El diferencial central en los WRC actuales

El diferencial central en los WRC actuales

En David contra Goliat os contábamos como Audi, con su tracción Quattro, revolucionó el mundo del rally y cambió totalmente la idea de los fabricantes a la hora de diseñar un coche para esta modalidad. La introducción de la tracción integral hizo los coches mucho más rápidos en condiciones extremas o de baja adherencia, y por tanto, esta opción se acabó imponiendo sobre los coches de propulsión. La tracción integral supuso un reto enorme para la ingeniería. Si bien existían sistemas de tracción a las cuatro ruedas anteriores a la introducida por Audi en los ochenta, estos eran muy limitados, y nunca hubiesen funcionado a altas velocidades en un coche de competición. Es por eso que se tuvieron que encontrar soluciones para que el sistema funcionara, y se hizo en forma de diferenciales.

Un diferencial, básicamente, se encarga de transmitir y repartir la fuerza a un eje. En un coche de calle, por ejemplo de tracción delantera, el diferencial delantero se encarga de transmitir la fuerza del motor al eje motriz, pero también se encarga de repartirla en función de la situación, entregando más potencia a una rueda u otra dependiendo de cómo estemos girando el volante. Esto nos ayudará a girar y por tanto, alargará la vida útil de nuestros neumáticos.

Pero un diferencial suave, que nos ayude mucho en ese aspecto, también implica que en caso de que una de las ruedas pierda grip, por ejemplo por que pisa hierba, esta empiece a girar mucho más rápido que la otra, que está sobre asfalto, y por tanto se lleve toda la fuerza. Haciendo que el coche se quede trabado en la hierba al no tener suficiente tracción.

Los actuales WRC gozan de un paso por curva espectacular gracias a su tracción integral y aerodinámica depurada. © Jaanus Ree/Red Bull Content Pool

En cambio, un diferencial muy duro o bloqueado, hará que ambas ruedas del eje siempre giren a la misma velocidad. Eso nos dará mucha tracción, sí, pero también hará que suframos más en los giros, pues nos causará subviraje y un sobre-esfuerzo por parte de las ruedas. Y es por eso que es importante encontrar un buen equilibrio en el diferencial.

Pero cuando hablamos de la tracción integral la cosa se complica. Mucho. Al tener dos ejes motrices, necesitaremos un diferencial en cada eje que se encargue de repartir la potencia. Eso nos daría un coche cuya potencia se reparte en una relación 50:50 entre el eje delantero y el trasero, igualando la potencia que reciben ambas partes.

 

Esta relación es muy útil en eventos de tracción y es la más utilizada en los 4×4 de calle, pues todas las ruedas reciben la misma fuerza y nos permitirá salir de situaciones complicadas como nieve o barro. Pero es poco útil a la hora de hacer pivotar el coche y girar a gran velocidad, y esa capacidad es importante en las ratoneras carreteras de un rally. Y por eso se añadió un tercer diferencial.

Los diferenciales actuales combinados con la tracción integral permiten un gran comportamiento incluso en superficies resbaladizas. © Red Bull Content Pool

Este tercer elemento se encarga de repartir la potencia entre ambos ejes, lo que además de estabilizar el conjunto, permite una mayor agilidad del coche al no bloquear la relación de fuerza entre la parte delantera y trasera. La última evolución de ese aspecto en los rallyes, lo vimos con el cambio de reglamento del WRC en 2017, y desde entonces, ha demostrado sobradamente su efectividad.

Ese año, a parte de un reglamento aerodinámico más agresivo y más libertad en cuanto a la potencia, los modelos con normativa WRC para el Campeonato del Mundo de Rally, tuvieron que introducir un nuevo diferencial central activo. El sistema se basa en el diferencial autoblocante ya conocido, que es capaz de bloquearse o abrirse según la situación. El nuevo diferencial activo, tiene la capacidad de cerrarse o abrirse según los inputs que reciba del piloto y la situación que este esté negociando.

