Entrevista a Francesc Gutiérrez: «Los que podemos correr somos privilegiados»

Entrevista a Francesc Gutiérrez: «Los que podemos correr somos privilegiados»

El automovilismo está lleno de grandes entusiastas de las carreras que han conseguido hacer de su afición un modo de vida. Apasionados de la competición que no dudan en subirse a un coche para disfrutar de su pilotaje. Uno de ellos es Francesc Gutiérrez, piloto y organizador de carreras y campeonatos. Él es el responsable de V-Line Org, una de las mayores empresas de organización de eventos automovilísticos de nuestro país, entre los que se encuentra el Campeonato de España de Resistencia y GT (GT-CER), y pruebas como los 500 Km de Alcañiz, la Pujada a Alp 2500 o el Rally de Lloret de Mar.

Francesc Gutiérrez ha vivido la competición desde muy joven y consiguió dirigir su vida hacia su gran pasión. Además, trabaja como instructor de pilotos, oficio en el que ha guiado los primeros pasos de las carreras deportivas de Miguel Molina, Dani Clos, Jaime Alguersuari o Dani Juncadella. Actualmente, ejerce esta profesión como coach del joven Mari Boya, piloto del Campeonato de España de Fórmula 4. Sobre todo esto y mucho más, hemos podido hablar con él. Con todos ustedes, Francesc Gutiérrez.

EL ACELERADOR (EA): Nos gustaría empezar la entrevista hablando de tus inicios en el automovilismo. ¿Cómo empezaste y qué recuerdos guardas de aquella época?

FRANCESC GUTIÉRREZ (FG): Desde muy pequeño tuve muy claro que los coches, en especial turismos y GT, eran lo mío y los 18 era la frontera para poder hacer realidad mi sueño. Así que, en cuanto pude, me lancé al ruedo. En casa, tomaron la decisión que fuera en Montaña, una disciplina asequible a la par que muy formativa, y para ello cogí el GT Turbo que tenía de calle y se le puso lo imprescindible para poder correr, pero sin ninguna mejora técnica, ni siquiera amortiguadores, ni neumáticos que seguían siendo de serie. La razón principal fue que si no salía bien, volverlo a dejar de calle era muy sencillo. Pero afortunadamente salió muy bien, y en año y medio ya estaba haciendo el Europeo con un Ford Sierra Cosworth y al siguiente ya logré mi primer título nacional.

A partir de aquí, se me abrieron las puertas en el equipo de Xavi Riera y gracias a los resultados pude entrar como piloto de la Red Renault Cataluña, para al año siguiente pasar a los GT, donde logré ser piloto profesional durante 11 años de la mano del equipo Motor Competición de Luis Villalba. Evidentemente, guardo unos grandes recuerdos de todos esos años porque lo que iba a ser un hobby se acabó convirtiendo en mi profesión, y creo que ese periodo de aprendizaje es el que más se disfruta.

Francesc Gutiérrez pilotando el Ferrari 458 de PCR Sport en Motorland Aragón durante los 500 Km de Alcañiz de 2019. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: En aquellos años, tu padre, Paco Gutiérrez, y otras personas involucradas en la Escuderia Girona pusieron en marcha el Circuit de Sils, primero como pista de autocross y después como circuito de rallycross. ¿Qué recuerdas de aquellas instalaciones y cómo se vivió la llegada del Campeonato de Europa de Rallycross?

FG: Yo era muy pequeño cuando acudía al Circuit de Les Planes para ver autocross, primero como Campeonato de Cataluña y cuando mi padre se involucró pasó a ser Campeonato de España y Europa. Por aquel entonces, él ya pensaba en el rallycross, algo absolutamente pionero en nuestro país y por ese motivo se hizo el circuito de Sils, que tenía 2 variantes, según la modalidad, disputando las pruebas del Europeo de ambas especialidades. Estoy hablando de 1986 a 1988, con los Grupo B apartados de los Rallys, pero en pleno apogeo en Rallycross, y los Grupo A de dos ruedas motrices (Volvo 240 Turbo, Ford Sierra RS500, BMW M3, etc.), así que ¡figúrate lo que pude llegar a ver en directo! A su vez yo aprendí a conducir allí, así que guardo unos recuerdos imborrables.

