La caja de cambios amarga la aventura de High Class Racing en Daytona

La caja de cambios amarga la aventura de High Class Racing en Daytona

Las 24 Horas de Daytona es una cita ineludible para cualquier apasionado de las carreras y del mundo de la resistencia. La gran carrera del campeonato IMSA que cuenta con una popularidad únicamente comparable con su semejante francesa de Le Mans. Por ello, la participación de High Class Racing en la prueba norteamericana era algo especial donde la estructura española había puesto todo sus esfuerzos. Sin embargo, la caja de cambios se cargó de manera temprana sus esperanzas.

El equipo con sede en Montmeló viajó a Daytona para empezar una gran aventura a la que se sumaron Robert Kubica y Ferdinand Habsburg a los habituales Anders Fjordbach y Dennis Andersen como pilotos encargados de dar rienda suelta a las prestaciones del Oreca 07 LMP2. Tanto el polaco como el austriaco se adaptaron a las mil maravillas a la manera de trabajar del conjunto con alma española que compite bajo bandera danesa.

La primera piedra fue el ROAR before de 24, el evento previo al fin de semana de las 24 Horas que se disputa una semana antes para conformar la parrilla de salida de la mítica prueba. Los primeros entrenamientos fueron bien y High Class Racing fue demostrando que tenían el ritmo necesario para estar a la altura de los favoritos en su categoría, LMP2. Cuando llegó la hora de la verdad, en la sesión de calificación, Ferdinand Habsburg y Dennis Andersen se ocuparon de continuar con los buenos resultados para firmar una fantástica segunda posición. Las opciones de conseguir un buen lugar de salida eran enormes.

High Class Racing

El coche de High Class Racing ante la línea de meta de Daytona durante los días previos a la carrera. Foto cedida por Miguel Nieto.

Se dio la salida a la carrera de calificación del ROAR before de 24 y tanto Habsburg como Andersen, los encargados de defender los colores del “equipo español del WEC”, pilotaron con gran solvencia. El ritmo les puso en bandeja la posibilidad de ganar y, por lo tanto, comenzar las 24 Horas de Daytona desde la Pole Position. Pero un desafortunado período de neutralización les jugó en contra de sus intereses estratégicos, perdiendo posiciones y teniendo que remontar en los compases finales de la hora y cuarenta minutos de competición. Finalmente, acabaron en segunda plaza, el puesto que se habían ganado con gran esfuerzo y trabajo para comenzar su primera participación en la gran carrera de Daytona.

Unos días de descanso para recargar las pilas y llenar el depósito fueron el premio que recibieron los aguerridos mecánicos, técnicos e ingenieros de High Class Racing por el éxito. Pero tocaba centrarse en lo importante, en unas 24 Horas que iban a ser muy largas y cuya recompensa buscarían desde el principio. Su experiencia en Le Mans iba a ser clave para la manera de afrontar la carrera. De nuevo, los entrenamientos reflejaron el gran estado de forma del Oreca 07 y de los pilotos Kubica, Habsburg, Fjordbach y Andersen, con ritmos altamente competitivos tanto en tandas largas como en stints al sprint.

High Class Racing

El LMP2 de High Class Racing en plenos entrenamientos nocturnos en Daytona.

El sábado, la armada española de High Class Racing alineó el coche en la parrilla de salida, siendo Dennis Andersen el encargado de realizar el primer relevo. Después de toda la parafernalia que envuelve los actos estadounidenses y con una sensación muy extraña por la ausencia de público en las gradas, se dio luz verde a una nueva edición de las 24 Horas de Daytona, con el LMP2 del equipo de casa partiendo en la primera fila de su categoría.

La salida fue el momento especial en el que la aventura tomaba forma por fin, con Andersen a los mandos de la nave que les iba a llevar a un universo desconocido pero fuertemente anhelado. Los primeros instantes de la gran batalla de un día de duración no fueron todo lo bien que esperaban, perdiendo una posición en favor del Dallara de Cetilar Racing, pero no era una mala noticia. Con tantas horas de competición por delante, había tiempo para remontar y el momento de High Class Racing aún no había llegado.

