El WRC sigue a la espera de reanudar la temporada

El WRC sigue a la espera de reanudar la temporada

Montecarlo, Suecia y México. Después, el eterno parón que la pandemia por COVID 19 ha obligado a tomar por parte de todos los campeonatos de carreras. Como dice el refrán, el WRC se benefició del madrugón y ser uno de los que más pronto empieza le permitió, al menos, dar el pistoletazo de salida al 2020. Sin embargo, tras el Rally de México, el cual recibió duras críticas por continuar con su celebración, se debió pausar la actividad.

Tras esas tres primeras citas, una marcada por el fuerte accidente de Ott Tänak, otra por la falta de nieve y la última por la crisis que se venía encima, el Campeonato del Mundo de Rally tiene a Sébastien Ogier, una vez más, como líder de la clasificación general, por delante de un sensacional Elfyn Evans, y de Thierry Neuville. A pesar de todo, al menos hemos podido disfrutar de las manos del jovencísimo Kalle Rovanperä, que ha realizado un gran arranque de campaña entre los mejores pilotos de la especialidad. Todo esto ha contribuido para que Toyota esté al frente de la tabla de puntos.

Con la oleada de cancelaciones y aplazamientos de pruebas, el WRC trató de aguantar manteniendo viva la cita mexicana y con la esperanza de hacer lo propio con la argentina. Pero la realidad y el aumento exponencial de casos en el continente americano -y en todo el mundo- les obligó a tocar con los pies en el suelo y verse obligados a seguir el mismo camino que todos. Los miembros de los equipos corrían el riesgo de quedarse varados en México ante las inminentes prohibiciones en los vuelos y el cierre masivo de fronteras.

Elfyn Evans continuó en México con su buen inicio de temporada.

De esta manera, la organización del campeonato planteó una serie de medidas con carácter de urgencia. Primero se recortó la prueba azteca, suprimiendo el último día de competición; y después llegaron las cancelaciones. Oficialmente, los rallyes de Argentina y de Italia (Cerdeña) están aplazados, de manera que podrían encontrar acomodo en cualquier fecha del año. Por contra, los de Portugal, Safari, 1000 lagos, Nueva Zelanda y Gales están definitivamente cancelados.

A día de hoy, únicamente cuentan con una fecha firme los eventos en Turquía, Alemania y Japón. Eso sí, no está nada claro que se puedan llevar a cabo aunque la situación remita y pueda volverse a una nueva normalidad sin riesgo a nuevos contagios de SARS-CoV-2. La dificultad para obligar a los aficionados a mantener las distancias sociales es un problema para los organizadores a la hora de presentar sus propuestas a los organismos competentes de cada país que deben dar el visto bueno para la celebración de las pruebas deportivas. Controlar que el público en las cunetas se comporte cívicamente para evitar contagios es prácticamente imposible y es inviable controlar el aforo.

El Rally de Suecia achacó problemas este año, pero por motivos muy distintos.

Además, el hecho de que la competición se desarrolle en espacios abiertos de uso público, pasando por vías públicas, dificulta la obtención de permisos. Esta es otra de las razones por las que tantos rallyes del calendario mundialista han sido cancelados. Atravesar pistas de tierra o carreteras de uso público obliga a su corte durante unas fechas determinadas, pero cerrarlas al tráfico en otra época del año puede generar problemas para los vecinos de las localidades cercanas.

A día de hoy no existe un calendario alternativo ni se sabe cuando se podrá volver a competir. Se habla de adaptar algunos rallyes europeos al formato del WRC, aumentando las pruebas en el continente por si no fuera posible viajar fuera de él, dado que la situación en América y Asia no es mucho mejor que en Europa. Los rumores corren como la pólvora, pero lo cierto es que oficial no hay nada, todavía.

Será difícil ver aficionados durante un tiempo. O quizás, no…

En cualquier caso, los pilotos han podido volver a prepararse por si se diera un regreso repentino. La idea es tratar de mantenerse activos mientras la FIA y el organizador del Campeonato del Mundo de Rally terminan de perfilar un plan maestro que les permite volver a ponerse en marcha. Si finalmente es posible reemprender el WRC, se hará con tres pruebas disputadas, lo que, en teoría, beneficia al campeonato para poder cumplir con un número mínimo de citas celebradas. Habría que sumar las tres que se mantienen en sus fechas y las dos aplazadas, dando un total de ocho rallyes. En caso de no ser así, veremos qué decisiones se toman y cómo afectan a la posible reanudación de la temporada.

Sin nieve no hay paraíso… O sí

Sin nieve no hay paraíso… O sí

Un Rally de Suecia sin nieve no es un Rally de Suecia. Al menos, eso es lo que pensábamos. Salvo en ciertos tramos, y apenas una capa muy fina, el manto blanco tan característico de esta prueba ha brillado por su ausencia en la edición de este año y la organización se ha visto obligada a realizar modificaciones en el plan inicial. Recortes en el kilometraje y variaciones en el programa, día a día, que la han convertido en una cita diferente a la que esperábamos. Y eso ha propiciado algunas sorpresas.