EA: Has competido en innumerables ocasiones en las 24 Horas de Barcelona y también las has ganado. ¿Qué tienen de especial para tí?

FG: El hecho de poder pilotar durante mucho rato y en muchos relevos. Te haces un hartón de conducir, que es lo que realmente me gusta. Y se junta el hecho de que no puedes perder velocidad ni capacidad de concentración, al tiempo que tienes que adaptarte a unas condiciones de pista bastante cambiantes. No hay otra disciplina que se asemeje, así que cuando me preguntan ¿cuál es tu modalidad preferida entre rallys, circuitos y montaña? Realmente todas, porque cada una te aporta y enseña mucho, pero las 24 Horas son un punto y aparte.

Francesc Gutiérrez pasa por la línea de meta del Circuit de Barcelona-Catalunya con el Vortex durante la noche de las 24 Horas de Barcelona del año pasado. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: ¿Qué es lo que más disfrutas de tu faceta de piloto?

FG: Con el tiempo ha ido cambiando, la verdad. Al principio es todo pasión, adrenalina, ganas y percepción de riesgo bajísima, y poco a poco lo vas modelando y adaptando, para, sin perderlo, sacarle más partido, al tiempo que le doy más valor a muchas otras cosas. Los que podemos correr somos privilegiados, por el hecho de ser un deporte caro, y muchas veces no somos conscientes de ello. Con los años hay que ser capaz de cambiar los objetivos y debe predominar el disfrute por encima de la competitividad y, a partir de aquí, es cuando le das el valor real que merece. Evidentemente, para mi conducir y sacarle el máximo provecho al coche, en las condiciones que sean, es lo que más me gusta.

EA: De todos los coches con los que has competido, ¿cuál es el que más te ha gustado y por qué?

FG: Creo que muchos ya me asocian con el BMW M3, por los videos que hay en YouTube, jejeje. Pero es que realmente es un coche de carreras de lo más puro. Muy exigente, rápido, que hay que llevar con firmeza, teniendo las cosas claras y con cero ayudas. Ahí es cuando me siento más a gusto y creo que viéndome conducirlo, con la expresión de la cara, ya hablo. Otro coche que también me gusta mucho es el Porsche 911 GT3 o GT2, da igual, porque tiene una conducción muy particular que, si se le coge el truco, te aporta y enseña mucho.

Francesc Gutiérrez surca la recta de meta del Circuito de Navarra durante la primera cita de este año del GT-CER. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: Además de piloto, eres organizador de carreras y campeonatos. En V-Line Org organizáis el GT-CER, rallyes o subidas de montaña. Y en ocasiones, te toca ser piloto y organizador en el mismo fin de semana. ¿Cómo cambia tu mentalidad para pasar de piloto a organizador, y viceversa?, y ¿cómo te organizas para poder hacer las dos cosas?

FG: Más que me toca, ya pongo bastante de mi parte para que así sea. Pero aunque parezca mentira, de los 14 años de existencia del CER sólo he competido las dos últimas temporadas y la verdad es que ver los toros desde dentro te hace ver detalles que son fundamentales para la mejora del propio certamen. Afortunadamente, cuento con un excelente equipo que me ayuda en todo momento y que me permite poder hacerlo, así que cuando estoy dentro del coche, puedo realmente centrarme en conducir y dar lo máximo para hacer aquello por lo que se ha confiado en mí. Trato de organizarme bien el tiempo para poder atender a todo el mundo y cuando es el momento de conducir, el punto de desconexión es cuando me pongo el mono y casco.

EA: ¿Qué es lo más interesante de tu faceta de organizador?