High Class Racing

Robert Kubica al volante del Oreca 07 de High Class Racing

Lo cierto es que el equipo danés con sabor español estaba aguantando el ritmo de los coches de cabeza, siendo el Oreca de PR1 Mathiasen Motorsports el encargado de mantener la cabeza de carrera tras partir desde la Pole Position. La clave iba a estar hacia la parte intermedia, durante la noche, el momento en el que Robert Kubica y Ferdinand Habsburg sacaran toda la caballería a relucir de las más profundas entrañas del prototipo de High Class Racing.

Las primeras paradas para repostar y cambiar neumáticos se fueron sucediendo, lo que no favoreció en ese instante los intereses de la estructura con sede junto al Circuit de Barcelona-Catalunya. La pérdida de tiempo con respecto a sus rivales se hizo patente, pero los ingenieros trazaron una nueva estrategia que les permitiera recuperar el terreno cedido. Y en efecto, en la primera ocasión que tuvieron, aprovecharon un Coche de Seguridad para realizar una parada extra con menor coste en tiempo. Cuando los demás equipos se dieron cuenta de la jugada ya era tarde y High Class Racing estaba al frente de la carrera en LMP2.

High Class Racing

La alineación estelar de High Class Racing para las 24 Horas de Daytona, con Anders Fjordbach, Dennis Andersen, Ferdinand Habsburg y Robert Kubica. Foto cedida por Miguel Nieto.

Las opciones de victoria habían aumentado exponencialmente y a pesar de que faltaba mucha carrera por delante, la aventura había tomado un cariz espléndido. Pero, de forma súbita, una alarma se encendió en el muro del equipo. La realización enfocó sus cámaras al Oreca 07 con el dorsal #20 que estaba echando un sospechoso humo blanco por la parte trasera. Rodaba lento y se encaminó hacia el garaje. Los mecánicos se pusieron manos a la obra, desmontaron la zona posterior del prototipo y encontraron la avería. La caja de cambios era la causante.

La preocupación era palpable. Un problema en la caja de cambios los apeó de las últimas 24 Horas de Le Mans y los indicios de una repetición de la misma historia se estaban confirmando a marchas forzadas. El trabajo era máximo, mientras el tiempo transcurría y perdían vueltas y más vueltas. Las opciones de conseguir un buen resultado se habían esfumado pero la esperanza de volver al asfalto no estaba perdida. Con cautela y con un haz de luz en el horizonte, Anders Fjordbach tomó el relevo a Dennis Andersen y tomó el camino hacia la pista.

High Class Racing

Parada en boxes de High Class Racing durante las 24 Horas de Daytona.

Pero los problemas continuaron y Fjordbach retornó el coche al garaje. La carrera se había terminado. No era posible arreglar la caja de cambios y la tristeza se hizo palpable. La aventura no había durado ni dos horas y tanto Robert Kubica como Ferdinand Habsburg se tuvieron que quedar con las ganas de pillar el volante. Tanto trabajo y esfuerzo se quedó sin recompensa y High Class Racing empezó a recoger los bártulos para regresar a casa. Volverán…

Al Kamel Systems, el cerebro de las carreras

Al Kamel Systems, el cerebro de las carreras

En una carrera hay muchas cosas que cuantificar. El tiempo es el más importante, por ello se cronometran, desde los albores del automovilismo, las pruebas competitivas. Pero el arte de condensar en una fracción temporal el triunfo o la derrota ha ido evolucionando desde finales del siglo XIX hasta nuestros días. La tecnología ha permitido avances que hasta hace poco hubieran parecido cosa de magia. Lejos de esta percepción fantástica se encuentra Al Kamel Systems, una empresa catalana que se encarga, entre otras cosas, de cronometrar las carreras.

Fundada en 2003 por José Luis García y Pilar Espinar, Al Kamel Systems desarrolla sistemas de cronometraje y control de carrera que, sin que estemos pendientes de ello, hacen que estas se puedan celebrar. Y más aún, algunos de los gráficos de televisión que vemos en algunos campeonatos son también un producto de esta empresa del municipio barcelonés de La Garriga.

Su actividad abarca varias facetas y prestan servicios a numerosos certámenes y circuitos a lo largo y ancho del planeta, entre los que se encuentran el Campeonato del Mundo de Resistencia y las 24 Horas de Le Mans, la Fórmula E, el Circuit de Barcelona-Catalunya, Motorland Aragón, Monza o las G Series de Andorra.

