Entrevista a Pedro L. Esteban: “La temporada estuvo totalmente marcada por la pandemia”

Entrevista a Pedro L. Esteban: “La temporada estuvo totalmente marcada por la pandemia”

Las carreras no se podrían celebrar sin la presencia de un cuerpo médico que vela por la seguridad de todos los pilotos. Uno de ellos es el Dr. Pedro Luis Esteban, delegado médico de la Federación Internacional de Automovilismo en el Campeonato del Mundo de Rallycross. El catalán es el máximo responsable sanitario del World RX y una de las voces autorizadas para hablar de los protocolos que se siguen en el automovilismo en referente a la seguridad.

Pedro Luis, gran apasionado de las carreras, especialmente de los rallyes, comenzó a combinar su pasión con su vocación cuando entró a formar parte del cuerpo médico del Circuit de Barcelona-Catalunya. Compaginando su labor en las instalaciones que albergan, entre otras competiciones internacionales, el Gran Premio de España de Fórmula 1 o el World Rallycross de Cataluña, Esteban cuenta también con gran experiencia en los rallyes, concretamente en el Rally RACC Catalunya – Costa Daurada.

Hace unos días, Pedro Luis Esteban se encargó de coordinar el cuerpo médico destinado al Rally de Lloret de Mar, la prueba que abrió la temporada en nuestro país, válido para el certamen catalán de la especialidad. En una pausa entre tramos, tuvimos la oportunidad de hablar con él, sobre su trabajo en las carreras, cómo ha cambiado el paradigma de la seguridad en el automovilismo en los últimos años y su percepción de los rallyes y el rallycross.

Pedro Luis Esteban en la sala de control del circuito de Höljes. Foto: Pedro Luis Esteban.

El Acelerador (EA): Pedro, es un honor poder hablar con el delegado médico del Campeonato del Mundo de Rallycross. ¿Cómo empezaste a trabajar como médico en las carreras?

Pedro L. Esteban (PLE): “Me gusta la pregunta y aunque suene a tópico, fue por estar en el lugar y en el momento adecuado. Yo soy traumatólogo e hice la residencia en el Hospital Clínic de Barcelona. Entonces, el responsable de los servicios médicos del Circuit de Catalunya era el jefe de anestesiología y un día el traumatólogo del Circuit se luxó el hombro y no tenían a nadie para sustituirle. Me lo comentaron y de esta manera entré allí, en el 2004.”

EA: En todos estos años, ¿cuántas carreras has podido vivir como médico?

PLE: “Incontables. En el Circuit, aparte de los campeonatos mundiales, toda la actividad que hay cada año: las World Series by Renault, los GT, las carreras de camiones (que las hecho mucho de menos),… Además, si contamos el rallycross con la cantidad de carreras que hay en cada evento, la verdad es que te mentiría si te dijera una cifra.”

EA: Concretamente, ¿cuál es el papel de un delegado médico FIA en una carrera o un campeonato?

PLE: “De entrada, la FIA tiene todo esto perfectamente reglamentado. Yo hago tareas de inspección. Dos meses antes de cualquier prueba, tenemos que recibir el cuestionario médico FIA, en el que se detalla todo el protocolo sanitario: número de médicos que van a asistir, número y tipo de ambulancias, dónde van a estar posicionadas, qué características tiene el centro médico, con qué hospitales se ha contactado y a cuanta distancia están, … Sin esto no se puede celebrar la prueba y por eso se pide que nos lo hagan llegar con dos meses de antelación.

Si es un campeonato conocido ya, no suelen haber cambios; pero si son nuevos, tenemos que tener tiempo de hablar con el jefe médico para comentarle qué cosas echamos de menos en el cuestionario y poder poner todo lo necesario a punto. De esta manera, el día de la prueba lo que hacemos es confirmar que todo está puesto según el cuestionario.