FG: Tratar de dar aquello que me gustaría que me ofrecieran si sólo fuera a correr. Afortunadamente, cuento con bastante experiencia fuera del país y puedo coger ideas, en todas las disciplinas, para tratar de que la prueba agrade y tenga aceptación. Me ha costado mucho tiempo entender la manera de pensar de nuestro país, mucho más enfocada a rallys y motos en lo que a motorsport se refiere, y bajo esa premisa no hay más remedio que adaptarse. Es una manera de pensar muy distinta a nuestros vecinos y que me sigue costando encajar, porque veo que allí, con poco, la gente corre y se lo pasa en grande, y sin embargo nosotros hemos de tener coches muy potentes para hacer las pruebas más importantes, o de lo contrario nos quedamos en casa.

El ejemplo clarísimo ha sido el Trofeo V-Line con el BMW 325, un coche “barato” y tremendamente divertido, con unos costes de uso bajos, cuya parrilla está entorno a los 5-7 coches. Si esto mismo se hace en Inglaterra, Francia, Italia, etc., no bajarían de 30 coches en parrilla. Y por otro lado, está el Open Oldtimer, un certamen que puedes correr con el coche que te apetezca hasta 1999, sea cual sea su nivel de preparación y en un formato sprint de hasta 4 carreras por fin de semana. En el extranjero, con mucho menos tiempo de pista y un coste de inscripción bastante superior, no bajan de una media de 50 y en cambio aquí… Pues sinceramente, me entristece porque justamente el objetivo que deberíamos perseguir todos, que es correr para disfrutar, no se cumple y lo único que se persigue es ganar. Hay que invertir en nuestro ocio (las carreras de coches) en base a lo que podamos y sacarle el máximo provecho. ¿No es más razonable hacer más carreras con un coche pequeño que tener uno grande aparcado por falta de recursos?

Francesc Gutiérrez junto al resto del equipo que conforma V-Line Org. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: La situación actual provocada por el COVID 19 es bastante complicada de gestionar. Es difícil planificar a futuro porque todo puede cambiar en cuestión de días. ¿Cómo os ha afectado y cómo ves el panorama?

FG: Evidentemente, ha afectado muchísimo y la participación en global ha descendido casi en un 35%, porque está muy claro que ante una situación así el ocio queda en un séptimo plano. El futuro es incierto, en tanto que no sabes si los días previos a la prueba, la administración de ese sitio detecta un brote y decide cancelar los eventos de todo tipo… Así que vamos paso a paso y variando un poco la forma de trabajar. Es bastante agobiante tener una planificación y todo organizado, y estar con un nudo en la garganta hasta dos días antes, pendiente de lo que suceda. Pero una vez más, y como todos, hay que adaptarse.

EA: En Navarra volvieron las carreras, regresó el GT-CER y un piloto proveniente del karting debutó en monoplazas con muy buenos resultados. Hablo de Mari Boya, tu pupilo. ¿Qué nos puedes contar de él? y ¿cómo es trabajar como coach de un piloto tan joven?

FG: Es un chico tremendamente competitivo y autoexigente, en una fase de la vida donde hay que aprender a canalizar ese espíritu para que acabe siendo favorable y te ayude. Es muy rápido y se ha adaptado bien a la F4, en base a los pocos kilómetros que ha hecho respecto a sus rivales, así que estoy convencido de que nos dará muchas alegrías.

Ser instructor es otra faceta que hago con muchísima ilusión, porque es el resultado de aplicar una experiencia personal de más de 30 años en competición en una persona que es una hoja en blanco y que acumula datos a una velocidad vertiginosa. Estuve muchos años haciendo de coach en el programa “Joves Pilots” del Circuit de Catalunya, donde se forjaron pilotos de la talla de Miguel Molina, Dani Clos, Jaime Alguersuari o Dani Juncadella, entre otros. Y, justamente, con Dani fue con el que más trabajé, dado que su padre y su tío (Luis Pérez-Sala) me lo confiaron desde el inicio. Ver ese resultado reflejado en lo que es hoy y todo lo que ha logrado, no deja de ser un orgullo para mí, a la par que me hace muy feliz ver que se ha podido dedicar a aquello que realmente le gusta.

Francesc Gutiérrez es entrevistado en televisión tras bajarse del coche. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

EA: Por último, nos gustaría que nos dijeras cuál es el coche de competición, histórico o no, que nunca has probado, pero te encantaría pilotar.

