Paseando por el Guadalope

Paseando por el Guadalope

El río fluye. Atraviesa el pueblo y describe una larga curva rodeando el promontorio sobre el que se asienta el casco antiguo de Alcañiz. Pero el Guadalope es algo más. No es únicamente una corriente de agua que desemboca en el Ebro, es el nombre con el que se conoce uno de los circuitos de carreras más importantes de nuestro país. Uno de los circuitos más difíciles, pero más añorados por pilotos y aficionados. Vamos a pasear por el Guadalope, el circuito urbano de Alcañiz.

Hace ya unos años que los motores no rugen por las estrechas calles de este pueblo del Bajo Aragón. Pero los vestigios de una pasión atronadora se ven todavía a simple vista. Nuestro paseo comienza en la Avenida de Aragón, en la misma línea de meta, la cual se conserva hoy en día. Junto a ella, un doble guardarraíl original del circuito se mantiene en pie para recordar lo que una vez fue. La recta de salida, jalonada por casas y árboles a ambos lados, se asemeja a un túnel en el que es fácil transportar la mente en el tiempo para imaginar a los bólidos surcándola. Pronto, la primera curva se abre paso.

El embudo. El primer viraje del trazado. Verdaderamente, era un embudo. En bajada y muy cerrado, era un punto tremendamente conflictivo. La famosa casa en su interior se conserva y rápidamente la cabeza se llena de imágenes de carreras. Ver la curva así, desnuda, da verdadera impresión. Al momento, nuestros pasos hacen caso a la pendiente de la Avenida Galán Bergua y nos llevan hacia el segundo giro, descendiendo por la calle. En cuanto ves esta curva, sabes que estás en un circuito de carreras. La curva de La Monegal lo tiene todo, el guardarraíl en el exterior y el peralte en el interior. Sólo le faltan los coches trazándola a milímetros de la acera.

El Embudo, la primera curva del Guadalope. Cerrada y en bajada, era el primer gran desafío. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A su salida, el vertiginoso descenso nos conduce a la tercera curva, la segunda a izquierdas. La bajada del Matadero, por el Paseo Andrade, fluye como el río junto a la Plaza de Toros camino del primer viaducto que atravesará la senda de agua. Pero antes, habremos pasado por la bifurcación para la entrada a la zona de boxes. Tratándose de un circuito urbano, su disposición debía adaptarse al espacio ya existente, de manera que su ubicación se situaba en una calle relativamente paralela a la pista, accediendo por detrás de la Plaza de Toros. Ahora es un espacio yermo, vacío de sonidos y olores carrerísticos, pero antaño era el lugar donde descansaban y se preparaban las bestias que volaban sobre este asfalto.

Tras atravesar el Río Guadalope por primera vez, un ángulo de izquierdas abre paso para la zona más rápida y vertiginosa. A orillas del río, el trazado toma la apariencia de una carretera -y es que lo era- para deleitarnos con una sucesión de pequeños cambios de dirección que si a pie se notan, es fácil imaginar lo difícil que era trazarlos al volante de un coche de carreras. Algunas marcas en el muro de hormigón a nuestra izquierda nos recuerdan aquellos tiempos. La curva de El Pajarito, peraltada y ciega, sirve de aperitivo para la gran sorpresa que nos aguarda metros después.

Rápido zigzagueo entre El Pajarito y El Portalón, a orillas del río. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

El Portalón aparece ante nuestros ojos con su majestuosidad. Una curva para la que había que prepararse el doble. Porque El Portalón era la entrada a la frenada de la curva del Puente Viejo. Frenar en el Portalón, dar un golpe de gas y volver a frenar en apoyo, con precisión, sin pasarse, para después volver a dar rienda suelta a la potencia. Esta sección asusta con verla. No hay margen para el error. Y si al poco espacio que hay, le sumamos las barreras de protección y otros elementos de seguridad necesarios, te queda un complejo estrecho y todavía más difícil de gestionar. De nuevo, las imágenes de los coches trazando por aquí se agolpan en la mente.

Cruzamos otra vez el río. La muralla de Alcañiz nos recibe con la vista del castillo a lo alto, presidiendo la ciudad de la Concordia. Alcanzamos la famosa curva de la Barbería, un ángulo a derechas, cuya salida era todavía más estrecha de lo que es hoy en día. Un auténtico desafío a la hora de pisar el acelerador. Y la entrada al último sector de la pista, en subida, remontando el montículo y rodeando el casco antiguo. Es el momento de conocer la Subida del Corcho.