Otra cosa importante que hacemos es ver cómo trabaja el equipo de extracción. Hacemos un simulacro y comprobamos que se realiza según marca la secuencia de pasos a seguir por la FIA. Luego, durante la carrera en sí, estamos pendientes de si hay un incidente y tenemos que actuar, o no. Cuando todo termina, escribimos un informe que se envía a la comisión médica y se reenvía a los organizadores.”

El Dr. Pedro Luis Esteban durante el simulacro de extracción en el World Rallycross de Cataluña de 2019. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: De todas las disciplinas que hay, ¿con cuál te quedas?

PLE: “Indudablemente, con el rally. Para mí no hay una disciplina igual. Poder salir a los tramos en la caravana de seguridad, ver que estás conduciendo por donde después van a pilotar a unas velocidades que te parecen imposibles, la complejidad de la organización, … En comparación, todo lo que pasa en un circuito es algo sencillo. Tienes la asistencia médica por debajo del minuto, pero un rally es otra historia. Y ya no hablo de los raids. Para mí, lo que más me engancha, claramente, es el rally.”

EA: Precisamente, te quería preguntar por las dificultades que te puedes encontrar como médico en un rally.

PLE: “Una de las cosas más buenas que quiso imponer el anterior delegado médico de la FIA para los rallyes, el Dr. Jean Duby, fue formar a las tripulaciones en primeros auxilios para que en caso de accidente fueran capaces de socorrer. En rally, lo habitual es que el primer coche que se encuentra con el accidente es el que ha salido justo detrás, y es muchas veces el primero que nos va a dar la información, desde apretar el botón de pánico hasta socorrer o intentar hacer las mínimas maniobras para ayudar al que ha tenido el accidente. Es algo que tuvo una buena recepción por parte de los pilotos; cuanto más jóvenes, mejor lo han asimilado. Y es una de las cosas más útiles que hemos podido tener.

En rallyes, los puestos de atención médica ya no están puestos en función del kilometraje, sino en función del tiempo. Deberíamos poder dar asistencia en menos de diez minutos. ¡Pero diez minutos es un tiempo abismal! En ese tiempo, pueden haber llegado tres o cuatro coches que pueden realizar la primera asistencia. La complejidad del rally en ese sentido es enorme. Aparte de que tengas los tramos lejísimos, los enlaces, … El helicóptero siempre tiene que estar pendiente sobrevolando la zona, pero aún con todo el rally tiene esta particularidad.”

Accidente en la primera curva del Rallycross de Cataluña 2020. Foto: FIAWorldRallycross.com

EA: Como delegado médico del Campeonato del Mundo de Rallycross, ves de cerca todo lo que sucede en el campeonato. ¿Cómo viviste el extraño mundial de 2020, con las cancelaciones y todos los problemas derivados de la pandemia?

PLE: “Definitivamente, la temporada estuvo totalmente marcada por la pandemia y aún gracias que pudimos hacer cuatro eventos, en Suecia, Finlandia, Letonia y España. Además, cuando empezamos el campeonato, todavía no estaba operativo el apéndice de la reglamentación FIA referente al COVID-19, que sólo estaba para la Fórmula 1, y tengo que decir que el por entonces promotor del Campeonato del Mundo de Rallycross, IMG, hizo un trabajo enorme en combinación con la FIA para conseguir un campeonato seguro, con unas burbujas que dieran seguridad también fuera de lo deportivo.

EA: Hay un nuevo promotor en el mundial, la electrificación se abre camino, … ¿Cómo ves el futuro del World RX?

PLE: “La electrificación es lo que lo va a marcar, claramente. Creo que a los que tenemos una edad, nos va a costar un poco adaptarnos a según que ausencia de ruidos y de olores, que es de las cosas que también enganchan. Y desde el punto de vista de la seguridad, será más complejo. De hecho, va a haber un delegado de la FIA para formar a los pilotos en extracción. Va a ser un cambio desde el punto de vista de la atención médica y a la hora de formar a los comisarios de pista. Porque al ser un coche eléctrico, no se puede tocar si la luz no está en verde. Habitualmente, todo el mundo tiene la tendencia a ayudar cuando hay un accidente; pero si el coche no es seguro, se puede crear una situación muy difícil de manejar. Esto es una cosa en la que habrá que cambiar totalmente el chip.”

