De capazos por el paddock: Fran Rueda

De capazos por el paddock: Fran Rueda

Ya sabemos que el paddock de un circuito de carreras es como la plaza de un pueblo. Allí se reúnen los vecinos para hablar de esto, de lo otro y de lo de más allá. En esta plaza, los vecinos van cambiando según la carrera que se celebre. Porque los habitantes de un circuito también cambian en función del campeonato que tome como suya la pista. Unos se van y otros vienen. Es ley de vida. O más bien, ley de las carreras.

En una de estas conocimos a Fran Rueda, piloto malagueño que es uno de los primeros espadas del International GT Open, uno de los principales campeonatos de GT en Europa. Con este, lleva tres años metido en la lucha por el campeonato, junto a su compañero Andrés Saravia. El año pasado, cuando coincidimos por primera vez, pudimos entrevistarlo. Volvimos a hacerlo antes de comenzar la temporada, pocos días después de que se confirmara su fichaje por McLaren, como parte de su programa de pilotos en GT. Esta vez, ha llegado el momento de que forme parte de nuestros “Capazos por el paddock”.

Nos encontramos con Fran. Acababa de salir de una reunión con sus ingenieros, pero no dudó en conversar un rato con nosotros y contarnos algunas cosas. Esas cosas que se cuentan en la plaza de un pueblo. O en el paddock de un circuito. Empezamos hablando del campeonato y de como se ha ido desarrollando. “Diría que este año ha sido complicado, porque han pasado muchas cosas. El accidente en Paul Ricard fue algo terrible, en Hockenheim tuvimos problemas, y luego en la vuelta de formación en Spa me quitaron de en medio rápido”, nos contó Rueda.

Fran Rueda durante la carrera del sábado del International GT Open en Montmeló, en la que lograron la victoria. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Añadió que “por un lado ha sido estresante; pero por otro, las carreras que hemos tenido limpias, siempre hemos estado en el podio o ganando. Así que en ese sentido, estoy muy contento. Es el primer año del coche, y estar luchando por las primeras posiciones, es algo por lo que tenemos que estar contentos.”

Este año, Teo Martín Motorsport, el equipo en el que milita, ha estrenado los nuevos McLaren 720S GT3 para competir a lo largo y ancho de Europa, en algunos de los circuitos míticos del automovilismo. Sobre ello, le preguntamos si cree que la máquina fabricada en Woking ha cumplido con las expectativas. “Sí, sin duda”, respondió tajante y firme. “No es fácil que sea competitivo un coche el primer año, como es el caso del McLaren. La pretemporada sí que fue complicada por problemas de fiabilidad. Un coche totalmente nuevo siempre tiene estas cosas, da igual el que sea. Ahora, en estas carreras, parece que no hay. Siempre hay algo que pulir, un coche de carreras nunca deja de mejorar. Pero ha cumplido con creces lo que yo esperaba, que es que fuera un coche muy rápido.”

El imponente McLaren 720S GT3 de Teo Martín Motorsport con el que compite Fran Rueda, entrando en la zona prepodio. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero no sólo provee coches a la estructura de Teo Martín. McLaren sigue muy de cerca los pasos del equipo madrileño y, por supuesto, de Fran. “Hay mucha más implicación que la que tenía BMW”, nos dijo, en referencia al fabricante alemán, anterior suministrador del coche. “Mucho más apoyo de fábrica, trabajamos más juntos. También porque el coche está todavía desarrollándose. Y en el equipo hay tres coches. Aparte de que somos los clientes ‘número uno’ y el mejor equipo que tiene McLaren ahora mismo. Se trabaja mejor conjuntamente, a nivel de pilotos e ingenieros. Además, el mejor alumno del máster que se imparte en el MSi trabaja un año becado en McLaren.” Para Rueda, la situación con el fabricante británico ha permitido que el equipo mejore en muchos aspectos debido a esa mayor implicación entre ambas partes. “La implicación es mucho más global. Ha sido un cambio muy acertado.”

