Paseando por el Guadalope

Paseando por el Guadalope

El río fluye. Atraviesa el pueblo y describe una larga curva rodeando el promontorio sobre el que se asienta el casco antiguo de Alcañiz. Pero el Guadalope es algo más. No es únicamente una corriente de agua que desemboca en el Ebro, es el nombre con el que se conoce uno de los circuitos de carreras más importantes de nuestro país. Uno de los circuitos más difíciles, pero más añorados por pilotos y aficionados. Vamos a pasear por el Guadalope, el circuito urbano de Alcañiz.

Hace ya unos años que los motores no rugen por las estrechas calles de este pueblo del Bajo Aragón. Pero los vestigios de una pasión atronadora se ven todavía a simple vista. Nuestro paseo comienza en la Avenida de Aragón, en la misma línea de meta, la cual se conserva hoy en día. Junto a ella, un doble guardarraíl original del circuito se mantiene en pie para recordar lo que una vez fue. La recta de salida, jalonada por casas y árboles a ambos lados, se asemeja a un túnel en el que es fácil transportar la mente en el tiempo para imaginar a los bólidos surcándola. Pronto, la primera curva se abre paso.

El embudo. El primer viraje del trazado. Verdaderamente, era un embudo. En bajada y muy cerrado, era un punto tremendamente conflictivo. La famosa casa en su interior se conserva y rápidamente la cabeza se llena de imágenes de carreras. Ver la curva así, desnuda, da verdadera impresión. Al momento, nuestros pasos hacen caso a la pendiente de la Avenida Galán Bergua y nos llevan hacia el segundo giro, descendiendo por la calle. En cuanto ves esta curva, sabes que estás en un circuito de carreras. La curva de La Monegal lo tiene todo, el guardarraíl en el exterior y el peralte en el interior. Sólo le faltan los coches trazándola a milímetros de la acera.

El Embudo, la primera curva del Guadalope. Cerrada y en bajada, era el primer gran desafío. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A su salida, el vertiginoso descenso nos conduce a la tercera curva, la segunda a izquierdas. La bajada del Matadero, por el Paseo Andrade, fluye como el río junto a la Plaza de Toros camino del primer viaducto que atravesará la senda de agua. Pero antes, habremos pasado por la bifurcación para la entrada a la zona de boxes. Tratándose de un circuito urbano, su disposición debía adaptarse al espacio ya existente, de manera que su ubicación se situaba en una calle relativamente paralela a la pista, accediendo por detrás de la Plaza de Toros. Ahora es un espacio yermo, vacío de sonidos y olores carrerísticos, pero antaño era el lugar donde descansaban y se preparaban las bestias que volaban sobre este asfalto.

Tras atravesar el Río Guadalope por primera vez, un ángulo de izquierdas abre paso para la zona más rápida y vertiginosa. A orillas del río, el trazado toma la apariencia de una carretera -y es que lo era- para deleitarnos con una sucesión de pequeños cambios de dirección que si a pie se notan, es fácil imaginar lo difícil que era trazarlos al volante de un coche de carreras. Algunas marcas en el muro de hormigón a nuestra izquierda nos recuerdan aquellos tiempos. La curva de El Pajarito, peraltada y ciega, sirve de aperitivo para la gran sorpresa que nos aguarda metros después.

Rápido zigzagueo entre El Pajarito y El Portalón, a orillas del río. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El Portalón aparece ante nuestros ojos con su majestuosidad. Una curva para la que había que prepararse el doble. Porque El Portalón era la entrada a la frenada de la curva del Puente Viejo. Frenar en el Portalón, dar un golpe de gas y volver a frenar en apoyo, con precisión, sin pasarse, para después volver a dar rienda suelta a la potencia. Esta sección asusta con verla. No hay margen para el error. Y si al poco espacio que hay, le sumamos las barreras de protección y otros elementos de seguridad necesarios, te queda un complejo estrecho y todavía más difícil de gestionar. De nuevo, las imágenes de los coches trazando por aquí se agolpan en la mente.

Cruzamos otra vez el río. La muralla de Alcañiz nos recibe con la vista del castillo a lo alto, presidiendo la ciudad de la Concordia. Alcanzamos la famosa curva de la Barbería, un ángulo a derechas, cuya salida era todavía más estrecha de lo que es hoy en día. Un auténtico desafío a la hora de pisar el acelerador. Y la entrada al último sector de la pista, en subida, remontando el montículo y rodeando el casco antiguo. Es el momento de conocer la Subida del Corcho.