Andreas Bakkerud y Robin Larsson se bajaron del coche sin secuelas físicas tras el accidente en el Rallycross de Cataluña. La labor previa en seguridad de la FIA y del Dr. Pedro Luis Esteban fue clave para evitar males mayores. Foto: FIAWorldRallycross.com

EA: En España, a pesar de la gran afición que existen en autocross, el rallycross no ha conseguido despuntar hasta los últimos tiempos. Este año habrá un certamen catalán de rallycross y la RFEDA sigue trabajando para sacar adelante el nacional. ¿Qué crees que se necesita para que el rallycross se asiente definitivamente en nuestro país?

PLE: “Es curioso, porque he de reconocer que cuando empecé como delegado médico en el 2014 en el World RX, el rallycross me enganchó enseguida. La cantidad de carreras, su intensidad, … No te da tiempo a nada más. Es un formato en el que la actividad es constante y me gustaría creer que enganchará a la gente. Lo tiene todo para poder triunfar. Si salen adelante los campeonatos y conseguimos que un piloto nacional llegue al mundial, a ese nivel, eso hará crecer el interés.”

Tras unos minutos de charla apacible, las obligaciones se hicieron presentes. El Rally de Lloret de Mar debía proseguir ante la atenta mirada del Dr. Pedro Luis Esteban, para velar por la seguridad de todos y cada uno de los participantes. Agradecemos enormemente a Pedro su disponibilidad a la hora de ofrecernos su escaso tiempo en un día de carreras y esperamos volver a coincidir pronto. ¡Gracias por todo, Pedro!

El Dr. Pedro Luis Esteban preparado en su puesto durante la disputa del Rally de Lloret de Mar. Foto: Pedro L. Esteban.

Foto de portada: Pedro L. Esteban.

La Fórmula 1 planta cara al virus

La Fórmula 1 planta cara al virus

La pandemia por COVID-19 ha puesto en jaque a buena parte del mundo y los deportes de motor no han sido ajenos. En el caso de la Fórmula 1, la crisis que se está gestando la salpica desde dos vertientes. Por un lado, el freno a la competición supone pérdidas millonarias que los equipos están paliando a base de ERTES y despidos. Y por el otro, la industria automotriz asume el batacazo por la falta de ventas que repercuten en los fabricantes con equipo oficial en la parrilla.

Primero se canceló el Gran Premio de China. Parecía que la epidemia en el país asiático podría cancelar alguna prueba más, pero poco se podía imaginar entonces que la situación sería tan severa como lo ha sido después. El asunto se tornó descontrolado, y los aplazamientos y cancelaciones de carreras se sucedieron en pocos días en todos y cada uno de los campeonatos. El del Gran Premio de Mónaco terminó de quitar la venda de los ojos a los más incrédulos.

A día de hoy, se han cancelado cuatro Grandes Premios (Australia, Mónaco, Francia y Países Bajos, esta misma semana) y se han pospuesto seis (Bahrein, Vietnam, China, España, Azerbaiyán y Canadá). Por lo tanto, quedan doce citas que mantienen hasta ahora su fecha original, mientras FIA y FOM se ponen de acuerdo para establecer un nuevo calendario que permita disputar entre quince y dieciocho carreras. Para ello, deberán realizar doblete en algunos circuitos en fines de semana consecutivos, una medida que permitirá mantener las medidas de seguridad y cuarentenas que aplique cada gobierno.

Gradas vacías en el Gran Premio de Australia. La carrera se canceló cuando todo estaba preparado, pero esta imagen se sucederá cuando se reanude la competición

Porque el problema no es sólo encontrar las fechas, sino también poder lidiar con el hecho de tener que aislar al ecosistema de la Fórmula 1 de los trabajadores de la pista de carreras en cuestión para evitar una posible propagación del virus. Por ello, disputar dos Grandes Premios en un mismo trazado y con una semana de diferencia es una buena solución, dadas las circunstancias. La organización del campeonato dejó caer algunas líneas a seguir para evitar el contacto entre las personas que trabajan dentro y fuera del paddock. Para ello, el acceso al mismo estará enteramente restringido al personal de los equipos, periodistas y miembros de la FIA, FOM y organización del Gran Premio.

