La amalgama de campeonatos de Fórmula 3

La amalgama de campeonatos de Fórmula 3

Hace unos años, la Federación Internacional de Automovilismo se planteó normalizar la escalera formada por los campeonatos de monoplazas que sirven para dar acceso a los pilotos a la Fórmula 1. En ese proceso, culminado el año pasado con el arranque del nuevo FIA Formula 3 Championship, se tomaron ciertas decisiones que afectaron a varios certámenes de F3 fuera del amparo de la FIA, provocando movimientos en todos los organizadores de estas carreras.

El resultado fue que algunos campeonatos quedaron bajo el paraguas de la Federación, mientras otros se quedaron fuera. Estos últimos continúan operando con coches construidos bajo normativa de Fórmula 3; pero, sin embargo, oficialmente no son campeonatos de esta categoría, pues la FIA no permite que usen esa denominación. Así pues, dada la amalgama de campeonatos que usan monoplazas de este tipo alrededor del mundo, repasamos cuáles son los que operan con denominación oficial con la aprobación del ente internacional y cuáles lo hacen con otra nomenclatura.

Comenzamos por los campeonatos de Fórmula 3 bajo el auspicio oficial de la Federación Internacional de Automovilismo. El más importante a nivel global es el FIA Formula 3 Championship, el certamen principal de la categoría que acompaña a la Fórmula 2 y a la Fórmula 1 en algunos circuitos del calendario. A su vez, en Europa, América y Asia hay tres campeonatos de esta categoría que están considerados “regionales”. Son el Formula Regional European Championship, el Formula Regional Americas Championship y el F3 Asian Championship. Así mismo, dada la importancia de Japón en los deportes de motor, el país nipón cuenta desde este año con su propio certamen regional de Fórmula 3 oficial, el Formula Regional Japanese Championship.

Marta García pilota el Fórmula 3 de la W Series

Por otro lado, están todos los campeonatos que antaño tuvieron la denominación F3, pero que hoy en día no tienen permiso para usarla, a pesar de ser, básicamente, campeonatos de Fórmula 3; y otros que nunca usaron esta nomenclatura, pero sus coches tienen esta especificación. En Europa operan dos, el Eurofórmula Open, basado en el extinto Campeonato de España de Fórmula 3, y que ha recibido a equipos de la antigua F3 Euroseries; y la Formula Renault Eurocup, que cuenta con el apoyo oficial de Renault. Así mismo, en Asia hay dos, la Super Formula Lights, que es el antiguo Campeonato Japonés de Fórmula 3; y la Formula Renault Asiacup, con el apoyo, una vez más, de Renault. Por último, encontramos a la Toyota Racing Series, que ejerce de campeonato oficioso de Fórmula 3 en Nueva Zelanda; y la W Series, el campeonato de monoplazas exclusivamente femenino.

Por si toda esta mezcla de certámenes no fuera bastante extensa, hay otros más que no entrarían en nuestra lista por disputarse bajo reglamentos de Fórmula Libre o permitiendo el uso de monoplazas con especificaciones de Fórmula 3 antiguas o desfasadas. Es el caso del BRDC British F3 Championship, que aunque cuenta con la denominación, utiliza monoplazas de Fórmula 4 evolucionados; o los campeonatos chileno y australiano, las copas suizas y austriacas, la F2000 italiana y otros más, protagonizados por antiguos monoplazas de Fórmula 3 y destinados, en muchos casos, a pilotos amateur.

Por lo tanto, hay cinco campeonatos de Fórmula 3 bajo el paraguas de la FIA y otros seis que funcionan fuera de él. Un total de once certámenes con coches construidos bajo reglamentación F3. Lo curioso de todo ello es que muchos comparten los mismos coches y, de hecho, serían exactamente iguales si no fuera por el nombre o la zona del mundo donde se celebran. Son cinco chasis distintos para los once campeonatos, aunque existe cierta variabilidad respecto a los motores. Únicamente, dos campeonatos cuentan con más de un suministrador de motores. Es hora de examinar cada uno de estos coches y ubicarlos en sus respectivos campeonatos.