Salida de la curva de la Barbería. Punto muy estrecho y complicado. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Motorland Aragón tiene su Sacacorchos, en bajada y muy cerrado, pero años atrás, el Guadalope ofrecía el impresionante Corcho. Una auténtica pared que tras arrancar en una recta, iba retorciéndose a la izquierda hasta terminar formando un desafiante viraje que desembocaba en una rápida curva a derechas, muy pronunciada. Ni que decir tiene que impresiona. Asusta pensar cómo debían trazar semejante eslalon en cuesta, abriéndose en la primera para cerrarse en la segunda. Si Spa-Francorchamps tiene su Eau Rouge – Raidillon, Guadalope tenía su Corcho.

Después del Corcho, coronar la tremenda subida de la Ronda de Teruel sin dejarse llevar por el pánico era un premio que sólo los más aguerridos pilotos podían hacer. Pero la vuelta no ha terminado todavía. Casi sin aliento, la calle jalonada de casas a ambos lados nos encamina hacia las dos últimas curvas. ¿Ya estamos aquí? Hemos llegado muy rápido. Y enseguida, la vista se va hacia la rotonda de nueva construcción. Sobre ella, una gran escultura metálica. El homenaje que los alcañizanos rinden al que fue su circuito. Un recuerdo para la posteridad.

El final de la Subida del Corcho con el castillo de Alcañiz en lo alto. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Con la emoción saliendo por cada poro de la piel, divisamos el último cambio de dirección al final de la Calle Repollés García, un claro homenaje al ideólogo de esta maravilla, el Dr. Joaquín Repollés García. El hospital de Alcañiz nos saluda cuando ponemos el pie de nuevo en la recta de meta. La Avenida de Aragón, en todo su esplendor, nos da la bienvenida para terminar junto a la línea de meta y su doble guardarraíl.

El paseo ha terminado. Y las sensaciones son muy gratificantes. A pesar de algunas glorietas de nueva construcción, el circuito está igual que se dejó en 2003. Todavía se conservan en las aceras los agujeros para instalar las vallas de protección, hoy tapados con unas placas metálicas. ¿Se volverá a usar alguna vez? Es difícil de saber, pero no estaría nada mal que las bestias de competición, como en su día los Porsche, Lancia, Lola y compañía hicieron, volvieran a atronar Alcañiz con el bramido de sus motores. Hasta pronto, Guadalope. Hasta la vista, Alcañiz. Volveremos…

Línea de meta y doble guardarraíl original del Circuito Guadalope. Aquí comienza y termina nuestro paseo. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Rubén Martínez domina en Motorland Aragón

Rubén Martínez domina en Motorland Aragón

El Campeonato de Aragón de Velocidad ha bajado la persiana un año más en el circuito de casa, en Motorland Aragón. La disputa del Trofeo de Velocidad Motorland – Memorial José Antonio Vicente ha visto las dos victorias de Rubén Martínez con el Cupra TCR de RC2 Junior Team, partiendo desde la Pole Position en ambas mangas. Además, Javier Cicuéndez se ha proclamado Campeón de Aragón de Turismos, tras un apretado año en el que ha tenido que batir a sus dos máximos rivales, Joaquín Rodrigo y Jaime Latapia.

La última jornada de competición del calendario autonómico de velocidad daba comienzo en Motorland Aragón con la pista mojada. La lluvia hizo acto de presencia durante la noche, pero la salida del sol auguraba un día tan caluroso como el sábado. Los primeros entrenamientos libres vieron a los pilotos tener que enfrentarse a un asfalto todavía húmedo que deparó algunos derrapajes y salidas de pista sin consecuencias. Ya desde los primeros instantes, Rubén Martínez marcó los mejores registros, con su hermano Raúl escoltándolo justo detrás.

La sesión de calificación dio comienzo en el momento óptimo, con el calor acechando y la pista totalmente seca. La primera cronometrada determinó la parrilla de salida para la primera carrera del día, con Martínez marcando el mejor registro y adjudicándose la Pole Position con un tiempo de 2:01.680. Alex Cosin e Isidoro Díaz-Guerra consiguieron terminar justo detrás para completar el Top 3. Por su parte, la lucha por el campeonato entraba en una fase crítica, con Joaquín Rodrigo calificando octavo, justo por delante de Javier Cicuéndez y Jaime Latapia.