FG: Uno es imposible, jajaja. Me hubiese encantado probar un Mercedes 190 Evo 2 del DTM, un Ford Sierra RS500 o un Nissan Skyline R32, para poderlos comparar con el BMW M3. Un Ford RS200 en rallyes (jamás me he subido a un Grupo B) o un Porsche GT1. ¿sigo?

Conversar con Francesc Gutiérrez es una auténtica aventura en la que poder aprender innumerables cosas del automovilismo. Es hablar de tu pasión con alguien que no sólo la vive, sino que se gana la vida con ella. En definitiva, es disfrutar de un momento de agradable charla con la música de fondo de los motores empujando el devenir de los coches. Y un grato placer. Le damos las gracias por su tiempo y esperamos volver a intercambiar impresiones pronto. ¡Muchas gracias, Francesc!

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

G-Drive gana las 4 Horas de Barcelona

G-Drive gana las 4 Horas de Barcelona

El equipo G-Drive, con Roman Rusinov, Job van Uitert y Jean-Éric Vergne se ha alzado con la victoria en las 4 Horas de Barcelona, tercera prueba del campeonato European Le Mans Series. El certamen europeo ha vuelto tras una década de ausencia, y lo ha hecho con una carrera trepidante, llena de trampas, en la que los coches han ido camino de la noche para descubrir su magia.

La sesión de calificación se celebró por la mañana, en tres tandas de diez minutos, una para cada categoría: LMP2, LMP3 Y LMGTE. Los primeros en saltar a la pista del trazado catalán fueron los potentes GT, dando inicio a una sesión sin incidentes, en la que los pilotos pudieron rodar en buscar de los mejores tiempos. El coche más rápido fue el Ferrari #60 de Kessel Racing, que en manos de Andrea Piccini marcó el mejor tiempo. A continuación fue el turno de los prototipos pequeños, que atronaron con su motores a su paso por una tribunas que poco a poco se iban llenando. El más veloz fue Mikkel Jensen, con Ligier #11 del conjunto Eurointernational.

Finalmente, llegó el turno de los hermanos mayores, los LMP2. A diferencia de las otras dos tandas, esta vio una bandera roja al poco de comenzar, cuando el Oreca #37 de Duqueine Engineering entró muy pasado en la primera curva, se cruzó y se salió recto hacia la escapatoria, afortunadamente sin consecuencias. Tras este breve parón, la sesión se reanudó. El Oreca #28 de IDEC Sport se hizo con la Pole Position, con un tiempo de 1:32.765. Por detrás terminaron el Oreca #37 de Cool Racing y el Aurus #26 de G-Drive. Este último, con Jean-Éric Vergne al volante, protagonizó una bandera amarilla al final de la sesión, tras detenerse en el margen de la pista tras cruzar la línea de meta con el tercer tiempo.

Batalla desde los primeros metros en todos los frentes. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Por su parte, el equipo español High Class Racing se calificó en décimoquinta posición con el Oreca #20, con un tiempo de 1:35.091 marcado por el piloto danés Anders Fjordbach. A su vez, Dani Clos, el único piloto de nuestro país presente en el campeonato, marcó un tiempo de 1:34.802 que le sirvió para calificar el Ligier #34 de Inter Europol justo un puesto por delante de los hombres de High Class.

La carrera comenzó a la hora prevista, después de que los aficionados abarrotaran la parrilla de salida durante unos minutos. Antonin Borga, con el Oreca #37 de Cool Racing, comenzó imprimiendo un fuerte ritmo desde los primeros instantes, con sus más inmediatos perseguidores tratando de evitar la escapada. En pocas vueltas, el grupo de LMP2 se fragmentó, quedando seis coches en un primer grupo, que en pocas vueltas ya empezaron a doblar a los GT, fruto de ese ritmo endiablado. Por su parte, Anders Fjordbach aupó al Oreca #20 de High Class hasta la novena posición.