Tras hablar de aspectos relacionados con el presente, nos pusimos a hablar del futuro. Empezamos haciéndolo del más inmediato. Fran Rueda y Andrés Saravia luchan contra Albert Costa y Giacomo Altoè por ganar el campeonato de pilotos del International GT Open. Fran tiene muy claro qué es lo que puede decantar la balanza para que sean ellos los grandes triunfadores. “Verdaderamente, lo que puede decantar la balanza hacia nuestro lado es que nosotros vayamos muy bien y que nuestros rivales fallen. Si no, es complicado”, considera Fran.

Fran Rueda atento al desarrollo de la carrera en el muro del equipo, preparado para subirse al coche. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Cree que hay varios factores a tener en cuenta, pero es importante que los rivales no puedan conseguir los resultados que necesitan. “La distancia es la que es y también hay que tener en cuenta el hándicap. Así que, a priori, como no fallen se van a despegar. Pero a la mínima que lo hagan, nosotros vamos a estar ahí para recortar. En cualquier caso, todo está abierto aún”, nos reconoció con optimismo.

Con respecto al futuro más lejano, lo que vendrá el año que viene y su porvenir en el mundo de las carreras, nos dijo que “siempre pienso en ello, pero no puedo decir nada porque ni yo lo sé”. En cualquier caso, se mostró confiado respecto a sus opciones. Hay algunas posibilidades de campeonatos, pero no hay nada confirmado. Es pronto, todavía.”

Al ser el primer año que estoy enrolado en una fábrica, no sé tampoco como trabajan los tiempos. McLaren no tiene un programa de fábrica, pero hay estructuras como Teo Martín Motorsport que es lo más cercano a un equipo de fábrica. Se podría llamar “semioficial”. Espero estar con el mejor equipo, si puede ser con Teo Martín estupendo, y si no, tendré que ver qué otras oportunidades hay”, sentenció Fran.

Fran Rueda surcando la recta de meta del Circuit de Barcleona-Catalunya, camino de la victoria © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La conversación llegó a su fin en un ambiente relajado. Conversar con un piloto capaz de manejar uno de los GT3 más impresionantes del panorama actual, siempre es una gran experiencia. Si además, esta se desarrolla de manera sincera y cercana, poco más se puede pedir. Como en otras ocasiones, fue un placer conversar y compartir un buen momento de afición por las carreras con Fran Rueda. Le deseamos toda la suerte del mundo y esperamos volver a “capacear” por el paddock con él en otra ocasión. ¡Muchas gracias, Fran!

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

De capazos por el paddock: Joaquín Rodrigo

De capazos por el paddock: Joaquín Rodrigo

Comparte nombre con uno de los mayores genios de la música de nuestro país, y como el maestro Rodrigo, es capaz de hacer arte. Su especialidad no son las notas ni los acordes, aunque de su precioso Renault Clio emana un sonido tan armónico como cualquiera de las partes del famoso Concierto de Aranjuez. Lo suyo es ir rápido, trazar y dar gas antes que su rival. Es el arte de pilotar coches de carreras.

Durante el fin de semana de las 4 Horas de Barcelona, además de prototipos y GT, los pequeños pero matones Renault Clio hicieron acto de presencia en el circuito de Montmeló. Allí se dio cita la Clio Cup francesa, y entre los participantes se encontraba el aragonés Joaquín Rodrigo, con quien cogimos un capazo en el que tratamos diferentes asuntos, pero siempre hablando de carreras y de su punto de vista. Por su experiencia, es una de las voces autorizadas para hablar de esto que a tantos nos apasiona.

Precisamente, lo primero que tratamos fue sobre cómo ha cambiado el automovilismo en nuestro país. Rodrigo habló de la profesionalización que ha experimentado el deporte en estos últimos años. “Se ha profesionalizado mucho. Antes íbamos en plan amateur. Un poco como sigo yendo yo. Vas con los amigos, el coche en el remolque… Y te lo hacías así. Ahora, si quieres funcionar, tienes que ir con un equipo.” Y esto, a pesar de la última crisis económica que tanto afectó. Considera que sus estragos todavía no han pasado. “De momento no se ve ningún brote verde. Tiene pinta de seguir igual.