Salida de la curva de la Barbería. Punto muy estrecho y complicado. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Motorland Aragón tiene su Sacacorchos, en bajada y muy cerrado, pero años atrás, el Guadalope ofrecía el impresionante Corcho. Una auténtica pared que tras arrancar en una recta, iba retorciéndose a la izquierda hasta terminar formando un desafiante viraje que desembocaba en una rápida curva a derechas, muy pronunciada. Ni que decir tiene que impresiona. Asusta pensar cómo debían trazar semejante eslalon en cuesta, abriéndose en la primera para cerrarse en la segunda. Si Spa-Francorchamps tiene su Eau Rouge – Raidillon, Guadalope tenía su Corcho.

Después del Corcho, coronar la tremenda subida de la Ronda de Teruel sin dejarse llevar por el pánico era un premio que sólo los más aguerridos pilotos podían hacer. Pero la vuelta no ha terminado todavía. Casi sin aliento, la calle jalonada de casas a ambos lados nos encamina hacia las dos últimas curvas. ¿Ya estamos aquí? Hemos llegado muy rápido. Y enseguida, la vista se va hacia la rotonda de nueva construcción. Sobre ella, una gran escultura metálica. El homenaje que los alcañizanos rinden al que fue su circuito. Un recuerdo para la posteridad.

El final de la Subida del Corcho con el castillo de Alcañiz en lo alto. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Con la emoción saliendo por cada poro de la piel, divisamos el último cambio de dirección al final de la Calle Repollés García, un claro homenaje al ideólogo de esta maravilla, el Dr. Joaquín Repollés García. El hospital de Alcañiz nos saluda cuando ponemos el pie de nuevo en la recta de meta. La Avenida de Aragón, en todo su esplendor, nos da la bienvenida para terminar junto a la línea de meta y su doble guardarraíl.

El paseo ha terminado. Y las sensaciones son muy gratificantes. A pesar de algunas glorietas de nueva construcción, el circuito está igual que se dejó en 2003. Todavía se conservan en las aceras los agujeros para instalar las vallas de protección, hoy tapados con unas placas metálicas. ¿Se volverá a usar alguna vez? Es difícil de saber, pero no estaría nada mal que las bestias de competición, como en su día los Porsche, Lancia, Lola y compañía hicieron, volvieran a atronar Alcañiz con el bramido de sus motores. Hasta pronto, Guadalope. Hasta la vista, Alcañiz. Volveremos…

Línea de meta y doble guardarraíl original del Circuito Guadalope. Aquí comienza y termina nuestro paseo. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Cierre de temporada en Alcañiz

Cierre de temporada en Alcañiz

Falta poco más de un mes para que acabe el año y la mayoría de campeonatos ya han echado el cierre. Se acerca el invierno, tiempo en el que las carreras de coches, salvo los certámenes de carreras sobre hielo, se toman un merecido descanso. Pero antes, queda la última cita de la temporada. Motorland Aragón se engalana para recibir a los participantes de los 500 Kilómetros de Alcañiz, la carrera que cerrará el calendario de competiciones en circuito de nuestro país.

La prueba, organizada por V-Line Org y Motorland Aragón, se celebrará junto a las últimas carreras del Campeonato de España de Clásicos, Legends y Youngtimers (CECLY), antes de que el Campeonato de Aragón de Velocidad tome la pista del Bajo Aragón para disputar sus entrenamientos y carreras. En definitiva, un fin de semana cargado de actividad que pondrá el punto final al año de competición nacional en circuitos en tierras turolenses.

Desde primeras horas de la mañana del sábado, se celebrarán los entrenamientos libres y cronometrados, tanto del CECLY como para la gran carrera de resistencia. A mediodía llegará el momento de disputar la primera carrera del campeonato de clásicos, legends y youngtimers, que servirá de aperitivo para la carrera principal del programa, que comenzará sobre la una menos diez de la tarde. Tras ella, la segunda carrera del CECLY para terminar el día. El domingo, el regional de velocidad tomará el asfalto para celebrar los entrenamientos libres y cronometrados durante la mañana, y las dos carreras de diez vueltas durante la tarde. Con ello, terminará el fin de semana de competición en Alcañiz.

