De capazos por el paddock: Joaquín Rodrigo

De capazos por el paddock: Joaquín Rodrigo

Comparte nombre con uno de los mayores genios de la música de nuestro país, y como el maestro Rodrigo, es capaz de hacer arte. Su especialidad no son las notas ni los acordes, aunque de su precioso Renault Clio emana un sonido tan armónico como cualquiera de las partes del famoso Concierto de Aranjuez. Lo suyo es ir rápido, trazar y dar gas antes que su rival. Es el arte de pilotar coches de carreras.

Durante el fin de semana de las 4 Horas de Barcelona, además de prototipos y GT, los pequeños pero matones Renault Clio hicieron acto de presencia en el circuito de Montmeló. Allí se dio cita la Clio Cup francesa, y entre los participantes se encontraba el aragonés Joaquín Rodrigo, con quien cogimos un capazo en el que tratamos diferentes asuntos, pero siempre hablando de carreras y de su punto de vista. Por su experiencia, es una de las voces autorizadas para hablar de esto que a tantos nos apasiona.

Precisamente, lo primero que tratamos fue sobre cómo ha cambiado el automovilismo en nuestro país. Rodrigo habló de la profesionalización que ha experimentado el deporte en estos últimos años. “Se ha profesionalizado mucho. Antes íbamos en plan amateur. Un poco como sigo yendo yo. Vas con los amigos, el coche en el remolque… Y te lo hacías así. Ahora, si quieres funcionar, tienes que ir con un equipo.” Y esto, a pesar de la última crisis económica que tanto afectó. Considera que sus estragos todavía no han pasado. “De momento no se ve ningún brote verde. Tiene pinta de seguir igual.

Joaquín Rodrigo surcando la recta de meta de Montmeló durante la carrera del viernes. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Respecto al presente inmediato, hablamos sobre la manera de plantearse la carrera que le restaba por hacer el pasado fin de semana. Tras las pruebas, la calificación y la primera carrera, el sábado tocaba volver al asfalto para una segunda manga. “El problema es que como ya sales un poco atrás, pues dependes de lo que pase en la primera vuelta. Ayer vi un accidente delante, un coche en una frenada se chocó contra el muro, y luego, justo en la siguiente curva, el que iba delante de mí se tocó también y salió despedido. Así que la primera vuelta es un poco caótica y hay que esperar un poco a que se tranquilice todo para empezar a correr.

Además, yo voy con un poco de cuidado para no tener ningún problema en ese aspecto. Por eso digo que la primera vuelta es para ver la expectativa. Salgo bien, normalmente arranco bien. Pero luego, cuando veo los coches de un lado para otro, cruzados, levanto el pie y espero. Así que la primera vuelta, un paso atrás y luego toca remontar un poco.

Joaquín Rodrigo pilota un Renault Clio, uno de los coches de turismo más vendidos en nuestro país durante muchos años. Sobre las diferencias entre su coche y cualquiera de los que circulan por nuestras carreteras, nos comentó que “no se parecen en nada.” Su vehículo está estrictamente preparado para la competición, y su parecido se reduce “únicamente a la forma exterior. Todo es de competición. Las suspensiones son muy duras, el cambio de marchas es con levas, no se toca el embrague salvo para parar y arrancar, … Así que no se parecen en casi nada”, afirmó Rodrigo.

Joaquín Rodrigo metiendo su Renault Clio en la curva 10 de Montmeló. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A pesar de ser un habitual en las competiciones en nuestro país, de vez en cuando cruza la frontera de los Pirineos para ir a competir. Por ello conoce de primera mano las características de los campeonatos francés y el español de Renault Clio. A pesar de que no haya demasiadas diferencias, sí que destaca el mayor número de pilotos en el certamen galo. “Más o menos son igual. En lo que hay más diferencia es en el nivel. Allí, en Francia, están treinta pilotos, y en España somos unos quince o veinte, viniendo ellos a correr. Este año, la mitad del campeonato se hace junto con Francia. Aquí, en Montmeló, vienen ellos, y en la siguiente prueba en Magny-Cours nos desplazaremos los españoles que queramos ir.