Salida de la primera carrera del día. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La segunda sesión cronometrada conformó la parrilla de salida para la segunda carrera, y de nuevo, Rubén Martínez sacó todo el jugo al Cupra TCR de RC2 Junior Team para volver a conseguir la Pole Position, esta vez con un 2:00.645, mejorando en poco más de un segundo el registro de la primera cronometrada. Julio Carayol, con el Cupra Mk 3 TCR de Milesocasiones.com, e Isidoro Díaz-Guerra, con el Seat León TCR de Escudería Motor Terrassa, hicieron el segundo y tercer mejor tiempo. Los contendientes al título volvieron a quedar igualados, pero esta vez, con un invitado mezclado entre ellos, Francho Echegoyen. Javier Cicuéndez colocó a su Renault Clio en sexto lugar, con Joaquín Rodrigo justo detrás, y Echegoyen octavo, por delante de Jaime Latapia.

A mediodía, como marca la tradición en el mundo de las carreras, se apagaron los semáforos para dar la salida a la primera batalla. Martínez arrancó bien, pero perdió la primera posición en la frenada de la primera curva con Alex Cosin, recuperando la plaza momentos después. En medio del grupo, comenzó a fraguarse una intensa lucha cuerpo a cuerpo entre Rodrigo y Cicuéndez. Durante varias vueltas, ambos Renault Clio estuvieron peleando por conseguir la mejor posición final.

Philippe Fitou, clavando frenos con el Dodge Viper en la entrada de la curva 5. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La entrada de la curva 5 de Motorland Aragón fue un constante festival de apuradas de frenada entre los dos contendientes al título. Finalmente, ambos entraron casi a la par en meta, pero con Joaquín Rodrigo por delante de Javier Cicuéndez. Por su parte, Jaime Latapia experimentó problemas con el sistema de arranque en su coche, sufriendo dificultades para luchar contra sus rivales. Rubén Martínez entró ganador en meta, con Cosin y Díaz-Guerra completando el podio.

La tarde todavía tenía que ofrecer la última carrera. La que decidiría el campeonato. Rubén Martínez volvió a mantener su posición de ventaja, volando sobre el trazado de Alcañiz desde los primeros metros. Rodrigo y Cicuéndez se emparejaron en la primera curva, con el piloto del Automóvil Club Zaragoza superando momentáneamente al de SLT Racing. Pero la escaramuza duró poco, pues fruto de ella, Rodrigo cayó a la parta baja de clasificación. A partir de ahí, nos deleitó con una remontada para terminar en séptimo lugar.

La lucha entre Joaquín Rodrigo y Javier Cicuéndez fue de alto voltaje. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Entre tanto, Rubén Martínez se alzó con el triunfo y Javier Cicuéndez con el campeonato, tras pasar en quinta posición por meta. Julio Carayol e Isidoro Díaz-Guerra mantuvieron la pugna por el segundo escalón del podio, pero finalmente, mantuvieron sus posiciones de salida para acabar en segundo y tercer lugar, respectívamente. Definitivamente, Jaime Latapia no pudo plantar cara a Cicuéndez y Rodrigo, pero pudo terminar décimo con el Renault Clio de la estructura SMC Junior Motorsport.

Los veinte pilotos que participaron en estas dos últimas pruebas del año del Campeonato de Aragón de Velocidad consiguieron deleitar al público que no quiso perderse las carreras en el Bajo Aragón. Emoción y un gran ambiente de competición es lo que se ha podido vivir y respirar estos días en Alcañiz. La temporada 2019 ya es historia. Ahora es el momento de descansar, volver a llenar los depósitos de combustible y preparar la próxima temporada.

