El rallycross vuelve a la acción en Höljes

El rallycross vuelve a la acción en Höljes

Este fin de semana, el rallycross regresó a la actividad con un gran despliegue en el circuito sueco de Höljesbanan. La “catedral del rallycross” fue el escenario para la vuelta a la competición del Campeonato Nórdico de Rallycross, el RallyX Nordic. Además de sus protagonistas habituales, también se dieron cita algunas de las caras más conocidas de la especialidad, participantes en el Campeonato del Mundo. Es el caso del bicampeón mundial Johan Kristoffersson, Niclas Grönholm o Robin Larsson.

Los organizadores del certamen se vieron obligados a celebrarlo a puerta cerrada, lo cual supondría una importante pérdida de beneficios para el circuito. Para paliarlo, se decidió retransmitir el evento a nivel mundial a través de una plataforma creada a tal efecto bajo suscripción. Así, la primera cita del RallyX Nordic pudo seguirse desde cualquier parte del planeta, sin que los aficionados tuvieran que pisar las instalaciones de Höljes.

Además de las categorías Supercar, Supercar Lites, Car Cross y Car Cross Junior, se creó una destinada para la viejas glorias y leyendas del rallycross, que regresaron para volver a deleitar a los aficionados una vez más. Dentro de la clase ‘Legends’, pudimos disfrutar con la experiencia y el pilotaje de Marcus Grönholm, Per Eklund, Andreas Eriksson, Henning Solberg y Stig-Olov Walfridson.

Los principales espadas de la prueba preparados en la parrilla de salida de Höljes

La acción en pista, de manera oficial, comenzó el jueves. En esta primera jornada, se celebraría la primera manga del fin de semana, consistente en una sesión de entrenamientos, las calificatorias, semifinales y final de cada una de las cuatro categorías que componen el campeonato. Johan Kristoffersson fue el primero en dar un golpe sobre la mesa, pero a la hora de la verdad, Niclas Grönholm sacó la artillería y exprimió su Hyundai i20 para marcar la Pole Position, aprovechando los problemas del piloto sueco. Robin Larsson no tuvo dificultades para seguir el ritmo de sus compañeros en el World RX, al tiempo que el joven Oliver Solberg daba la sorpresa al colarse entre los favoritos.

Las emocionates semifinales dieron paso a una gran final en la que Niclas Grönholm, Robin Larsson, Oliver Solberg, Johan Kristoffersson, Thomas Bryntesson y Pontus Tidemand se jugaron el todo por el todo para conseguir la ansiada victoria. La genial salida de Larsson le permitió ponerse en primera posición, por delante de Grönholm. La batalla entre ambos se desarrolló durante la primera parte de la carrera, con Kristoffersson remontando desde atrás, al realizar la Joker Lap en el primer giro. Eso le permitió rodar más rápido que la cabeza de carrera, recortándoles tiempo y superando a Grönholm cuando este se reincorporó tras la Joker Lap. Larsson mantuvo el tipo ante el Campeón del Mundo en 2017 y 2018 para llevarse la victoria.

En el resto de categorías también se vivieron grandes momentos de espectáculo. Simon Olofsson se llevó el triunfo en Supercar Lites, terminando por delante de Henrik Krogstad y Linus Östlund. En Car Cross, se pudo disfrutar con el pilotaje de Thierry Neuville, piloto de Hyundai en el Campeonato del Mundo de Rally. Oskar Andersson protagonizó el podio, acompañado por Isac Egonsson y Max Rundberg. En Car Cross Junior, la victoria fue para Alex Gustafsson, con Erik Andersson y Elias Kalliokoski en segunda y tercera posición, respectívamente. En este caso, los tres pilotos del podio pilotaban coches de la marca española Speedcar.

Oliver Solberg en plena acción

Las jornadas de viernes y sábado tuvieron poca actividad en pista en lo que respecta al plano competitivo. Varias sesiones calificatorias para alcanzar un domingo cargado de sesiones oficiales. Una vez más, Niclas Grönholm mostró sus capacidades para quedarse con la Pole Position, no sin antes sufrir de lo lindo con las delicadas condiciones de la pista de Höljes. La lluvia tampoco quiso perderse el espectáculo y arreció con fuerza sobre el trazado, dejándolo muy complicado.