Por último, hablamos de la situación general del automovilismo en Aragón, región de origen del protagonista y de quien escribe estas líneas. Rodrigo considera que, en los tiempos actuales, la situación es buena. “Yo lo veo bien. En circuitos está funcionando bastante bien. Hay unos precios muy buenos, pueden correr dos pilotos, … Se está viendo gente. Estamos unos veinte pilotos, más o menos. Y también vienen de fuera. Nos juntamos con los navarros, catalanes, y también con valencianos, como cuando corrimos en Cheste. Estábamos unos veinticinco coches. Por eso que en circuitos lo veo bien.

El Renault Clio de Joaquín Rodrigo volando sobre el asfalto. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Respecto a otras disciplinas del automovilismo aragonés, no cree que la situación sea mala, pero apunta a que no lo controla tanto. “La carretera la sigo menos. Echo una mano al Automóvil Club Zaragoza con una grúa cuando me lo piden. En el Rallysprint de Borja y también en el de Tabuenca. La tierra parece que está bastante bien, funciona y viene gente de fuera. En fin, yo lo veo bastante bien, para los tiempos que corren”, afirma Rodrigo.

Tras unos minutos de conversación, llego el momento de poner punto y final a este interesante capazo. Algo que sucede de manera natural, como en todos los capazos. Nos despedimos de Joaquín Rodrigo dándole las gracias por su tiempo y deseándole toda la suerte del mundo. Y, por supuesto, con la esperanza de volver a encontrarnos por los circuitos. Algo que no descartamos, pues ya sea sobre hielo o sobre asfalto, en invierno o en verano, Rodrigo es un apasionado de la competición que siempre está ahí donde hay una carrera. ¡Gracias, Joaquín!

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

G-Drive gana las 4 Horas de Barcelona

G-Drive gana las 4 Horas de Barcelona

El equipo G-Drive, con Roman Rusinov, Job van Uitert y Jean-Éric Vergne se ha alzado con la victoria en las 4 Horas de Barcelona, tercera prueba del campeonato European Le Mans Series. El certamen europeo ha vuelto tras una década de ausencia, y lo ha hecho con una carrera trepidante, llena de trampas, en la que los coches han ido camino de la noche para descubrir su magia.

La sesión de calificación se celebró por la mañana, en tres tandas de diez minutos, una para cada categoría: LMP2, LMP3 Y LMGTE. Los primeros en saltar a la pista del trazado catalán fueron los potentes GT, dando inicio a una sesión sin incidentes, en la que los pilotos pudieron rodar en buscar de los mejores tiempos. El coche más rápido fue el Ferrari #60 de Kessel Racing, que en manos de Andrea Piccini marcó el mejor tiempo. A continuación fue el turno de los prototipos pequeños, que atronaron con su motores a su paso por una tribunas que poco a poco se iban llenando. El más veloz fue Mikkel Jensen, con Ligier #11 del conjunto Eurointernational.

Finalmente, llegó el turno de los hermanos mayores, los LMP2. A diferencia de las otras dos tandas, esta vio una bandera roja al poco de comenzar, cuando el Oreca #37 de Duqueine Engineering entró muy pasado en la primera curva, se cruzó y se salió recto hacia la escapatoria, afortunadamente sin consecuencias. Tras este breve parón, la sesión se reanudó. El Oreca #28 de IDEC Sport se hizo con la Pole Position, con un tiempo de 1:32.765. Por detrás terminaron el Oreca #37 de Cool Racing y el Aurus #26 de G-Drive. Este último, con Jean-Éric Vergne al volante, protagonizó una bandera amarilla al final de la sesión, tras detenerse en el margen de la pista tras cruzar la línea de meta con el tercer tiempo.

Batalla desde los primeros metros en todos los frentes. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Por su parte, el equipo español High Class Racing se calificó en décimoquinta posición con el Oreca #20, con un tiempo de 1:35.091 marcado por el piloto danés Anders Fjordbach. A su vez, Dani Clos, el único piloto de nuestro país presente en el campeonato, marcó un tiempo de 1:34.802 que le sirvió para calificar el Ligier #34 de Inter Europol justo un puesto por delante de los hombres de High Class.

