El GT-CER sigue su curso tras las dos citas en Valencia y Jerez

El GT-CER sigue su curso tras las dos citas en Valencia y Jerez

El Campeonato de España de Resistencia y GT ya ha superado el ecuador de la temporada 2020. Después de poder comenzar en el mes de julio en el Circuito de Navarra, el certamen puso rumbo al Circuito Ricardo Tormo de Valencia antes de dirigirse al Circuito de Jerez – Angel Nieto. Dos citas más en las que los pilotos han luchado por la victoria en dos de las pistas más técnicas de nuestro país.

El circuito de Cheste abrió el fuego con la amenaza de la lluvia, que descargó durante las primeras horas de competición. Los pilotos tuvieron que adaptarse a las condiciones climáticas adversas, bregando ante la inclemencia para tratar de mantener sus coches sobre lo negro. La habilidad de todos ellos se puso a prueba, antes de que el sol volviera a inundar de calor la pista del Ricardo Tormo.

En las carreras de GT y TCR en el trazado valenciano, las parejas formadas por Francesc Gutiérrez y Josep Mayola, y Mikel Azcona y Evgeni Leonov, y Ferran Méndez se repartieron las Pole Position y las victorias. En la primera manga, los pilotos de PCR Sport al volante del Ferrari 458 triunfaron por delante de Joan Vinyes, con el Porsche 911 GT3 de Baporo Motorsport, y Philippe Gruau y Arnau Gómez al volante de un Vortex V8. Por su parte, Ferran Méndez ganó con su Cupra TCR, seguidos de Azcona-Leonov y Felipe y Rubén Fernández, también con Cupra TCR.

Los Cupra TCR de Ferran Méndez y de Mikel Azcona – Evgeni Leonov en paralelo en el circuito de Cheste. Foto: @VLineOrg (Twitter)

En la segunda ronda, Gutiérrez y Mayola volvieron a cruzar la línea de meta en primera posición, sumando una victoria crucial de cara a la pelea por el título. Tras ellos, Fernando Navarrete y Álvaro Lobera se estrenaron en el podio con el Porsche 911 de SMC Junior Motorsport; mientras que Joan Vinyes regresó a las posiciones de honor en la tercera plaza. Entre los TCR, Mikel Azcona y Evgeni Leonov tornaron a la senda del triunfo, por delante de Pedro Peña y Dídac Ros, también al volante de un Cupra TCR. Rubén y Felipe Fernández repitieron el mismo resultado de la primera carrera, en el tercer escalón.

Respecto a las dos carreras celebradas de las Clases 1 y 2 del GT-CER, Luis González, al volante de su Peugeot 308 Cup, se llevó la victoria en la primera tras arrancar desde la Pole Position. Tras él, la pareja de Chefo Sport formada por Isidro Callejas y Nico Abella firmó una grata segunda posición, sin opción de acercarse al ganador. Álvaro Vela y Alejandro Cutillas, pilotos de SMC Junior Motorsport, terminaron en el tercer lugar.

El Ferrari 458 de Francesc Gutiérrez y Francesc Mayola, dominador de las dos carreras en Cheste. Foto: @VLineOrg (Twitter)

Los tres coches del podio repitieron sus posiciones en la segunda carrera, con Luis González construyendo su triunfo una vez más desde la Pole Position, con Callejas y Abella entrando en meta después suyo. Vela y Cutillas apretaron pero les fue imposible mejorar la tercera posición en el podio. Todos los pilotos de la potente División 2 pilotaron sendos Peugeot 308 Cup, que se demostró como un coche imbatible en la pista de Cheste.

El fin de semana en Valencia llegó a su fin y la caravana del Campeonato de España de Resistencia y GT se dirigió a tierras andaluzas. Una vez más, la lluvia fue protagonista el primer día de competición en el trazado de Jerez de la Frontera, acumulando mucha agua sobre su asfalto para volver a poner a prueba a los pilotos participantes en la tercera cita de la temporada del GT-CER 2020.

El imponente «ovni» del circuito de Jerez. Foto: @VLineOrg (Twitter)

Por lo que respecta a las mangas de GT y TCR, ambas se vieron afectadas por la pluviosidad, aunque la pista se fue secando conforme pasaron las horas, siendo Joan Vinyes y Jaume Font los que se hicieron con la Pole Position para la primera carrera. Sin embargo, fue Jürgen Smet, al volante del Renault RS01 de Monlau Competición quien pasó primero bajo la bandera a cuadros, seguido de Francesc Gutiérrez y Francesc Mayola, y de la pareja formada por Vinyes y Font. En TCR, Mikel Azcona y Evgeni Leonov partieron desde la Pole Position, lo cual tampoco les sirivió para ganar, terminando segundos tras el triunfador del día, Ferran Méndez. El piloto aragonés Guillermo Aso consiguió hacerse con el tercer escalón del podio.