Joaquín Rodrigo surcando la recta de meta de Montmeló durante la carrera del viernes. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Respecto al presente inmediato, hablamos sobre la manera de plantearse la carrera que le restaba por hacer el pasado fin de semana. Tras las pruebas, la calificación y la primera carrera, el sábado tocaba volver al asfalto para una segunda manga. “El problema es que como ya sales un poco atrás, pues dependes de lo que pase en la primera vuelta. Ayer vi un accidente delante, un coche en una frenada se chocó contra el muro, y luego, justo en la siguiente curva, el que iba delante de mí se tocó también y salió despedido. Así que la primera vuelta es un poco caótica y hay que esperar un poco a que se tranquilice todo para empezar a correr.

Además, yo voy con un poco de cuidado para no tener ningún problema en ese aspecto. Por eso digo que la primera vuelta es para ver la expectativa. Salgo bien, normalmente arranco bien. Pero luego, cuando veo los coches de un lado para otro, cruzados, levanto el pie y espero. Así que la primera vuelta, un paso atrás y luego toca remontar un poco.

Joaquín Rodrigo pilota un Renault Clio, uno de los coches de turismo más vendidos en nuestro país durante muchos años. Sobre las diferencias entre su coche y cualquiera de los que circulan por nuestras carreteras, nos comentó que “no se parecen en nada.” Su vehículo está estrictamente preparado para la competición, y su parecido se reduce “únicamente a la forma exterior. Todo es de competición. Las suspensiones son muy duras, el cambio de marchas es con levas, no se toca el embrague salvo para parar y arrancar, … Así que no se parecen en casi nada”, afirmó Rodrigo.

Joaquín Rodrigo metiendo su Renault Clio en la curva 10 de Montmeló. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A pesar de ser un habitual en las competiciones en nuestro país, de vez en cuando cruza la frontera de los Pirineos para ir a competir. Por ello conoce de primera mano las características de los campeonatos francés y el español de Renault Clio. A pesar de que no haya demasiadas diferencias, sí que destaca el mayor número de pilotos en el certamen galo. “Más o menos son igual. En lo que hay más diferencia es en el nivel. Allí, en Francia, están treinta pilotos, y en España somos unos quince o veinte, viniendo ellos a correr. Este año, la mitad del campeonato se hace junto con Francia. Aquí, en Montmeló, vienen ellos, y en la siguiente prueba en Magny-Cours nos desplazaremos los españoles que queramos ir.

Por último, hablamos de la situación general del automovilismo en Aragón, región de origen del protagonista y de quien escribe estas líneas. Rodrigo considera que, en los tiempos actuales, la situación es buena. “Yo lo veo bien. En circuitos está funcionando bastante bien. Hay unos precios muy buenos, pueden correr dos pilotos, … Se está viendo gente. Estamos unos veinte pilotos, más o menos. Y también vienen de fuera. Nos juntamos con los navarros, catalanes, y también con valencianos, como cuando corrimos en Cheste. Estábamos unos veinticinco coches. Por eso que en circuitos lo veo bien.

El Renault Clio de Joaquín Rodrigo volando sobre el asfalto. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Respecto a otras disciplinas del automovilismo aragonés, no cree que la situación sea mala, pero apunta a que no lo controla tanto. “La carretera la sigo menos. Echo una mano al Automóvil Club Zaragoza con una grúa cuando me lo piden. En el Rallysprint de Borja y también en el de Tabuenca. La tierra parece que está bastante bien, funciona y viene gente de fuera. En fin, yo lo veo bastante bien, para los tiempos que corren”, afirma Rodrigo.