Un operario de Al Kamel Systems montando una de las cámaras en uno de los circuitos de la Fórmula E. Foto: Al Kamel Systems.

Los servicios que ofrecen contemplan la implementación de toda la infraestructura necesaria para el cronometraje, control de carrera, posicionamiento GPS, gráficos de televisión, etc. Por ello, despliegan una ingente red de cable -coaxial, fibra óptica, …- en cada circuito en el que tienen que trabajar, conectando los diferentes sensores y cámaras que reportan información al centro de control. Porque saber el tiempo de vuelta de cada coche no lo es todo, también hay que conocer los registros en cada uno de los mini sectores que conforman un giro completo, además de las condiciones en las que se ha hecho el crono. El cumplimiento de los límites de pista también entra dentro de los cometidos capaces de cuantificar por Al Kamel Systems.

Por ejemplo, en las 24 Horas de Le Mans cuentan con un equipo de 18 personas en la pista de La Sarthe para comenzar a montar todo lo necesario tres semanas antes de la carrera. En un circuito que cuenta con casi catorce kilómetros de recorrido, necesitan unas dos toneladas y media de material, desplegando más de diez kilómetros de cable coaxial para controlar cincuenta puestos de cronometraje repartidos por todo el trazado.

Esquema que muestra las distintas soluciones que monta Al Kamel Systems en un circuito. © Al Kamel Systems.

A su vez, recopilan información sobre el estado de la pista o la meteorología en tiempo real, necesaria para los equipos y pilotos, y que puede disfrutar el aficionado desde su casa gracias a los grafismos televisivos. Entre otras informaciones para el espectador, también suministran datos de telemetría básica de cada coche, desde el consumo, la velocidad o la temperatura del habitáculo. Incluso, cuentan con el software necesario para gestionar distintos canales de televisión en una retransmisión.

En el caso de este año, con las restricciones de viajes por la pandemia de COVID-19, Al Kamel Systems puso en marcha un sistema de control remoto desde sus oficinas de La Garriga. Si bien es cierto que realizaron el trabajo de campo en Le Mans, el equipo que se desplazó hasta allí fue el mínimo imprescindible para montar lo necesario y conectar el circuito francés con la sede en España. El software desarrollado por la empresa, con programadores propios que se encargan de dar respuesta a las necesidades que van apareciendo, fue clave para poder controlar la carrera desde la distancia, tanto el cronometraje como los sistemas de señalización y banderas, límites de pista, posicionamiento GPS o grafismos.

Sala de producción de televisión desde la que Al Kamel Systems realiza la señal de las carreras de Fórmula E. Foto: Al Kamel Systems.

En efecto, Al Kamel Systems cuenta con un equipo de profesionales que desarrollan su propia tecnología. Esto les permite encontrar fallos, mejorar lo necesario y adaptar las soluciones a las necesidades de cada cliente. No es lo mismo una carrera de 24 horas que una de apenas tres cuartos de la Fórmula E, como no es lo mismo montar la infraestructura en un trazado de Fórmula 1 como Montmeló o Monza que hacerlo en uno de carreras sobre hielo como el de Andorra. Hay que tener en cuenta las diferentes condiciones, tanto de espacio y superficie como climatológicas y ambientales. Por ello, el tener por la mano el desarrollo de sus propios sistemas les permite una mayor flexibilidad.

Como ejemplos de la capacidad de Al Kamel Systemas para tener bajo control cualquier situación en una carrera, nos centraremos en las cámaras que montan en los circuitos. Estas les permiten, no sólo poder ver cualquier parte de la pista mediante CCTV, también controlar los límites de la misma y comprobar lo que los sensores y el posicionamiento GPS les van informando en tiempo real, así como detectar salidas en falso desde parrilla (Jump Start) u otras infracciones. En conclusión, pueden tener un ojo en cada metro del trazado para que nada se escape al control de carrera.

A la izquierda, los operarios de Al Kamel Systems montan un panel led. A la derecha, la cámara de meta de Al Kamel Systems en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Foto: Al Kamel Systems.