Coches de diferentes categorías trazan el «sacacorchos» de Motorland Aragón. © V-Line Org

Los 500 Km de Alcañiz no forman parte de ningún campeonato. Pero ello no es inconveniente para que algunas de las máquinas más potentes del panorama nacional se den cita allí. Sucede lo mismo con los pilotos y equipos que participarán en una prueba que ha sido un éxito año tras año. Kosta Kanaroglou, vigente Campeón de España de GT y nueve veces ganador de la carrera, hará su aparición al volante del Mosler MT900, junto a Manuel Cintrano y Javier Morcillo. Además de ellos, lo harán otros pilotos habituales del Campeonato de España de Resistencia y GT (GT-CER), como Francesc Gutiérrez y Josep Mayola con el Ferrari 458 de PCR Sport, o Joan Vinyes y Jaume Font con el Porsche 911 de Baporo Motorsport.

Además, habrá representación local. El Real Automóvil Club Circuito Guadalope, antiguo organizador de las carreras en el circuito urbano de Alcañiz, ha inscrito un Porsche 911 que pilotarán Luis López, Álvaro Rodríguez, Tomás Moreno y Ángel Martínez. También estará presente Álvaro Bajo, Subcampeón de España de Turismos 2019, que pilotará el Peugeot RCZ de la Escuela Española de Pilotos, junto a Antonio Sainero y Ana Sainero. Unas inscripciones que completarán una parrilla de 13 coches.

El Mosler MT900 del campeón de España de GT, Kosta Kanaroglou, surcando la recta de meta de Motorland Aragón. © Fotos Alcobendas (V-Line Org)

En lo que respecta al Campeonato de Aragón de Velocidad, la disputa del Trofeo de Velocidad Motorland – Memorial José Antonio Vicente traerá el fin de fiesta del regional a casa, con el Campeonato de Aragón de Turismos al rojo vivo. Joaquín Rodrigo lidera la general con apenas dos puntos de ventaja sobre Jaime Latapia. Por su parte, Javier Cicuéndez se mantiene al acecho, a catorce puntos del liderato. Los tres son aspirantes a llevarse el trofeo de campeón este año. Además, la cita también es puntuable para los campeonatos navarro y valenciano de velocidad.

Esta carrera de resistencia de unas cuatro horas hereda el espíritu de la competición que se vivió años atrás en las calles de Alcañiz. El circuito urbano Guadalope atrajo, temporada tras temporada, a las máquinas más potentes y prestigiosas del mundo. Coches que se batían el cobre en las grandes carreras internacionales, como Le Mans, Daytona o la Targa Florio, llegaban a esta pequeña ciudad de Aragón donde los aficionados podían incluso tocar esas obras de arte. Y todo gracias al esfuerzo de un pueblo volcado con las carreras.

Uno de los Porsche 911 sale a la recta de atrás de Alcañiz en la edición de 2017. © V-Line Org

Hoy en día, el circuito es historia y un gran recuerdo para mucha gente. Pero su legado pervive en Motorland Aragón, el circuito que este fin de semana volverá a ser testigo del sonido de los motores, del olor a gasolina y caucho quemado, y de los gritos de júbilo de unos aficionados que disfrutarán con los coches de carreras como antaño otros lo hicieron detrás de los guardarraíles en las calles de Alcañiz.

Foto de portada: © V-Line Org

Antonio Albacete al cuadrado: «Estaría bien hacer una carrera juntos»

Antonio Albacete al cuadrado: «Estaría bien hacer una carrera juntos»

En el mundo del automovilismo es habitual encontrar sagas familiares de pilotos. Los Stuck, los Unser o los Schumacher se unen a nombres más cercanos como los Albacete. Antonio y Antonio Albacete, padre e hijo, comparten una vida común en las carreras. Una vida que comenzó el abuelo del hijo, también llamado Antonio, más conocido por su labor de preparador, pero también piloto de reconocido éxito. En la actualidad, los dos Antonio Albacete pilotos continúan compitiendo, cada uno en distintos certámenes.

