Campeones del Mundo multidisciplina: Petter Solberg

Campeones del Mundo multidisciplina: Petter Solberg

Coronarse Campeón del Mundo de cualquier disciplina deportiva es algo con lo que muchos sueñan pero muy pocos consiguen. No son tantos los pilotos que han logrado alcanzar el título mundial en un determinado certamen automovilístico en comparación con los que lo han intentado. Más difícil todavía es hacerlo en dos disciplinas distintas, con el período de adaptación que el cambio conlleva. Sin embargo, algunos lo lucharon y lo lograron. Petter Solberg puede presumir de ser el primer piloto en la historia del automovilismo en conseguirlo.

El noruego nació en la localidad de Askim el 18 de noviembre de 1974 y desde joven fue un entusiasta de las carreras, ganando un campeonato nacional de coches radiocontrol. Su inicio en la competición automovilística le llevó a disputar certámenes de rallycross locales. Hasta que la edad le permitió participar, se dedicó a reconstruir coches de carreras, desmontándolos y volviéndolos a montar a su gusto. Su faceta deportiva fue creciendo hasta que le llevó a ganar el campeonato de Noruega de rallycross en 1995 y 1996.

En esos años, hizo el salto a los rallyes, proclamándose campeón de su país en 1998. Esa temporada disputó su primera prueba mundialista, el Rally de Suecia al volante de un Toyota Celica GT-Four. Consiguió repetir experiencia en el Rally de Gran Bretaña, donde tuvo que retirarse. Sin embargo, su primer paso por el WRC no dejó indiferente a nadie. Los promotores del campeonato y Malcolm Wilson vieron su potencial, y le fue ofrecido el puesto de piloto junior de Ford para el siguiente año. En 1999, se convirtió en el corredor de referencia de la casa norteamericana en varias citas, sumando dos puntos en el Rally Safari.

Petter Solberg pilotando el Ford Focus durante el Rally Safari de 1999

A mitad de la temporada siguiente, cambió de aires para fichar por el equipo oficial de Subaru. Al volante del Impreza, se hizo con el papel de piloto principal de la estructura, junto a Tommi Mäkinen, alcanzando el subcampeonato del mundo en 2002. Su primera victoria fue en el Rally de Gales de ese año, que se convirtió en su cita talismán desde ese momento. La simbiosis del noruego con la prueba británica fue total y absoluta durante cuatro años, en los que se entendió a la perfección con los rapidísimos tramos sobre tierra.

El año 2003 fue el de su consagración. Una vez más con Mäkinen como compañero de equipo, se proclamó Campeón del Mundo de Rally, tras ganar cuatro pruebas y alcanzar el podio en tres ocasiones más. Los resultados tardaron en llegar, pero una vez que lo hicieron, asentó rally tras rally las bases de su primer título mundial. Ganó los rallyes de Chipre y Australia, el Tour de Corse y el Rally de Gales, su cita estrella, imponiéndose a sus principales rivales, Sébastien Loeb, Carlos Sainz o Richard Burns.

El Subaru Impreza pilotado por Petter Solberg negocia uno de los tramos del Rally Acrópolis de 2003

Al año siguiente no pudo revalidad la corona. Los abandonos y el empuje de Loeb fueron escollos que no pudo solventar. El subcampeonato fue el premio de consolación para una temporada con cinco victorias, y entre ellas, la del Rally de Gales, una vez más. En 2005, volvió a alzarse subcampeón, con tres victorias y su último triunfo en la prueba británica. A partir de entonces, los resultados le fueron esquivos. El Subaru Impreza, a pesar de las evoluciones, se fue quedando atrás en cuanto a prestaciones y cuando la marca japonesa decidió retirse del WRC a finales de 2008, Solberg montó su propio equipo para continuar en el mundial.