Al Kamel Systems realiza todo lo necesario en un apartado de las carreras que es esencial para que puedan celebrarse. Pocas veces se es consciente del trabajo entre bambalinas que requiere la competición, con múltiples comunicaciones interconectadas y sistemas de alta tecnología que permiten que el automovilismo haya dado un paso de gigante en esta materia en los últimos años. Contar el tiempo ya no es cuestión de una mano y un cronómetro. Los relojes se han integrado en un todo que engloba cualquier aspecto de información cuantificable. Para el WEC o la Fórmula E, Al Kamel Systems es el cerebro de las carreras.

Este reportaje ha sido posible gracias a la inestimable colaboración de Al Kamel Systems, que nos ha brindado toda la información posible. Así mismo, agradecer a José Luis García su inmediata disponibilidad y su predisposición en cuanto se le comentó la posibilidad de poder hacerlo. ¡Gracias por vuestro tiempo, tanto a él como a la gente que trabaja en Al Kamel por facilitarnos todo lo que hemos necesitado!

Foto de portada: Al Kamel Systems.

El WEC y su interludio sin carreras por el coronavirus

El WEC y su interludio sin carreras por el coronavirus

La pandemia de coronavirus COVID-19 ha puesto patas arriba al mundo del motor. El caso del Campeonato del Mundo de Resistencia es curioso y distinto a la mayoría de certámenes, pues la situación lo ha dejado en un stand by con media temporada ya disputada. Un interludio sin carreras que ha obligado a los organizadores del WEC a tomar ciertas decisiones que han dejado sin efecto el intento por tener un calendario interanual con final en las 24 Horas de Le Mans.

Hasta la fecha se han disputado un total de cinco pruebas que han dejado a Toyota como los dominadores en LMP1, aunque sin tanta ventaja como el año pasado respecto a los privados, concretamente al único Rebellion R13 de la parrilla que ha conseguido dos victorias. Los sistemas para igualar las prestaciones están dando sus frutos en forma de mayor igualdad, a pesar de la desvirtuación en los resultados. Pero después llegó el SARS-CoV-2 y obligó a pausar el campeonato.

La lucha por el título en LMP2 y las dos cateogorías de GT se detuvo en un momento en el que estaba por todo lo alto. La cancelación de las 1000 Millas de Sebring (y de las 12 Horas puntuables para el campeonato del IMSA, que iban aparejadas ese fin de semana) tras haber competido hacía casi un mes en Austin, supuso numerosos problemas logísticos. Los equipos llevaban un mes en tierras norteamericanas y el plan previsto no contemplaba un regreso tan apresurado. Los rumores sobre la cancelación del resto de la temporada corrieron como la pólvora, antes de que el Automobile Club de l’Ouest tomara una decisión sobre qué hacer con el resto de fechas.

Momento de la salida de las 6 Horas de Fuji de 2019

Finalmente, se modificó el calendario y se elaboró una mezcla con el borrador de la temporada 2020-2021 que ya se había hecho público. El primer calendario para el presente campeonato contemplaba la celebración de las 6 Horas de Spa y de las 24 Horas de Le Mans tras la carrera en el mítico trazado de Florida. Así mismo, el borrador para el siguiente traía los estrenos de Monza y Kyalami en el certamen mundial de resistencia. Lamentablemente, las dos carreras que se iban a disputar en cada uno de estos circuitos han caído de la versión definitiva para lo que resta de año.

La última actualización prevé el aplazamiento de las carreras en Spa y Le Mans, retrasándolas al 15 de agosto y a los días 19 y 20 de septiembre. Por último, el circuito de Sakhir acogerá el cierre de la temporada el 21 de noviembre, cuando se disputarán las 8 Horas de Bahrein. Todo este baile de fechas es oficial, pero deberá ceñirse a las decisiones que tomen los gobiernos de cada país. Por el momento, se estima que para entonces ya estará controlada la situación y se podrán llevar a cabo, aunque se tengan que tomar medidas de seguridad y distanciamiento social.

Todavía hay que esperar para volver a ver el Pit Lane del WEC a plena actividad

De esta manera, y salvo sorpresa, el calendario de 2021 volverá a tener el formato tradicional. Por lo pronto, no hay noticias sobre las 6 Horas de Monza ni las 6 Horas de Kyalami, y tampoco sobre el resto de carreras que iban a formar parte de la siguiente temporada. En principio, todo queda retrasado, pero por ahora no hay confirmación oficial al respecto. También se ha aplazado la nueva normativa de los Le Mans Hypercar (LMH), que esperará a ver la luz un poco más tarde de lo que estaba previsto.