El progenitor compitió hace años en el campeonato donde el vástago ha comenzado esta temporada su andadura en las clases superiores del automovilismo español. El Campeonato de España de Turismos es su hogar común, en el que pudimos hablar con ambos durante su última cita del año en el circuito de Montmeló. Para evitar confusiones, nos referiremos al padre como Antonio, y al hijo como Tony. Actualmente, Antonio Albacete continúa con su carrera en el Campeonato de Europa de Camiones, donde ha cosechado tres títulos y ha sido subcampeón en 2019.

El Acelerador (EA): Nos gustaría empezar contigo, Antonio, hablando de tu temporada en el Campeonato de Europa de Camiones. ¿Qué valoración haces?

Antonio Albacete (AA): Bien, la verdad es que hemos acabado contentos. Hemos sido subcampeones y lo cierto es que, tal y como teníamos montado todo este año con el equipo y con los medios con los que íbamos, creo que hemos hecho una temporada muy regular. No hemos tenido grandes problemas y terminar así es un exitazo. Así que estamos muy contentos de cómo nos ha ido.

Antonio Albacete pilotando su MAN durante el Gran Premio camión de España de 2013

EA: Toni, este año has dado el salto al Campeonato de España de Turismos, con Teo Martín Motorsport. Cuentános, ¿cómo te ha ido?

Tony Albacete (TA): Podríamos decir que está siendo una temporada agridulce. He tenido momentos buenos en los que he demostrado que puedo ir rápido y, sobretodo, constante; pero también momentos malos en los que hemos tenido varios abandonos, ya sean por tema mecánico o por incidentes con otros pilotos. Pero al final estoy contento porque estoy aprendiendo mucho y cada vez estoy más cerca de los pilotos top, como mi compañero Borja García, que me está enseñando mucho. Voy cogiendo una buena base de aprendizaje. Así que es positivo.

EA: Antonio, ¿qué recuerdos te trae el Campeonato de España de Turismos de tus tiempos en los que competiste en él?

AA: La verdad es que me trae muchos. Han sido unos cuantos años los que he estado en el CET. Empezando también con pocos pilotos, con coches muy diferentes unos de otros,… Pero al final, un campeonato que fue subiendo poco a poco hasta ser el referente en España y llegar a tener un plantel de pilotos súper profesionales. Muchos expilotos de Fórmula 1, pilotos extranjeros que venían a correr y yo tuve la suerte de formar parte de todo ese grupo que pudimos estar ahí, de ganar carreras, de estar luchando por el campeonato en varias ocasiones,… Y bueno, para mí también fue una buena escuela.

EA: En aquellos años, una de las citas anuales era Alcañiz, un trazado muy especial. Antonio, ¿cómo era competir en el circuito urbano Guadalope?

AA: Alcañiz era una fiesta. Toda la gente del pueblo echaba una mano para que todo saliese lo mejor posible, y el ambiente era fenomenal. Dentro del campeonato era el único circuito urbano que teníamos, aunque anteriormente hubo algún otro. Por otra parte, era peligroso porque se iba muy rápido. Había zonas muy rápidas con muy pocas medidas de seguridad. Pero era una carrera que todos, de una manera u otra, la estábamos esperando. Además, recuerdo que al principio, la de Alcañiz era la única carrera que se retransmitía en directo por televisión, entonces era una prueba que todos queríamos que llegara para hacerlo lo mejor psoible.

Antonio Albacete pilotando su BMW M3 en el CET

EA: El CET ha vuelto este año después de mucho tiempo. ¿Cuál creéis que es la clave para que el campeonato se consolide?

TA: Sobretodo que se involucren las marcas. Que empujen desde atrás, estén apoyando a los equipos y pongan parte del presupuesto. El campeonato no es muy costoso, pero al final los pilotos tenemos que poner bastante cantidad de dinero para hacer correr los coches. Yo creo que esa es una de las claves para poder alzar el campeonato. Lo bueno que tenemos es que corremos con coches que la gente puede comprar en el concesionario, por lo que es una buena manera de potenciarlo.

AA: Sí, a ver, todos los comienzos son difíciles. Yo he estado compitiendo en campeonatos en los que había pocos coches y creo que la involucración de las marcas es primordial. Aparte, habría que intentar de alguna manera que se difunda más el campeonato. Intentar involucrar a alguna televisión, si no es para que te eche una carrera en directo, para que te haga algunos resúmenes. Tener alguna carrera en directo puede ayudar a atraer, no solo a las marcas, sino a otro tipo de patrocinadores.