El Dallara F3 2019 del FIA Formula 3 Championship, pilotado por Jüri Vips

Dallara F3 2019:

El jefe de la manada. Se trata del monoplaza que utiliza el certamen principal, el FIA Formula 3 Championship. Fabricado por la empresa italiana Dallara, tiene una masa de 673 kilogramos, con unas dimensiones de 4,965 metros de largo por 1,885 metros de ancho. Cuenta con suspensiones pushrod y monta el sistema HALO. Equipa un motor V6 atmosférico de 3,4 litros construido por Mecachrome y una caja de cambios de seis velocidades, desarrollando una potencia de 380 CV.

Tatuus F3 T-318:

El más popular de la clase. Este monoplaza es el protagonista de seis de los once certámenes de Fórmula 3, que son Formula Regional European Championship y F3 Asian Championship por parte de los campeonatos FIA, además de Formula Renault Eurocup, Formula Renault Asiacup, Toyota Racing Series (renombrado como Tatuus FT-60) y W Series. El coche está fabricado por el constructor italiano Tatuus, cuenta con una masa de 610 kilogramos y unas dimensiones de 4,270 metros de largo por 1,740 metros de ancho. Lleva suspensiones pushrod y sistema HALO.

Tatuus F3 T-318 del Formula Regional European Championship, en manos de Sophia Flörsch

Equipa distintos motores en función del campeonato. Los que están bajo el paraguas de la Federación Internacional de Automovilismo, además de la W Series, montan propulsores de cuatro cilindros en línea turboalimentados de 1,8 litros, con base Alfa Romeo y preparados por Autotecnica Motori. Llevan una caja de cambios secuencial de seis velocidades, permitiendo que el coche desarrolle unos 270 CV de potencia.

Por otra parte, los dos certámenes, europeo y asiático, con el apoyo de Renault, utilizan motores de cuatro cilindros turboalimentados de 1,8 litros, derivados de los que montan los Renault Mégane RS, que junto a una caja de cambios de siete velocidades, desarrollan 270 CV de potencia. En el caso de la Toyota Racing Series, los renombrados Tatuus FT-60 incorporan propulsores desarrollados por el fabricante japonés, turboalimentados de cuatro cilindros y 2,0 litros, capaces de dar una potencia de 270 CV.

El Tatuus F3 T-318 de la Toyota Racing Series, renombrado como FT-60, con los colores de Toyota Gazoo Racing

Dallara 320:

El heredero de la estirpe. Es uno de los nuevos integrantes de este grupo de monoplazas actuales de Fórmula 3 y el heredero del eterno Dallara F312, uno de los mejores coches de competición de la historia. Es el único que mantiene la esencia de los coches de F3 de la anterior generación. Su uso se restringe a la Eurofórmula Open y a la Super Formula Lights, pero hay muchas esperanzas puestas en él. Tiene una masa de 580 kilogramos repartidos en sus 4,934 metros de largo por 1,875 metros de ancho. Equipa suspensiones pushrod y sistema HALO.

En cuanto a la motorización posible, es muy diversa en ambos campeonatos. En el caso de la Eurofórmula Open, Spiess, HWA y Piedrafita son los preparadores y suministran los propulsores de origen Volkswagen, Mercedes y Toyota, respectivamente. Se trata de motores atmosféricos de cuatro cilindros en línea, con una cilindrada máxima de 2,0 litros. Montan caja de cambios secuencial de seis velocidades, desarrollando una potencia de 240 CV.

El Dallara 320 destinado a la Eurofórmula Open y la Super Formula Lights, con Dan Ticktum al volante

La Super Formula Lights, por su parte, cuenta con cuatro fabricantes de motores. TOM’S, Mugen y ThreeBond suministran y preparan los propulsores de las marcas Toyota, Honda y Nissan, respectivamente; además del motor fabricado y suministrado de manera independiente por Toda Racing. Tienen una configuración con cuatro cilindros en línea, atmoféricos, de 2,0 litros. Las cajas de cambios son de seis velocidades, y se estima que sean capaces de desarrollar una potencia similar a sus monoplazas hermanos de la Eurofórmula Open.

Ligier Crawford JS F3:

El yanqui rebelde. Se trata de una de las últimas creaciones del constructor francés Onroak bajo el nombre de Ligier. Este monoplaza es el elegido para el Formula Regional Americas Championship, bajo el amparo de la Federación Internacional de Automovilismo. El coche cuenta con una masa de 522 kilogramos en vacío y tiene unas dimensiones de 4,765 metros de largo por 1,850 metros de ancho. Monta sistema HALO y equipa un motor Honda turboalimentado de cuatro cilindros en línea y 2,0 litros, junto a una caja de cambios secuencial de seis velocidades. Desarrolla una potencia de 270 CV.