La curva de La Caixa ha dado mucho juego durante la carrera. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Tras pocos más de media hora, una salida de pista en la curva 5 de John Farano con el Oreca #43 de RLR Msport provocó el primer Full Course Yellow. La bandera amarilla total en todo el trazado frenó el ritmo de Fjordbach, que venía remontando posiciones a buen ritmo. Tras la reanudación, la lucha por el podio se tornó encarnizada entre el Oreca #39 de Graff y el Oreca #30 de Duqueine Engineering.

Aprovechando la parada en boxes del Oreca #37, Roman Rusinov colocó al Aurus #26 de G-Drive en cabeza de carrera, tras alcanzar y superar al Oreca #28 de IDEC Sport, que partió desde la Pole Position, el cual recibió una penalización por superar la velocidad límite en el Pit Lane. Poco a poco, G-Drive fue consolidando el liderato, manteniendo a raya a IDEC Sport. En LMGTE, Luzich Racing consiguió auparse al primer lugar con el Ferrari #51.

La oscuridad se hacía dueña del circuito mientras la lucha por el podio era encarnizada en LMP2. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Las vueltas fueron pasando y la carrera pareció estabilizarse, hasta que el Oreca #20 de High Class empezó a ir muy lento, casi parado. Andres Fjordbach consiguió llevar el coche a boxes, donde los mecánicos le cambiaron los neumáticos. Los problemas atacaron al conjunto catalán, y tras algunas vueltas con el coche experimentando dificultades, los mecánicos lo metieron dentro del garaje, donde abandonó la carrera.

Media hora más tarde salió el Safety Car, después de que el Ligier #24 de la estructura Panis-Barthez Compétition se saliera de pista en la curva 3, impactando contra las barreras. El reagrupamiento de los cuatro primeros pareció dar un poco de salsa a la carrera, de cara a los momentos finales. Pero la noche iba cayendo poco a poco sobre el trazado de Montmeló, y G-Drive mantenía la punta con gran solidez.

La noche iba cayendo sobre el Circuit de Barcelona-Catalunya. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

No así el Ligier #34 del equipo Inter Europol en el que milita Dani Clos. Estaba previsto que el de Barcelona se montase en el coche durante la noche, pero tras los relevos de Jakub Smiechowski y Adrien Tambay, el prototipo experimentó problemas que obligaron a su detención. Mala suerte para el catalán, que estaba muy emocionado por correr en la carrera de casa frente a su público.

Con la oscuridad haciéndose dueña y señora de la carrera, G-Drive mostró todo su poderío, y en manos de Job van Uitert y Jean-Éric Vergne, tras el primer relevo de Rusinov, consolidaron una ventaja que fue suficiente para alzarse con el triunfo. Una nueva victoria que afianza más aún el liderato del equipo en la clasificación general del campeonato. Tras ellos finalizaron el Oreca #39 de Graff y el Oreca #37 de Cool Racing. En LMP3, triunfo del Ligier #13 del conjunto Inter Europol Competition; mientras que en LMGTE la victoria ha sido para Luzich Racing con el Ferrari #51.

La noche nos ha dejado increíbles estampas. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Tras diez años de ausencia, el Automobile Club de l’Ouest ha decidido volver a tierras catalanas. Y lo ha hecho con una magnífica edición de las 4 Horas de Barcelona. Pero la fiesta no ha terminado, pues la semana que viene, durante el martes y el miércoles, los hermanos mayores, los coches del Campeonato del Mundo de Resistencia tomarán la pista barcelonesa para realizar su entrenamientos de pretemporada. Así que hacemos un breve alto y volvemos en apenas un par de días.

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

De capazos por el paddock: Dani Clos

De capazos por el paddock: Dani Clos

Durante el día de ayer, en el que los equipos participantes en las European Le Mans Series, Michelin Le Mans Cup y Renault Clio Cup se dedicaron, básicamente, a probar y probar de cara a las carreras del domingo, tuvimos la ocasión de pararnos por el paddock del Circuit de Barcelona-Catalunya para hablar un rato con Dani Clos, el único piloto español que compite en el campeonato de resistencia continental. Hablamos de esto, de lo otro y de lo de más allá en un ambiente distendido como es la plaza del pueblo de las carreras, el paddock.