Javier Cicuéndez, Campeón de Aragón de Turismos 2019. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Baporo Motorsport gana los 500 Km de Alcañiz

Baporo Motorsport gana los 500 Km de Alcañiz

La pareja formada por Joan Vinyes y Jaume Font ha conseguido alzarse con la victoria en los 500 Km de Alcañiz 2019 con el Porsche 911 de Baporo Motorsport. La batalla se libró a base de estrategia contra Francesc Gutiérrez y Josep Mayola con el Ferrari 458 de PCR Sport, y Kosta Kanaroglou, Manuel Cintrano y Javier Morcillo con el Mosler MT900 de E2P Escuela Española de Pilotos, que cruzaron primeros la línea de meta, pero fueron sancionados tras cruzar la meta.

El día de carreras en Motorland Aragón amaneció despejado. Desde primeras horas de la mañana, el rugido de los motores atronó con fuerza gracias a los clásicos del CECLY que salieron a pista para celebrar su sesión de entrenamientos libres. A continuación, los participantes de la carrera de resistencia bajoaragonesa tomaron el frío asfalto de Alcañiz, realizando distintas pruebas para preparar las monturas, como es habitual. Josep Mayola firmó la mejor vuelta con el Ferrari #115 de PCR Sport.

El sol asomaba tímidamente, y ya con toda su plenitud calentando el ambiente, comenzó la calificación. El vigente Campeón de España de GT, Kosta Kanaroglou, firmó el mejor tiempo de la sesión con un 1:51.260, suficiente para colocar al Mosler #108 de E2P Escuela Española de Pilotos en la Pole Position. La primera línea de parrilla quedaría completada con la segunda posición del Ferrari #115 de Gutiérrez y Mayola. Por detrás, los dos Porsche 911 participantes completarían la segunda fila. En tercer lugar, el de Vinyes y Font, con la cuarta plaza para el del equipo local de Luis López, Álvaro Rodríguez, Tomás Moreno y Ángel Martínez.

El Ferrari #115 y el Mosler #108 trazando el famoso «sacacorchos» de Motorland Aragón a primeras horas de la mañana. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La gran carrera comenzó a la hora convenida. En la salida, el Porsche #93 de Baporo Motorsport consiguió superar a sus dos rivales para colocarse en primera posición al llegar a la frenada de la primera curva. Tanto el Mosler #108 como el Ferrari #115 cayeron una plaza, con el Porsche #178 del Real Automóvil Club Circuito Guadalope por detrás. Entre los TCR y compactos hubo batalla desde los primeros compases, con los Cupra de PCR y Baporo, y el Seat León de Escudería Motor Terrassa luchando cuerpo a cuerpo en cada curva.

El Porsche #93 comenzó sólido, marcando cierta distancia sobre sus más inmediatos perseguidores, pero tras una vueltas, el Mosler #108 empezó a recortarle terreno, a la par que el Ferrari #115 no era capaz de seguirle el ritmo, aumentando su desventaja. Llegaron a la altura de los primeros doblados, lo que provocó que ambos perdieran tiempo, pero Kanaroglou se recuperó y superó al líder para colocarse en primera posición. Con esa situación, tuvo pista libre para imponer su ritmo, consiguiendo una relativa ventaja de cara a las primeras detenciones en boxes.

La salida de pista de uno de los Ford Fiesta ST Line de la categoría D4, provocó la entrada en pista del Coche de Seguridad, que agrupó el pelotón. A partir de ese momento, la estrategia marcó el desarrollo de la prueba. Tras la relanzada y el paso por el Pit Lane de algunos competidores, Francesc Gutiérrez se puso líder, una vez que tomó el testigo a su compañero Josep Mayola al volante del Ferrari #115 de PCR Sport. El Porsche #93 de Joan Vinyes y Jaume Font recaló en la segunda posición, mientras que el Mosler #108 de Kanaroglou, Cintrano y Morcillo cayó al tercer puesto, con un ritmo de carrera inferior a sus rivales.

El Porsche #93 sale de la primera curva liderando el pelotón. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero la situación se tornó en espejismo. La diferencia en las paradas y los distintos ritmos se debían a unas estrategias que poco o nada se parecían entre ellas en su planteamiento. El liderato de carrera fue cambiando de manos constantemente, conforme el Mosler, el Ferrari y el Porsche pasaron por la calle de boxes. A falta de media hora, la carrera no estaba ni mucho menos decidida. El último relevo dejó al Ferrari con una vuelta perdida, pero Gutiérrez comenzó a volar sobre el asfalto para ir recortando la diferencia con sus rivales.