Así pues, por primera vez desde 1968, las 24 Horas de Le Mans, la cita estrella del campeonato, se disputarán en un fecha fuera del mes de junio. En aquella ocasión, el aplazamiento se debió a los eventos de Mayo del ’68 y también fue reprogramada en septiembre. La razón de disputarla en junio se debe a que es cuando los días son más largos, con menos horas nocturnas. Sin embargo, la edición de este año tendrá la particularidad de ver a los coches bailar bajo la luna durante más tiempo, con temperaturas más bajas de lo habitual (previsiblemente) y con unas condiciones más propias del otoño, estación que comenzará apenas dos días después del banderazo final al antaño conocido como Gran Premio de Resistencia de Le Mans.

Este año será en septiembre, y no en junio, cuando las gradas de Le Mans acojan a los aficionados para volver a abrazar la noche juntos

Respecto a este final de temporada del WEC, una vez termine el interludio y se reemprenda la actividad competitiva, ya se conoce la ausencia de los Chevrolet Corvette C8.R oficiales y de la reducción de cuatro a dos coches los que pondrá en pista Porsche en las 24 Horas de Le Mans. Esto podría dar pie a que algunos de los equipos que se quedaron en la reserva puedan obtener su plaza para la carrera. Hablamos de ByKolles, Spirit of Race, IDEC Sport y el segundo coche de High Class Racing. Además, las 6 Horas de Spa se celebrarán sin público debido a las restricciones del gobierno belga.

Las consecuencias de la pandemia se están notando claramente en los principales campeonatos mundiales de automovilismo. En lo tocante a las marcas, Porsche ha anunciado el fin de su programa oficial en resistencia, lo que mermará en la próxima temporada la parrilla de coches en GTE Pro. Por su parte, el organizador del WEC está en fase de tomar las medidas pertinentes para atajar la situación y sufrir lo menos posible con lo acaecido hasta ahora y lo que puede venir en un futuro nada lejano. Todavía podrían dictarse nuevas decisiones que afecten al futuro del certamen y sus equipos, los principales damnificados con la falta de carreras. Por ahora, toca aguantar en el dique seco. La mayor prueba de resistencia se está disputando en estos días de parón e incertidumbre.

El último Corvette desgarrador

El último Corvette desgarrador

Con el estreno de los Chevrolet Corvette C8.R desaparece, poco a poco, el sonido bronco y desgarrador tan característico de los coches de competición de la marca norteamericana. El nuevo modelo sustituye al C7.R, el buque insignia del fabricante de Detroit desde 2014 en las carreras de GT y resistencia. Los tiempos cambian y las ideas de los ingenieros para construir vehículos más rápidos y eficientes hacen que el progreso se abra camino, desechando lo que antes era normativo.

Pero para los nostálgicos todavía quedará un remanso de ruido de tos seca. La voz emanada de un pecho tras muchos años fumando tabaco. El Corvette C7.R seguirá atronando los circuitos en algunos campeonatos regionales. Allí seguirá mostrando la verdad de su potencial. Y al menos, tanto en las series de la NASCAR como del NHRA, los Camaro continuarán atronanando al público con sus graves notas musicales. Sin embargo, tanto en el Campeonato del Mundo de Resistencia, como en el Campeonato de Sportscar del IMSA estadounidense, la voz del nuevo Corvette pasa a ser la de un atlético y sano deportista de élite. Se acabó el fumar.

La cultura automovilística en Estados Unidos ha marcado durante años la construcción de los coches de carreras que han participado en múltiples y diversos campeonatos. A la afición local le gusta el ruido. Y cuanto más bronco, mejor. Se podría decir que la receta para construir un automóvil al gusto del aficionado a las carreras norteamericanas se basa en dos premisas: Grande y ruidoso. Y que corra, por supuesto, pero que tenga un motor los más voluminoso y sonoro posible. Durante años, esta suerte de creencia ha sido así. Pero de un tiempo a esta parte, los gustos están cambiando y las nuevas generaciones aprecian otro tipo de cosas.

