Marino Sato domina con mano de hierro la Eurofórmula Open

Marino Sato domina con mano de hierro la Eurofórmula Open

Tras seis de las nueve citas disputadas de la Eurofórmula Open, el japonés Marino Sato, piloto del equipo Motopark, lidera la clasificación general con mano de hierro. Su ventaja respecto al segundo clasificado, Lukas Dunner, es de más de cien puntos, gracias a todas las victorias que ha ido encadenando antes del verano. Seis triunfos consecutivos, ganando las dos carreras de los fines de semana de Spa-Francorchamps, Hungaroring y Red Bull Ring.

Y esto es después de que Yuki Tsunoda se llevara la segunda carrera en el circuito de Hockenheim, pues el dominio podría ser todavía mayor. Sato ya ganó la primera prueba en el circuito alemán, y la segunda carrera del año en Paul Ricard. Pero el rendimiento mostrado en los meses de junio y julio ha sido demasiado para sus rivales, que no han podido parar a un Marino Sato que va camino de ganar el campeonato si nada ni nadie lo remedia.

Desde la primera cita en Paul Ricard, ya se atisbó que los Dallara F312 con motor Volkswagen de Motopark estaban un paso por delante del resto. Con las victorias de Liam Lawson y Sato en ambas carreras, sumado a los podios conseguidos por Julian Hanses y Yuki Tsunoda, todo quedó bastante claro. El año parecía que iba a ser un monólogo del conjunto alemán. La pregunta era qué piloto conseguiría alzarse sobre sus compañeros. Y todo apuntaba a que Lawson tenía todas las papeletas.

Marino Sato consigue su primera victoria del año en Paul Ricard. © GT Sport / euroformulaopen.net

El piloto neozelandés iba compaginando su participación en la Eurofórmula Open con el Campeonato de Fórmula 3 bajo el paraguas de la FIA. Una situación que le obligaba a trabajar mucho más. Su rendimiento en Paul Ricard fue sensacional, pero tras la primera carrera en Pau todo cambió. El circuito urbano de la ciudad de los Pirineos no concede error alguno, y en un alarde de optimismo, se llevó por delante a su compañero Hanses al intentar adelantarlo en un lugar imposible. Los dos pilotos de Motopark quedaban fuera, entregando al victoria del Gran Premio de Pau en bandeja de plata a un inteligente Billy Monger, dando a Carlin el único triunfo del año.

Después, Marino Sato se encargó de superar a su compañero y rival en cada carrera, que cometió otro error de novato en Spa-Francorchamps, donde volvió a llevarse por delante a un compañero de equipo, en este caso a Tsunoda. Después se perdió la cita en el Red Bull Ring por coincidencia de fechas con el FIA F3, situación propicia para que cayera a la tercera posición del campeonato, en favor de un Lukas Dunner. El austríaco de Teo Martín va paso a paso colocándose como uno de los mejores del certamen.

Las grúas retiran los monoplazas de Yuki Tsunoda y Liam Lawson, tras el toque entre ambos en Spa-Francorchamps. © GT Sport / euroformulaopen.net

Si bien es cierto que el dominio de Motopark y de Marino Sato está ensombreciendo el rendimiento del resto de pilotos de la Eurofórmula Open, si miramos un poco más allá de los resultados netos, podemos apreciar el gran trabajo que están realizando algunos de ellos, que con menos medios están plantando cara en la medida de sus posibilidades. Es el caso de los pilotos de la estructura Double R, Linus Lundqvist y Jack Doohan, que han tenido un rendimiento positivamente sorprendente.

Motorizados por Mercedes Benz, han sabido colarse en las posiciones de puntos de manera asidua y sin hacer mucho ruido, consiguiendo algún podio y poniéndoles las cosas algo más difíciles a los hombres de Motopark. Una situación muy parecida a la que comparten Christian Hahn y Teppei Natori, compañeros en Carlin, quienes también han podido hacer buenas actuaciones en lo que va de curso.

Billy Monger en lo más alto del podio de Pau, junto a Nicolai Kjaerdgaard y Yuki Tsunoda. © GT Sport / euroformulaopen.net

Con un rendimiento más irregular, encontramos a Billy Monger y Nicolai Kjaergaard, que tras una gran actuación bajo la lluvia en Pau, donde consiguieron el doblete para Carlin, en el resto de carreras no han sido capaces de mantener esa buena forma, en líneas generales. Están por detrás de un Calan Williams que mantiene los colores del equipo Fortec dentro de los diez primeros, gracias a varias actuaciones que le han valido sumar valiosos puntos.