Las dudas asaltaban sobre cómo deben los fotógrafos circular por los viales y las zonas adyacentes a la pista para realizar su labor, pudiendo entrar en contacto con los comisarios, oficiales y otras personas externas al microsistema del Gran Circo. Se están elaborando medidas y protocolos de actuación para intentar mitigar al máximo el riesgo de contagio por estas vías. Por lo pronto, los equipos únicamente podrán desplazar a un máximo de ochenta personas a las carreras que se celebren a puerta cerrada. Se prevé que vayan desde el hotel hasta el recinto deportivo mediante autobuses y furgonetas exclusivas para ellas.

El paddock se someterá a un control estricto de acceso

Por supuesto, la asistencia de público a las primeras pruebas de la temporada, una vez comience, estará vetado. Y así será, al menos, hasta septiembre. Como poco, cuatro circuitos acogerán este año Grandes Premios de Fórmula 1 sin un sólo aficionado, con el negativo impacto económico que ello comporta. Si no hay espectadores en las gradas, los organizadores no ganan dinero con las entradas, pero tampoco se beneficia la región con el flujo de visitantes que vacía sus bolsillos en restaurantes, tiendas, hoteles, campings o albergues. Y a la larga, supone una pérdida monetaria para las arcas públicas, pues tampoco se generan impuestos sobre la venta de productos.

Pero mucho peor sería no correr. Entonces, toda la estructura montada alrededor del campeonato se podría venir abajo. El pequeño sistema económico de la Fórmula 1 genera por sí mismo el flujo de dinero necesario para que los equipos puedan subsistir cada año. Pero si no hay competición, la transferencia de billetes se detiene y la crisis llama a la puerta de todos. Porque los más grandes también dependen de los menos grandes. Y así comienzan a sucederse los despidos cuando los equipos no pueden asumir los salarios de sus trabajadores.

Arrancada del Gran Premio de Austria. La pista de Spielberg acogerá, previsiblemente, el inicio tardío del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 2020

Si la estructura cuenta con una gran empresa detrás, quizás podrán aguantar durante un tiempo, pero al final se verán abocados a tomar decisiones. En el caso de los fabricantes, la falta de ventas lastra el presupuesto anual y eso revierte en el dinero disponible para invertirlo en carreras. En estos días asistimos a los despidos en McLaren, al inicio del proceso de venta de Williams (y la pérdida de su patrocinador principal) o al nuevo “plan de salvación” desarrollado desde la cúpula de Renault. Muchas decisiones para tratar de paliar al máximo el obligado parón. Pero no sólo los concursantes están tomándolas. La FIA ha dado luz verde a una serie de medidas para este y los próximos años con el objetivo de sobrevivir a la tempestad generada por este coronavirus. Sí, sí, sobrevivir.

Una prueba de las dificultades por las que está pasando la Fórmula 1 es que todos los equipos se han puesto de acuerdo para asumir un tope presupuestario desde el año que viene. También se van a ver abocados a asumir nuevas restricciones en el uso del túnel de viento y en el desarrollo de la aerodinámica y chasis en los próximos años, favoreciendo su uso a los equipos con menos puntos en la clasificación general y congelando el desarrollo. Lo cierto es que la situación no es para tomársela a broma. Requiere el cumplimiento de unas medidas drásticas, o será cuestión de tiempo que se cumplan los peores augurios.