Elfyn Evans ha conseguido lo que se le resistió en el Rally de Montecarlo. Su segunda victoria mundialista le coloca en una posición muy buena para afrontar el año del Campeonato del Mundo de Rally. Pero, ¿lo habría logrado en condiciones de nieve? Eso nunca lo sabremos. Los pilotos nórdicos son los grandes especialistas en este tipo de superfície y siempre ha sido difícil brillar para conductores de otras regiones del mundo. El de Toyota ha sabido gestionar las complicadas condiciones sobre tierra y grava húmeda para llevarse un triunfo que le coloca como el mejor de la marca japonesa en lo que va de curso.

Estas condiciones no han sido moco de pavo. Para empezar, los rallyes sobre nieve se afrontan de una manera distinta. Los neumáticos con clavos se convierten en los grandes protagonistas en el suelo deslizante, y saber gestionar los golpes de acelerador para no pasarse con la potencia es una tarea ardua que requiere de un pilotaje extremadamente suave y preciso. Pero al no haber nieve, los clavos eran más un incordio que una ayuda. Algunos se preguntarán por qué no se tomó la decisión de competir con gomas aptas para las condiciones que hubo. La explicación es más sencilla que la resolución del problema.

Este año no se pudo disfrutar de las imágenes típicas del Rally de Suecia, con los tramos envueltos en nieve. © Red Bull Content Pool

En eventos de gran envergadura, como los rallyes mundialistas, la logística y el tiempo son factores clave en los que se debe trabajar de manera férrea. Con poco tiempo de maniobra y todo el material viajando hacia Suecia, se hace prácticamente imposible llevar neumáticos de tierra, en vez de los de nieve. Estos ya están camino del parque de asistencia, así que para cuando se ve que será inevitable competir en condiciones distintas, ya no se puede cambiar de planes. Así que los pilotos se vieron obligados a competir con unas ruedas que perdían sus clavos a los pocos kilómetros, debido a los derrapajes sobre la grava y la tierra, que los arrancaban. Esto plantea un grave problema de seguridad.

Sin la adherencia óptima y conduciendo a velocidades de escándalo por las estrechas pistas nórdicas, casi es más fácil salirse a la cuneta que mantenerse sobre lo marrón. Las gomas de nieve con clavos no están pensadas para traccionar sobre piedras sueltas y barro. Además, están fabricadas para trabajar en unos rangos de temperatura inferiores a los que se tuvieron que enfrentar este fin de semana, de manera que experimentaron problemas de sobrecalentamiento, con lo que ello conlleva. Mayor desgaste y menor durabilidad, agravando el problema de seguridad.

Pero claro, en el caso de Evans, quizás fue clave competir en estas circunstancias. El galés conoce de primera mano las pistas de barro, gravilla húmeda y piedras sueltas. Son la seña característica de su rally de casa, el Rally de Gales. Pensándolo bien, no fue tan extraño que se alzara como el gran triunfador en tierras de Escandinavia. Aunque atribuir su victoria únicamente a esto, no sería justo. Elfyn Evans ha comenzado el año de una manera sensacional. Ya lo demostró en el Montecarlo, primera cita de la temporada. Allí no pudo contener los ataques de sus perseguidores y terminó cediendo ante Thierry Neuville, ganador final, y Sébastien Ogier. Pero en Suecia, sí.

Sólo algunas pistas estuvieron cubiertas de una fina capa de nieve. © Red Bull Content Pool

Lo único es que su victoria se vio un tanto ensombrecida por un joven que está llamado a ser una de las grandes estrellas del WRC en los próximos años. Kalle Rovanperä, a sus 19 años, logró su primer podio en el mundial y marcó su primer scratch, llevándose la Power Stage. Y lo hizo aguantando los ataques por la tercera plaza del hexacampeón del mundo, Sébastien Ogier. Una gran sorpresa, que no lo es tanto si observamos su precoz carrera hasta la fecha, pero que asombra por su juventud.

Por su parte, los tres pilotos favoritos, el propio Ogier, Thierry Neuville y el vigente campeón del mundo, Ott Tänak, tuvieron resultados dispares. El estonio pudo alcanzar el segundo lugar del podio, recuperando parte de terreno en la lucha por el campeonato, tras su abandono por accidente en el Montecarlo. Ogier remató la faena cosechando el cuarto mejor tiempo, mientras que Neuville tuvo que conformarse con la sexta posición, cediendo el liderato del campeonato ante Elfyn Evans. Ambos empatan a puntos, pero los resultados dan la primera posición en la tabla al galés.

Toyota, de la mano de Elfyn Evans y Kalle Rovanperä, fue la marca que más partido sacó a un Rally de Suecia distinto. © Red Bull Content Pool

No hubo casi nada de nieve, pero el espectáculo volvió de nuevo a las pistas de la provincia de Värmland. Porque sin nieve también hay paraíso. Quizás un paraíso un tanto descafeinado, con menos tramos a disputar y sin esa belleza que transmite el manto blanco, pero con unas condiciones diferentes que han dado como resultado un rally diferente. Ni mejor ni peor, símplemente, distinto. Esto no quita para que el año que viene tenga que volver el típico rally sobre nieve. El regreso de ese paraíso gélido e invernal que esta temporada hemos echado de menos.