El coronavirus limita el WTCR a Europa

El coronavirus limita el WTCR a Europa

Las consecuencias de la pandemia por COVID 19 en el automovilismo están forzando a los organizadores a diseñar planes alternativos para poder llevar a cabo un número de carreras mínimo que pueda ser tenido en cuenta a la hora de repartir los premios a final de año. En el caso de la Copa del Mundo de Turismos (WTCR), Eurosport Events ha tomado la decisión de restringir la actividad y no desplazar la caravana fuera de Europa.

Lo cierto es que el certamen mundial de vehículos de turismo llevaba unos años gozando de la múltiple presencia de marcas (oficialmente, de manera privada) que pueblan su parrilla, compitiendo en diversos escenarios a lo largo del globo. Sin embargo, la situación actual ha obligado a revisar un calendario más que interesante para centrar sus esfuerzos en sacar adelante varias carreras en el viejo continente. De esta manera, algunos mercados muy importantes para la venta de vehículos como los que aquí compiten se verán huérfanos por la ausencia esta temporada del WTCR.

Ni China, ni Japón, ni Malasia,… Varios gigantes en cuanto a posibles compradores de coches se quedarán sin su cita anual. Tampoco Macau tendrá su aventura en el circuito urbano de Guia. Así, el campeonato bajo las directrices de la organización de Marcello Lotti realizará un tour europeo con visitas a Austria, Alemania, Eslovaquia, Hungría, España e Italia. Seis países y seis fines de semana de carreras en los que Norbert Michelisz tratará de defender el enorme trofeo que ganó en 2019. Y a su vez, sus rivales tratarán de levantarle la corona de laureles.

Los Honda de Esteban Guerrieri y Néstor Girolami, y el Alfa Romeo de Kevin Ceccon presentaron mucha batalla el año pasado. Foto: Media WTCR

Pero habrá que esperar hasta septiembre para ello. El nuevo calendario marca los días 12 y 13 de ese mes para que el WTCR arranque de nuevo. Será en la pista de Salzburgring, que se engalanará para recibir a los equipos, bajo estrictas medidas de seguridad que incluirán un tope de seis personas por coche. De igual manera, se prohibirá el acceso a las instalaciones antes de la tarde a la jornada anterior a las verificaciones. Además, queda previsto un día de entrenamientos oficiales de pretemporada en el trazado austriaco, en el que los protagonistas podrán volver a verse las caras tras la última carrera de 2019 en Sepang. Será el momento de prepararse para un sprint de competición de apenas tres meses.

Tras la cita junto a la ciudad que vio nacer a Mozart, el WTCR pondrá rumbo al circuito de Nürburgring. La versión del Nordschleife volverá a ser el centro de atención del mundo del motor del 24 al 27 de septiembre, pues el certamen formará parte del programa de carreras que acompañará a la gran prueba del fin de semana, las 24 Horas de Nürburgring. Sin casi tiempo para recuperarse de los cambios de rasante y virajes del “Infierno Verde”, la pista de Slovakiaring será la siguiente cita del calendario el fin de semana del 10 y 11 de octubre.

Pasará tiempo hasta que los carriles del pit lane del WTCR vuelvan a estar tan abarrotados. Foto: Media WTCR

Una semana después, Hungaroring será la pista protagonista del campeonato, antes del cierre de un apretado mes en Motorland Aragón. El circuito de Alcañiz debutará finalmente en el WTCR, siendo la cita principal que irá acompañada del Racing Weekend de la Real Federación Española de Automovilismo. Será un buen momento para comparar dos modelos de autos de turismo tan diferentes, como los TCR y los del CET. Finalmente, el trazado italiano de Adria dará el banderazo de cuadros a la temporada el 14 y 15 de noviembre. De esta manera, el WTCR se disputará únicamente durante un trimestre con máxima actividad.

A su vez, entre los pilotos y equipos se verán algunos cambios de relevancia. A la salida de Volkswagen y Audi de manera “oficial”, se sumará la absorción por parte de Münnich Motorsport de los Honda Civic Type R que gestionó el año pasado KCMG, pasando Tiago Monteiro y Attila Tassi a compartir equipo con Esteban Guerrieri y Néstor Girolami. Por su parte, Andy Priaulx, uno de los pilotos más laureados de la especialidad, dejará su asiento en uno de los cuatro Lynk & Co 03 como consecuencia de las restricciones de viaje por la pandemia y por no poder evitar los solapamientos que provocará la concentración de los nuevos calendarios.

El espectáculo y la acción intensa del WTCR volverá, si todo sigue lo planeado, en septiembre. Foto: Media WTCR

Con todo esto, la Copa del Mundo de Turismos, aunque mantendrá su carácter mundial, pasará a disputarse íntegramente en Europa. Dadas las circunstancias, esto no afectará a su estatus, y podría no ser el único campeonato en verse obligado a competir únicamente dentro del continente para salvar la temporada. Veremos en las próximas semanas como se va articulando el ambiente de las carreras a nivel internacional, pero por lo pronto, las bases están asentadas firmes para poder disfrutar del gran espectáculo del mayor campeonato de turismos del planeta.