Por otra parte, Guilherme Samaia y Aldo Festante han obtenido resultados dispares. Si su compañero Dunner es segundo en la general, ellos no han podido calcar ni de lejos ese buen rendimiento. Quizás en las seis próximas carreras puedan mejorar. No son los únicos. Cameron Das y Rui Andrade, también pilotos que están realizando el año completo, no han podido obtener grandes resultados, a pesar de sus innegables esfuerzos.

El pelotón de la Eurofórmula Open trazando la mítica Eau Rouge camino del Raidillon. © GT Sport / euroformulaopen.net

Así pues, el campeonato afronta su recta final. En ella veremos los fines de semana de carreras en tres de los grandes circuitos europeos: Silverstone, Montmeló y Monza. Y será allí, en el templo de la velocidad, donde se termine de decidir un certamen cuyo vencedor virtual tiene nombre y apellidos. Que vayan esculpiendo el nombre de Marino Sato en el trofeo de campeón, porque mucho tiene que torcerse la cosa para que el japonés no consiga alzarse con la gloria.

Foto de portada: © GT Sport / euroformulaopen.net

Billy Monger se consagra en Pau

Billy Monger se consagra en Pau

Billy Monger ha ganado la 78ª edición del Gran Premio de Pau, una de las carreras legendarias del automovilismo. El británico partía desde la undécima posición, pero una hábil estrategia de neumáticos y una remontada espectacular, le aupó al primer lugar y a la victoria final. El podio lo completaron Nicolai Kjaergaard y Yuki Tsunoda.

El día grande del Gran Premio de Pau comenzó de nuevo con las nubes cubriendo el cielo. Los Fórmula 3 de la Eurofórmula Open se preparaban en la entrada al Pit Lane desde el paddock, al tiempo que empezaban a caer las primeras gotas. La sesión de calificación arrancó cuando empezó a llover, aunque sin la intensidad suficiente como para mojar la pista. Los coches empezaron fuertes, hasta que se vio la primera bandera roja. Billy Monger se quedó cruzado en las enlazadas del Parque de Beaumont, con Aldo Festante bloqueado tras él. Ambos pudieron continuar una vez que los comisarios empujaron sus bólidos.

Se reanudó la sesión, pero a falta de siete minutos para su conclusión, Jack Doohan perdió el coche en la entrada de la tercera curva, empotrándose contra la barrera de neumáticos. Los comisarios volvieron a ondear la bandera roja. Tras ello, bandera verde una vez más, pero el asfalto estaba cada vez más húmedo, y como consecuencia se pudieron ver varias cruzadas cuando los pilotos trataban de dar gas intentando no perder la zaga de sus monoplazas. Finalmente, Julian Hanses fue el más avispado, consiguiendo la Pole Position para la 78ª edición del Gran Premio de Pau.

Yuki Tsunoda durante la sesión de calificación. Billy Monger y Jack Doohan aparecen por detrás. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Yuki Tsunoda, compañero de Hanses en el equipo Motopark, le acompañó en la primera línea de la parrilla, por delante de su otro compañero japonés, Marino Sato. El líder del campeonato y dominador absoluto del día de ayer, Liam Lawson, sólo pudo conseguir el cuarto mejor tiempo, por delante del brasileño de Carlin Christian Hahn, que cerró el Top 5.

La salida de la carrera estaba prevista para las 15 horas y cuarto de la tarde, pero un accidente en la arrancada de la carrera del Campeonato de Francia de GT, retrasó el programa una hora debido a las reparaciones que se tuvieron de llevar a cabo en las barreras de la recta de meta. Entre tanto, la lluvia volvía a amenazar. Las primeras gotas fueron finas, pero Dirección de Carrera no dudó y declaró la carrera en mojado. Tras la vuelta de formación, algunos pilotos, entre ellos Billy Monger, optaron por entrar en boxes para montar neumáticos de mojado, en vez de formar la parrilla con los de seco.