La carrera comenzó a la hora prevista, después de que los aficionados abarrotaran la parrilla de salida durante unos minutos. Antonin Borga, con el Oreca #37 de Cool Racing, comenzó imprimiendo un fuerte ritmo desde los primeros instantes, con sus más inmediatos perseguidores tratando de evitar la escapada. En pocas vueltas, el grupo de LMP2 se fragmentó, quedando seis coches en un primer grupo, que en pocas vueltas ya empezaron a doblar a los GT, fruto de ese ritmo endiablado. Por su parte, Anders Fjordbach aupó al Oreca #20 de High Class hasta la novena posición.

La curva de La Caixa ha dado mucho juego durante la carrera. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Tras pocos más de media hora, una salida de pista en la curva 5 de John Farano con el Oreca #43 de RLR Msport provocó el primer Full Course Yellow. La bandera amarilla total en todo el trazado frenó el ritmo de Fjordbach, que venía remontando posiciones a buen ritmo. Tras la reanudación, la lucha por el podio se tornó encarnizada entre el Oreca #39 de Graff y el Oreca #30 de Duqueine Engineering.

Aprovechando la parada en boxes del Oreca #37, Roman Rusinov colocó al Aurus #26 de G-Drive en cabeza de carrera, tras alcanzar y superar al Oreca #28 de IDEC Sport, que partió desde la Pole Position, el cual recibió una penalización por superar la velocidad límite en el Pit Lane. Poco a poco, G-Drive fue consolidando el liderato, manteniendo a raya a IDEC Sport. En LMGTE, Luzich Racing consiguió auparse al primer lugar con el Ferrari #51.

La oscuridad se hacía dueña del circuito mientras la lucha por el podio era encarnizada en LMP2. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Las vueltas fueron pasando y la carrera pareció estabilizarse, hasta que el Oreca #20 de High Class empezó a ir muy lento, casi parado. Andres Fjordbach consiguió llevar el coche a boxes, donde los mecánicos le cambiaron los neumáticos. Los problemas atacaron al conjunto catalán, y tras algunas vueltas con el coche experimentando dificultades, los mecánicos lo metieron dentro del garaje, donde abandonó la carrera.

Media hora más tarde salió el Safety Car, después de que el Ligier #24 de la estructura Panis-Barthez Compétition se saliera de pista en la curva 3, impactando contra las barreras. El reagrupamiento de los cuatro primeros pareció dar un poco de salsa a la carrera, de cara a los momentos finales. Pero la noche iba cayendo poco a poco sobre el trazado de Montmeló, y G-Drive mantenía la punta con gran solidez.

La noche iba cayendo sobre el Circuit de Barcelona-Catalunya. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

No así el Ligier #34 del equipo Inter Europol en el que milita Dani Clos. Estaba previsto que el de Barcelona se montase en el coche durante la noche, pero tras los relevos de Jakub Smiechowski y Adrien Tambay, el prototipo experimentó problemas que obligaron a su detención. Mala suerte para el catalán, que estaba muy emocionado por correr en la carrera de casa frente a su público.

Con la oscuridad haciéndose dueña y señora de la carrera, G-Drive mostró todo su poderío, y en manos de Job van Uitert y Jean-Éric Vergne, tras el primer relevo de Rusinov, consolidaron una ventaja que fue suficiente para alzarse con el triunfo. Una nueva victoria que afianza más aún el liderato del equipo en la clasificación general del campeonato. Tras ellos finalizaron el Oreca #39 de Graff y el Oreca #37 de Cool Racing. En LMP3, triunfo del Ligier #13 del conjunto Inter Europol Competition; mientras que en LMGTE la victoria ha sido para Luzich Racing con el Ferrari #51.

La noche nos ha dejado increíbles estampas. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Tras diez años de ausencia, el Automobile Club de l’Ouest ha decidido volver a tierras catalanas. Y lo ha hecho con una magnífica edición de las 4 Horas de Barcelona. Pero la fiesta no ha terminado, pues la semana que viene, durante el martes y el miércoles, los hermanos mayores, los coches del Campeonato del Mundo de Resistencia tomarán la pista barcelonesa para realizar su entrenamientos de pretemporada. Así que hacemos un breve alto y volvemos en apenas un par de días.