El Petter Solberg World Rally Team llegó a un acuerdo con Citroën para poner en pista un Xsara WRC en 2009. El C4 WRC sustituyó al modelo antiguo y fue la máquina con la que el piloto noruego disputó las siguientes temporadas en el Campeonato del Mundo de Rally, antes de adquirir uno de los nuevos DS3 WRC. Su último año completo en el certamen fue en 2012. Solberg cerró el círculo fichando por la estructura oficial Ford, comandada por Malcolm Wilson, el hombre que le dio la oportunidad de debutar en el WRC. El Fiesta RS WRC fue el coche donde hizo su canto del cisne, antes de regresar a sus orígenes.

En 2011, Petter Solberg se encargó de domar el espectacular Citroën DS3 WRC

El piloto nórdico estaba deseoso de experimentar nuevas sensaciones y participar en el Campeonato de Europa de Rallycross suponía un aliciente difícil de pasar por alto. El certamen vivía momentos de cambio y al año siguiente se convertiría en mundial. Recuperó la idea de su propio equipo, y con un Citroën DS3, el cual ya conocía de sus últimos años en el WRC, se lanzó a la conquista de los grandes circuitos europeos de la especialidad. Esa primera temporada de contacto fue clave para recordar los secretos de la conducción en pistas mixtas y las batallas cuerpo a cuerpo.

Al año siguiente, de nuevo con su propia estructura y el DS3, se proclamó Campeón del Mundo de Rallycross. Por primera vez, un piloto conseguía coronarse en el campeonato mundial de dos disciplinas automovilísticas distintas bajo el paraguas de la Federación Internacional de Automovilismo. La temporada vio seis ganadores distintos en las seis primeras pruebas. Solberg fue el primer piloto en repetir victoria, concatenando tres triunfos en Canadá, Francia y Alemania, que se sumaron a su primera posición en el Rallycross de Portugal. La victoria en el Rallycross de Argentina fue el broche de oro a un 2014 espectacular.

Petter Solberg, el primer Campeón del Mundo de Rallycross, durante la cita británica del mundial  de 2014 en Lydden Hill, al volante del Citroën DS3

En 2015, consiguió defender los laureles para proclamarse Campeón del Mundo de Rallycross por segunda vez. Su simbiosis con el Citroën DS3 era total y quedó demostrado con su superioridad al volante con respecto a su compañero, Liam Doran, con quien se asoció para fusionar su equipo con el del piloto británico. Así nació SDRX (Solberg Doran World Rallycross Team), en sustitución de PSRX (Petter Solberg World Rallycross Team). Sumó tres victorias, en Hockenheim, Gran Bretaña y España, para sumar el segundo trofeo mundial a su vitrina.

Volvió con su equipo en 2016, año en el que poco pudo hacer para evitar el entorchado de Mattias Ekström. Así que de cara a la siguiente temporada, llegó a un acuerdo con Kristoffersson Motorsport para fusionar ambas entidades y poner en pista los Volkswagen Polo de fábrica, formalizando el ingreso oficial del fabricante alemán en el World RX. Su experiencia fue clave para adaptar unos coches de rally a las exigencias de la normativa de Supercars del Campeonato del Mundo. Él no pudo alcanzar el título, pero sí su compañero de equipo Johan Kristoffersson, que dominó a placer el certamen durante dos años.

Petter Solberg, al volante del Volkswagen Polo R, comandando el pelotón durante una de las mangas del Rallycross de Suecia de 2018

Con la salida de los fabricantes del mundial de rallycross, también se ofició su retirada de la especialdiad. En 2019 disputó su prueba talismán una vez más, el Rally de Gales, donde volvió a llevarse el triunfo dentro de la segunda división del mundial de rally, el WRC 2. Para Petter Solberg, el abandono del automovilismo no es una opción. Continuará haciendo pruebas aquí y allá mientras las fuerzas acompañen al Campeón del Mundo de Rally y Rallycross, el primer piloto campeón multidisciplina.