EA: Tony, compites con un Honda Civic Type R. ¿Qué es lo que más te llama la atención?

TA: Puedo decir que me llama todo, porque es el coche más potente con el que he corrido hasta ahora. Vengo de competir en una copa monomarca con un coche con pocos CV, entonces no tengo la experiencia previa de haber probado ni monoplazas ni ningún otro coche con mayor potencia. Destacaría sobretodo el tema de la velocidad punta, llegamos a velocidades a las que nunca había llegado. También el paso por curva con los neumáticos semi slick y la frenada. Es un coche divertido.

Tony Albacete negociando una de las curvas de Montmeló al volante de su Honda Civic Type R. © Jordi Gimeno Bureu

EA: Antonio, llevas muchos años compitiendo y nos preguntamos hasta cuándo te vamos a poder ver correr. ¿Cuánta gasolina te queda en el depósito?

AA: No sé, creo que ya no mucha. Este año hemos conseguido montar el equipo y estar en el campeonato, pero para el año que viene no sé como van a estar las cosas. Aparte, tampoco sabemos como tendremos el tema de los patrocinios y no hay nada cerrado. Entonces, si consigo volver a tener el apoyo de los patrocinadores que he tenido este año y conseguimos hacer un equipo en condiciones en el que la gente esté también animada con seguir, podremos continuar. Es un equipo en el que la mayoría de la gente está trabajando en otros sitios y vienen a las carreras por afición. Vamos a intentarlo mientras tengamos el apoyo, y yo tenga ganas y me vea competitivo. También pueden surgir otras cosas, estoy abierto a cualquier cosa. De momento no tengo pensada la retirada, pero ya veremos.

EA: Tony, en tu caso estás al principio de tu carrera deportiva. ¿Cómo te planteas el futuro?

TA: A mí me gustaría, a corto plazo, aguantar un par de temporadas más en el CET. Una vez que se haya consolidado y haya más equipos, creo que puede ser una buena manera de aprender y crecer como piloto. Por otra parte, uno de mis sueños sería, a lo mejor, hacer el europeo de turismos o el GT Open, en un rango de tres o cuatro años. Esa sería mi idea, más o menos.

Tony Albacete surcando el asfalto. © Jordi Gimeno Bureu

EA: Para terminar, una pregunta para los dos. ¿Os gustaría, en un futuro, hacer una carrera juntos?

AA: Pues eso estaría bien, ¿por qué no? La verdad es que sería una cosa agradable de hacer.

TA: ¿Por qué no? De hecho, el año pasado corrimos una carrera en el Jarama, pero con coches distintos. Pero nunca hemos compartido coche los dos. Estaría bien hacer una carrera juntos.”

La agradable conversación con los Albacete llegó a su conclusión. Una charla entretenida y amena en la que pudimos repasar algunos capítulos del pasado y el presente del automovilismo español desde la mirada de dos pilotos que forman parte de una las sagas familiares que mejor conocen este mundo. Antonio y Antonio. Tony y Antonio Albacete, muchas gracias por vuestro tiempo y buena suerte.

Foto de portada: @Circuitcat_cat

El CET avanza en su consolidación

El CET avanza en su consolidación

Desde que se anunció la vuelta del Campeonato de España de Turismos por parte de la Real Federación Española de Automovilismo, el camino que ha tenido que seguir el promotor para levantar el certamen ha sido complicado y lleno de dificultades. Con un reglamento propio, se sumaba el trabajo de tener que convencer a las marcas para que homologaran sus coches dentro de la normativa. Fueron varias las casas automotrices que mostraron su interés por unas reglas tan distintas del concepto TCR, que casi monopoliza el mundo de las carreras de turismos.

Las pruebas y el desarrollo comenzaron en el circuito del Jarama con algunos ilustres pilotos llevando la batuta, como Álvaro Barba o Javier Villa. Pero a la hora de la verdad, cuando el CET volvió tras unos cuantos años a los pistas de carreras en el trazado de Navarra, la realidad fue muy clara. Únicamente Honda y Hyundai contaban con modelos adaptados a lo que pedía la normativa del “nuevo” campeonato.

A pesar de ello, las esperanzas seguían en todo lo alto. Las primeras carreras en Los Arcos dejaron un buen sabor de boca. Nueve pilotos inscritos, repartidos en cinco Hyundai i30N y cuatro Honda Civic, que lucharon cuerpo a cuerpo en dos carreras dominadas por Fernando Navarrete. La acción no faltó y ambas pruebas resultaron entretenidas. El circuito de Motorland Aragón sería la siguiente parada del certamen.