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

De capazos por el paddock: Dani Clos

De capazos por el paddock: Dani Clos

Durante el día de ayer, en el que los equipos participantes en las European Le Mans Series, Michelin Le Mans Cup y Renault Clio Cup se dedicaron, básicamente, a probar y probar de cara a las carreras del domingo, tuvimos la ocasión de pararnos por el paddock del Circuit de Barcelona-Catalunya para hablar un rato con Dani Clos, el único piloto español que compite en el campeonato de resistencia continental. Hablamos de esto, de lo otro y de lo de más allá en un ambiente distendido como es la plaza del pueblo de las carreras, el paddock.

Comenzamos el capazo hablando sobre su inicio de temporada. Tratándose de su regreso a la competición con un equipo debutante en LMP2, reconoce que ha sido un poco complicado. “Más que nada porque somos un equipo ‘rookie’, por decirlo de alguna manera, y haces errores, o algunas cosas que salen, que son imprevistos y no los tienes controlados. Al final, con kilómetros las cosas se van consiguiendo, se entiende mucho más el coche,… Y tanto el equipo como yo necesitamos este proceso.

Sin embargo, cree que este fin de semana tiene mejor pinta que los dos anteriores, celebrados en los circuitos de Paul Ricard y Monza. “Parece que aquí vamos algo mejor. Vamos entrando en ritmo y confío mucho en los compañeros. La verdad que estoy motivado por correr en casa”, afirma Clos, destacando que afronta el fin de semana “muy tranquilo”. Considera que el hecho de competir en casa, delante de su gente, no le mete más presión, sino todo lo contrario.

Los mecánicos del equipo Inter Europol trabajando en el Ligier que pilota Dani Clos. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A mí me da mucha motivación y tranquilidad correr aquí. Mañana será un día espectacular. Estará toda la gente. Todos los seguidores, tanto de las carreras como del canal de YouTube, dándolo todo. Y a mí esto me anima muchísimo”, sentencia el piloto barcelonés con una sonrisa de emoción dibujada en la cara.

Esto puede ayudarle en el objetivo de logar un buen resultado, algo que les vendría de perlas tanto a él como a su equipo, que en este inicio del curso sólo han podido sumar un punto en el campeonato. “Lo importante es que sumemos buenos puntos aquí, que hagamos un resultado correcto o muy bueno, y que aprendamos para las siguientes carreras. Al final, estamos mirando de acabar todas las carreras lo mejor que podamos. Y yo, personalmente, hacer kilómetros e ir demostrando que si hemos vuelto es para quedarnos.

Dani Clos ha regresado este año a la competición, tras unos años en los que su actividad ha sido menor, pero en los que ha estado “haciendo otras cosas…”. Respecto a ello, le preguntamos si ha notado esa inactividad al volver a la competición este año. Responde que sí, que es algo que ha sentido. “Se nota, obviamente que se nota. Pero si estoy aquí es porque el equipo vio, al subirme al coche, que estaba preparado al 100% y no dudaron en ficharme. Yo me sentí muy bien en el coche desde el primer minuto”, recalca.

Dani Clos pilotando el Ligier JSP217 #34 durante los entrenamientos libres de las 4 Horas de Barcelona. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

En estos años, Dani Clos ha aprovechado para trabajar su presencia en redes sociales y otros canales mediáticos, como YouTube, donde tiene un canal en el que explica sus vivencias en el mundo de las carreras. Sobre su implicación y la manera de compaginarlo con sus obligaciones, dice que “lo estoy haciendo muy natural. Al final una cosa va con la otra”. Considera que “algo que necesitan los pilotos es trabajar el tema mediático, y es lo que he estado trabajando hasta ahora. Las dos cosas pueden convivir juntas.

Yo llego al circuito, hago mi trabajo y, a parte, tengo a una persona que me graba, después editamos el vídeo y enseñamos todo lo que pasa. Al final, creo que esto nos aporta mucho a todos, tanto al campeonato como al equipo. También a mí y a las marcas que nos puedan patrocinar, porque la difusión que damos es mayor y se da a conocer mucho más todo esto.