Renault ha estado y sigue en el ojo del huracán. Si “plan de salvación” es su único flotador para no hundirse

Pero a pesar de todo, hay un halo de esperanza. Esos mismos equipos que están sufriendo las consecuencias de la pandemia, son los que estos meses han transformado su actividad principal para fabricar respiradores, ventiladores y distintas soluciones ingeniosas para paliar las consecuencias del SARS-CoV-2 en el cuerpo de los pacientes infectados. Este giro en la actividad industrial denota las capacidades de estos mastodontes empresariales para reorientarse y continuar a flote. Además, el techo presupuestario puede ser un salvavidas de última hora al que agarrarse (véase la decisión de Renault). Ahora, más que nunca, el tiempo es oro; pero si hay una categoría que puede sobreponerse a todo esto, es la Fórmula 1.

Las novedades de la FIA en materia de seguridad

Las novedades de la FIA en materia de seguridad

Tras un 2019 que se vio marcado por el accidente fatal de Anthoine Hubert en una de las carreras de Fórmula 2 en el circuito de Spa-Francorchamps, la Federación Internacional de Automovilismo ha publicado una serie de directrices con el objetivo de mejorar la seguridad en la nueva generación de coches de carreras y aumentar los sistemas de prevención de accidentes, y respuesta ante los mismos, en las pistas.

Es imposible evitar que se produzcan accidentes y situaciones que pongan en riesgo la seguridad en los deportes de motor. La FIA, en su constante afán por reducir el riesgo en las carreras, ha publicado una serie de líneas a seguir para conseguir mayores medidas de seguridad en todos los ámbitos de las pruebas automovilísticas. El año pasado se registraron 28 accidentes de carácter grave, incluyendo el mencionado en el que el francés Anthoine Hubert perdió la vida y Juan Manuel Correa sufrió serias lesiones que lo han apartado de la competición de manera temporal.

Respecto a los circuitos, se pretende aumentar sus extremadamente seguros sistemas. Para ello, se mejorará la visibilidad de los paneles luminosos y se instalarán nuevos que podrán dar indicaciones específicas a los pilotos en función de la situación. Así mismo, se investigarán nuevas superficies para pavimentar las escapatorias, de manera que estas puedan frenar a los vehículos cuando pasen sobre ellas, de forma descontrolada o bajo control del piloto. Por otra parte, se investigará una nueva manera de colocar las barreras para que sean capaces de absorver óptimamente impactos sea cual sea el ángulo de incidencia.

Los paneles luminosos se mejorarán para dar información puntual a los pilotos

Por otro lado, es objetivo de la comisión de circuitos de la FIA la investigación de un sistema único para controlar la velocidad de los coches que vuelven al trazado tras salirse del mismo, independientemente de las circunstancias, a fin de que no pongan en peligro la seguridad del resto de competidores y puedan tener una penalización en forma de pérdida de tiempo. Tras el accidente de Alex Peroni en Monza, quedó claro que el uso de bananas disuasorias es contraproducente en puntos de alta velocidad, de manera que se estudiará una alternativa para evitar la colocación de estos elementos y de otros del mismo tipo.

Además, es misión del organismo internacional desarrollar nuevos protocolos que seguir en caso de accidente para reducir el tiempo de respuesta y la reacción al mismo. Para ello, se dotará a los directores de carrera de mayor capacidad para neutralizar o detener una prueba en cualquier momento y circunstancia. Así mismo, todas las personas involucradas en el desarrollo de la competición, desde el control de carrera hasta los comisarios de pista, deberán seguir estas pautas con el fin de trabajar de manera coordinada.

La coordinación entre todos los involucrados en la seguridad de una carrera es clave

Los actuales coches de carreras son los más seguros que se han fabricado en la historia. Sin embargo, nada asegura que puedan salvar la vida de un piloto en cualquier circunstancia. Por ello, la Federación continuará investigando nuevas formas para aumentar su seguridad. En cuanto a los monoplazas, se desarrollarán nuevas estructuras de impacto y células de supervivencia que puedan afrontar golpes desde ángulos menos habituales. Se diseñarán elementos capaces de sujetar las piezas de mayor tamaño para evitar que estas salgan despedidades en un accidente y se desarrollarán modelos para que las piezas pequeñas sean menos lesivas en caso de impactar contra otro coche o la cabeza del piloto.