El Ligier Crawford JS F3 del Formula Regional Americas Championship, conducido por Dakota Dickerson

Dome F111/3:

El japonés volador. La creación de la Formula Regional Japanese Championship ha dado la oportunidad a Dome de entrar en este grupo de selectos fabricantes de coches de Fórmula 3. La última creación de la firma japonesa cuenta con una masa de 670 kilogramos repartidos en sus 4,9 metros de largo y 1,85 metros de ancho. Tiene suspensiones pushrod y sistema HALO. El motor es turboalimentado de 1,8 litros y cuatro cilindros en línea, desarrollado por Autotecnica Motori sobre la base de un propulsor Alfa Romeo. Junto con la caja de cambios de seis velocidades, se estima una potencia de 270 CV.

Además de estos campeonatos, existen dos más a los que debemos prestar atención, aunque no podemos considerarlos como certámenes de Fórmula 3. Por un lado está la Indy Lights, la categoría antesala del principal campeonato norteamericano de monoplazas, la IndyCar. Su monoplaza es el Dallara IL-5, que aunque no está fabricado bajo homologación FIA F3, podríamos compararlo en prestaciones con el Dallara F3 2019 del FIA Formula 3 Championship. Como certamen, al menos, estarían a un nivel similar.

El novedoso Dome F111/3 que está destinado al nuevo Formula Regional Japanese Championship

Por otra parte, el campeonato S5000 hace las veces de certamen nacional de monoplazas en Australia. Los Ligier JS F3-S5000 están fabricados bajo homologación FIA F3 por Onroak, por lo que comparte características técnicas con los coches de los campeonatos oficiales de Fórmula 3. Sin embargo, bajo el capó se esconde la gran diferencia. Equipan un enorme motor atmosférico V8 de 5,0 litros fabricado por Ford. La potencia de 560 CV coloca a esta bestia de carreras muy por encima de las prestaciones mecánicas de cualquiera de los campeonatos de Fórmula 3.

Desenredar la madeja formada por la amalgama de certámenes que utilizan coches de Fórmula 3 actuales a lo largo y ancho del mundo es complicado. Al menos, se ha podido desgranar las características de todos los coches que les dan vida y encontrar puntos en común y notables diferencias. Lo cierto es que no existe una única F3, sino varias que pueden llegar a converger para facilitar la llegada de nuevos pilotos a los escalones superiores del automovilismo.

De capazos por el paddock: Belén García

De capazos por el paddock: Belén García

Un circuito de carreras siempre es un buen lugar para conversar. Sea de lo que sea. Y no siempre se habla de la competición. Hay muchos temas que tratar. Pero cuando entablas una breve tertulia con un piloto, en este caso con Belén García, que además viene de competir en los Motorsport Games, y este fin de semana disputa las últimas carreras del año de la Fórmula 4 española, es justo y necesario hablar de carreras.

Como decimos, en esta ocasión cogimos un capazo en el paddock del circuito de Montmeló con la piloto catalana. García se encuentra disputándose el trofeo de mejor fémina en el Campeonato de España de Fórmula 4 contra Irina Sidorkova y Nerea Martí, y ha sido seleccionada como piloto de las W Series para 2020. Además, fue la representante nacional en la copa de Fórmula 4 que tuvo lugar en la pista de Vallelunga, cercana a Roma, durante los “Juegos Olímpicos del motor”. En un fin de semana que fue de menos a más, logró terminar en sexta posición en la carrera final, firmando una actuación muy sólida.

Sobre su participación allí, nos comentó que fue una gran experiencia. “Fue una pasada. Un evento increíble, todo a lo grande. La verdad es que estuvo a la altura de las expectativas. Lo que se esperaba era unos Juegos Olímpicos del motor y la verdad es que me gustó muchísimo la experiencia en sí. Y el cómo nos fue todo, fue la guinda del pastel.”