Así, como en el ejemplo del vídeo, en una curva cerrada el diferencial seguiría la siguiente secuencia: En la frenada el diferencial está totalmente cerrado para maximizar la estabilidad del coche, a medida que el piloto entra en la curva va levantando el freno a la vez que gira el volante. Eso va desbloqueando el diferencial, lo que permite un mejor giro.

A la vez permite desviar algo más de potencia a la parte trasera cuando el piloto empieza a dar gas, de esta forma el coche desliza ligeramente y pivota para encarar mejor un giro cerrado y encararse a la salida. Para salir de la curva, el piloto da gas a fondo, y eso vuelve a bloquear el diferencial. De esta forma la potencia se reparte de la forma más eficiente posible a todas las ruedas, y el coche tracción perfectamente para volver a ganar velocidad.

El sistema en sí es extremadamente complejo y supone un auténtico reto de ingeniería. Al introducirse en 2017, supuso que muchos pilotos tuvieran que adaptar su estilo de pilotaje. Si bien ya habíamos conocido los diferenciales centrales en anteriores épocas del campeonato, esta última evolución ha llevado a otra galaxia los coches del WRC. No en vano disfrutamos, durante estos años, de los coches más rápidos de la historia del Campeonato del Mundo de Rallyes.

El RallyRACC dicta sentencia

El RallyRACC dicta sentencia

Última jornada de competición en la 55ª edición del RallyRACC Rally Catalunya – Costa Daurada, Rally de España. Los coches del Campeonato del Mundo de Rally de la FIA afrontaban los últimos kilómetros de la cita española, que coronaría como campeón de la categoría al joven estonio Ott Tänak, junto a su copiloto Martin Järveoja.

Sólo cuatro tramos y 74,14 Km cronometrados separaban a los participantes de la clasificación final, con Thierry Neuville y Nicolas Gilsoul dominando la prueba, Dani Sordo y Carlos Del Barrio en segunda posición, y el candidato al título Ött Tänak empujando desde el tercer cajón. Los Hyundai parecían bloquear las dos primeras posiciones, pero el piloto de Toyota tenía mucho que decir todavía.

En los dos primeros tramos del día, ambos coches de la marca surcoreana seguían dominando con mano de hierro. Neuville se hacía con el mejor tiempo en el primero y Sordo hacía lo propio en el segundo. Parecía que ambos sabían cómo mantener a raya al primero de los Toyota, asegurando así puntos para el campeonato de constructores.

Pese a la gran actuación de los Hyundai, Ott Tänak aseguró su primer título mundial. © Jaanus Ree/Red Bull Content Pool

Por la tarde, sin embargo, Ott Tänak se hacía con el campeonato tras una actuación muy sólida en ambos tramos. El último, la segunda pasada a La Mussara, era el escogido como Power Stage, lo que otorgaba puntos a los pilotos más rápidos y hacía que el estonio se alzara con la corona a falta de una prueba por disputar. Dani Sordo perdía una posición ante el piloto de Toyota y caía al tercer cajón del podio por tan solo 0,4 segundos, lo que confirmaba el gran ritmo del piloto cántabro durante todo el fin de semana.

Con el título de pilotos ya decidido, la pelea por el de constructores se trasladará a Australia, la última cita de este año. Hyundai lidera los registros provisionalmente con tan solo 18 puntos de diferencia sobre su principal perseguidor, Toyota, lo que deja esta lucha todavía muy abierta.

En WRC2 Pro, Mads Ostberg y Torstein Eriksen (Citroën C3 R5) se mostraban intratables durante todo el fin de semana y aseguraban así su tercer rally de la temporada. En WRC2, la victoria era para Eric Camilli y Benjamin Veillas a bordo de su Citroën. Ambos campeonatos deberán esperar a Australia para decidir su vencedor.