Las semifinales fueron extraordinariamente competidas y vieron a los pilotos luchar por tratar de mantener a sus coches en lo negro y sobre lo marrón. En la primera semifinal, Grönholm dio el gran susto al quedarse parado en la salida, situación que aprovechó Oliver Solberg para llevarse el triunfo. El finés trató de remontar, pero no pudo hacer nada para pasar a la final. Ese puesto se lo quedó el jamaicano Fraser McConnell. Robin Larsson se llevó la segunda semifinal, pasando a la última manga junto a Oliver Eriksson; mientras que Johan Kristoffersson ganó la tercera, con Thomas Bryntesson terminando en segundo lugar.

En la gran final, Kristoffersson impuso sus galones de bicampeón mundial para colocar su Volkswagen Polo al frente de la carrera. Su ritmo fue superior y consiguió hacerse con la victoria. Robin Larsson trató de luchar, pero tuvo que conformarse con la segunda plaza; con Oliver Solberg cerrando el podio.Oliver Eriksson terminó cuarto, Thomas Bryntesson fue quinto y Fraser McConnell, sexto.

Niclas Grönholm peleando con su coche ante las condiciones adversas del domingo

En cuanto al resto de categorías, el finlandés Jesse Kallio ganó la ronda en Supercar Lites, con Mats Oskarsson y Linus Östlund en segunda y tercera posición, respectívamente; en Car Cross, fue Max Rundeberg quien se llevó el gato al agua, al volante de uno de los Speedcar, siendo acompañado en el podio por Isak Reiersen y Thomas Eek Murstad; y en Car Cross Junior, la victoria fue Raoul Dahlqvist, seguido de Rasmus Persson y Erik Andersson, los tres al volante de sendos Speedcar.

Con esta primera cita del Campeonato Nórdico de Rallycross – RallyX Nordic se ha dado por empezada la temporada de rallycross a nivel internacional. La fiesta que se ha celebrado en Höljes ha dado la oportunidad de poner en práctica la tecnología televisiva disponible para que todos los aficionados pudieran disfrutar desde casa del espectáculo. Y también ha servido para ir calentando de cara al comienzo del Campeonato del Mundo de Rallycross, que celebrará su primera prueba en este mismo escenario en agosto.

Campeones del Mundo multidisciplina: Petter Solberg

Campeones del Mundo multidisciplina: Petter Solberg

Coronarse Campeón del Mundo de cualquier disciplina deportiva es algo con lo que muchos sueñan pero muy pocos consiguen. No son tantos los pilotos que han logrado alcanzar el título mundial en un determinado certamen automovilístico en comparación con los que lo han intentado. Más difícil todavía es hacerlo en dos disciplinas distintas, con el período de adaptación que el cambio conlleva. Sin embargo, algunos lo lucharon y lo lograron. Petter Solberg puede presumir de ser el primer piloto en la historia del automovilismo en conseguirlo.

El noruego nació en la localidad de Askim el 18 de noviembre de 1974 y desde joven fue un entusiasta de las carreras, ganando un campeonato nacional de coches radiocontrol. Su inicio en la competición automovilística le llevó a disputar certámenes de rallycross locales. Hasta que la edad le permitió participar, se dedicó a reconstruir coches de carreras, desmontándolos y volviéndolos a montar a su gusto. Su faceta deportiva fue creciendo hasta que le llevó a ganar el campeonato de Noruega de rallycross en 1995 y 1996.

En esos años, hizo el salto a los rallyes, proclamándose campeón de su país en 1998. Esa temporada disputó su primera prueba mundialista, el Rally de Suecia al volante de un Toyota Celica GT-Four. Consiguió repetir experiencia en el Rally de Gran Bretaña, donde tuvo que retirarse. Sin embargo, su primer paso por el WRC no dejó indiferente a nadie. Los promotores del campeonato y Malcolm Wilson vieron su potencial, y le fue ofrecido el puesto de piloto junior de Ford para el siguiente año. En 1999, se convirtió en el corredor de referencia de la casa norteamericana en varias citas, sumando dos puntos en el Rally Safari.