El Ligier pilotado por Dani Clos sobre los pianos del circuito de Monza. © European Le Mans Series

Por último, tras un rato de conversación amena y distendida, le preguntamos por sus deseos de futuro. Qué pediría al genio de la lámpara si tuviera la oportunidad. Y claro, como piloto de carreras y apasionado al motor que es, no puede sino contestarnos con un contundente “seguir dedicándome a esto lo más que pueda”. Así terminamos nuestro capazo con Dani Clos, a quien agradecemos su tiempo y le deseamos toda la suerte del mundo.

Foto de portada: © European Le Mans Series / www.jakobebrey.com

El mundo de la resistencia aterriza en Barcelona

El mundo de la resistencia aterriza en Barcelona

Tras varios años sin pisar nuestro país, la primera división de la resistencia mundial y su escalón inferior en Europa volverán a Barcelona. Primero será el turno de la categoría pequeña, las European Le Mans Series, aunque con 41 coches inscritos no se puede decir que sea pequeña, precisamente. Repartidos en las categorías LMP2, LMP3 y LMGTE, comenzarán su actividad hoy, viernes, y el sábado disputarán las 4 Horas de Barcelona, comenzando por la tarde y terminando de noche. Después, el martes y el miércoles será el momento en el que el Campeonato del Mundo de Resistencia celebre sus test oficiales, el WEC Prologue.

El certamen europeo de resistencia bajo el paraguas del Automobile Club de l’Ouest (ACO), llevando el nombre de Le Mans por todo el continente, ha celebrado sus dos primeras citas del año en Paul Ricard (4 Horas de Le Castellet) y Monza (4 Horas de Monza), en las que los equipos DragonSpeed y G-Drive se han repartido las victorias absolutas, con Ultimate y Eurointernational triunfando en LMP3, y Luzich Racing y Dempsey-Proton Racing haciendo lo propio en la categoría de GT.

Actualmente, G-Drive, con el Oreca 07 (rebautizado por cuestiones de patrocinio como Aurus 01) #26 ocupa la primera posición del campeonato, pilotado por Roman Rusinov, Job van Uitert y Norman Nato. Este último será sustituido en las 4 Horas de Barcelona por el recientemente coronado bicampeón de Fórmula E Jean-Éric Vergne, volviendo a su volante habitual. Se repite así el trío que compitió en las 24 Horas de Le Mans. En la categoría LMP3, el equipo Eurointernational está al frente de la tabla tras su victoria en Monza con el Ligier JSP3 #11 de Mikkel Jensen y Jens Petersen. En LMGTE, Dempsey-Proton Racing comanda el campeonato por un punto de ventaja sobre la estructura Luzich Racing.

El Aurus 01 #26 de G-Drive, líder del campeonato, preparado en el Pit Lane. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Entre los pilotos confirmados hay algunas caras muy conocidas, como el propio Vergne, el expiloto de Fórmula 1 Will Stevens, el experimentado Olivier Pla, o Renger van der Zande, vigente ganador de las 24 Horas de Daytona. También estarán Nicolas Lapierre, Bruno Senna o Harry Tincknell, todos ellos a bordo de un LMP2. Por su parte, se espera que Yann Ehrlacher, piloto de Link & Co en el WTCR, se monte al lomo de uno de los Norma M30 de LMP3. También entre los GT habrán nombres ilustres, destacando el de Alessandro Pier Guidi, ganador este año en la categoría GTE Pro en Le Mans; así como Jörg Bergmeister o Rahel Frey.

Hoy comenzarán los entrenamientos libres a mediodía, después de que la Clio Cup y la Michelin Le Mans Cup, que actuarán de teloneras, tomen el asfalto de Montmeló. La última sesión de entrenamientos se disputará de cara a la noche, terminando hacia las once horas, en claro preparativo de lo que será la carrera. El sábado se celebrarán las sesiones de calificación, que serán tres, una para cada categoría (LMP2, LMP3 y LMGTE). El resto del tiempo será ocupado por los coches de la Clio Cup y la Michelin Le Mans Cup, que también disputarán sus respectivas carreras. También habrá tiempo para algunas Hot Laps y actividades pensadas para el disfrute personal de todo aquel que se acerque hasta el trazado vallesano.