Ajustando la brida

Ajustando la brida

Como en toda competición, en el deporte del motor es importante la igualdad entre los competidores. Generalmente, una mayor igualdad implica un mayor espectáculo, cosa que suele hacer a la categoría en cuestión más atractiva. Sin embargo, a veces es difícil igualar el rendimiento de varios coches, de diferentes fabricantes y configuraciones. Hay muchas maneras de buscar ese equilibrio, pero una de las más extendidas sea, quizás, igualar el rendimiento del motor con las más que conocidas bridas.

En una misma categoría o campeonato, pueden aparecer diferentes tipos de motores, ya sea por cilindrada, configuración o disposición. Las diferentes opciones pueden ofrecer diferentes cifras de potencia, lo que podría condicionar el desarrollo de la competición. Por eso es importante poder regular el rendimiento del motor según el coche, y así hacer que todos los participantes puedan luchar en una cierta igualdad de condiciones. Al menos en cuanto al motor se refiere.

En los motores térmicos el combustible se mezcla con el aire, que aporta oxígeno, para así producir una pequeña combustión. Esa combustión es la que libera la energía que al final moverá las ruedas de nuestro coche. A grandes rasgos, y simplificando mucho la ecuación, las cantidades en las que se mezclen estos componentes condicionarán la potencia obtenida, así que limitar uno de esos factores afectará directamente al rendimiento del motor y por tanto del coche.

En los campeonato de GT, por ejemplo, la cantidad de motorizaciones disponibles es enorme. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Y ahí es donde se aplica el uso de las bridas. Tanto el aire como el combustible se dirige hacia la cámara de combustión a través de conductos. De forma muy simplificada, el caudal de un conducto depende del área transversal de este conducto y de la velocidad a la que el flujo pasa por él. La brida se usa para limitar el diámetro del conducto, y por tanto del área transversal. Eso hará que la cantidad de aire que pueda pasar por el conducto sea menor. Una menor cantidad de aire implicará que el aporte de combustible también deberá ser menor para que este se queme de forma eficiente. Al final, la potencia en este caso será menor o mayor según el diámetro de la brida, así podremos regular la potencia de una forma más o menos sencilla.

Un ejemplo claro del uso de este sistema lo vemos en las competiciones de rally. Aunque en las categorías más altas de esta disciplina los motores ya están bajo reglamentaciones muy estrictas, las bridas se siguen utilizando para conseguir una igualdad máxima entre las potencias de los participantes. Como ejemplo, en el caso de los WRC y aunque los motores deben ser de 1.6 L, la brida del conducto de aire del turbo está limitada a 36mm de diámetro. Y el uso de estos restrictores se hace especialmente patente en campeonatos nacionales y regionales. En ellos, la reglamentación de motores no es tan estricta y la variedad de motorizaciones es enorme, lo que implica una mayor necesidad de igualar rendimientos.

Regular la potencia de las diferentes motorizaciones favorecerá la igualdad. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

Hay infinidad de campeonatos que usan este sistema para igualar las condiciones de competición. Además, la aerodinámica, el peso e incluso la capacidad del tanque de combustible pueden complementar a las limitaciones del motor. Todo para buscar la máxima igualdad y pelea en pista, para que el aficionado se levante del asiento al ver una de esas batallas. Pero sobretodo para que los mejores pilotos sigan haciendo historia.

 

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

 

 

 

 

Kevin Hansen: «Estoy concentrado en sumar puntos»

Kevin Hansen: «Estoy concentrado en sumar puntos»

Tras ganar la primera cita del Campeonato del Mundo de RallyCross, en Abu Dhabi, Kevin Hansen llega al RallyCross de Barcelona como líder del mundial. El sueco, piloto del equipo Hansen, junto a su hermano Timmy, compite a bordo de un Peugeot 208 WRX que hasta el año pasado fue oficial del fabricante francés. Ayer pudimos hablar con él, en un momento distendido en el paddock de Montmeló.

Sobre su ventaja al frente del campeonato, nos contó que es realmente bueno.” Actualmente, cuenta con 30 puntos en su casillero, cuatro por delante del segundo clasificado, Niclas Grönholm. Tener 30 puntos en la clasificación es perfecto. Es una sensación realmente especial. De cara al campeonato, son puntos que tenemos ya, aunque todavía es pronto. Toca mirar hacia adelante y centrarnos en seguir así.”