Petter Solberg pilotando el Ford Focus durante el Rally Safari de 1999

A mitad de la temporada siguiente, cambió de aires para fichar por el equipo oficial de Subaru. Al volante del Impreza, se hizo con el papel de piloto principal de la estructura, junto a Tommi Mäkinen, alcanzando el subcampeonato del mundo en 2002. Su primera victoria fue en el Rally de Gales de ese año, que se convirtió en su cita talismán desde ese momento. La simbiosis del noruego con la prueba británica fue total y absoluta durante cuatro años, en los que se entendió a la perfección con los rapidísimos tramos sobre tierra.

El año 2003 fue el de su consagración. Una vez más con Mäkinen como compañero de equipo, se proclamó Campeón del Mundo de Rally, tras ganar cuatro pruebas y alcanzar el podio en tres ocasiones más. Los resultados tardaron en llegar, pero una vez que lo hicieron, asentó rally tras rally las bases de su primer título mundial. Ganó los rallyes de Chipre y Australia, el Tour de Corse y el Rally de Gales, su cita estrella, imponiéndose a sus principales rivales, Sébastien Loeb, Carlos Sainz o Richard Burns.

El Subaru Impreza pilotado por Petter Solberg negocia uno de los tramos del Rally Acrópolis de 2003

Al año siguiente no pudo revalidad la corona. Los abandonos y el empuje de Loeb fueron escollos que no pudo solventar. El subcampeonato fue el premio de consolación para una temporada con cinco victorias, y entre ellas, la del Rally de Gales, una vez más. En 2005, volvió a alzarse subcampeón, con tres victorias y su último triunfo en la prueba británica. A partir de entonces, los resultados le fueron esquivos. El Subaru Impreza, a pesar de las evoluciones, se fue quedando atrás en cuanto a prestaciones y cuando la marca japonesa decidió retirse del WRC a finales de 2008, Solberg montó su propio equipo para continuar en el mundial.

El Petter Solberg World Rally Team llegó a un acuerdo con Citroën para poner en pista un Xsara WRC en 2009. El C4 WRC sustituyó al modelo antiguo y fue la máquina con la que el piloto noruego disputó las siguientes temporadas en el Campeonato del Mundo de Rally, antes de adquirir uno de los nuevos DS3 WRC. Su último año completo en el certamen fue en 2012. Solberg cerró el círculo fichando por la estructura oficial Ford, comandada por Malcolm Wilson, el hombre que le dio la oportunidad de debutar en el WRC. El Fiesta RS WRC fue el coche donde hizo su canto del cisne, antes de regresar a sus orígenes.

En 2011, Petter Solberg se encargó de domar el espectacular Citroën DS3 WRC

El piloto nórdico estaba deseoso de experimentar nuevas sensaciones y participar en el Campeonato de Europa de Rallycross suponía un aliciente difícil de pasar por alto. El certamen vivía momentos de cambio y al año siguiente se convertiría en mundial. Recuperó la idea de su propio equipo, y con un Citroën DS3, el cual ya conocía de sus últimos años en el WRC, se lanzó a la conquista de los grandes circuitos europeos de la especialidad. Esa primera temporada de contacto fue clave para recordar los secretos de la conducción en pistas mixtas y las batallas cuerpo a cuerpo.

Al año siguiente, de nuevo con su propia estructura y el DS3, se proclamó Campeón del Mundo de Rallycross. Por primera vez, un piloto conseguía coronarse en el campeonato mundial de dos disciplinas automovilísticas distintas bajo el paraguas de la Federación Internacional de Automovilismo. La temporada vio seis ganadores distintos en las seis primeras pruebas. Solberg fue el primer piloto en repetir victoria, concatenando tres triunfos en Canadá, Francia y Alemania, que se sumaron a su primera posición en el Rallycross de Portugal. La victoria en el Rallycross de Argentina fue el broche de oro a un 2014 espectacular.