Por su parte, los automóviles cerrados deberán estar provistos con asientos de nueva generación con un diseño mucho más seguro. Se están realizando simulaciones por ordenador para encontrar la posición óptima, en función de la seguridad, en la que deberán ser colocados dentro del habitáculo. También contarán con métodos para eliminar en la medida de lo posible los ángulos muertos en el campo de visión del piloto, debidos a la geometría del coche y la naturaleza del circuito.

Los coches cerrados también se verán sometidos a mejoras para garantizar nuevas medidas de seguridad. Foto: motors.all-free-photos.com

Finalmente, la FIA desplegará un nuevo procedimiento para avisar a los pilotos de un peligro inminente en la pista y notificar en todo momento el estado del circuito, incluyendo situaciones meteorológicas adversas. El uso de la tecnología actual podrá dar lugar al uso de la luz trasera como un repetidor de bandera amarilla, o añadir nuevos sistemas lumínicos. Así mismo, se estudiará incorporar sistemas de aviso de un coche a otro, en función de la posición de los mismos respecto al circuito. Soluciones parecidades a estas ya se emplean en los raids, como el Dakar. Se conoce como Sentinel y su función es avisar al piloto que un vehículo se acerca por detrás a mayor velocidad.

La seguridad se convirtió hace mucho tiempo en la prioridad absoluta de la FIA. El trabajo incansable de los numerosos actores que participan en la organización de carreras a lo largo y ancho del mundo ha permitido que a día de hoy podamos disfrutar de los coches más avanzados tecnológicamente, pero también, de los más seguros. Cualquier medida es poca cuando se trata de jugar con la velocidad para ir lo más rápido posible. La seguridad absoluta no existe, pero toda novedad que disminuya el riesgo será un paso más para dejar atrás la fatalidad.

La escalera al cielo de los rallyes

La escalera al cielo de los rallyes

Durante años, el camino para llegar a la cúspide de los rallyes no ha estado del todo definida. Para un piloto, el sueño de competir en el Campeonato del Mundo es una quimera que de entrada tiene la dificultad de no saber qué posible ruta escoger. Diferentes alternativas que, a pesar de los esfuerzos de distintos organismos por poner en marcha programas de promoción, no siempre han asegurado una llegada. Pero tras mucho trabajo en los últimos años, la FIA ha impuesto su idea de escalera al cielo de los rallyes.

A imagen y semejanza de la escalera ideada para los monoplazas, la Federación Internacional de Automovilismo ha creado una para el mundo de los rallyes. Con los coches del WRC a la cabeza, la idea, una vez más, es la de simplificar el camino para que los pilotos puedan llegar por una única vía a la cúspide. Esto afecta principalmente a las denominaciones que hasta ahora recibían las distintas clases de coche que participan en estas pruebas, utilizando una nomenclatura ascendente conforme se sube la escalera.

También podríamos llamarla pirámide, que a partir de ahora está dividida en dos zonas. La parte más baja queda reservada para los coches de dos ruedas motrices (2RM o 2WD), mientras que la parte media y alta se guarda para los vehículos de tracción total (4×4 o 4WD). A su vez, estas dos zonas se dividen en subzonas. Por un lado, la de 2RM queda partida en Access y Performance; y por el otro, la de 4×4 se fracciona en Acces, Performance y Elite. De esta manera, la escalera queda formada por cinco peldaños, además de uno intermedio entre Access y Performance de 4×4, que después se explicará.

Esquema de la escalera o pirámide ideada por la FIA para los rallyes

ELITE (4X4) – RALLY 1:

Los actuales World Rally Car pasan a denominarse Rally 1 y se establecen como la parte más alta de la escalera, es decir, en el escalón Elite de 4×4. Por lo tanto, sus características se basan en coches de tracción total con una relación peso/potencia de 3,1 Kg/CV, unas dimensiones similares a las actuales y sistemas de propulsión híbridos a partir de 2022, con motores turbo de 1600cc y propulsores eléctricos. Se estima que tengan una potencia superior a los 380 CV.