De cara a la segunda manga, el Vortex V8 de Philippe Gruau y Arnau Gómez fue el más rápido en los entrenamientos cronometrados entre los GT, consagrando su Pole Position. Pero la carrera fue otra historia, experimentando problemas que los obligaron a abandonar. La pizca de emoción la pusieron Francesc Gutiérrez y Josep Mayola, que con un ritmo endiablado, fueron escalando posiciones a ritmo de vuelta rápida para liderar la carrera y cruzar la línea de meta primeros. Jürgen Smet terminó segundo y el Porsche 911 GT3 de Font y Vinyes remató la contienda tercero. Por su parte, Mikel Azcona y Evgeni Leonov firmaron una gran remontada desde la séptima posición en la parrilla para hacerse con la victoria. Ferran Méndez terminó segundo, por delante de los pilotos de la Pole Position, Pedro Peña y David Cebrián.

Jürgen Smet al volante del Renault RS01 en Jerez. Foto: @VLineOrg (Twitter)

En las Clases 1 y 2 del GT-CER, Isidro Callejas y Nico Abella conquistaron el triunfo en la primera carrera, con Álvaro Vela y Alejandro Cutillas terminando segundos, mientras que Juan de Dios Gómez fue tercero. En la segunda manga, la victoria fue a parar de nuevo a manos de Callejas y Abella, por delante de Gabriel Alonso e Igor Urien. El podio lo completó la pareja de Busian Fontán y Víctor Pico.

En base a estos resultados y los obtenidos en la primera cita del campeonato en Navarra, Francesc Gutiérrez y Josep Mayola lideran la clasificación general del GT-CER en el apartado de GT con 196 puntos, 28 por delante del segundo clasificado, Joan Vinyes. Entre los TCR, Mikel Azcona y Evgeni Leonov mantienen la primera posición de la general con 232 tantos y una ventaja de 76 sobre Guillermo Aso y Ferran Méndez, que ocupan empatados la segunda plaza. En lo que se refiere a las Clases 1 y 2, Isidro Callejas y Nico Abella comandan la 1, y José Luis y Marc Cejudo hacen lo propio en la 2.

Isidro Callejas y Nico Abella dominaron las Clases 1 y 2 del GT-CER en la pista de Jerez. Foto: @VLineOrg (Twitter)

La próxima cita del Campeonato de España de Resistencia y GT será los próximos 14 y 15 de noviembre en el Circuit de Barcelona-Catalunya, con la novedad en este año de que se disputará una única carrera de dos horas que contará el doble para el certamen. Será un momento clave para todos los pilotos, antes de afrontar la recta final de la temporada en Motorland Aragón, a finales de ese mismo mes.

Foto de portada: @VLineOrg (Twitter)

Honda RA099 (Parte II)

Honda RA099 (Parte II)

En la primera parte de esta historia, que podéis leer haciendo clic aquí, os contamos el origen del proyecto Honda RA099, sus raíces en el equipo japonés de los años ’60, sus años exitosos con Williams y McLaren y el inicio del nuevo proyecto de la mano de Harvey Postlethwaite. Seguimos con la segunda parte…

Era 1998 y el conjunto formado por Honda y Dallara, con Postlethwaite al frente, iba camino de convertirse en realidad. Para las pruebas, se montaría un motor Mugen MF301HD junto a una transmisión Honda de 6 velocidades semiautomática, una mecánica similar a la que llevaban usando Ligier y Prost desde 1995, y la misma que usaría Jordan ese año. Por lo tanto, el fabricante nipón se iba a encontrar un conjunto Dallara-Mugen al que sus técnicos tendrían que ir dando forma hasta transformarlo en un coche 100% Honda. Ese era el objetivo y por él iban a luchar a brazo partido.

El Honda RA099 en el garaje del circuito de Jerez durante las pruebas invernales, listo para salir a la pista

Llegó 1999, y con él, el nuevo coche. Un prototipo que tenían que empezar a pulir en las pruebas invernales que iban a realizar en el circuito de Jerez. La dirección de Honda en Japón, junto al departamento de competición, tomaron la decisión de centrarse en desarrollar el proyecto durante todo aquel año para intentar el asalto a la categoría reina en el año 2000. Así conseguirían ganar tiempo y preparar un coche a la altura de lo que ellos mismos esperaban. Tenían mucho trabajo por delante, pero los hombres de Harvey Postlethwaite estaban más que preparados.

Para los test se necesitaba un piloto conocido, que supiera la manera de trabajar de un equipo bajo las órdenes del director técnico, así que se requirieron los servicios del piloto holandés Jos Verstappen, quien se había quedado sin equipo, tras salir de Stewart, donde compitió media temporada de 1998 al sustituir a Jan Magnussen. Verstappen era un viejo conocido de Postlethwaite, con quien trabajó en Tyrrell en 1997, por lo que la elección del piloto era bastante obvia.

Así mismo, Honda firmó un contrato de exclusividad con Bridgestone para que le suministrara neumáticos con características de Fórmula 1. Los técnicos de la marca japonesa trabajaron junto al equipo de desarrollo del chasis para conocer de primera mano las características del nonoplaza, y así poder fabricar unas gomas que se le adaptaran como un guante.

