La tierra y el asfalto en España sufren de diferente manera el COVID 19

La tierra y el asfalto en España sufren de diferente manera el COVID 19

Todos los campeonatos a nivel nacional han experimentado problemas para llevar sus pruebas a buen puerto tras la irrupción de la pandemia por COVID 19 en nuestro país. Ya comentamos cómo los campeonatos en circuito habían ido bregando con las dificultades. Ahora toca hablar de la situación por la que pasan los rallyes -tanto el certamen de asfalto, como el de tierra-, la montaña y el mundo off-road en circuito en España.

Por sus propias características, los rallyes son la disciplina automovilística que más pueden sufrir las consecuencias del aplazamiento de pruebas. No es fácil conseguir los permisos para celebrar una competición en una vía pública por la que habitualmente circula el tráfico, con la obligatoriedad de cortar el tránsito para el paso de los vehículos competidores. Más aún lo es reprogramar fechas para que cuadre dentro de las posibilidades de cortar carreteras, pistas y caminos. Cada afección al tráfico rodado supone problemas de movilidad para los vecinos de las localidades afectadas que no siempre son bien recibidas.

El Rally de Lloret de Mar abrió la temporada de rallyes en febrero, antes de que el Tierras de Lorca arrancara la temporada del Campeonato de España de Rallyes de Tierra y del Supercampeonato de España de Rallyes. Después, el silencio. Se espera que sea el Rally de Ourense Termal el que reemprenda la actividad a finales de julio en el Campeonato de España de Rallyes de Asfalto. Aunque al final se ha podido cuadrar un calendario bastante aceptable en cuanto a pruebas a disputar de cara a la segunda mitad del año, algunas citas han tenido que ser canceladas definitivamente. Ocho rallyes han sido cancelados, cuatro en el certamen de asfalto y otros cuatro en el de tierra.

Los aficionados agolpados en las cunetas al paso de los coches, una imagen que será más difícil de ver en un tiempo.

Los rallyes todo terreno tampoco lo están pasando mucho mejor. La noticia desagradable llegó con la cancelación definitiva de la Baja Aragón, prueba puntuable para la Copa del Mundo de Bajas y para el Campeonato de España de Rallyes Todo Terreno. La Baja Almanzora y el Rally TT Jaén Mar de Olivos también se han sumado a la lista de pruebas que no verán la luz este año. Al menos, se han podido mantener cuatro citas de un corto calendario que comenzará en septiembre con el Rally Todo Terreno Villa de Zuera y acabará en noviembre con la Baja Dehesa Extremadura.

Por lo que respecta a la montaña, el Campeonato de España de la especialidad contaba para este año con un gran número de pruebas calendadas, así como con una buena previsión de vehículos inscritos. Sin embargo, una vez que la incertidumbre y la imposibilidad de disputar las pruebas se apoderaron de la realidad, comenzaron a sucederse los aplazamientos y cancelaciones. En este caso, la reprogramación de fechas también da sus problemas al tener que cortar carreteras al tráfico.

Este año veremos arrancar menos pruebas en el CEM. La Pujada a Alp 2500 es una de las afectadas.

Lamentablemente, la Subida Internacional de Montaña al Fito, la prueba más importante de nuestro país, válida para el Campeonato de Europa de Montaña, no se celebrará este año. Tampoco veremos a los pilotos bailar con sus monturas en Guía de Isora o Ibi. La Pujada a Alp 2500 seguirá un camino similar, aunque los organizadores, Cerdanya Racing y Vline.Org, mantendrán en marcha la prueba de rallysprint que se iba a celebrar de forma conjunta en el mismo tramo que la carrera en cuesta.

El nuevo calendario del Campeonato de España de Montaña contempla disputar seis citas, comenzando el fin de semana del 8 y 9 de agosto en Peña Cabarga y terminando con la Subida al Pico San Pedro el último fin de semana de noviembre. En esos meses, se celebrarán la Subida a Chantada, la Subida a la Santa de Totana, la Subida Internacional a Ubrique y la Subida Estepona – Peñas Blancas.

La magia de la montaña se verá reducida este año.

El anuncio de la creación de la Copa de España de Rallycross para esta temporada 2020 fue una buena noticia para el mundo off-road en circuito que de momento no se ha concretado. Nada se sabe al respecto y por ahora parece que todo está más que parado. Veremos si tras la pandemia es posible retomar la idea. Por lo pronto, el Campeonato de España de Autocross ha experimentado cambios de envergadura en su calendario. A la ya cancelada cita en Motorland Aragón por las obras para mejorar la superfície de la pista, se sumaron las de Lleida y Esplús. Por su parte, el circuito de Jerez de los Caballeros tenía previsto acoger la Copa de Escuderías, prueba que también ha sido dada de baja.

La última mala noticia ha sido la decisión del organizador del Autocross de Carballo de cancelar el evento, el cual iba a abrir el campeonato. De esta manera, el CEAX queda reducido a cuatro fechas, la mitad de las que se celebraron el año pasado. El certamen dará el pistoletazo de salida en Arteixo el 8 y 9 de agosto, rematando la faena en Mollerussa el 24 y 25 de octubre, con el Premi Ara Lleida que servirá para que la FIA inspeccione el circuito y la organización como paso obligatorio de la candidatura para entrar en el Campeonato de Europa de Autocross el año que viene.