Un Chevrolet Corvette C7.R compitiendo en las 24 horas de Le Mans

La eficiencia aerodinámica, entendida como un hermoso truco para conseguir que un coche consuma menos combustible, se atisba como un reclamo para los aficionados más jóvenes. Concienciados con el cambio climático, buscan que su tan querida pasión por las carreras no choque de bruces con sus planteamientos en pos del futuro del planeta. O al menos, que choque lo menos posible. Así pues, las marcas estadounidenses han visto el saliente donde meter la cuña de algunos planteamientos un tanto distintos a los habituales.

Motores más pequeños y silenciosos, posiciones diferentes de montaje de los trenes de potencia o posición de los escapes lo más eficiente posible. Todo esto puede sonar extraño, pero es hacia lo que va la industria del automóvil, y como consecuencia, la industria de las carreras. Y en Estados Unidos, a pesar de todo, también. Prueba de ello es el nuevo C8.R, equipando el motor en posición central, lo que afecta de manera notoria al sonido que sale por sus escapes. Esa nueva melodía es más aguda, más suave y menos personal. Es un Corvette, sí; pero no tanto. Acostumbrados a su característica música, este coche se asemeja menos a lo que asociamos con su apellido.

Dos ejemplares del Chevrolet Corvette C7.R de la estructura oficial Corvette Racing

Así pues, con todo esto, ¿qué nos queda? Únicamente, el dar una majestuosa despedida al último Corvette desgarrador. El C7.R será recordado por ello, por ser el que puso punto y final a una saga de coches de competición reconocibles en la distancia por su sonido característico. El último en ponerte la carne de gallina antes de verlo. Lo escuchas y sabes que se está acercando. Y antes de que lo tengas delante, un escalofrío te recorre la espina dorsal. Cuando aparece ante tus ojos, sientes que su chasis amarillo es lo más bello que has visto nunca. Se aleja y notas la pérdida, anhelando volver a sentir lo mismo en la próxima vuelta.

El Chevrolet Corvette C7.R es un verdadero monstruo de carreras. Sustituyó al casi eterno C6.R, emblema de la marca de la cruz dorada durante casi diez años, logrando desde 2014 resultados destacados, tanto en Estados Unidos como en Europa. De la mano de pilotos como Tommy Milner, Oliver Gavin, Antonio García, Jan Magnussen, Marcel Fässler o Mike Rockenfeller, además de otros que han ido subiendo y bajando del asiento, ha conseguido triunfar en el Campeonato de Sportscar del IMSA, incluyendo victorias en circuitos como Sebring, Daytona o Long Beach; además de la victoria en la categoría GTE Pro en las 24 Horas de Le Mans de 2015 y un par de podios más en 2014 y 2017.

Un Chevrolet Corvette C7.R se aleja levantando agua de lluvia tras atronar al público con su sonido desgarrador

Su historial es para enmarcar. Los resultados han estado ahí y deja el listón alto para su sucesor, el C8.R. Pero lo que de verdad es de exposición es su motor. Esa bestialidad de propulsor capaz de hacerte temblar en la distancia. Un orfeón entonando notas cabreadas al compás de las revoluciones de un V8 atmosférico de 5,5 litros montado en la parte delantera del coche. Un sinfín de acordes que desde esa posición se despiden para siempre. Ha sido un placer. ¡Qué hermoso placer!

High Class pisa el acelerador

High Class pisa el acelerador

De un tiempo a esta parte, el equipo High Class Racing ha experimentado un avance sustancial en cuanto a sus actividades. Tras pasar unos años compitiendo exclusivamente en las European Le Mans Series (ELMS), en 2019 hicieron su debut en el Campeonato del Mundo de Resistencia (WEC), después de competir por primera vez en las 24 Horas de Le Mans en el mes de junio. Recientemente, la estructura catalana ha anunciado la creación de una academia de pilotos, así como la incorporación de Jan Magnussen para la edición 2020 de la mítica prueba francesa.

La sede de High Class, situada a unos pocos metros del Circuit de Barcelona – Catalunya, vive unos tiempos de máxima actividad. Su superfície se va quedando cada vez más límitada para la cantidad de trabajo que alberga. El principal foco se centra en la lucha por el mundial de resistencia. La formación de origen danés, bandera bajo la cual opera, está teniendo un año complicado en las series intercontinentales. Nadie dijo que su primer año en el WEC iba a ser fácil. En cualquier caso, han sido capaces de firmar actuaciones más que interesantes, con Anders Fjordbach, Mark Patterson y Kenta Yamashita pilotando su Oreca 07 LMP2.