Petter Solberg, el primer Campeón del Mundo de Rallycross, durante la cita británica del mundial  de 2014 en Lydden Hill, al volante del Citroën DS3

En 2015, consiguió defender los laureles para proclamarse Campeón del Mundo de Rallycross por segunda vez. Su simbiosis con el Citroën DS3 era total y quedó demostrado con su superioridad al volante con respecto a su compañero, Liam Doran, con quien se asoció para fusionar su equipo con el del piloto británico. Así nació SDRX (Solberg Doran World Rallycross Team), en sustitución de PSRX (Petter Solberg World Rallycross Team). Sumó tres victorias, en Hockenheim, Gran Bretaña y España, para sumar el segundo trofeo mundial a su vitrina.

Volvió con su equipo en 2016, año en el que poco pudo hacer para evitar el entorchado de Mattias Ekström. Así que de cara a la siguiente temporada, llegó a un acuerdo con Kristoffersson Motorsport para fusionar ambas entidades y poner en pista los Volkswagen Polo de fábrica, formalizando el ingreso oficial del fabricante alemán en el World RX. Su experiencia fue clave para adaptar unos coches de rally a las exigencias de la normativa de Supercars del Campeonato del Mundo. Él no pudo alcanzar el título, pero sí su compañero de equipo Johan Kristoffersson, que dominó a placer el certamen durante dos años.

Petter Solberg, al volante del Volkswagen Polo R, comandando el pelotón durante una de las mangas del Rallycross de Suecia de 2018

Con la salida de los fabricantes del mundial de rallycross, también se ofició su retirada de la especialdiad. En 2019 disputó su prueba talismán una vez más, el Rally de Gales, donde volvió a llevarse el triunfo dentro de la segunda división del mundial de rally, el WRC 2. Para Petter Solberg, el abandono del automovilismo no es una opción. Continuará haciendo pruebas aquí y allá mientras las fuerzas acompañen al Campeón del Mundo de Rally y Rallycross, el primer piloto campeón multidisciplina.

El rallycross en España (Parte III): Una sequía de 25 años

El rallycross en España (Parte III): Una sequía de 25 años

En las dos primeras entregas de este reportaje tratamos la llegada del rallycross a España (Parte I) y el desarrollo de las carreras de carácter internacional en el Circuit de Sils (Parte II). A continuación, el tercer y último capítulo.

Hasta la organización de la primera cita del Campeonato del Mundo de Rallycross en el Circuit de Barcelona – Catalunya en el año 2015, no hubo ninguna prueba más de carácter internacional de esta especialidad en España. Veinticinco años de sequía para un país en el que las carreras sobre tierra siempre han atraído a multitud de participantes. El norte de la península cuenta con una tradición sin parangón en lo que respecta a este tipo de competición, pero por alguna razón, el rallycross llegó, pero no cuajó. Ni siquiera cuando los X Games aterrizaron en Barcelona en 2013.

El estadio olímpico Lluís Companys, situado en Montjuïc, la montaña mágica, cuna de grandes carreras en su antiguo circuito urbano, estaba preparado para la ocasión. El regreso del rallycross a nuestro país se iba a materializar. Se preparó un trazado mixto en el interior del estadio, en el que se jugarían el tipo las grandes estrellas de la especialidad vinculadas a los X Games, como Travis Pastrana o Ken Block. También, algunos pilotos invitados para esta cita, que iba a ser la primera en mucho tiempo, como Carlos Sainz o Nani Roma.

Pero el mal tiempo jugó en contra. La lluvia puso el circuito impracticable, haciendo del barro el mayor enemigo. Los pilotos intentaban mantener los coches en la trazada, pero estos eran incapaces de seguir la ruta. Con grandes volantazos luchaban por enderezar las máquinas en medio de una superfície que cada vez iba acumulando más y más agua. Tras unos minutos de entrenamientos, los comisarios ondearon bandera roja. La pista estaba impracticable. Después, la cita se suspendió y los allí presentes se quedaron con la miel en los labios.