Comenzamos el capazo hablando sobre su inicio de temporada. Tratándose de su regreso a la competición con un equipo debutante en LMP2, reconoce que ha sido un poco complicado. “Más que nada porque somos un equipo ‘rookie’, por decirlo de alguna manera, y haces errores, o algunas cosas que salen, que son imprevistos y no los tienes controlados. Al final, con kilómetros las cosas se van consiguiendo, se entiende mucho más el coche,… Y tanto el equipo como yo necesitamos este proceso.

Sin embargo, cree que este fin de semana tiene mejor pinta que los dos anteriores, celebrados en los circuitos de Paul Ricard y Monza. “Parece que aquí vamos algo mejor. Vamos entrando en ritmo y confío mucho en los compañeros. La verdad que estoy motivado por correr en casa”, afirma Clos, destacando que afronta el fin de semana “muy tranquilo”. Considera que el hecho de competir en casa, delante de su gente, no le mete más presión, sino todo lo contrario.

Los mecánicos del equipo Inter Europol trabajando en el Ligier que pilota Dani Clos. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A mí me da mucha motivación y tranquilidad correr aquí. Mañana será un día espectacular. Estará toda la gente. Todos los seguidores, tanto de las carreras como del canal de YouTube, dándolo todo. Y a mí esto me anima muchísimo”, sentencia el piloto barcelonés con una sonrisa de emoción dibujada en la cara.

Esto puede ayudarle en el objetivo de logar un buen resultado, algo que les vendría de perlas tanto a él como a su equipo, que en este inicio del curso sólo han podido sumar un punto en el campeonato. “Lo importante es que sumemos buenos puntos aquí, que hagamos un resultado correcto o muy bueno, y que aprendamos para las siguientes carreras. Al final, estamos mirando de acabar todas las carreras lo mejor que podamos. Y yo, personalmente, hacer kilómetros e ir demostrando que si hemos vuelto es para quedarnos.

Dani Clos ha regresado este año a la competición, tras unos años en los que su actividad ha sido menor, pero en los que ha estado “haciendo otras cosas…”. Respecto a ello, le preguntamos si ha notado esa inactividad al volver a la competición este año. Responde que sí, que es algo que ha sentido. “Se nota, obviamente que se nota. Pero si estoy aquí es porque el equipo vio, al subirme al coche, que estaba preparado al 100% y no dudaron en ficharme. Yo me sentí muy bien en el coche desde el primer minuto”, recalca.

Dani Clos pilotando el Ligier JSP217 #34 durante los entrenamientos libres de las 4 Horas de Barcelona. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

En estos años, Dani Clos ha aprovechado para trabajar su presencia en redes sociales y otros canales mediáticos, como YouTube, donde tiene un canal en el que explica sus vivencias en el mundo de las carreras. Sobre su implicación y la manera de compaginarlo con sus obligaciones, dice que “lo estoy haciendo muy natural. Al final una cosa va con la otra”. Considera que “algo que necesitan los pilotos es trabajar el tema mediático, y es lo que he estado trabajando hasta ahora. Las dos cosas pueden convivir juntas.

Yo llego al circuito, hago mi trabajo y, a parte, tengo a una persona que me graba, después editamos el vídeo y enseñamos todo lo que pasa. Al final, creo que esto nos aporta mucho a todos, tanto al campeonato como al equipo. También a mí y a las marcas que nos puedan patrocinar, porque la difusión que damos es mayor y se da a conocer mucho más todo esto.

El Ligier pilotado por Dani Clos sobre los pianos del circuito de Monza. © European Le Mans Series

Por último, tras un rato de conversación amena y distendida, le preguntamos por sus deseos de futuro. Qué pediría al genio de la lámpara si tuviera la oportunidad. Y claro, como piloto de carreras y apasionado al motor que es, no puede sino contestarnos con un contundente “seguir dedicándome a esto lo más que pueda”. Así terminamos nuestro capazo con Dani Clos, a quien agradecemos su tiempo y le deseamos toda la suerte del mundo.