No será en Carballo, pero se espera que finalmente los car cross, prototipos y turismos del CEAX echen a rodar cuanto antes.

Hasta ahora han sido muchos cambios, y aunque se han publicado los respectivos calendarios de cada campeonato, copa y trofeo de España, lo cierto es que nada asegura que todas las pruebas se puedan llevar a cabo. Todo dependerá del desarrollo de la pandemia y de cómo afecta el supuesto rebrote que se espera tras el verano. Que se puedan disputar el mayor número de eventos, uno tras otro, ya será una buena noticia. Y después, ya se verá…

Las avispas del motor

Las avispas del motor

Su sonido parece el de una avispa y cuando se juntan varios es el avispero más sonoro del mundo. Los Car Cross, Kartcross o Cross Car, según quién los nombre y en qué idioma, son unos pequeños pero matones coches de carreras que hacen las delicias del que los pilota y del que los visiona. Un motor pequeño en un chasis muy pequeño, un propulsor de moto que empujando tan poco peso, desata toda su fuerza para mover esa masa que tan poco abarca.

Su popularidad es enorme en nuestro país. Hasta tres categorías del Campeonato de España de Autocross están protagonizadas por estos monoplazas. Y en los campeonatos regionales son también los reyes de la fiesta. Su precio contenido y su mantenimiento sencillo son un gran aliciente para quien busca adentrarse en esto de las carreras. Pero los Car Cross no entienden de edades. Desde los más pequeños, en sus primeros pasos; hasta los más mayores, disfrutan de su pilotaje sobre tierra, asfalto o nieve.

Se podría decir que son como una especie de karts con techo, o también una variante de los buggyes, pero más pequeña. Lo cierto es que no son ni una cosa ni la otra, aunque su uso puede estar destinado para lo mismo que ambas tipologías de coche de competición. Sirven para los jóvenes que se inician en el automovilismo, para aquellos que les tira más un buen derrapaje en medio del polvo que buscar la trazada perfecta con tiralíneas. Esos niños que se sienten más atraídos por los rallyes que por los monoplazas.

Derrapaje sobre nieve en un Car Cross. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pero también sirven para participar en competiciones fuera de pista, en el desierto, campo a través, como si de un Side by Side se tratara. Realmente, los kartcross sirven para todo. Incluso se los ha visto subiendo montañas. Aparte de las barquetas, prototipos o GT, animan como los que más las carreras en cuesta. Su poco peso y ligereza es una ventaja de cara a afrontar los revirados giros de las carreteras de montaña. Cambiando los neumáticos de tacos por gomas para asfalto y algún que otro pequeño ajuste, el coche está listo para dinamitar el mejor tiempo.

Pero no nos engañemos. Hacen falta manos y una buena dosis de sensibilidad al volante. Precisamente, su potencia en tan poco peso hace que sean extremadamente nerviosos. La tracción trasera provoca que toda la fuerza del motor mueva las ruedas de atrás, por lo que es importante saber jugar con los golpes de acelerador y mantener el volante recto en cada pisada. Un mal juego de manos y pies puede terminar con un accidente o un vuelco, algo que acostumbra a ser más habitual que en otro tipo de monturas.

Sobre asfalto también son capaces de sacar todo su potencial. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Existen distintos fabricantes de kartcross y cada maestrillo tiene su librillo. Generalmente, estos son constructores pequeños, ensamblando cada pieza del coche de forma artesanal. Por ello, cada cross car es un poco diferente. Pero en resumidas cuentas, todos tienen una serie de características básicas. Cuentan con un motor de unos 600cc, con una potencia de 120 – 125 CV, y una transmisión formada por una caja de cambios de seis velocidades y una cadena que transmite la fuerza del motor al tren trasero. Cuentan con suspensión independiente a las cuatro ruedas, chasis multitubular y carrocería de fibra de vidrio. Sus dimensiones son de 2,6 metros de largo, 1,6 metros de ancho y 1,2 metros de alto. Todo el conjunto acumula un total de 320 Kg de masa.

Los kartcross pueden presumir de un auge que los está llevando a ir desbancando poco a poco a los hasta ahora grandes protagonistas en los distintos campeonatos de autocross que se celebran en Europa. No en vano, la FIA está intentando aprovechar esa popularidad para comvertirlos en el escalón principal en la formación de pilotos de rallyes y rallycross. En los Motorsport Games previstos para este año tendrán su propia categoría y se estudia implantarlos como campeonato independiente a nivel europeo.

Arrancada de una carrera del CEAX sobre tierra. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

En España ya han cogido la delantera en el CEAX a los monoplazas de autocross, los participantes de la División III. El bajo coste de los kartcross hace que sea imposible que los Super Buggyes puedan competir con ellos. No es extraño que las parrillas de Car Cross sean las más pobladas en los últimos tiempos. Y en los campeonatos regionales sucede algo similar, con estos pequeños prototipos de competición ganándose el favor de competidores y aficionados. Un avispero volando hacia la primera curva, de bajo coste y emoción sin límites. ¿Alguien da más?

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)