En cuanto a los pilotos españoles de la categoría, José Antonio «Cohete» Suárez y su copiloto Alberto Iglesias, cerraban una sólida actuación al acabar en séptima posición. Nil Solans acababa noveno al ganar 8 de los 11 tramos sobre asfalto y su hermano Jan cerraba el Top 10 en su primera toma de contacto con uno de los radicales R5. Nada mal para los hermanos de Matadepera.

El RallyRACC se tomará un descanso en 2020 para volver en 2021. © Jaanus Ree/Red Bull Content Pool

Tras un fin de semana de espectáculo y emoción, el RallyRACC descansará el próximo año, en el marco de las rotaciones de pruebas propuestas por la FIA. Volverá en 2021, edición en la que parece que perderá su carácter mixto para centrarse en los tramos de asfalto. Una pena si tenemos en cuenta que era el único con estas características en el calendario. Pero volverá, y lo hará con todo el misticismo que desprende la prueba, una de las más especiales del campeonato.

Clasificación final 55º RallyRACC Rally Catalunya – Costa Daurada RAlly de España:

1-   Thierry Neuville/Nicolas Gilsoul      (Hyundai i20 Coupe WRC), 3h.07’39″6
2-   Ott Tänak/Martin Järveoja              (Toyota Yaris WRC), +17″2
3-   Dani Sordo/Carlos del Barrio         (Hyundai i20 Coupe WRC), +17″6
4-   Sébastien Loeb/Daniel Elena        (Hyundai i20 Coupe WRC), +53″9
5-   Jari-Matti Latvala/Miikka Anttila     (Toyota Yaris WRC), +1’00″2
6-   Elfyn Evans/Scott Martin               (Ford Fiesta WRC), +1’14″2
7-   Teemu Suninen/Jarmo Lehtinen   (Ford Fiesta WRC), +1’47″6
8-   Sébastien Ogier/Julien Ingrassia  (Citroën C3 WRC), +4’20″5
9-   Mads Ostberg/Torstein Eriksen     (Citroën C3 R5, 1º WRC2 Pro), +8’24″6
10- Eric Camilli/Benjamin Veillas        (Citroën C3 R5, 1º WRC2), +8’47″2

Foto de portada: © Jaanus Ree/Red Bull Content Pool

El desembarco de Hyundai en competición

El desembarco de Hyundai en competición

Hyundai es una de las marcas que mayor presencia tiene en campeonatos automovilísticos a lo largo y ancho del mundo. No siempre amparados por la casa matriz, muchos modelos preparados para competición se baten el cobre en circuitos y tramos. Pero esto no fue siempre así. Durante muchos años, los coches de la fábrica surcoreana no tocaron la competición ni por curiosidad. Sólo desde hace muy poco han decidido demostrar que son tan capaces de fabricar buenos coches de carreras como otros fabricantes de mayor tradición.

El constructor de Seúl empezó a desarrollar sus propios modelos a partir de 1975, tras unos años modificando coches de otras casas bajo licencia. Es el caso del Ford Cortina, que desde 1968 fue puesto a la venta por Hyundai en Corea del Sur. Sin embargo, las actividades deportivas de la marca se retrasaron bastantes años. Por la razón que fuera, no era prioritario, y salvo algunas inscripciones privadas en pequeñas competiciones, Hyundai no hizo acto de presencia en el mundo de la alta competición hasta finales del siglo XX.

En 1998, la marca asiática decidió embarcarse en el Campeonato del Mundo de Rally, preparando un Accent con especificaciones de rally que sería gestionado por un equipo privado. En los siguientes años, consiguieron ciertos resultados destacados, con pilotos de renombre como Juha Kankkunen, Alister McRae o Armin Schwarz. Pero el apoyo de fábrica nunca fue el mismo que el recibido por las marcas rivales, y tras esta primera etapa, la dirección dio carpetazo a la experiencia deportiva del fabricante surcoreano.