Belén García rodando en Vallelunga durante los Motorsport Games. Foto: @MediageCom

Allí, todos los participantes en Fórmula 4 usaron un monoplaza desarrollado por KCMG que equipaba dos novedades para Belén, un sistema de propulsión híbrido y el Halo. Sobre ello, nos dijo que en comparación con el monoplaza de F4 que lleva pilotando toda la temporada, “había una pequeña diferencia, sobre todo en los bajos del motor. Pero no se nota excesivamente, porque con el Halo se ganaban unos cuantos kilogramos de peso y al final una cosa con la otra se compensaban. En el resultado global no se notaba demasiado.”

Por otra parte, “en lo que más diferencias noté fue en las ruedas. En el Campeonato de España de Fórmula 4 usamos neumáticos Hankook toda la temporada y allí se usaron Pirelli. Me costó adaptarme un poco, pero al final entendí como funcionaban y conseguí hacerlo más o menos bien”, valoró García.

El monoplaza de Fórmula 4 que pilota Belén García descansa en el garaje de Global Racing Service. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Respecto al circuito, nos comentó que nunca había competido en Vallelunga. ”Sólo había hecho simulador. Lo que me ha dado tiempo, porque vine de Portimao, luego fui a Abu Dhabi, y no me dio tiempo a prepararlo en las semanas justo antes. Pero lo poco que pude, lo preparé e intenté hacerlo lo mejor posible. Pero era mi primera vez en pista”, nos reconoció.

Su primera temporada corriendo con monoplazas de Fórmula 4, con el equipo Global Racing Service, está siendo de aprendizaje, logrando una victoria en el circuito de Navarra a principios de temporada y luchando carrera tras carrera por ser la mejor piloto femenina del campeonato. Belén se mostró satisfecha por su papel en la categoría este año. “Es una experiencia increíble, la verdad. Puedo ganar el campeonato femenino, pero pase lo que pase este fin de semana, estoy muy contenta con lo que he aprendido, con la experiencia en sí. Estar aquí es, simplemente, un regalo. No me lo hubiera esperado nunca. Así que con lo que me llevo estoy contentísima.”

Belén García trazando la segunda curva del circuito de Montmeló. © Jordi Gimeno Bureu

Respecto a su futuro, Belén García se presentó a las pruebas de selección que las W Series llevaron a cabo en el circuito de Almería. Allí probó el monoplaza de categoría Fórmula 3 que se usa. Sobre él y su comparación con el Fórmula 4 al que está acostumbrada, nos explicó que “entre el coche de las W Series y el Fórmula 4 no hay demasiada diferencia. Se nota un poco más la potencia, pero no es lo que más llama la atención. Yo creo que los frenos y la aerodinámica, junto con el paso por curva, sobre todo en curvas rápidas, es lo que más se nota.”

Tras las pruebas, su actuación fue suficiente para que fuera elegida como piloto para la temporada 2020. Nos comentó que “para el año que viene he sido confirmada como piloto de las W Series y de momento sólo tengo seguro eso.” Su intención es la de complementar su participación en el campeonato exclusivamente femenino con otro certamen en el que conseguir más experiencia. “Estamos intentado buscar un campeonato para complementar, con el mismo coche, para poder aprender sobre él y tener más kilómetros encima”, nos confirmó la piloto barcelonesa.

Belén García durante la última cita del Campeonato de España de Fórmula 4 en Montmeló. © Jordi Gimeno Bureu

Tras unos minutos de agradable conversación, el capazo llegó a su final. Como siempre decimos, los capazos se pueden reproducir en cualquier otro lugar y en cualquier otro momento. Así que seguro que en otro paddock y en otra carrera podremos volver a coger un capazo con Belén García. Fue un placer hablar con ella y le deseamos toda la suerte del mundo en su carrera. ¡Muchas gracias por tu tiempo, Belén!

Foto de portada: © Jordi Gimeno Bureu

El retorno de los Procar

El retorno de los Procar

El ente organizador del DTM, la empresa ITR, ha anunciado el retorno de uno de los coches de competición más icónicos, admirados y queridos por la afición. Los BMW M1 del legendario campeonato Procar harán las delicias del público el fin de semana del 6 y 7 de julio de este año durante la cita del campeonato de turismos alemán en el circuito de Norisring, en Núremberg.