El Mosler #108 era líder al terminar el ciclo de paradas en boxes, con el Porsche #93 en segundo lugar, pero cabía la posibilidad de que ambos tuvieran que detenerse una vez más. En ese caso, el ritmo de carrera jugaría a favor del Ferrari #115. Ninguno de los dos hizo mención de desviar su trayectoria hacia el carril de boxes, de manera que la bandera a cuadros ondeó en Alcañiz al paso por meta del Mosler #108 de E2P Escuela Española de Pilotos.

La batalla entre los TCR y compactos ha sido intensa. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero los comisarios de carrera impusieron una sanción de una vuelta al Molser #108 por superar el tiempo máximo de conducción, por lo que Joan Vinyes y Jaume Font, con el Porsche #93 de Baporo Motorsport, resultaron ganadores. En segundo lugar quedaron clasificados Francesc Gutiérrez y Josep Mayola, con el Ferrari #115 de PCR Sport, mientras que Kosta Kanaroglou, Manuel Cintrano y Javier Morcillo se tuvieron que conformar con el tercer escalón del podio.

En el resto de categorías, el Cupra #10 de PCR Sport, pilotado por el cuarteto Arruabarrena, Aristi, Masdeu y Fernández se llevó la victoria en TCR, con la pareja formada por Pierre Arraou y Antoine Miquel haciendo lo propio en D1. En D2, el triunfo fue a parar a manos de Álvaro Bajo, Ana Sainero y Antonio Sainero con el Peugeot RCZ de E2P Escuela Española de Pilotos, mientras que Rubén Sabater y José A. Chicoy subieron al primer escalón del podio en D4 con el Ford Fiesta ST Line de Desguaces La Torre.

El Porsche #93 de Joan Vinyes y Jaume Font cabalga hacia la victoria en Alcañiz. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

La fiebre de las carreras volvió a inundar de pasión las tierras del Bajo Aragón. Y con una carrera que no estuvo decidida en ningún momento, ni siquiera al caer la bandera. Así ha terminado la temporada de competiciones nacionales, pero antes de que el frío invierno mande de merecidas vacaciones a la gente de las carreras de coches, el Campeonato de Aragón de Velocidad volverá mañana para cerrar su año. Como si se quisiera retrasar el inevitable parón, el último día para disfrutar del ambiente de la competición.

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Cierre de temporada en Alcañiz

Cierre de temporada en Alcañiz

Falta poco más de un mes para que acabe el año y la mayoría de campeonatos ya han echado el cierre. Se acerca el invierno, tiempo en el que las carreras de coches, salvo los certámenes de carreras sobre hielo, se toman un merecido descanso. Pero antes, queda la última cita de la temporada. Motorland Aragón se engalana para recibir a los participantes de los 500 Kilómetros de Alcañiz, la carrera que cerrará el calendario de competiciones en circuito de nuestro país.

La prueba, organizada por V-Line Org y Motorland Aragón, se celebrará junto a las últimas carreras del Campeonato de España de Clásicos, Legends y Youngtimers (CECLY), antes de que el Campeonato de Aragón de Velocidad tome la pista del Bajo Aragón para disputar sus entrenamientos y carreras. En definitiva, un fin de semana cargado de actividad que pondrá el punto final al año de competición nacional en circuitos en tierras turolenses.

Desde primeras horas de la mañana del sábado, se celebrarán los entrenamientos libres y cronometrados, tanto del CECLY como para la gran carrera de resistencia. A mediodía llegará el momento de disputar la primera carrera del campeonato de clásicos, legends y youngtimers, que servirá de aperitivo para la carrera principal del programa, que comenzará sobre la una menos diez de la tarde. Tras ella, la segunda carrera del CECLY para terminar el día. El domingo, el regional de velocidad tomará el asfalto para celebrar los entrenamientos libres y cronometrados durante la mañana, y las dos carreras de diez vueltas durante la tarde. Con ello, terminará el fin de semana de competición en Alcañiz.