El liderato del campeonato le da la mejor perspectiva para afrontar su asalto, aunque es cierto que quedan muchas carreras por delante y muchos fines de semana por todo el mundo, hasta que termine la temporada en Sudáfrica. Reconoce que la clave para luchar por él y ganarlo será sumar puntos, incluso a costa de conseguir buenos resultados parciales, primando la regularidad.Hay que sumar puntos”, remarca.

Los mecánicos trabajando en el Peugeot 208 WRX de Kevin Hansen. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Estoy concentrado en sumar puntos. Si tuviera que dejar de subir al podium el resto de la temporada pero a cambio ganara el campeonato, lo preferiría. Así que toca bajar la cabeza, ser inteligente y ser rápido”, nos confiesa, con una sonrisa que delata su calma. Por ahora tiene la sartén por el mango, aunque esto acaba de empezar y cada fin de semana será un reto nuevo que deberá afrontar.

Su equipo, el Team Hansen, ha perdido el apoyo oficial de Peugeot, al igual que ha sucedido con la estructura EKS y Audi, o con la desaparecida PSRX y Volkswagen. En el caso de estas dos, han optado por dejar el campeonato o disminuir drásticamente su participación en él. En el caso del conjunto sueco, mantiene su actividad, aunque ha perdido la presencia del nueve veces Campeón del Mundo de Rally, Sébastien Loeb. Mantiene a los hermanos Hansen como pareja de pilotos.

La huida de los fabricantes se debe a la posible conversión del campeonato en un certamen de coches eléctricos. Kevin Hansen descarta categóricamente un regreso del apoyo de la marca del león, como sucedió hasta el año pasado. “Creo que el interés de los fabricantes va hacia lo eléctrico. Si no se hace la propuesta a largo plazo del campeonato para que compitamos con coches eléctricos, ellos no volverán.”

El coche de Kevin Hansen empujado en la preparrilla. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

En estos momentos se están llevando a cabo negociaciones entre los equipos, los promotores del campeonato y algunos fabricantes para que, a partir del año que viene, sean coches eléctricos los que participen y lleven la voz cantante en el mundo del RallyCross. Hansen nos desveló que esto es “el punto de atención de todos los equipos en el paddock en estos momentos.”

La conversación llegó a su fin, no sin antes desearle buena suerte al joven Hansen. Actualmente tiene 20 años, es el piloto más joven que lidera un campeonato mundial de la FIA. Algo que para él no debe de ser sorprendente, ya que también fue el piloto más joven en debutar en el Campeonato del Mundo de RallyCross, con 17 años. Quizás ser hijo del dueño del equipo y expiloto de RallyCross, Kenneth Hansen, le haya ayudado, pero está claro que tiene manos y capacidad suficiente para, al menos, luchar por ganar el campeonato. Este fin de semana tiene una nueva oportunidad de demostrar su valía. Veremos con qué nos sorprende el pequeño de la saga Hansen.

Kevin Hansen tomando la primera curva del trazado de RallyCross del Circuit de Barcelona – Catalunya durante el RallyCross de Barcelona de 2019. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La fiesta del RallyCross vuelve a Barcelona

La fiesta del RallyCross vuelve a Barcelona

Tras la primera cita del año del Campeonato del Mundo de RallyCross que se celebró en Abu Dhabi, donde Kevin Hansen se alzó finalmente con la victoria, la fiesta sobre asfalto y tierra volverá este próximo fin de semana al Circuit de Barcelona – Catalunya, la sede española del principal campeonato de la especialidad a nivel mundial. Allí se darán cita los Supercars y los Super 1600 que forman el grueso de protagonistas.

Pero habrá muchos más, pues además de las carreras de RallyCross, harán acto de presencia los siempre divertidos KartCross con sus carreras de derrapadas y potencia pura, además del espectáculo de los coches de Drift. Para ello, el circuito se verá modificado, utilizándose la zona del estadio como circuito de carreras, y la zona de la subida de La Moreneta como circuito de Drift.