Las series creadas por Jochen Neerpasch en 1979, sirvieron de categoría telonera aquel año en las carreras europeas del campeonato de Fórmula 1. Pero lo más curioso era que los espectaculares BMW M1 eran pilotados por los mismos pilotos que un rato después se sentarían en sus monoplazas para disputar el Gran Premio. Además de pilotos de la máxima categoría, también se involucraron algunos provenientes de los Sport Prototipos y campeonatos de turismos, durante sus dos años de existencia.

En 1979, fue Niki Lauda el que se proclamó campeón tras ganar tres de las ocho carreras puntuables, superando a Hans-Joachim Stuck y Clay Regazzoni. En 1980, el campeonato acogió algunas carreras que no formaban parte del calendario de F1, como la clásica carrera del Avusrennen en el AVUS, las 200 Millas de Norisring o la carrera que dio el pistoletazo de salida a la temporada, el International Procar Meeting en Donington Park. Nelson Piquet se alzó con el título, por delante de Alan Jones, que ganó el campeonato de F1 ese año, y Hans-Joachim Stuck.

Patrick Depailler atravesando la curva del casino del circuito de Mónaco con el BMW M1. © BMW AG

Los BMW M1 Procar eran una evolución para competición del histórico modelo M1 de la casa bávara. La idea original era desarrollar el coche para poderlo homologar dentro de la reglamentación Grupo 5 de la FIA y poder competir en el Campeonato del Mundo de Sport Prototipos. Los requerimientos de la federación estipulaban que debían de haberse construido un mínimo de 400 ejemplares de calle antes de la homologación, por lo que decidieron crear unas series de carreras propias mientras se terminaban de construir, evitando retrasar el programa de competición que tenían en mente.

La división deportiva de BMW entró en contactos con March Engineering, empresa que además de competir en Fórmula 1, pudo encargarse de la evolución de los chasis de carreras del M1. Además, sirvió de acercamiento para que los nuevos coches pudieran competir durante los fines de semana de Gran Premio como parte de la programación previa a la carrera de F1. Los destinados para competir allí fueron encargados a BS Fabrications, que construyó los cinco chasis para BMW Motorsport; a Project Four Racing, que se encargó de los chasis destinados a equipos privados; y al constructor italiano Osella. Tras meses de trabajo, los nuevos M1 Procar estaban listos para ser domados.

El BMW M1 Procar de Clay Regazzoni en 1979. © BMW AG

El primer fin de semana de julio, verá el regreso de esta mítica competición sobre el mismo lugar que 39 años atrás vio la última competición independiente del campeonato. El Campo Zeppelin de la ciudad alemana de Núremberg, hoy convertido en circuito urbano de carreras, será el lugar escogido para que los motores de estos coches de leyenda vuelvan a rugir como hicieron antaño. Y para ello, lo hará dentro de un evento que además de las carreras del DTM, verá competir a los Porsche Carrera de la copa alemana y a las pilotos de la W Series. Además de varias exhibiciones con coches de los años ’80 y ’90.

Para Gerhard Berger, máximo responsable de la organización, se tratará de una experiencia única para los aficionados. “Una vez tuve la oportunidad de conducir un BMW M1 de carreras en un evento clásico. El sonido del motor de seis cilindros es simplemente impresionante. Presenciar a todos los M1 en Norisring a velocidad de carrera será una experiencia única para los aficionados”. Se espera que algunos de los pilotos con mejor palmarés en carreras de GT, turismos y Sport Prototipos se suban a los BMW. Pilotos de la talla de Marc Surer, Christian Danner o Jan Lammers.

Didier Pirnoni, Jacques Laffite, Niki Lauda, Hans-Georg Bürger y Hans-Joachim Stuck en plena batalla en Hockenheim, en 1979. © BMW AG

El evento será una fiesta en la que no faltará el ruido y las emociones a flor de piel. Los BMW M1 han permanecido durante muchos años escondidos, sin ver la luz del sol, salvo en contadas exhibiciones. Ya era de que salieran a tomar un poco el aire, y de paso, sacar a rugir el poderoso motor que esconden en sus entrañas. Serán carreras de exhibición, pero eso no quita que el espectáculo esté asegurado, porque de eso se tratará. De hacer disfrutar a todo aquel que se acerque a la preciosa ciudad alemana, donde los BMW M1 del campeonato Procar volverán a mostrar todo su poderío.

Foto de portada: © BMW AG