El LMP2 que pilotará Dani Clos, el único piloto español participante, en el garaje. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Finalmente, a las 18:30 horas de mañana darán comienzo las 4 Horas de Barcelona, tercera prueba de las European Le Mans Series. La carrera terminará bajo la noche, con la sola iluminación de algunos focos del trazado y los potentes faros de los coches participantes, que atronarán la noche catalana con los rugidos de sus motores de explosión. En uno de ellos, estará al volante Dani Clos, el único participante español. El de Barcelona compite este año en la categoría LMP2 al volante del Ligier JSP217 #34 del equipo Inter Europol. Compartirá asiento con Jakub Smiechowski y Adrien Tambay.

EL PRÓLOGO DEL WEC DARÁ EL PISTOLETAZO DE SALIDA A LA TEMPORADA 2019-2020 EN BARCELONA

Una vez concluya la presencia de las ELMS, será el turno de que sus hermanos mayores acaparen las instalaciones del Circuit de Barcelona-Catalunya. El Campeonato del Mundo de Resistencia celebrará sus entrenamientos oficiales de pretemporada en Montmeló, desplazándose desde Paul Ricard, circuito anfitrión de los mismos durante estos últimos años. El WEC Prologue verá de nuevo salir a pista a los vigentes campeones de la pasada Súpertemporada, el equipo Toyota Gazoo Racing, con sus TS050 Hybrid que dominaron toda la temporada, llevándose la victoria en las dos ediciones de las 24 Horas de Le Mans que formaron parte de ella, con Sébastien Buemi, Kazuki Nakajima y Fernando Alonso al volante.

El LMP2 del equipo High Class Racing, cuya sede se encuentra a apenas unos metros del Circuit de Barcelona-Catalunya. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El piloto asturiano no participará en esta nueva temporada, siendo sustituido por el experimentado Brendon Hartley, bicampeón del mundo de resistencia en 2015 y 2017 con Porsche, y ganador de las 24 Horas de Le Mans en 2017, junto a Timo Bernhard y Earl Bamber. Desde luego, es un sustituto de lujo que seguro que encaja muy bien con sus nuevos compañeros. Experiencia y juventud a partes iguales. Será durante el martes y miércoles cuando podrá ir aclimatándose a su nueva montura y su nuevo equipo.

Este prólogo del WEC no tendrá la emoción de una carrera de resistencia como sí la tendrá la que se correrá el sábado, pero será un buen aperitivo para saborear mucho mejor una temporada que se presenta apasionante. Porque la resistencia, aunque haya un claro dominador, tiene una magia que hace que te quedes embobado viendo pasar esos coches de colores a toda pastilla. Algo que hace que estas largas carreras se te hagan cortas.

El Porsche 911 RSR del equipo Project 1 durante un entrenamiento de paradas en boxes. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © European Le Mans Series

La explosiva bestialidad de los Dragster

La explosiva bestialidad de los Dragster

Si existe un tipo de coche de carreras que tenga la potencia, velocidad y brutalidad por bandera, es el Dragster, prototipo destinado para batirse en duelo por alcanzar la meta lo más rápido posible en pistas rectas donde lo más importante es la aceleración. No importa nada más, no hay curvas ni otro tipo de cambio de dirección. Únicamente la máquina contra la resistencia ofrecida por el aire y el asfalto.

Estas carreras de aceleración tienen un gran arraigo en algunos países americanos, como Estados Unidos, y poco a poco están calando entre la afición a este lado del gran charco. En España estuvo muchos años fuera de las competiciones oficiales, pero desde 2016 es deporte federado. Fuerza Libre Competición es el organizador detrás del único campeonato que se celebra en nuestro país bajo el amparo de una federación automovilística. El Campeonato de Aceleraciones tiene el respaldo de la Federación Aragonesa de Automovilismo y se celebra en varias citas durante todo el año, repartidas entre circuitos permanentes y aeródromos.