Volkswagen Polo R, el gran dominador de la última época de los WRC. Serán sustituidos por los Rally 1, híbridos desde 2022

PERFORMANCE (4X4) – RALLY 2:

Un escalón por debajo, en el Performance 4×4, se situan los Rally 2, coches que hasta ahora han recibido la denominación R5. Sus características se basan en una relación peso/potencia de 4,2 Kg/CV, de similar tamaño que los actuales y las mismas características técnicas. Se espera que puedan dar unas cifras de potencia iguales o parecidas, puesto que no hay cambios con los R5, por lo que estaríamos hablando de unos 280 CV.

Skoda Fabia R5, uno de los coches más famosos de esta categoría. Serán los nuevos Rally 2

RALLY 2 KIT:

Entre el anterior escalón y el siguiente, existe un pequeño peldaño en el que se ubican los Rally 2 Kit. Esta subcategoría está destinada a dar cabida a los R4, fabricados mediante el kit desarrollado por Oreca. La idea es que un preparador pueda construir su propio coche de rally con las formas, caja de cambios y diferencial de un R5, pero cuyo funcionamiento esté basado en el juego de competición universal del fabricante francés. Se estima una menor potencia que los Rally 2, alrededor de unos 20 CV menos y un precio ostensiblemente inferior.

Suzuki Swift R4lly, ejemplo de coche desarrollado mediante el kit de Oreca

ACCESS (4X4) – RALLY 3:

Los Rally 3 conforman el nuevo escalón que vendría a sustituir a los R3, que lamentablemente, en su día no cumplieron con su papel. Con una relación peso/potencia de 5,6 Kg/CV y una potencia aproximada de 210 CV, su misión será la de servir de entrada a las categorías de tracción total. Por ello, conformarán el escalón de acceso a los 4×4.

Renault Clio de especificación R3. Su categoría sería Rally 3 en la pirámide

PERFORMANCE (2RM) – RALLY 4:

Bajando en la escalera, llegamos a la segunda zona en la que está dividida la pirámide, entrando de lleno en los vehículos de dos ruedas motrices. El escalón Performance de 2RM queda ocupado por los Rally 4, que son los hasta ahora conocidos como R2. De hecho, los coches de esta homologación que participen a partir de este año en las pruebas de rally lo harán dentro de esta categoría. Cuentan con una relación peso/potencia de 5,1 Kg/CV y una amplia variedad de motores y cilindrada.

Ford Fiesta de la categoría R2. Pasarán a ser los Rally 4

ACCESS (2RM) – RALLY 5:

Finalmente, en la base de la pirámide se encuentran los Rally 5, hasta ahora denominados R1. Ocupan el escalón Access de dos ruedas motrices, y su misión será la de servir de puerta de entrada a los rallyes. Contarán con algunas mejoras que los harán llegar hasta los 180 CV de potencia, con un relación de 6,4 Kg/CV. Serán los coches de menor tamaño, menores prestaciones y más parecidos a los automóviles de calle, al menos en su aspecto.

Ford Fiesta R1, que serán los nuevos Rally 5

Esta escalera servirá para trazar un camino lineal hasta la primera categoría del Campeonato del Mundo de Rally. El cambio de nomenclatura de los distintos escalones y las homologaciones ya está en marcha y se espera que se complete en 2022, cuando los WRC pasen a ser híbridos y tomen la denominación Rally 1 como su nuevo nombre. Hasta entonces, convivirán coches con la nueva nomenclatura con los antiguos, aunque en la práctica sean los mismos modelos con la misma especificación. Todo sea por terminar la escalera hacia el cielo de los rallyes.

Una curva de Córcega

Una curva de Córcega

El fuego devora la estructura del Lancia mientras la cámara de vídeo registra las imágenes que pasarán a la posteridad. Su portador no lo sabe, pero está visualizando en directo la mayor desgracia de la historia de los rallyes. Y el punto final de una normativa que marcó para siempre a una generación de aficionados que vibraron, gritaron, chillaron y lloraron con la brutalidad de unos coches mágicos.