Foto de portada: Media WTCR

El desembarco de Hyundai en competición

El desembarco de Hyundai en competición

Hyundai es una de las marcas que mayor presencia tiene en campeonatos automovilísticos a lo largo y ancho del mundo. No siempre amparados por la casa matriz, muchos modelos preparados para competición se baten el cobre en circuitos y tramos. Pero esto no fue siempre así. Durante muchos años, los coches de la fábrica surcoreana no tocaron la competición ni por curiosidad. Sólo desde hace muy poco han decidido demostrar que son tan capaces de fabricar buenos coches de carreras como otros fabricantes de mayor tradición.

El constructor de Seúl empezó a desarrollar sus propios modelos a partir de 1975, tras unos años modificando coches de otras casas bajo licencia. Es el caso del Ford Cortina, que desde 1968 fue puesto a la venta por Hyundai en Corea del Sur. Sin embargo, las actividades deportivas de la marca se retrasaron bastantes años. Por la razón que fuera, no era prioritario, y salvo algunas inscripciones privadas en pequeñas competiciones, Hyundai no hizo acto de presencia en el mundo de la alta competición hasta finales del siglo XX.

En 1998, la marca asiática decidió embarcarse en el Campeonato del Mundo de Rally, preparando un Accent con especificaciones de rally que sería gestionado por un equipo privado. En los siguientes años, consiguieron ciertos resultados destacados, con pilotos de renombre como Juha Kankkunen, Alister McRae o Armin Schwarz. Pero el apoyo de fábrica nunca fue el mismo que el recibido por las marcas rivales, y tras esta primera etapa, la dirección dio carpetazo a la experiencia deportiva del fabricante surcoreano.

Hyundai Accent WRC, pilotado por Alister McRae durante el Rally 1000 Lagos de 2001

El desembarco definitivo llegó en 2013. A finales del año anterior, durante el Salón del Automóvil de París, Hyundai anunció que competiría a partir de 2014 en el Campeonato del Mundo de Rally de forma oficial, con todo el apoyo de la marca detrás. Así que el año que iba a empezar serviría para desarrollar el nuevo coche, un i20 con especificaciones del reglamento WRC. También se centrarían en crear un equipo desde cero y toda la estructura de competición necesaria que hasta entonces no existía, dándoles desde la casa matriz carta blanca para hacer y deshacer. Michel Nandan, ingeniero con gran experiencia en competición, fue colocado al frente del proyecto.

Con el fichaje de Thierry Neuville para el primer coche, y los de Hayden Paddon, Dani Sordo, Juho Hänninen, Chris Atkinson y Bryan Bouffier para la segunda y tercera unidad, la estructura comenzaba a dar atisbos de ir por el buen camino. 2014 se saldó con victoria y doblete en el Rally de Alemania, de la mano de Neuville y Sordo. Un éxito que auguraba grandes domingos de celebración por delante.

El Hyundai i20 WRC aparece entre los blancos árboles nevados del Rally de Suecia

Pero 2015 no fue tan bien como se esperaba. A pesar de conseguir el tercer lugar en el campeonato, no sumaron ninguna victoria. Y es que la estructura seguía en fase de rodaje. Tras un primer año tan bueno, tenían que seguir con el trabajo. Entre tanto, la casa empezaba a interesarse por el nuevo reglamento TCR que iba a copar los campeonatos de turismos de medio mundo. Se lanzaron al desarrollo de dos modelos de cara a la futura homologación de ambos dentro de aquel nuevo reglamento: el i30 N y el Veloster N.

Dos victorias en el Campeonato del Mundo de Rally sumaron a su palmarés en 2016, mientras el departamento de competición para clientes echaba a rodar. Finalmente, en 2017 llegó el debut en el TCR, y con ello en la Copa del Mundo de Turismos que empezaría al año siguiente. En los rallyes no les iba nada mal, estaban en la lucha y eran los únicos capaces de plantar cara al Ford de M-Sport pilotado por Sébastien Ogier. Pero todavía faltaba superarles y ganar. Cosa que sí harían en el WTCR en su primer año, con Gabriele Tarquini conquistando el título.

Los dos Hyundai i30 N TCR de Gabriele Tarquini y Norbert Michelisz durante la cita del WTCR de 2018 en Hungaroring

Aunque la filosofía del nuevo certamen iba en contra de que existieran equipos oficiales, lo cierto es que el apoyo de fábrica cada vez se fue intensificando más, algo crucial para el éxito. Como también lo fue para las ventas de sus modelos de competición destinados a equipos cliente. Y es que el éxito siempre abre puertas. Del proyecto inicial en el WRC, a tener coches repartidos por diferentes campeonatos. De los rallyes a los turismos, pasando por el rallycross. Entre tanto, la dirección del proyecto cambió de manos, y Andrea Adamo sustituyó a Michel Nandan.

Actualmente, Hyundai lidera el Campeonato del Mundo de Rally, y sus equipos luchan por la gloria en el WTCR y el Campeonato del Mundo de Rallycross. Y eso sin contar campeonatos regionales y nacionales, como el Campeonato de España de Turismos, donde mantienen todo el protagonismo gracias al gran rendimiento de sus unidades. Para ser un fabricante que pasó de largo de la competición durante tantos años, este desembarco a nivel mundial es digno de mención. Y ya se habla de nuevos campeonatos donde podrían llamar a la puerta. Si lo hacen, y al ritmo que van, no se puede descartar nada.

Los nueve veces campeones del mundo, Sébastien Loeb y Daniel Elena, pilotando el Hyundai i20 WRC durante el Rally de Montecarlo de 2019