Tras unos minutos de conversación, llego el momento de poner punto y final a este interesante capazo. Algo que sucede de manera natural, como en todos los capazos. Nos despedimos de Joaquín Rodrigo dándole las gracias por su tiempo y deseándole toda la suerte del mundo. Y, por supuesto, con la esperanza de volver a encontrarnos por los circuitos. Algo que no descartamos, pues ya sea sobre hielo o sobre asfalto, en invierno o en verano, Rodrigo es un apasionado de la competición que siempre está ahí donde hay una carrera. ¡Gracias, Joaquín!

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

De capazos por el paddock: Dani Clos

De capazos por el paddock: Dani Clos

Durante el día de ayer, en el que los equipos participantes en las European Le Mans Series, Michelin Le Mans Cup y Renault Clio Cup se dedicaron, básicamente, a probar y probar de cara a las carreras del domingo, tuvimos la ocasión de pararnos por el paddock del Circuit de Barcelona-Catalunya para hablar un rato con Dani Clos, el único piloto español que compite en el campeonato de resistencia continental. Hablamos de esto, de lo otro y de lo de más allá en un ambiente distendido como es la plaza del pueblo de las carreras, el paddock.

Comenzamos el capazo hablando sobre su inicio de temporada. Tratándose de su regreso a la competición con un equipo debutante en LMP2, reconoce que ha sido un poco complicado. “Más que nada porque somos un equipo ‘rookie’, por decirlo de alguna manera, y haces errores, o algunas cosas que salen, que son imprevistos y no los tienes controlados. Al final, con kilómetros las cosas se van consiguiendo, se entiende mucho más el coche,… Y tanto el equipo como yo necesitamos este proceso.

Sin embargo, cree que este fin de semana tiene mejor pinta que los dos anteriores, celebrados en los circuitos de Paul Ricard y Monza. “Parece que aquí vamos algo mejor. Vamos entrando en ritmo y confío mucho en los compañeros. La verdad que estoy motivado por correr en casa”, afirma Clos, destacando que afronta el fin de semana “muy tranquilo”. Considera que el hecho de competir en casa, delante de su gente, no le mete más presión, sino todo lo contrario.

Los mecánicos del equipo Inter Europol trabajando en el Ligier que pilota Dani Clos. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A mí me da mucha motivación y tranquilidad correr aquí. Mañana será un día espectacular. Estará toda la gente. Todos los seguidores, tanto de las carreras como del canal de YouTube, dándolo todo. Y a mí esto me anima muchísimo”, sentencia el piloto barcelonés con una sonrisa de emoción dibujada en la cara.

Esto puede ayudarle en el objetivo de logar un buen resultado, algo que les vendría de perlas tanto a él como a su equipo, que en este inicio del curso sólo han podido sumar un punto en el campeonato. “Lo importante es que sumemos buenos puntos aquí, que hagamos un resultado correcto o muy bueno, y que aprendamos para las siguientes carreras. Al final, estamos mirando de acabar todas las carreras lo mejor que podamos. Y yo, personalmente, hacer kilómetros e ir demostrando que si hemos vuelto es para quedarnos.

Dani Clos ha regresado este año a la competición, tras unos años en los que su actividad ha sido menor, pero en los que ha estado “haciendo otras cosas…”. Respecto a ello, le preguntamos si ha notado esa inactividad al volver a la competición este año. Responde que sí, que es algo que ha sentido. “Se nota, obviamente que se nota. Pero si estoy aquí es porque el equipo vio, al subirme al coche, que estaba preparado al 100% y no dudaron en ficharme. Yo me sentí muy bien en el coche desde el primer minuto”, recalca.

Dani Clos pilotando el Ligier JSP217 #34 durante los entrenamientos libres de las 4 Horas de Barcelona. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

En estos años, Dani Clos ha aprovechado para trabajar su presencia en redes sociales y otros canales mediáticos, como YouTube, donde tiene un canal en el que explica sus vivencias en el mundo de las carreras. Sobre su implicación y la manera de compaginarlo con sus obligaciones, dice que “lo estoy haciendo muy natural. Al final una cosa va con la otra”. Considera que “algo que necesitan los pilotos es trabajar el tema mediático, y es lo que he estado trabajando hasta ahora. Las dos cosas pueden convivir juntas.