Tony Albacete (Honda Civic) e Ismael Arquero (Hyundai i30N) luchando en Los Arcos. Foto: @CET_RFEdA

La pista de Alcañiz tomó el relevo del antiguo circuito urbano de la localidad turolense. El legendario Guadalope acogió las citas del campeonato antiguo durante muchos años. Así que el regreso a las tierras del Bajo Aragón fue algo muy emocionante. Pero ello no tapó las carencias que ya se vieron en Navarra. La parrilla seguía tan famélica como en el primer fin de semana del campeonato. Y los rumores sobre su viabilidad empezaron a repicar fuerte.

Intentar hacer algo diferente a lo que hay siempre es más difícil que copiar lo que ya existe. Por ello, el retorno del CET estaba costando un poco más de lo que se podía esperar. Varias marcas habían dado el paso de desarrollar sus coches, pero salvo Honda y Hyundai, ninguna había puesto todavía sus máquinas sobre el asfalto. Se esperaba a Peugeot, a Alfa Romeo, … Pero no habían hecho acto de presencia. Era necesario un empujón que generara la confianza necesaria para continuar.

Ante esta tesitura, Javier Sánchez Macías y Borja García se llevaron los triunfos en Alcañiz. Tras las dos carreras navarras, en las que Navarrete parecía que tenía un plus, esta variedad de ganadores prometía emociones fuertes en las siguientes citas, gracias en parte al uso del sistema de penalizaciones por peso para igualar las prestaciones, y al BoP (Balance of Performance). El circuito Ricardo Tormo aguardaba la llegada de pilotos, equipos y coches, con la esperanza de ver una mejoría en esa lista de inscritos que se quedaba algo corta.

Mari Santonja dominando su Honda Civic del CET. Foto: @CET_RFEdA

Cheste se vistió de gala para un nuevo Racing Weekend, un fin de semana de carreras en los que disfrutar del automovilismo en estado puro. Además del CET, y al igual que en Los Arcos y Alcañiz, habrían carreras del Campeonato de España de Fórmula 4 y del Campeonato de España de Resistencia y GT. Un buen cóctel para todos aquellos aficionados que se acercaron hasta la pista valenciana.

Esta vez, Borja García fue profeta en su tierra. El piloto de Teo Martín Motorsport se llevó la victoria en las dos carreras del fin de semana al volante de su Honda Civic, sujetando un liderato del campeonato ante un Fernando Navarrete que no pudo sumar tantos puntos como hubiera querido al ser descalificado en la segunda carrera. Pero los puntos de García y del resto de pilotos Honda no fueron suficientes, y ante la inferioridad numérica con respecto a Hyundai, la marca japonesa es segunda (de dos) tras el fabricante surcoreano. En la clasificación reservada a los equipos, Gibralfaro lidera la tabla por delante de Teo Martín Motorsport y Hafesa.

Luis Barios y Javier Sánchez Macías, los dos pilotos de Gibralfaro, pilotando sus Hyundai i30N por delante de Ismael Arquero, en Alcañiz. Foto: @CET_RFEdA

Con medio campeonato disputado y las espadas en alto, llegó la gran noticia. Se anunciaba por fin la llegada inminente de Peugeot y Alfa Romeo, que habían terminado de pulir sus monturas para luchar por la gloria ante Hyundai y Honda. El nuevo Alfa Romeo Giulietta de la estructura de Gonzalo Araujo y el Peugeot 308 de Mavisa harán su debut en la próxima cita en el circuito de Jerez, a mediados de septiembre. Sin duda, el empujón que el campeonato necesitaba con urgencia. Un gran chute de confianza.

Con este nuevo impulso, el regreso del Campeonato de España de Turismos da un nuevo paso en su consolidación. Con un panorama automovilístico nacional que quedó muy mermado tras la crisis económica, la dificultad de sacar adelante nuevos campeonatos es extrema, pues ya de por sí es complicado mantener los existentes. Así que cualquier marca nueva que se involucre será una fantástica noticia para un certamen que aglutina experiencia y juventud a partes iguales. Los pasos se están dando, y aunque lentos, parecen seguros.