La pista preparada en el Estadio Lluís Companys de Barcelona quedó impracticable en los X Games de 2013. Foto: Brett Wilhelm / ESPN

Por suerte, no hubo que esperar mucho para disfrutar, esta vez sí, de una cita de rallycross en condiciones. Con sus mangas eliminatorias y sus carreras espectaculares. El 19 de septiembre de 2015, los Supercars del mundial tomaron la pista preparada en la zona del estadio, el último sector, del Circuit de Barcelona – Catalunya. Ese fin de semana, los aficionados pudieron vibrar por fin con el espectáculo de esta disciplina en nuestro país. Montmeló tomaba el relevo a Sils dos decenios y un lustro después. Al día siguiente, Petter Solberg escribía su nombre con letras de oro en el palmarés de ganadores de la prueba.

El Rallycross de Barcelona, llamado oficialmente World RX of Catalunya, ha servido para volver a traer la esencia de las carreras al sprint en circuito mixto una vez más. Y por ahora, parece que es para quedarse unos cuantos años. La cita anual en el trazado vallesano aglutina a un gran número de aficionados en un ambiente de fiesta. Además, la cita mundialista suele estar acompañada de una prueba de Car Cross y algunas otras actividades que complementan el programa del fin de semana. Con todo, sirve para que algunos de los pilotos habituales del Campeonato de España de Autocross puedan conocer los secretos de su especialidad hermana.

Salida de una de las mangas de Car Cross durante el Rallycross de Cataluña de 2019. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

En estos últimos años, los pilotos nórdicos se han impuesto cada temporada, igual que en su día lo hicieron en Sils. Al experimentado piloto noruego Petter Solberg, se han sumado después los suecos Mattias Ekström, con dos triunfos seguidos en 2016 y 2017; Johan Kristoffersson en 2018 y Timmy Hansen en 2019. Lo han hecho en uno de los circuitos más técnicos del campeonato. Pilotos, ingenieros y mecánicos coinciden en señalar el trazado catalán como uno de los más difíciles del año, tanto desde el punto de vista del pilotaje, como desde el del reglaje de los coches.

El éxito de la cita, puntuable para el Campeonato del Mundo de Rallycross, puede ser el inicio de algo importante. Desde los más altos estamentos ya se están planteando ideas para que el rallycross eche raíces de una vez por todas en nuestro país. A finales del año pasado, la Real Federación Española de Automovilismo anunció la creación de la Copa de España de Rallycross, aunque a día de hoy es una incógnita. La realidad es que aparte de la pista de Montmeló, que puede prepararse como circuito mixto, no existen más trazados aptos para rallycross a nivel estatal, aunque habría alguno que podría adaptarse.

Una de las primeras carreras de rallycross celebradas en Montmeló, en 2015. © EKS/McKlein

En cualquier caso, lo cierto es que la historia del rallycross en España ha sido muy convulsa. Pero hay una cosa cierta. Esta disciplina está en auge a nivel mundial, y ya no son sólo los nórdicos los que llevan la voz cantante. Francia es un ejemplo de país, con gran tradición en el autocross, que supo acoger el rallycross como una especialidad más. Se puede tomar al país vecino como ejemplo. Es el momento para que las carreras por mangas en circuito mixto calen en los aficionados, y que pilotos y equipos se lancen a la aventura del rallycross. Como se lanzó en su día Paco Gutiérrez y la Escudería Girona. La sequía ha terminado y la semilla está plantada. Es el momento de que eche raíces.

Este reportaje ha sido posible gracias a la colaboración de Francesc Gutiérrez. Le agradecemos su predisposición para cedernos algunas de las fotografías que ilustran el texto, así como por la información que nos proporcionó sobre el Circuit de Sils y la figura de Paco Gutiérrez. Gracias por todo ello, por su amabilidad y hospitalidad. Agradecimientos también para José Francisco Muñoz, autor de «Historia del automóvil en Málaga«, por permitirnos el uso de las fotografías que aparecen en su blog.

Foto de portada: Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Johan Kristoffersson, la apisonadora del RallyCross

Johan Kristoffersson, la apisonadora del RallyCross

Johan Kristoffersson se proclamó campeón del mundo de RallyCross por segundo año consecutivo este fin de semana en Austin. El circuito de las Américas acogió la décima prueba del Campeonato del Mundo de la especialidad, en la que el piloto sueco logró también su novena victoria de la temporada. Nueve de diez. Una auténtica apisonadora. El ya bicampeón lo es con dos carreras de margen y con casi 80 puntos de ventaja sobre sus más inmediatos perseguidores, los campeones en años anteriores Mattias Ekström y Petter Solberg, junto con Andreas Bakkerud y el nueve veces campeón del mundo de Rally Sébastien Loeb. Ahí es nada.