Hyundai Accent WRC, pilotado por Alister McRae durante el Rally 1000 Lagos de 2001

El desembarco definitivo llegó en 2013. A finales del año anterior, durante el Salón del Automóvil de París, Hyundai anunció que competiría a partir de 2014 en el Campeonato del Mundo de Rally de forma oficial, con todo el apoyo de la marca detrás. Así que el año que iba a empezar serviría para desarrollar el nuevo coche, un i20 con especificaciones del reglamento WRC. También se centrarían en crear un equipo desde cero y toda la estructura de competición necesaria que hasta entonces no existía, dándoles desde la casa matriz carta blanca para hacer y deshacer. Michel Nandan, ingeniero con gran experiencia en competición, fue colocado al frente del proyecto.

Con el fichaje de Thierry Neuville para el primer coche, y los de Hayden Paddon, Dani Sordo, Juho Hänninen, Chris Atkinson y Bryan Bouffier para la segunda y tercera unidad, la estructura comenzaba a dar atisbos de ir por el buen camino. 2014 se saldó con victoria y doblete en el Rally de Alemania, de la mano de Neuville y Sordo. Un éxito que auguraba grandes domingos de celebración por delante.

El Hyundai i20 WRC aparece entre los blancos árboles nevados del Rally de Suecia

Pero 2015 no fue tan bien como se esperaba. A pesar de conseguir el tercer lugar en el campeonato, no sumaron ninguna victoria. Y es que la estructura seguía en fase de rodaje. Tras un primer año tan bueno, tenían que seguir con el trabajo. Entre tanto, la casa empezaba a interesarse por el nuevo reglamento TCR que iba a copar los campeonatos de turismos de medio mundo. Se lanzaron al desarrollo de dos modelos de cara a la futura homologación de ambos dentro de aquel nuevo reglamento: el i30 N y el Veloster N.

Dos victorias en el Campeonato del Mundo de Rally sumaron a su palmarés en 2016, mientras el departamento de competición para clientes echaba a rodar. Finalmente, en 2017 llegó el debut en el TCR, y con ello en la Copa del Mundo de Turismos que empezaría al año siguiente. En los rallyes no les iba nada mal, estaban en la lucha y eran los únicos capaces de plantar cara al Ford de M-Sport pilotado por Sébastien Ogier. Pero todavía faltaba superarles y ganar. Cosa que sí harían en el WTCR en su primer año, con Gabriele Tarquini conquistando el título.

Los dos Hyundai i30 N TCR de Gabriele Tarquini y Norbert Michelisz durante la cita del WTCR de 2018 en Hungaroring

Aunque la filosofía del nuevo certamen iba en contra de que existieran equipos oficiales, lo cierto es que el apoyo de fábrica cada vez se fue intensificando más, algo crucial para el éxito. Como también lo fue para las ventas de sus modelos de competición destinados a equipos cliente. Y es que el éxito siempre abre puertas. Del proyecto inicial en el WRC, a tener coches repartidos por diferentes campeonatos. De los rallyes a los turismos, pasando por el rallycross. Entre tanto, la dirección del proyecto cambió de manos, y Andrea Adamo sustituyó a Michel Nandan.

Actualmente, Hyundai lidera el Campeonato del Mundo de Rally, y sus equipos luchan por la gloria en el WTCR y el Campeonato del Mundo de Rallycross. Y eso sin contar campeonatos regionales y nacionales, como el Campeonato de España de Turismos, donde mantienen todo el protagonismo gracias al gran rendimiento de sus unidades. Para ser un fabricante que pasó de largo de la competición durante tantos años, este desembarco a nivel mundial es digno de mención. Y ya se habla de nuevos campeonatos donde podrían llamar a la puerta. Si lo hacen, y al ritmo que van, no se puede descartar nada.

Los nueve veces campeones del mundo, Sébastien Loeb y Daniel Elena, pilotando el Hyundai i20 WRC durante el Rally de Montecarlo de 2019