Marino Sato pasando por boxes durante la calificación. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Hanses mantuvo la primera posición al llegar a la primera curva, seguido de Tsunoda y Lawson. Tras unas curvas, Rui Andrade se fue recto en la baja del Parque de Beaumont, chocando contra las barreras y provocando la salida de un breve Coche de Seguridad. Tras la relanzada, los tres pilotos de Motopark se mantuvieron muy pegados, rodando a un ritmo muy alto, inalcanzable para sus rivales. El único que venía más rápido era Monger, que empezó a batir los tiempos rodando con las gomas de agua, al tiempo que la lluvia empezaba a caer con mayor intensidad y constancia.

El piloto británico se deshacía de los coches que tenía delante con una facilidad pasmosa, realizando adelantamientos en lugares muy complicados, donde es imposible hacerlo en seco, salvo que el de delante cometa un error. En pocas vueltas había llegado a la sexta posición. Vista remontada de Billy Monger, algunos pilotos decidieron entrar a cambiar los neumáticos. En cabeza de carrera seguía la batalla, con un Liam Lawson que le lanzó el coche de Yuki Tsunoda en la última chicane, un punto del trazado donde escasamente caben dos monoplazas. El neozelandés ascendía al segundo lugar y se iba a la caza de Julian Hanses.

Lukas Dunner surcando la recta de subida al Palacio de Beaumont. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El asfalto estaba cada vez más mojado, y Monger ya era cuarto, achuchando a Tsunoda. Tras varias vueltas de batalla encarnizada, el inglés pudo adelantarlo al final de la recta de meta, colocándose en el tercer lugar, lo cual le valía el podio… O la victoria, porque la distancia con los dos líderes era inferior al tiempo que perderían si paraban a cambiar las ruedas. En ese momento, y en vistas de que cada vez llovía con más ganas, Monger era el líder virtual de la carrera.

Pero no hubo que esperar mucho, porque Lawson decidió repetir la maniobra de adelantamiento que le había aupado al segundo lugar con Hanses. Pero el alemán no abrió la trayectoria y el piloto de Nueva Zelanda se llevó por delante a su compañero de equipo. Ambos quedaban estampados contra la barrera de neumáticos. Las caras de los mecánicos de Motopark eran un poema. Todo lo contrario que las de los integrantes de Carlin, pues Monger heredaba el liderato de la carrera.

Linus Lundqvist pasando por la recta de meta. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Salía de nuevo el Safety Car, momento que aprovecharon algunos pilotos, como Linus Lundqvist, para parar en boxes. Tras la bandera verde, el propio piloto sueco se fue largo en la horquilla de la curva 4, taponando el paso y provocando un pequeño tapón en el que se vieron involucrados dos de los pilotos de Teo Martín Motorsport. No fue necesaria la intervención del Coche de Seguridad, pero la carrera vio recortada su distancia y se decidió por tiempo.

Finalmente, Billy Monger se hacía con la victoria de la 78ª edición del Gran Premio de Pau. Una victoria épica e histórica, pues es la primera victoria en esta carrera de un piloto doblemente amputado. Monger hizo una remontada en lluvia y en un circuito urbano tan complicado como es el de Pau digna de un gran maestro de la conducción, aderezada con una maniobra estratégica inicial digna de los mejores equipos. Tras él, han finalizado Nicolai Kjaergaard y Yuki Tsunoda, merecedores de sus respectivos trofeos de podium por saber navegar en una carrera muy difícil sin tomar excesivos riesgos.

Billy Monger, el ganador del 78º Grand Prix de Pau. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pau ha vuelto a demostrar lo complicado que es competir en su circuito urbano. La carrera de hoy ha sido un bálsamo contra todo riesgo de amenaza de perder una carrera que ha sufrido con el final del Campeonato de Europa de Fórmula 3 que le daba sustento, pero que ha recibido con brazos abiertos a una Eurofórmula Open con la que pueden crecer juntos. Y con carreras como la de hoy, seguro que lo hacen. La próxima cita del certamen será el fin de semana que viene en Hockenheimring.