Coches de diferentes categorías trazan el «sacacorchos» de Motorland Aragón. © V-Line Org

Los 500 Km de Alcañiz no forman parte de ningún campeonato. Pero ello no es inconveniente para que algunas de las máquinas más potentes del panorama nacional se den cita allí. Sucede lo mismo con los pilotos y equipos que participarán en una prueba que ha sido un éxito año tras año. Kosta Kanaroglou, vigente Campeón de España de GT y nueve veces ganador de la carrera, hará su aparición al volante del Mosler MT900, junto a Manuel Cintrano y Javier Morcillo. Además de ellos, lo harán otros pilotos habituales del Campeonato de España de Resistencia y GT (GT-CER), como Francesc Gutiérrez y Josep Mayola con el Ferrari 458 de PCR Sport, o Joan Vinyes y Jaume Font con el Porsche 911 de Baporo Motorsport.

Además, habrá representación local. El Real Automóvil Club Circuito Guadalope, antiguo organizador de las carreras en el circuito urbano de Alcañiz, ha inscrito un Porsche 911 que pilotarán Luis López, Álvaro Rodríguez, Tomás Moreno y Ángel Martínez. También estará presente Álvaro Bajo, Subcampeón de España de Turismos 2019, que pilotará el Peugeot RCZ de la Escuela Española de Pilotos, junto a Antonio Sainero y Ana Sainero. Unas inscripciones que completarán una parrilla de 13 coches.

El Mosler MT900 del campeón de España de GT, Kosta Kanaroglou, surcando la recta de meta de Motorland Aragón. © Fotos Alcobendas (V-Line Org)

En lo que respecta al Campeonato de Aragón de Velocidad, la disputa del Trofeo de Velocidad Motorland – Memorial José Antonio Vicente traerá el fin de fiesta del regional a casa, con el Campeonato de Aragón de Turismos al rojo vivo. Joaquín Rodrigo lidera la general con apenas dos puntos de ventaja sobre Jaime Latapia. Por su parte, Javier Cicuéndez se mantiene al acecho, a catorce puntos del liderato. Los tres son aspirantes a llevarse el trofeo de campeón este año. Además, la cita también es puntuable para los campeonatos navarro y valenciano de velocidad.

Esta carrera de resistencia de unas cuatro horas hereda el espíritu de la competición que se vivió años atrás en las calles de Alcañiz. El circuito urbano Guadalope atrajo, temporada tras temporada, a las máquinas más potentes y prestigiosas del mundo. Coches que se batían el cobre en las grandes carreras internacionales, como Le Mans, Daytona o la Targa Florio, llegaban a esta pequeña ciudad de Aragón donde los aficionados podían incluso tocar esas obras de arte. Y todo gracias al esfuerzo de un pueblo volcado con las carreras.

Uno de los Porsche 911 sale a la recta de atrás de Alcañiz en la edición de 2017. © V-Line Org

Hoy en día, el circuito es historia y un gran recuerdo para mucha gente. Pero su legado pervive en Motorland Aragón, el circuito que este fin de semana volverá a ser testigo del sonido de los motores, del olor a gasolina y caucho quemado, y de los gritos de júbilo de unos aficionados que disfrutarán con los coches de carreras como antaño otros lo hicieron detrás de los guardarraíles en las calles de Alcañiz.

Foto de portada: © V-Line Org

El CET avanza en su consolidación

El CET avanza en su consolidación

Desde que se anunció la vuelta del Campeonato de España de Turismos por parte de la Real Federación Española de Automovilismo, el camino que ha tenido que seguir el promotor para levantar el certamen ha sido complicado y lleno de dificultades. Con un reglamento propio, se sumaba el trabajo de tener que convencer a las marcas para que homologaran sus coches dentro de la normativa. Fueron varias las casas automotrices que mostraron su interés por unas reglas tan distintas del concepto TCR, que casi monopoliza el mundo de las carreras de turismos.

Las pruebas y el desarrollo comenzaron en el circuito del Jarama con algunos ilustres pilotos llevando la batuta, como Álvaro Barba o Javier Villa. Pero a la hora de la verdad, cuando el CET volvió tras unos cuantos años a los pistas de carreras en el trazado de Navarra, la realidad fue muy clara. Únicamente Honda y Hyundai contaban con modelos adaptados a lo que pedía la normativa del “nuevo” campeonato.

A pesar de ello, las esperanzas seguían en todo lo alto. Las primeras carreras en Los Arcos dejaron un buen sabor de boca. Nueve pilotos inscritos, repartidos en cinco Hyundai i30N y cuatro Honda Civic, que lucharon cuerpo a cuerpo en dos carreras dominadas por Fernando Navarrete. La acción no faltó y ambas pruebas resultaron entretenidas. El circuito de Motorland Aragón sería la siguiente parada del certamen.