El 2 de mayo de 1986, la isla de Córcega amaneció alegre. Como cada año, las potentes máquinas del Campeonato del Mundo de Rally volvían para atronar las carreteras que serpentean las montañas insulares. Los aficionados se fueron agolpando en las cunetas para presenciar el gran espectáculo que se avecinaba. El día anterior había sido una orgía de sensaciones para el público incondicional, y el viernes se presentaba con ganas de volver a deleitar a la gente.

En el parque de asistencia del Tour de Corse, el ambiente era de competición. Pero había un ligero tufillo de preocupación. Los potentes coches y el recorrido de la prueba estaban en el punto de mira. Algunos pilotos se habían mostrado contrarios a competir en ciertos tramos especialmente peligrosos, pero la organización no se echó atrás y continuó con el desarrollo ya establecido. Henri Toivonen lideraba la clasificación general de la prueba con relativa comodidad, después de una buena jornada bailando al volante de su Lancia Delta S4 con los colores de Martini Racing.

El Lancia Delta S4 de Henri Toivonen y Sergio Cresto negociando una de las curvas de las carreteras de Córcega durante el Tour de Corse de 1986

El primer tramo del día se canceló. En los siguientes, el finlandés, con Sergio Cresto en el asiento de al lado, marcó los mejores tiempos, afianzando su ventaja sobre Bruno Saby. Antes del inicio de la especial que marcaría para siempre la historia del automovilismo, Toivonen afirmó ante la prensa que “esto ya no es un rally. Es una locura”. Los espectaculares Grupo B alcanzaban velocidades demenciales en unas carreteras reviradas y sin, apenas, sistemas de seguridad. Los propios coches eran jaulas mortales en caso de accidente. Pero la afición rugía al paso de los bravos pilotos, y sus copilotos, que se jugaban la vida en cada duelo contra el cronómetro.

Henri Toivonen y Sergio Cresto se lanzaron a la caza de la especial número 18. El reloj iba sumando minutos y segundos. En la meta esperaban los oficiales. Todo el mundo estaba pendiente de la llegada del líder de la carrera. Pero el Lancia no aparecía. En plena montaña corsa, un aficionado grababa con su cámara el paso de los participantes por las angostas carreteras. De repente, un ruido sordo le alertó. Un coche caía ladera abajo entre los árboles. Para cuando asimiló lo que sus ojos veían, un espectacular fogonazo se convirtió en el protagonista de la filmación.

El público disfrutando de la competición al paso del Lancia de Toivonen y Cresto

La bola de fuego se precipitaba por el barranco con sus dos ocupantes dentro. En pocos instantes, la estructura del Lancia Delta S4 fue consumida por las llamas. Las letras de Martini dejaron lugar a un amasijo de hierros que poco se parecía a una máquina de competición. Los cuerpos de Henri Toivonen y Sergio Cresto yacían calcinados en el interior. Su preciosa bestia de carreras se había convertido en una jaula mortal.

Toivonen y Cresto habían recorrido unos siete kilómetros desde que el cronómetro comenzó a trabajar. Estaban en una zona en bajada. Divisaron la curva a izquierdas. Un viraje más, como tantos otros que habían negociado durante tantos años. Pero el coche no giró. Tampoco frenó. El Lancia se fue recto y lo que sucedió después es historia. Las causas, incógnitas.

Henri Toivonen y Sergio Cresto a bordo del Lancia Delta S4 de Martini Racing

El tramo se neutralizó y llegaron las asistencias. Lo único que se pudo hacer fue certificar el fallecimiento de los dos aguerridos guerreros que dieron su vida por los rallyes. La grúa subía los restos del Lancia, mientras la consternación invadía el ambiente. El resto de tramos del día se cancelaron y la Federación Internacional de Automovilismo, con su presidente, Jean-Marie Balestre, a la cabeza, tomó la decisión de prohibir los coches Grupo B, poniendo fin a la edad dorada del Campeonato del Mundo de Rally.