Yo llego al circuito, hago mi trabajo y, a parte, tengo a una persona que me graba, después editamos el vídeo y enseñamos todo lo que pasa. Al final, creo que esto nos aporta mucho a todos, tanto al campeonato como al equipo. También a mí y a las marcas que nos puedan patrocinar, porque la difusión que damos es mayor y se da a conocer mucho más todo esto.

El Ligier pilotado por Dani Clos sobre los pianos del circuito de Monza. © European Le Mans Series

Por último, tras un rato de conversación amena y distendida, le preguntamos por sus deseos de futuro. Qué pediría al genio de la lámpara si tuviera la oportunidad. Y claro, como piloto de carreras y apasionado al motor que es, no puede sino contestarnos con un contundente “seguir dedicándome a esto lo más que pueda”. Así terminamos nuestro capazo con Dani Clos, a quien agradecemos su tiempo y le deseamos toda la suerte del mundo.

Foto de portada: © European Le Mans Series / www.jakobebrey.com

De capazos por el paddock: Cristina Gutiérrez

De capazos por el paddock: Cristina Gutiérrez

Era viernes y el paddock estaba tranquilo. El personal de los equipos se afanaba en terminar de montar sus carpas y poner a punto los coches para las verificaciones. En la pista, nadie. La poca actividad que se respiraba provenía de los garajes donde los comisarios de la federación correspondiente se encargaban de examinar cada vehículo para certificar su cumplimiento de la normativa. Pero caminando hacia la zona donde estaban los equipos de KartCross, una cara conocida llamaba la atención.

Junto a su coche estaba Cristina Gutiérrez. No junto a su Mitsubishi Eclipse Cross con el que compite en el Rally Dakar, sino junto al KartCross Labase RX01 que tenía que domar ese fin de semana. Cristina participó, junto a otros pilotos habituales de los campeonatos de AutoCross y otras estrellas invitadas, en un evento soporte del RallyCross de Cataluña, la RX Stars Race. Pero antes de que la vorágine sacudiera el paddock, nos acercamos para “capacear” un rato con ella.

La odontóloga más rápida del planeta nos recibió con gafas de sol y una sonrisa, y la conversación fluyó automáticamente. Le comentamos que aunque ella viniera a pasárselo bien, seguro que quería ganar a todo el mundo. Y claro que sí, es una piloto de carreras.Bueno, el tema de la competición está dentro de nosotros”. Nos comentó que era una primera toma de contacto, y que venía a probar, a ver qué tal le iba.

El coche de Cristina Gutiérrez descansa en el paddock antes de la batalla. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La verdad es que estoy encantada con la base, con cómo nos están tratando con los KartCross, y tengo ganas de probarlo en el circuito y ver qué tal”. Remarcó que el nivel de sus rivales era alto, así que iría poco a poco, viendo el panorama. “Estoy rodeada de cracks, así que vamos a ir viendo. De menos a más y a ver hasta donde podemos llegar”.

Respecto a la manera de pilotar un coche preparado para la arena, las dunas y los tramos off-road del Dakar, y un coche pequeño, pensado para ir muy rápido en pequeños circuitos de tierra, nos habló de cómo cambia su estilo de pilotaje. “Es muy difícil. No tiene nada que ver en cuanto a aceleración, pesos, frenos, … Es como que de una bici, pases a un monociclo, por así decirlo. Entonces, hay que adaptarse y, sobretodo, hay que ser suave al volante”.

Yo creo que no hay que ser nada agresivo, hay que colocar muy bien el coche antes de entrar en las curvas porque si no te vas de frente” Respecto a las diferencias técnicas entre una montura y otra, las cuales afectan al estilo de conducción, nos comentó que “la diferencia más grande es que es tracción trasera, y estoy acostumbrada al 4×4 y motor diésel. Y esto es gasolina. Gasolina y a tope de vueltas. Así que es muy diferente”.