Jos Verstappen pilota el Honda RA099 durante los test de invierno de 1999

Finalmente, una vez terminó el trabajo de Dallara en su fábrica de Varano, cerca de la ciudad italiana de Parma, el resultado fue un chasis con una longitud de 4 metros y medio, con un masa total en vacío de 605 Kg, el cual equipaba un sistema de suspensiones “push-rod” delante y detrás. Posteriormente se le instaló el motor Mugen, tras pasar por la fábrica de motores de Honda en Japón, donde fue adaptado para poder acoplarse al chasis.

Un día de invierno de 1999, el nuevo monoplaza «Honda», el que se pretendía que iba a ser el sucesor de aquel RA302 con el que perdió la vida Jo Schlesser, tocó el frío asfalto de Jerez de la Frontera. Su salida a pista se produjo en un ambiente de gran alegría y satisfacción en todo el equipo Honda, pues por el momento estaban cumpliendo con la planificación establecida. Y a continuación, todos esos sentimientos se transformaron en energía para seguir trabajando en el desarrollo. Era el momento de dar el do de pecho. Había que pulir el diamante en bruto que tenían entre manos.

El motor Mugen, usado durante las primeras pruebas, en las que se usaron dos chasis diferentes, fue sustituido por un nuevo motor V10 fabricado íntegramente por Honda. El nuevo tren motriz se instaló en un tercer chasis evolucionado con respecto a los dos anteriores. Así que poco a poco, HRD, el departamento de Honda encargado del desarrollo del proyecto, iba transformando el primitivo Dallara-Mugen en un Honda.

La plana mayor del proyecto Honda F1 junto a una versión Honda RA099 pilotada por Jos Verstappen durante una de las primeras jornadas de pruebas en Mugello

Las pruebas se sucedían, con un Jos Verstappen que no paraba de dar vueltas y más vueltas al trazado andaluz. Y los resultados no podían ser mejores. El Honda RA099 conseguía mejorar los tiempos a cada vuelta, y lo mejor de todo era que se iba acercando a los tiempos marcados por los coches que competían en el campeonato. Poco a poco llegó a establecer tiempos de vuelta similares a los realizados por los equipos de media tabla, lo cual era una gran noticia y un impulso más al proyecto. La suerte estaba echada y nada ni nadie podía parar el regreso de Honda a la Fórmula 1.

Pero el destino, a veces es caprichoso, y en ocasiones, sucede que en un momento todo puede cambiar. Y eso pasó. El devenir del proyecto dio un giro de 180º cuando el 15 de abril de 1999, durante las pruebas que realizaba Honda en el circuito de Montmeló, el hombre al frente de todo y alma del proyecto, Harvey Postlethwaite, sufrió un ataque al corazón que le produjo la muerte.

Esto cambió totalmente la planificación, se suspendieron las pruebas y se envió todo el conjunto a Japón. Allí se evaluó la situación, la cual era dantesca, sin el hombre que daba vida al proyecto al frente, en Honda se vieron fuera de sitio, sin saber qué hacer a continuación. Se tomó una decisión, que probablemente fuera una equivocación, pero probablemente era la que se tenía que tomar en ese momento. El proyecto fue cancelado.

El Honda RA099 descansa en Japón como parte de la colección de coches de F1 de Honda desde la cancelación del proyecto

El Honda RA099 jamás correría fuera de las pruebas, y lo que era peor, jamás serviría de base para el coche que estaban desarrollando para el año 2000. Honda no iba a volver a competir en Fórmula 1 y no iba a continuar con el trabajo inacabado en los años ’60, curiosamente también truncado por una muerte trágica.

Posteriormente, se tomó la decisión de volver de manera parcial, suministrando motores a Jordan y a BAR. Con estos últimos firmaron un contrato que incluía patrocinio y colaboración técnica. De los Honda RA099 fabricados se sabe que fueron seis, de los cuales se usaron únicamente cuatro para las pruebas. Quién sabe lo que escondían esas dos unidades que nunca vieron la luz, de las que se cree que estaban bastante más evolucionadas aerodinámicamente que las otras cuatro.

Con los datos que barajaban entonces, pudo ser. Pero por desgracia, nunca fue. Honda tardó varios años más en volver a competir con su propio coche y formando su propio equipo de fábrica. En 2006, por fin pudieron dar continuidad a aquel proyecto. Seguramente, la victoria de Jenson Button en aquel lluvioso Gran Premio de Hungría significó mucho más de lo que pueda parecer para toda la gente que trabajó en Honda durante el fallido proyecto del RA099. Y también, para todos los integrantes del legendario Honda R&D Company, los auténticos culpables de toda esta historia. Porque sin ellos y sin sus éxitos, seguramente Honda no hubiese vuelto nunca más.

Jenson Button gana para Honda el Gran Premio de Hungría de 2006 con el Honda RA106

Pero el relato no termina aquí. Este es un capítulo de la gran historia de Honda en la Fórmula 1. Una historia que sigue escribiéndose y que espera la vuelta con su propio equipo del gran fabricante del país nipón para que de una vez por todas, y sin sobresaltos ni desgracias, pueda terminar el trabajo que una vez empezó.