La FIA F3 calienta en Montmeló

La FIA F3 calienta en Montmeló

Durante los días 9 y 10 de abril, la FIA Formula 3 ha llevado a cabo en Montmeló los test de pretemporada para el nuevo curso 2019. Las del circuito barcelonés son la segunda tanda de pruebas de las que disponen los equipos para preparar sus coches, siendo la primera toma de contacto en el circuito francés de Le Castellet. Para los días 17 y 18 de este mismo mes están programados otros dos días de test, esta vez en el circuito de Hungaroring, en Hungría.

No hay cambios respecto a pilotos entre los dos test, y los equipos encaran la nueva temporada con cierto aire de novedad a causa del cambio de denominación, que pasa de GP3 a F3 en un nuevo movimiento de la FIA para construir esa escalera para que las jóvenes promesas del automovilismo puedan llegar a la tan ansiada F1.

Los F3 cruzando el carril de boxes del Circuit. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

La F3 es una de esas categorías teóricamente inferiores que hay que tener en cuenta. Con chasis y motores comunes para todos los equipos, se trata de un buen campeonato para que los pilotos pongan a prueba sus manos sin depender tanto, en teoría, de tener o no un buen coche. Según la Federación Internacional de Automovilismo, es una perfecta escuela para preparar a los pilotos para categorías superiores y, la verdad sea dicha, la parrilla actual rezuma talento, juventud y ambición.

Pilotos como Bent Viscaal, Leonardo Pulcini o Robert Shwartzman competirán en la pista a bordo de chasis Dallara propulsados por motores V6 de 3400 cc y 380 cv que recuerdan, con su sonido atmosférico, a otras épocas y se alejan de sus hermanos turbo-alimentados de categorías superiores. Aún estando por debajo de F1 y F2, estos monoplazas pueden superar la barrera de los 300 km/h, así que siguen siendo coches muy rápidos que ofrecerán buenas carreras al espectador. Esta nueva categoría hará de soporte a la categoría reina, junto con la F2, en ocho de sus citas, disputándose un total de 16 carreras.

El martes transcurrió con cierta tranquilidad en la pista. Los tiempos fueron bajando durante la mañana y para el parón del mediodía el piloto más rápido había sido Leonardo Pulcini, del equipo Hitech Grand Prix, parando el crono en 1:33’007, que sería el mejor tiempo del día. Por la tarde la aparición de la lluvia, hizo que hubiera más salidas de pista, pasadas de frenada y los tiempos bajaron en general. Con el asfalto mojado los equipos pudieron probar en condiciones de lluvia, así que la actividad en pista siguió a pesar de la meteorología. Al final fue Felipe Drugovich el que marcó el mejor tiempo de la sesión vespertina cuando la pista se fue secando, con un tiempo de 1:33’284.

Leonardo Pulcini negociando las últimas curvas del circuito. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

El sol volvía a brillar cuando los motores empezaron a rugir la mañana del miércoles. Los equipos se lo tomaron en calma durante los primeros minutos para seguir con sus programas de trabajo, siendo el piloto de Campos Racing, Alexander Peroni el piloto a seguir durante las primeras horas. Hasta en cinco ocasiones aparecía la bandera roja a lo largo de la mañana, lo que interrumpía el ritmo de los equipos. Sin embargo, cuando quedaban pocos minutos para terminar la sesión, Pulcini marcaba de nuevo el mejor tiempo rebajando en casi ocho décimas su registro del día anterior.

Ya por la tarde la sesión transcurría sin demasiados contratiempos y los equipos se dedicaban a las tandas largas para acumular vueltas. La lluvia volvió a aparecer al término de la sesión mientras algunos probaban salidas al final del pit lane y la sesión terminó con ensayos de salida en la recta principal bajo otro chaparrón primaveral. El más rápido de la tarde fue Lirim Zendelli con tiempos significativamente más lentos que los de la mañana debido al programa de tandas largas que se llevaban a cabo en todos los equipos.

La F3 viajará ahora a Budapest para seguir con los test de cara a una nueva temporada, que arrancará el 10 de mayo en el mismo Circuit de Barcelona-Catalunya, coincidiendo con el Gran Premio de España de F1. Los pilotos seguirán su trabajo en Hungría para estar preparados para un campeonato que promete estar muy reñido.