Tony Albacete (Honda Civic) e Ismael Arquero (Hyundai i30N) luchando en Los Arcos. Foto: @CET_RFEdA

La pista de Alcañiz tomó el relevo del antiguo circuito urbano de la localidad turolense. El legendario Guadalope acogió las citas del campeonato antiguo durante muchos años. Así que el regreso a las tierras del Bajo Aragón fue algo muy emocionante. Pero ello no tapó las carencias que ya se vieron en Navarra. La parrilla seguía tan famélica como en el primer fin de semana del campeonato. Y los rumores sobre su viabilidad empezaron a repicar fuerte.

Intentar hacer algo diferente a lo que hay siempre es más difícil que copiar lo que ya existe. Por ello, el retorno del CET estaba costando un poco más de lo que se podía esperar. Varias marcas habían dado el paso de desarrollar sus coches, pero salvo Honda y Hyundai, ninguna había puesto todavía sus máquinas sobre el asfalto. Se esperaba a Peugeot, a Alfa Romeo, … Pero no habían hecho acto de presencia. Era necesario un empujón que generara la confianza necesaria para continuar.

Ante esta tesitura, Javier Sánchez Macías y Borja García se llevaron los triunfos en Alcañiz. Tras las dos carreras navarras, en las que Navarrete parecía que tenía un plus, esta variedad de ganadores prometía emociones fuertes en las siguientes citas, gracias en parte al uso del sistema de penalizaciones por peso para igualar las prestaciones, y al BoP (Balance of Performance). El circuito Ricardo Tormo aguardaba la llegada de pilotos, equipos y coches, con la esperanza de ver una mejoría en esa lista de inscritos que se quedaba algo corta.

Mari Santonja dominando su Honda Civic del CET. Foto: @CET_RFEdA

Cheste se vistió de gala para un nuevo Racing Weekend, un fin de semana de carreras en los que disfrutar del automovilismo en estado puro. Además del CET, y al igual que en Los Arcos y Alcañiz, habrían carreras del Campeonato de España de Fórmula 4 y del Campeonato de España de Resistencia y GT. Un buen cóctel para todos aquellos aficionados que se acercaron hasta la pista valenciana.

Esta vez, Borja García fue profeta en su tierra. El piloto de Teo Martín Motorsport se llevó la victoria en las dos carreras del fin de semana al volante de su Honda Civic, sujetando un liderato del campeonato ante un Fernando Navarrete que no pudo sumar tantos puntos como hubiera querido al ser descalificado en la segunda carrera. Pero los puntos de García y del resto de pilotos Honda no fueron suficientes, y ante la inferioridad numérica con respecto a Hyundai, la marca japonesa es segunda (de dos) tras el fabricante surcoreano. En la clasificación reservada a los equipos, Gibralfaro lidera la tabla por delante de Teo Martín Motorsport y Hafesa.

Luis Barios y Javier Sánchez Macías, los dos pilotos de Gibralfaro, pilotando sus Hyundai i30N por delante de Ismael Arquero, en Alcañiz. Foto: @CET_RFEdA

Con medio campeonato disputado y las espadas en alto, llegó la gran noticia. Se anunciaba por fin la llegada inminente de Peugeot y Alfa Romeo, que habían terminado de pulir sus monturas para luchar por la gloria ante Hyundai y Honda. El nuevo Alfa Romeo Giulietta de la estructura de Gonzalo Araujo y el Peugeot 308 de Mavisa harán su debut en la próxima cita en el circuito de Jerez, a mediados de septiembre. Sin duda, el empujón que el campeonato necesitaba con urgencia. Un gran chute de confianza.

Con este nuevo impulso, el regreso del Campeonato de España de Turismos da un nuevo paso en su consolidación. Con un panorama automovilístico nacional que quedó muy mermado tras la crisis económica, la dificultad de sacar adelante nuevos campeonatos es extrema, pues ya de por sí es complicado mantener los existentes. Así que cualquier marca nueva que se involucre será una fantástica noticia para un certamen que aglutina experiencia y juventud a partes iguales. Los pasos se están dando, y aunque lentos, parecen seguros.