El piloto sueco, de ascendencia danesa, es hijo de Tommy Kristoffersson, expiloto de carreras y antiguo competidor en el Campeonato Europeo de RallyCross. Comenzó compitiendo en el Campeonato Sueco de Turismos en 2009. En 2011 empezó a lograr resultados en el Campeonato Escandinavo de Turismos, logrando 2 podios en Knutstorp y Mantorp. En 2012 ganó el campeonato dentro del equipo Volkswagen Team Biogas, consiguiendo 5 victorias. Ese mismo año ganó también el International Superstars Series, de ámbito europeo, con 4 triunfos, a bordo de un Audi RS5 de la estructura semioficial KMS.

Johan Kristoffersson persigue a Andreas Bakkerud y Petter Solberg durante el RX de Barcelona de 2018 en Montmeló

Su debut en el mundo del RallyCross se produjo en 2013, cuando compitió en la cita sueca del Campeonato de Europa de RallyCross. Desde entonces siempre ha corrido dentro de las estructuras ligadas a Volkswagen, haciendo lo propio a partir de 2014 en el Campeonato del Mundo de RallyCross. En 2015 terminó en tercer lugar del mundial, logrando su primera victoria en el RallyCross de Portugal, en el circuito de Montalegre, y al año siguiente fue subcampeón. Entre tanto, compitió en algunas citas del Campeonato de Escandinavia de Turismos, terminando tercero en 2016 y cuarto en 2017.

Precisamente, en 2017 llegó el momento cumbre de su carrera. Tras comenzar el campeonato con un sexto lugar en la cita de Barcelona, celebrada en el circuito de Montmeló, logró un total de siete victorias, encadenando cinco consecutivas, que le sirvieron para ganar su primer Campeonato del Mundo de RallyCross. Esto le ha servido de revulsivo para dominar con mano de hierro este año. Y no sólo en la competición mundialista, también en el Campeonato Escandinavo de Turismos, donde lidera la clasificación general de pilotos.

Johan Kristoffersson por delante de Sébastien Loeb, durante el RX de Portugal de 2017 en Montalegre

Kristoffersson se ha convertido a base de esfuerzo y determinación en bicampeón del mundo de RallyCross, empatando con su compañero de equipo, el experimentado noruego Petter Solberg, con 2 títulos cada uno. Así mismo, se convierte de manera objetiva en el piloto principal del equipo de fábrica de Volkswagen, en un año muy difícil para su compañero, en el que el sueco ha tomado las riendas y ha sido inalcanzable para sus rivales.

Los pilotos de Peugeot y Audi han visto como Johan Kristoffersson los ha batido en todas y cada una de las finales del presente mundial, salvo en una. Y todo esto, a pesar del mayor apoyo de fábrica, especialmente de Peugeot, hacia su estructura oficial. Así mismo, coloca al PSRX Volkswagen Sweden, el equipo oficial del fabricante alemán, como líder de la clasificación por equipos con 80 puntos de ventaja sobre las estructuras oficiales de Audi y Peugeot, los otros dos fabricantes oficiales del campeonato.

Johan Kristoffersson (Volkswagen Polo R) durante la disputa del RX de Gran Bretaña en Silverstone

Johan Kristoffersson, uno de los pilotos más espectaculares que se han visto en RallyCross, además de uno de los más exitosos. Durante este año ha demostrado su dominio absoluto de la categoría, batiendo a pilotos de gran palmarés y gran versatilidad como Mattias Ekström o Sébastien Loeb. Y nosotros que nos alegramos por el espectáculo que nos ha dado. Y todavía quedan dos citas, en Alemania y Sudáfrica. Si ha hecho lo que ha hecho bajo la presión de luchar por el campeonato, ¿qué será capaz de hacer ahora?

Fotos: © Pablo López Castillo (elacelerador.com) | © Volkswagen