Una sentida despedida

Una sentida despedida

El 14 de noviembre de 2020 y la carrera que se disputó en Bahréin ese día quedarán siempre en los libros de historia para aquellos que se interesen por el Campeonato Mundial de Resistencia. En esa cita del WEC, el campeonato despidió a sus más veloces hijos. Tras dieciséis temporadas de emoción y velocidad, su nave insignia dejará de surcar los más prestigiosos circuitos del globo: los LMP1 nos dicen adiós.

Cierto es que la categoría llevaba unas temporadas algo deslucida. Atrás quedan esos días en que las más grandes marcas se disputaban los trofeos en batallas que a veces parecían sacadas de una novela épica. Audi, Porsche, Peugeot y Toyota, entre otros, pusieron una vez a sus mejores ingenieros a trabajar en lo que serían auténticas obras maestras de la ingeniería. Bestias que desafiaban lo establecido para ser las más rápidas. Pero también para ser las más fiables.

La cantidad de soluciones tecnológicas que nacieron en estos LMP1 y han acabado en la calle es ingente. Desde sistemas de motorización híbrida a los faros laser entre otras. Han dejado huella incluso en los motores diésel, territorio con el que la competición no suele coquetear. Pero que se lo digan a Audi con su R10 TDI, por ejemplo, y a Peugeot, con el 908 HDi FAP.

Peugeot apostó por el motor diésel para vencer en 2009 en Le Mans con Marc Gené entre sus filas.

Hubo sitio para equipos menos potentes y conocidos, sin sistemas híbridos demasiado complicados y que confiaron en el viejo motor de combustión y su rugido para afrontar la recta de Mulsanne. Rebellion ha sido el último, pero también estuvieron nombres como Ginetta y Panoz entre otros. Todo el mundo hacía cola para ver hasta al más pequeño de los equipos. Eran los niños grandes y todos querían jugar con los mayores.

Ahora con carlinga, pero antes descubiertos. Más peligroso lo segundo, seguro. Pero qué recuerdos deben guardar los pilotos de la noche de Le Mans con el viento en su casco. ¿Existe mejor forma de pasar una noche de junio que a más de 300 km/h viviendo la carrera de resistencia por excelencia? La seguridad se impuso después, y con las cabinas cerradas llegaron los pilotos de caza. Esos hombres que se aventuran a combatir y competir con la poca visión que ofrecen esos minúsculos cristales. Navegando entre el tráfico de las categorías inferiores, que deben apartarse ante el estruendo y velocidad de la máxima categoría.

Cuentan que la sensación de ir a cielo abierto en una de estas máquinas era mágica.

Bajo el reglamento de Le Mans Prototype 1, el ACO y la FIA formaron una suerte de grupo selecto. Superhéroes de las carreras que en algunas ocasiones plantaron cara en rendimiento y desempeño a la intocable Fórmula 1. Sin tanto ruido, pero con las mismas nueces seguramente. Capaces de darlo todo durante decenas de horas y miles de kilómetros para acabar bañados en el champán y el confeti de los mejores podios del mundo. Sucios, desgatados y con heridas de guerra incluidas, pero escribiendo los nombres de los que conseguían domarlos en los libros de historia.

Nombres que ahora recordamos como los de los protagonistas de historias heroicas. Tom Kristensen, Romain Dumas, Fernando Alonso o Marc Gené entre otros privilegiados pudieron dejar su firma en la categoría tras el volante de un LMP1. Nombres que al ser preguntados todos recuerdan con infinito respeto y admiración esos coches que los llevaron a velocidades impensables hacia la cumbre de la resistencia.

Los LMP1 actuales se asemejaban más a aviones de caza o naves espaciales que a coches de competición. © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com).

El año 2020 ha servido para bajar el telón a la categoría. Toyota y Rebellion fueron los últimos valientes, que como en un grupo de amigos han ido perdiendo a sus integrantes con el paso del tiempo. La mayoría para descansar en museos. Algunos para desplegar todo su potencial y batir récords más allá de las reglamentaciones del campeonato. Pero sobre todo para disfrutar de un merecido descanso. Como si de la jubilación se tratara.

