición que siempre está ahí donde hay una carrera. ¡Gracias, Joaquín!
El equipo G-Drive, con Roman Rusinov, Job van Uitert y Jean-Éric Vergne se ha alzado con la victoria en las 4 Horas de Barcelona, tercera prueba del campeonato European Le Mans Series. El certamen europeo ha vuelto tras una década de ausencia, y lo ha hecho con una carrera trepidante, llena de trampas, en la que los coches han ido camino de la noche para descubrir su magia.
La sesión de calificación se celebró por la mañana, en tres tandas de diez minutos, una para cada categoría: LMP2, LMP3 Y LMGTE. Los primeros en saltar a la pista del trazado catalán fueron los potentes GT, dando inicio a una sesión sin incidentes, en la que los pilotos pudieron rodar en buscar de los mejores tiempos. El coche más rápido fue el Ferrari #60 de Kessel Racing, que en manos de Andrea Piccini marcó el mejor tiempo. A continuación fue el turno de los prototipos pequeños, que atronaron con su motores a su paso por una tribunas que poco a poco se iban llenando. El más veloz fue Mikkel Jensen, con Ligier #11 del conjunto Eurointernational.
Finalmente, llegó el turno de los hermanos mayores, los LMP2. A diferencia de las otras dos tandas, esta vio una bandera roja al poco de comenzar, cuando el Oreca #37 de Duqueine Engineering entró muy pasado en la primera curva, se cruzó y se salió recto hacia la escapatoria, afortunadamente sin consecuencias. Tras este breve parón, la sesión se reanudó. El Oreca #28 de IDEC Sport se hizo con la Pole Position, con un tiempo de 1:32.765. Por detrás terminaron el Oreca #37 de Cool Racing y el Aurus #26 de G-Drive. Este último, con Jean-Éric Vergne al volante, protagonizó una bandera amarilla al final de la sesión, tras detenerse en el margen de la pista tras cruzar la línea de meta con el tercer tiempo.
Por su parte, el equipo español High Class Racing se calificó en décimoquinta posición con el Oreca #20, con un tiempo de 1:35.091 marcado por el piloto danés Anders Fjordbach. A su vez, Dani Clos, el único piloto de nuestro país presente en el campeonato, marcó un tiempo de 1:34.802 que le sirvió para calificar el Ligier #34 de Inter Europol justo un puesto por delante de los hombres de High Class.
La carrera comenzó a la hora prevista, después de que los aficionados abarrotaran la parrilla de salida durante unos minutos. Antonin Borga, con el Oreca #37 de Cool Racing, comenzó imprimiendo un fuerte ritmo desde los primeros instantes, con sus más inmediatos perseguidores tratando de evitar la escapada. En pocas vueltas, el grupo de LMP2 se fragmentó, quedando seis coches en un primer grupo, que en pocas vueltas ya empezaron a doblar a los GT, fruto de ese ritmo endiablado. Por su parte, Anders Fjordbach aupó al Oreca #20 de High Class hasta la novena posición.
Tras pocos más de media hora, una salida de pista en la curva 5 de John Farano con el Oreca #43 de RLR Msport provocó el primer Full Course Yellow. La bandera amarilla total en todo el trazado frenó el ritmo de Fjordbach, que venía remontando posiciones a buen ritmo. Tras la reanudación, la lucha por el podio se tornó encarnizada entre el Oreca #39 de Graff y el Oreca #30 de Duqueine Engineering.
Aprovechando la parada en boxes del Oreca #37, Roman Rusinov colocó al Aurus #26 de G-Drive en cabeza de carrera, tras alcanzar y superar al Oreca #28 de IDEC Sport, que partió desde la Pole Position, el cual recibió una penalización por superar la velocidad límite en el Pit Lane. Poco a poco, G-Drive fue consolidando el liderato, manteniendo a raya a IDEC Sport. En LMGTE, Luzich Racing consiguió auparse al primer lugar con el Ferrari #51.
Las vueltas fueron pasando y la carrera pareció estabilizarse, hasta que el Oreca #20 de High Class empezó a ir muy lento, casi parado. Andres Fjordbach consiguió llevar el coche a boxes, donde los mecánicos le cambiaron los neumáticos. Los problemas atacaron al conjunto catalán, y tras algunas vueltas con el coche experimentando dificultades, los mecánicos lo metieron dentro del garaje, donde abandonó la carrera.
Media hora más tarde salió el Safety Car, después de que el Ligier #24 de la estructura Panis-Barthez Compétition se saliera de pista en la curva 3, impactando contra las barreras. El reagrupamiento de los cuatro primeros pareció dar un poco de salsa a la carrera, de cara a los momentos finales. Pero la noche iba cayendo poco a poco sobre el trazado de Montmeló, y G-Drive mantenía la punta con gran solidez.
No así el Ligier #34 del equipo Inter Europol en el que milita Dani Clos. Estaba previsto que el de Barcelona se montase en el coche durante la noche, pero tras los relevos de Jakub Smiechowski y Adrien Tambay, el prototipo experimentó problemas que obligaron a su detención. Mala suerte para el catalán, que estaba muy emocionado por correr en la carrera de casa frente a su público.
Con la oscuridad haciéndose dueña y señora de la carrera, G-Drive mostró todo su poderío, y en manos de Job van Uitert y Jean-Éric Vergne, tras el primer relevo de Rusinov, consolidaron una ventaja que fue suficiente para alzarse con el triunfo. Una nueva victoria que afianza más aún el liderato del equipo en la clasificación general del campeonato. Tras ellos finalizaron el Oreca #39 de Graff y el Oreca #37 de Cool Racing. En LMP3, triunfo del Ligier #13 del conjunto Inter Europol Competition; mientras que en LMGTE la victoria ha sido para Luzich Racing con el Ferrari #51.
Tras diez años de ausencia, el Automobile Club de l’Ouest ha decidido volver a tierras catalanas. Y lo ha hecho con una magnífica edición de las 4 Horas de Barcelona. Pero la fiesta no ha terminado, pues la semana que viene, durante el martes y el miércoles, los hermanos mayores, los coches del Campeonato del Mundo de Resistencia tomarán la pista barcelonesa para realizar su entrenamientos de pretemporada. Así que hacemos un breve alto y volvemos en apenas un par de días.
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