Foto de portada: © European Le Mans Series / www.jakobebrey.com

Un viernes que sabe a sábado

Un viernes que sabe a sábado

Durante este viernes, las gradas del Circuit de Barcelona-Catalunya volvieron a estar abiertas a los aficionados para disfrutar del espectáculo de la resistencia, de la mano de las European Le Mans Series (ELMS). El hermano pequeño del mundial de resistencia llegaba al circuito catalán para la tercera cita del campeonato, después de Paul Ricard y Monza, para disputar las 4 horas de Barcelona.

Para la primera jornada, el menú ha consistido en todo tipo de preparativos. La actividad en pista ha comenzado a las 12 horas con la salida de la Renault Clio Cup francesa, en la que muchos pilotos españoles aprovechan para hacer una pequeña incursión con motivo de la cita barcelonesa. Es el caso, por ejemplo, de Marc de Fulgencio. El piloto de Sant Cugat del Vallès, y miembro de la estructura de Teo Martín Motorsport para la GT Cup Open, no ha dejado pasar la ocasión de competir en la carrera de casa y divertirse en esta apretadísima categoría.

El experimentadísimo Joaquín Rodrigo es otro de los pilotos españoles que compite este fin de semana en la categoría de Renault. El zaragozano, junto a de Fulgencio, coincide en la parrilla de la Renault Clio junto a otros seis conductores de nuestro país. Ellos son Jordi Palomeras, Alex Royo, Antonio Aguado, Javier Cicuéndez, Luis González y Nico Abella. Todos ellos luchan estos días por ganar en uno de los circuitos con mayor renombre del mundo. Son, junto a Dani Clos en ELMS, los representantes españoles este fin de semana.

Marc de Fulgencio en plena lucha por el podio en la primera carrera de la Renault Clio Cup. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

En la primera sesión de entrenamientos libres de la European Le Mans Series, no ha habido sorpresa y el G-Drive Racing de Roman Rusinov, Jean-Éric Vergne y Job Van Uitert ha sido el más rápido entre los LMP2, parando el crono en 1:34.242. Por detrás, el Cool Racing, de Nicolas Lapierre, Antonin Borga y Alexandre Coigny, se colocaban a décima y media. El tercer puesto lo ocupaba el equipo local High Class Racing, con sus pilotos Anders Fjordbach y Dennis Andersen a tan solo dos décimas del líder de la sesión.

La calurosa tarde ha visto la sesión de calificación de la Clio Cup y su primera carrera, dominada por el francés David Pouget. Más tarde la Michelin Le Mans Cup era la encargada de hacer temblar la grada con la segunda sesión de entrenamientos libres, mientras el sol empezaba a caer en el circuito. Un bonito atardecer amenizado por motores V8 de gran cubicaje.

Uno de los LMP3 intentando adelantar a un LMGTE. La diferencia de velocidad entre los prototipos y los GT es notable. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Y al caer la noche salían los niños grandes. Las ELMS han alumbrado el circuito hasta las 23 horas en plena noche catalana, momento en que se han callado los rugidos y ha llegado la calma. En la sesión vespertina, el Idec Sport, con Paul Lafargue, Paul Loup Chatin y Mémo Rojas al volante, era el más rápido en la oscuridad de la noche con un tiempo de 1:34.359. Tras él, Hanley, Hedman y Alley, con su Dragonspeed, conseguían quedarse a escasas 6 décimas de la mejor vuelta del líder y el RLR Motorsport de Farano, Senna y Maini, les acompañaba a algo más de un segundo.

Los frenos se encendían en cada curva y las luces deslumbraban al final de cada recta. Finalmente el circuito quedaba en silencio. Mañana habrá más ruido, carreras y gasolina. Los pilotos han podido probar hoy sus coches en la noche del Circuit de Barcelona-Catalunya. Mañana volverán a por más, en el día grande de esta carrera. Solo uno de ellos se alzará sobre el resto. Solo uno se hará con las 4 horas de Barcelona 2019.

El Aurus 01 #26 de G-Drive durante la primera sesión de entrenamientos, en la que fue el más rápido. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)