El momento del reposo ha llegado. Tras una vida de competición, batallas, triunfos y derrotas, los LMP1 pasarán a contar sus hazañas a los más jóvenes que se acerquen a verles en todo su esplendor. Para ellos ha llegado la hora de que los recién llegados Le Mans Hypercar y LMDh escriban sus propias historias e intenten batir a sus ancestros. En su descanso seguirán recordando y recordándonos con una media sonrisa que un día fueron los más rápidos. Y que, incluso tras su retiro, podrían sacar los colores a más de uno de los nuevos.

Porsche despidió al 919 con su versión EVO para desplegar todo el potencial del coche, sin tener que ceñirse a ninguna norma, y batir todos los récords.

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro (elacelerador.com).

La nueva generación de LMP3

La nueva generación de LMP3

La temporada de 2020 ha sido la elegida para dar la bienvenida a los nuevos modelos LMP3 homologados. Si bien su debut ha tenido que ser retrasado por la crisis sanitaria del COVID-19, los nuevos contendientes ya han podido salir a dar sus primeros quilómetros, a medida que se han ido reanudando las diferentes categorías del motorsport.

Los nuevos LMP3 tendrán un ciclo de vida de cinco temporadas, empezando este 2020 y que acabará en 2024. En la que se presentarán nuevas evoluciones o propuestas técnicas. Además existe la posibilidad de adaptar las unidades ya existentes de LMP3 a la nueva normativa mediante un paquete de mejoras, que debería poner a la misma altura la anterior generación de prototipos. Alargando así su vida útil y recortando gastos a los equipos.

Estos equipos podrán elegir entre cuatro fabricantes, que fueron desvelados ya en 2019, y presentaron sus modelos en la pasada edición de las 24 Horas de Le Mans. Ginetta presentó su G61-LT-P3, Ligier hizó lo propio con su JS P320, Duqueine desveló el D08 y ADESS el 03 EVO que ocupará el lugar de los Norma M30.

La nueva generación de LMP3 serán más rápidos y seguros que los vistos hasta ahora.

Todos los coches deberán adaptarse a las nuevas medidas de seguridad que incluyen los paneles tipo Zylon, que protegerán al piloto de que ningún objeto extraño penetre en el coche en caso de accidente. Por tanto, toda la carrocería será modificada respecto a la generación previa y los equipos que decidan quedarse con la unidad vieja tendrán a su disposición un nuevo kit de carrocería para adaptarse a esta normativa y a la aerodinámica más refinada de los nuevos modelos.

Los nuevos LMP3 también estrenarán motorización y emplearán el motor VK56 de 5,6 litros de origen Nissan. Este motor, que ya ha sido utilizado en otras categorías, significa un aumento de potencia en la categoría, y ahora los coches dispondrán de unos 455 cv de potencia. Igualmente, se ofrecerá un kit para adaptar las unidades anteriores a las nuevas cifras de potencia.

Todos presentan nueva motorización y una carrocería revisada en cuanto a aerodinámica y seguridad

Para gestionar ese aumento de potencia, se introduce una nueva caja de cambios, un nuevo tren de rodaje revisado y un sistema de control de tracción. Todo eso, junto con el resto de mejoras en la carrocería, hacen que los nuevos LMP3 sean mucho más capaces en la pista que sus hermanos del anterior ciclo, mientras que los de la anterior generación pueden alargar su vida útil algunas temporadas más gracias a los kits de adaptación.

Las cuatro marcas ya tienen unidades rodando, tanto en test como en algunos campeonatos que ya han dado comienzo tras el parón por la pandemia mundial. A medida que los equipos y los pilotos se vayan adaptando a las nuevas monturas los tiempos irán bajando y las nuevas unidades mostrarán su verdadero potencial. Los coches ya ruedan, y las sensaciones parecen buenas.

El Ligier JS P320 tomando una curva en una de las jornadas de test de los fabricantes con los nuevos modelos.