Precisamente, el piloto japonés llegó el pasado verano para trabajar junto a Miguel Nieto y sus hombres, bajo el amparo de Toyota. La marca nipona tiene puestas sus esperanzas en el vigente campeón del Super GT con Lexus, quien se rumorea que podría ser el próximo piloto del país asiático en pasar a formar parte de la alineación oficial del fabricante en la máxima categoría del WEC. No en vano, pudo probar el Toyota TS050 Hybrid LMP1 durante los test posteriores a las pasadas 8 Horas de Bahrein, en el trazado de Sakhir. Su trabajo hasta la fecha ha sido impecable, y su adaptación a las series mundiales ha dejado muestras de sus capacidades al volante del prototipo de High Class Racing.

El Oreca 07 de High Class durante la 24 Horas de Le Mans de 2019. © motors.all-free-photos.com

En esos mismos entrenamientos, Jan Magnussen volvió a experimentar las sensaciones de pilotar un prototipo de resistencia. El expiloto de Chevrolet y Corvette Racing en el WEC y el IMSA, se lució al volante del coche del equipo español, marcando registros muy interesantes. Tiempo después, se anunció la participación del piloto danés con uno de los prototipos de High Class en las 24 Horas de Le Mans de este año. La estructura pondrá dos LMP2 en pista, el que participa habitualmente en el mundial y el que lo hace en el certamen europeo. Este último, correrá con una decoración basada en la bandera danesa y una alineación de pilotos 100% del país nórdico, encabezada por el propio Magnussen y dos competidores más que todavía no han sido anunciados.

Además, el equipo buscará el apoyo de los incondicionales seguidores de ese país a la carrera que se disputa cada año en el circuito de La Sarthe. Los daneses son legión cada año en Le Mans, inspirados por las nueve victorias de Tom Kristensen, la gran leyenda de la carrera. High Class pondrá a su disposición camisetas, banderas y otros objetos de merchandising durante la semana de la carrera, especialmente el fin de semana. La idea es teñir de rojo y blanco las gradas del trazado.

Jan Magnussen en el garaje de High Class Racing durante los entrenamientos del WEC en Sakhir. Foto: @HighClassRacing

Por ahora, ese Oreca 07 tendrá sus objetivos puestos en la batalla por las European Le Mans Series, tal y como hizo el pasado año. Dennis Andersen y Anders Fjordbach volverán a ponerse el mono de High Class en el campeonato continental para seguir defendiendo los intereses de la estructura española. En 2019 alcanzaron la décimo cuarta posición final en el campeonato, resultados que buscarán mejorar en la campaña que dará comienzo el próximo 5 de abril en Montmeló. En su caso, el mejor lugar para empezar, a apenas unos metros de la casa del equipo.

Pero no sólo las carreras están bajo el punto de mira de los máximos responsables de High Class Racing. Recientemente, han anunciado la creación de una academia de jóvenes pilotos que no sólo pondrá sus esfuerzos en el campo de las carreras de resistencia, sino en diferentes ámbitos del automovilismo deportivo. Su primer integrante será el polaco Marcin Fedyna, que entrenará con monoplazas de Fórmula 4, así como con coches de otra tipología, como el Renault RS01, siempre bajo la atenta mirada de los responsables del equipo bajo bandera danesa. Además, Fedyna trabajará para High Class tomando el rol de piloto de simulador para el programa en las European Le Mans Series.

El Oreca 07 LMP2 de High Class durante el debut del equipo en el WEC, en las pasadas 4 Horas de Silverstone. © motors.all-free-photos.com

El crecimiento de High Class Racing en los últimos meses está siendo de escándalo. Al WEC y a las ELMS se suma la nueva academia de pilotos que puede suponer un impulso muy importante para sus aspiraciones en ambos campeonatos. Nuevas caras y más personal que van a hacer crecer una estructura que ha conseguido asentarse como una de las más serias del panorama automovilístico relacionado con las carreras de resistencia. Los próximos movimientos del equipo son desconocidos, pero el camino emprendido sugiere unos planes de futuro más que interesantes.

Foto de portada: @HighClassRacing