Cristina Gutiérrez encarando la primera curva sobre tierra del trazado de RX de Montmeló. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Durante el invierno, dejó por unos días su Burgos natal para ir a probar los espectaculares coches de las GSeries en Andorra. El país de los Pirineos le ofreció la oportunidad de experimentar con la competición sobre nieve y hielo. Sobre aquella experiencia y la diferencia entre pilotar sobre arena a hacerlo sobre nieve, nos dijo que “fue para mí un cambio espectacular. Pero me lo pasé genial y disfruté un montón”.

Reconoce que le gusta probar disciplinas y coches diferentes, que es algo que le hace crecer como piloto, pues aprende nuevas técnicas y adquiere una mayor experiencia, a la par que disfruta con ello. “La verdad es que me encanta probar todas las disciplinas posibles. Sobretodo para aprender y disfrutar, que es lo que quiero”, nos comentó.

Cristina Gutiérrez defendiendo la posición ante sus rivales. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Y estando en un fin de semana del Campeonato del Mundo de RallyCross, había que hacerle una pregunta obligada. La posibilidad de que algún día la veamos compitiendo en este especialidad con los brutales Supercars no es una opción que descarte. “La verdad es que depende de cómo se dé. Me encantaría tener uno, aunque sea para entrenar. Porque sí que es verdad que es lo que más sensación de carrera te da, de todos los aparatos que hay por ahí. Y, bueno, ¿quién sabe? Empezar entrenando con uno y si me veo con ganas y con ritmo, pues presentarme a alguna carrera que otra”.

Nuestro capazo llegaba a su fin tras desearle mucha suerte. Esperamos que algún día la veamos batirse en duelo en el Campeonato del Mundo de RallyCross, pero sobretodo que no deje de competir, primero porque lo está haciendo muy bien, y segundo porque es el espejo en el que se miran muchas chicas que hoy en día están empezando en esto de las carreras de coches. ¡Muchas gracias por la conversación, Cristina!

Cristina Gutiérrez a bordo del Labase RX01. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

De capazos por el paddock: Tiago Monteiro

De capazos por el paddock: Tiago Monteiro

El ambiente distendido de unos entrenamientos de pretemporada es parecido al que se vive en los pueblos del Pirineo Aragonés un día entre semana, lo que permite “coger un capazo” de la manera más sencilla. A veces ni siquiera es buscado, surge porque sí, sin motivo aparente. Pero otras veces, se busca y con suerte se encuentra. En este caso, se buscó. Porque tener la oportunidad de hablar un rato con Tiago Monteiro es una experiencia que describe por sí misma el concepto de capazo.

El paddock del Circuit de Barcelona-Catalunya durante los test de pretemporada de la Copa del Mundo de Turismos era un hervidero de pilotos, mecánicos, ingenieros y periodistas. Con sólo una semana de margen para empezar el campeonato, las ganas de todos por ver nacer un nuevo año de carreras era máximo. Y eso se notaba en el semblante de los pilotos. También en el de Tiago Monteiro. El piloto portugués terminó sus quehaceres en el camión del equipo tras bajarse del coche, y fue entonces, cuando pudimos “capacear” con él.

Monteiro vuelve este año a la competición a tiempo completo, tras un año de recuperación del grave accidente que sufrió en 2017 tras unos test durante la temporada. Sobre su recuperación, nos contó que “ha sido poco a poco. La primera vez que volví al coche, este verano, fue un poco raro. Quizás era pronto para volver, pero tenía que ver qué problemas había aún y qué áreas había que trabajar. Después, las cosas fueron mejorando bastante más rápido. En octubre tuve más test y ahí ya me sentí bien. La verdad es que la primera vez me sentía como si no me hubiera pasado nada”.

El Honda Civic Type R TCR de Tiago Monteiro. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Tiago volvió a competir en el WTCR durante el fin de semana de carreras en el circuito japonés de Suzuka del año pasado, pero todavía no estaba totalmente recuperado. “Fui a la carrera de Japón y, sinceramente, no estaba todavía bien preparado. Me faltaba un poco de confianza, pero tuve la oportunidad de ver cómo me sentía en condiciones reales de competición. La verdad es que me sentí bien, no preparado al 100%, pero bien”. Tras ello, su recuperación siguió un camino más rápido. “He seguido un programa muy fuerte de entrenamientos durante el invierno. Hicimos muchos días de pista desde diciembre, y en febrero y marzo siempre en la pista. Eso fue importante”.