 

Los monoplazas probaban salidas desde la calle de boxes cuando la lluvia hizo su aparición. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

 

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com)

 

La Fuerza de Billy Monger

La Fuerza de Billy Monger

Era el 16 de abril de 2017 cuando Billy Monger se encontraba disputando la carrera que iba a cambiarle la vida. Se trataba de la segunda prueba del fin de semana que el Campeonato británico de Fórmula 4 estaba celebrando en el circuito de Donington Park. Monger estaba luchando en el pelotón cuando se encontró con un muro frente a él. Un muro que no pudo superar.

El muro era un coche prácticamente parado en medio de la pista. La vorágine de la batalla le impidió esquivarlo y “Billy the Whizz” chocó brutalmente, destrozando su coche y sus piernas. Fue evacuado al hospital, donde no se pudo hacer nada por salvarle las extremidades inferiores. A partir de ahí, su vida dio un vuelco. El mismo que dio el mundo del automovilismo cuando su familia sacó adelante una campaña de micromecenazgo para ayudarles a pagar los gastos que la convalecencia y el futuro del joven iban a suponerles. Todo el mundo aportó lo que pudo y se demostró la humanidad que existe en este complicado ecosistema de las carreras.

El tiempo pasó y Billy Monger se recuperó. Y volvió a las carreras. El piloto que tan bien lo había hecho pilotando los Ginetta en sus dos primeros años después del karting, se subía de nuevo a un monoplaza tras el pavoroso accidente que le alejó de ellos. Su fuerza mental fue clave en ese regreso, y sigue siendo clave a día de hoy. El británico está a las puertas de una nueva temporada compitiendo en Fórmula 3 con el equipo Carlin, mostrando una capacidad en la mentalidad impresionante que le está llevando a superar todas las adversidades con gran maestría.

Billy Monger atendiendo las explicaciones de su ingeniero antes de salir a la pista. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Para poder conducir, Monger utiliza un volante adaptado en el que van incorporados el acelerador y el freno, además de los sistemas habituales de cualquier volante de un coche de F3. Y a tenor de los tiempos que logró en los test de la Eurofórmula Open, en su primera experiencia en el campeonato, su condición no le resta ni un ápice de competitividad. Su calidad sigue intacta y eso es algo que se puede observar a simple vista cuando lanza el coche en una curva rápida. Hay pocos que lo hagan como él lo hace, y con la misma eficacia.

Cuando probó el coche junto a sus compañeros en el equipo británico, Billy no podía dejar de mostrar una sonrisa al hablar de sus sensaciones pilotando. “Es brutal conducir este coche. Se nota mucho la carga aerodinámica y toda la potencia. Para mí es difícil pero es muy divertido y me gusta mucho”. En aquel momento aún no sabía si podría correr en el campeonato, pero mostró su deseo de hacerlo. “Es el plan, pero todavía no lo sé. Estamos intentando que así sea, pero aún es pronto”.

Billy Monger gira el volante para salir a la pista. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Billy Monger tiene el ejemplo de Alex Zanardi. El piloto italiano perdió sus piernas en un accidente brutal en el circuito alemán de Lausitzring en 2001, durante la carrera que la CART americana disputó en el trióvalo. Zanardi perdió el control del coche al salir del pit lane, quedó atravesado en medio de la pista y Alex Tagliani no pudo esquivarlo. El monoplaza del italiano se partió por la mitad y, al menos, pudo salvar la vida. Tras ello, Zanardi ha podido seguir ligado a las carreras, realizando actuaciones destacadas en el mundo de los GT y los turismos.

Pero sabiendo la mentalidad de Monger, está claro que el espejo en el que mirarse es Lewis Hamilton. Entre ambos surgió una especie de amistad cuando el pentacampeón de Fórmula 1 se interesó por la historia del joven. Se les ha visto juntos en varias ocasiones en el garaje del equipo Mercedes en algunas carreras del Gran Circo. Porque ese es su objetivo a largo plazo. La Fórmula 1 es la meta de la gran mayoría de pilotos, pero en el caso del británico tendría aún más valor si cabe.

Nunca un piloto discapacitado ha pilotado en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Sería el primero. Pero antes, debe demostrar su valía en las categorías previas. Desde luego hay una cosa clara, llegue o no, no será por falta de fuerza mental. Ni por falta de calidad. Tiene manos, sólo necesita el apoyo y el coche, que el resto ya lo pondrá él.

Billy Monger durante las pruebas de la Eurofórmula Open en el Circuit de Barcelona-Catalunya. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)