La parrilla de salida se ubicará al final de la recta de atrás, justo antes de la curva 10. Allí los pilotos deberán girar a la izquierda para tomar la mencionada curva, seguir hacia la curva 11 y meterse por la zona de tierra a la derecha de ella. Curva a derechas y un salto para llevarlos de nuevo al asfalto, donde deberán elegir entre la vuelta normal o la Joker Lap. La chicane final del circuito de Montmeló servirá para situar esa posibilidad, utilizando la chicane de F1 como Joker Lap y la que se construyó para MotoGP como circuito habitual.

Momento final del pasado RX de Abu Dhabi, primera cita del año. © FIAWorldRallycross.com

A continuación, tomarán el tramo del estadio en sentido inverso hacia la curva 12, donde volverán a ponerse en contacto con la tierra, en una sucesión de curvas de derecha-izquierda-derecha que les conducirá hasta el último ángulo. Allí, junto a la curva 10 del circuito de velocidad, volverán al negro alquitrán para cruzar la línea de meta. La longitud total será de 1133 metros, con un 60,4% de la superficie sobre asfalto, y la restante 39,6% sobre tierra.

La participación incluirá a los habituales pilotos del campeonato mundial, además de algunas incorporaciones que no participaron en la primera prueba en los Emiratos Árabes Unidos. Kevin Hansen llega líder, seguido por Niclas Grönholm y Janis Baumanis. Además, los pilotos del RX2, la segunda división de la especialidad, y los del EuroRX, el campeonato regional a nivel europeo, lucharán por el mejor resultado de cara a sus respectivos campeonatos.

El líder del mundial, Kevin Hansen, en un ambiente distendido durante el RX de Barcelona del año pasado. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Además, se podrá ver la participación de algunos pilotos provenientes de otras especialidades, incluso de otros deportes. Es el caso del medallista olímpico Chris Hoy, ganador de seis medallas de oro en ciclismo. El ciclista de 43 años competirá con un Ford Fiesta preparado por Xite Racing. También será el regreso de Albert Llovera. El piloto andorrano comenzará la temporada en el trazado que más cerca le queda de casa, en la categoría RX2.

Pero lo que parece que será uno de los grandes alicientes dentro del programa del fin de semana serán las carreras sobre KartCross que protagonizarán algunos pilotos llegados para quemar rueda y hacer levantarse al público de sus asientos. Será el momento de la RX Star Race, donde competirán los pilotos del Rally Dakar Cristina Gutiérrez y Gerard Farrés; Dani Clos o Pol Espargaró. El formato se basará en cuatro rondas clasificatorias, dos semifinales y una final, un estilo similar al que se verá en el evento mundialista.

Los KartCross sobre el deslizante barro, durante una de las carreras del año pasado bajo la lluvia. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El año pasado, el triunfo final fue para un Johan Kristoffersson que se vio favorecido por la sanción a Mattias Ekström tras un toque en la salida de la carrera final con Petter Solberg, que dejó al noruego fuera de la competición. El piloto de la estructura oficial de Audi ganó en la pista, pero los comisarios le penalizaron y perdió el triunfo en favor del piloto de Volkswagen. Peugeot no pudo contrarrestar la superioridad de los coches alemanes, a pesar de contar con Sébastien Loeb, Timmy Hansen y Kevin Hansen como primeros espadas.

Para la edición de este año, se espera que los coches de la firma del león del Team Hansen lleven la voz cantante, tras las buenas sensaciones vistas en Yas Marina. Para evitarlo, estarán los hombres de GRX con Grönholm al frente, y la escuadra capitaneada por Guerlain Chicherit, GC Kompetition. El formato del fin de semana será el habitual, con las cuatro sesiones de calificación, las mangas eliminatorias y la gran final, donde se decidirá al ganador del RallyCross de Barcelona 2019.

Salida de una de las carreras durante el RallyCross de Barcelona de 2018. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)