Remarcó que su recuperación fue “una evolución de ritmo, de confianza, de tiempo en el coche, hasta llegar a un punto donde, sinceramente, me siento como antes. Estoy al 100%”. Debido a todos los días de pruebas seguidos antes de los entrenamientos oficiales de pretemporada del campeonato, el trabajo del equipo se ha reducido a probar ciertos detalles de cara a las próximas carreras. “Aquí no estamos haciendo muchas pruebas porque lo importante que teníamos que hacer ya lo hicimos”.

Los mecánicos e ingenieros revisando el Honda de Monteiro. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Un tema muy importante de cara a este año es la regularidad. Muchos pilotos coinciden en que será la clave del año para los que luchen por el campeonato. Y Monteiro coincide con sus compañeros. “Sin duda, la regularidad será la clave de la temporada. Hicimos un análisis de si hubiera habido este sistema de puntuación el año pasado, y hubiera ganado Yvan Muller. Por poca diferencia. El año pasado fueron los más constantes. Sin duda que el piloto que ganará, obviamente será muy bueno, pero también muy constante. No será necesariamente el más rápido de todo el fin de semana”.

Destacó que habrá que priorizar sumar puntos ante cualquier otra situación. “Tener la capacidad de sacrificar la Pole Position o la carrera, pero puntuar”. Como consecuencia, se presenta una variabilidad estratégica que puede dar mucho juego. “Habrá pilotos que estarán trabajando para el campeonato y otros querrán ir a ganar carreras. A partir de la mitad del campeonato, o quizás un poco más adelante, quienes no tengan oportunidades de pelear por el campeonato, van a arriesgar un poco más. Ahí habrá una variación estratégica interesante”.

Respecto a sus objetivos de cara a este año, Tiago afirmó que “el objetivo que tengo es bastante claro. Quiero pelear por el campeonato. No sé si es muy optimista o no, ya veremos. Como he dicho, yo me siento muy bien y preparado para ello. Quiero llegar rápidamente a pelear por las primeras posiciones y sumar los máximos puntos. Pienso que tenemos la capacidad de estar en esa posición y espero que sea así. Es el objetivo”.

Tiago Monteiro entrando en el pit lane para seguir con las pruebas en su coche. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Tiago Monteiro siempre será recordado por una imagen que dio la vuelta al mundo, cuando subió al tercer escalón del podio en el Gran Premio de Estados Unidos de 2005. Allí, sólo los seis coches con neumáticos Bridgestone tomaron parte en la carrera, entre ellos el de Monteiro, que terminó detrás de los dos Ferrari. Nos reconoció que fue una situación muy difícil para ellos, pero que tenía que hacer su trabajo, y afortunadamente lo pudo completar con un gran resultado. Pero si hay que reconocerle su labor, también hay que recordar el año que realizó. Terminó 18 de las 19 carreras con el Jordan EJ15 – Toyota, sumando un punto en el Gran Premio de Bélgica en Spa-Francorchamps. Un éxito propio de los grandes pilotos.

Continuó un año más en Fórmula 1, pero su sueño de seguir compitiendo en el Gran Circo se truncó cuando no cristalizó su acuerdo para formar parte del equipo Toro Rosso en 2007, como piloto junior de Red Bull. Buscó su camino en el Campeonato del Mundo de Turismos y allí ha conseguido labrarse una gran reputación a base de trabajo y buenos resultados. Nuestro capazo llegó a su fin, agradeciéndole su tiempo y deseándole toda la suerte del mundo.

Tiago Monteiro rodando en el Circuit de Barcelona-Catalunya durante los entrenamientos de pretemporada del WTCR. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Muito obrigado, Tiago!