La típica carrera de aceleración cuenta con una distancia de poco más de 400 metros, el equivalente aproximado al cuarto de milla. Para ser exactos, 402,336 metros de competición en línea recta separan a los pilotos de la gloria. Las pistas se separan en dos carriles en las que piloto y coche se baten en duelo contra el contrincante que tienen a su lado. Cuando el semáforo se pone en verde, es el momento de dar rienda suelta a la potencia que almacenan los explosivos motores de estos artefactos brutales.

Dos Top Fuel en el momento de arrancar

Pueden participar diferentes clases de vehículos. Desde turismos preparados, en los que lo único que queda del coche de calle es la carrocería (y a veces, ni siquiera eso), hasta los típicos dragsters, auténticos prototipos construidos específicamente para este tipo de pruebas. Se caracterizan por un chasis largo, estrecho en la parte frontal y que se va ensanchando hacia la retaguardia, buscando siempre la eficiencia aerodinámica y la tracción para poder acelerar los más rápido posible. En esta ecuación participa el enorme motor que montan.

Con potencia entre los 7000 y los 8000 caballos de vapor, los propulsores de los conocidos como Top Fuel pueden llegar a la asombrosa cifra de los 10.000 CV de potencia absoluta. Una verdadera monstruosidad, sobretodo si tenemos en cuenta los valores que arrojan los motores de otras categorías automovilísticas. Si lo comparamos con los motores de Fórmula 1, los de un Top Fuel son entre siete y diez veces más potentes, considerando que una unidad de potencia actual puede llegar a los 1000 CV. Obviamente, cada motor está pensado para trabajar de una manera diferente, pues ambas competiciones son totalmente distintas.

Además de los Top Fuel, hay otras tipologías de vehículos que se baten en duelo en este tipo de carreras

Para que estas obras de ingeniería funcionen, se necesitan cantidades ingentes de carburante. Utilizan nitrometano, un compuesto químico que se suele utilizar como disolvente. Se calcula un consumo aproximado de unos cinco litros por segundo de esta sustancia, lo que equivaldría al consumo de queroseno de un Boeing 747, uno de los aviones de pasajeros más grandes y famosos del mundo. Con ello, aceleran de 0 a 160 Km/h en apenas un segundo, alcanzando la meta en unos 4,5 segundos aproximadamente a una velocidad superior a los 500 Km/h.

Durante ese escaso tiempo que transcurre entre que el dragster arranca y cruza la meta, el piloto experimenta unas fuerzas de más de cuatro veces su peso. En esos momentos, la temperatura del motor se dispara, rozando la barrera de los 4000º C en el interior de la cámara de combustión. Por este motivo, y a pesar de que los motores son de ciclo Otto, durante la parte final de la aceleración suelen funcionar como si fueran de ciclo Diesel, pues debido a esa elevada temperatura, la mezcla puede explotar sin necesidad de una chispa de la bujía. En cualquier caso, estas se cambian tras cada carrera, pues quedan totalmente achicharradas.

Línea de meta de la pista de Santa Pod, una de las más famosas del mundo

Una vez que el prototipo ha cruzado la meta, se despliega un gran paracaídas que hace de freno aerodinámico, con la intención de parar el avance antes de que se acabe la pista. Además, se corta el suministro de combustible para que el motor se pueda parar. Con ello, y si todo ha salido según lo planeado, el dragster habrá completado su carrera en menos de cinco segundos. Eso si no hay ningún contratiempo, pues estas máquinas, por sus propias características tienen tendencia a despegarse del suelo, a hacer caballitos, a volcar, y también, a incendiarse.

No son pocos los graves accidentes que se han visto en este tipo de carreras, por ello, la búsqueda de la seguridad es máxima. Desde hace unos años, el uso de cúpulas cerradas es obligatoria en los Top Fuel y cada vez se están desarrollando soluciones para evitar tragedias, como ocurrieron en el pasado. Como en todas las competiciones automovilísticas, el riesgo siempre está presente. En todo caso, las carreras de aceleración, con riesgo incluido, son uno de los mayores espectáculos. Un coche contra otro. El duelo de los duelos para saber qué coche alcanza primero la línea de meta.

La brutalidad de unos artefactos espectaculares en una imagen