De capazos por el paddock: Joaquín Rodrigo

De capazos por el paddock: Joaquín Rodrigo

Comparte nombre con uno de los mayores genios de la música de nuestro país, y como el maestro Rodrigo, es capaz de hacer arte. Su especialidad no son las notas ni los acordes, aunque de su precioso Renault Clio emana un sonido tan armónico como cualquiera de las partes del famoso Concierto de Aranjuez. Lo suyo es ir rápido, trazar y dar gas antes que su rival. Es el arte de pilotar coches de carreras.

Durante el fin de semana de las 4 Horas de Barcelona, además de prototipos y GT, los pequeños pero matones Renault Clio hicieron acto de presencia en el circuito de Montmeló. Allí se dio cita la Clio Cup francesa, y entre los participantes se encontraba el aragonés Joaquín Rodrigo, con quien cogimos un capazo en el que tratamos diferentes asuntos, pero siempre hablando de carreras y de su punto de vista. Por su experiencia, es una de las voces autorizadas para hablar de esto que a tantos nos apasiona.

Precisamente, lo primero que tratamos fue sobre cómo ha cambiado el automovilismo en nuestro país. Rodrigo habló de la profesionalización que ha experimentado el deporte en estos últimos años. “Se ha profesionalizado mucho. Antes íbamos en plan amateur. Un poco como sigo yendo yo. Vas con los amigos, el coche en el remolque… Y te lo hacías así. Ahora, si quieres funcionar, tienes que ir con un equipo.” Y esto, a pesar de la última crisis económica que tanto afectó. Considera que sus estragos todavía no han pasado. “De momento no se ve ningún brote verde. Tiene pinta de seguir igual.

Joaquín Rodrigo surcando la recta de meta de Montmeló durante la carrera del viernes. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Respecto al presente inmediato, hablamos sobre la manera de plantearse la carrera que le restaba por hacer el pasado fin de semana. Tras las pruebas, la calificación y la primera carrera, el sábado tocaba volver al asfalto para una segunda manga. “El problema es que como ya sales un poco atrás, pues dependes de lo que pase en la primera vuelta. Ayer vi un accidente delante, un coche en una frenada se chocó contra el muro, y luego, justo en la siguiente curva, el que iba delante de mí se tocó también y salió despedido. Así que la primera vuelta es un poco caótica y hay que esperar un poco a que se tranquilice todo para empezar a correr.

Además, yo voy con un poco de cuidado para no tener ningún problema en ese aspecto. Por eso digo que la primera vuelta es para ver la expectativa. Salgo bien, normalmente arranco bien. Pero luego, cuando veo los coches de un lado para otro, cruzados, levanto el pie y espero. Así que la primera vuelta, un paso atrás y luego toca remontar un poco.

Joaquín Rodrigo pilota un Renault Clio, uno de los coches de turismo más vendidos en nuestro país durante muchos años. Sobre las diferencias entre su coche y cualquiera de los que circulan por nuestras carreteras, nos comentó que “no se parecen en nada.” Su vehículo está estrictamente preparado para la competición, y su parecido se reduce “únicamente a la forma exterior. Todo es de competición. Las suspensiones son muy duras, el cambio de marchas es con levas, no se toca el embrague salvo para parar y arrancar, … Así que no se parecen en casi nada”, afirmó Rodrigo.

Joaquín Rodrigo metiendo su Renault Clio en la curva 10 de Montmeló. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

A pesar de ser un habitual en las competiciones en nuestro país, de vez en cuando cruza la frontera de los Pirineos para ir a competir. Por ello conoce de primera mano las características de los campeonatos francés y el español de Renault Clio. A pesar de que no haya demasiadas diferencias, sí que destaca el mayor número de pilotos en el certamen galo. “Más o menos son igual. En lo que hay más diferencia es en el nivel. Allí, en Francia, están treinta pilotos, y en España somos unos quince o veinte, viniendo ellos a correr. Este año, la mitad del campeonato se hace junto con Francia. Aquí, en Montmeló, vienen ellos, y en la siguiente prueba en Magny-Cours nos desplazaremos los españoles que queramos ir.

Por último, hablamos de la situación general del automovilismo en Aragón, región de origen del protagonista y de quien escribe estas líneas. Rodrigo considera que, en los tiempos actuales, la situación es buena. “Yo lo veo bien. En circuitos está funcionando bastante bien. Hay unos precios muy buenos, pueden correr dos pilotos, … Se está viendo gente. Estamos unos veinte pilotos, más o menos. Y también vienen de fuera. Nos juntamos con los navarros, catalanes, y también con valencianos, como cuando corrimos en Cheste. Estábamos unos veinticinco coches. Por eso que en circuitos lo veo bien.

El Renault Clio de Joaquín Rodrigo volando sobre el asfalto. © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Respecto a otras disciplinas del automovilismo aragonés, no cree que la situación sea mala, pero apunta a que no lo controla tanto. “La carretera la sigo menos. Echo una mano al Automóvil Club Zaragoza con una grúa cuando me lo piden. En el Rallysprint de Borja y también en el de Tabuenca. La tierra parece que está bastante bien, funciona y viene gente de fuera. En fin, yo lo veo bastante bien, para los tiempos que corren”, afirma Rodrigo.

Tras unos minutos de conversación, llego el momento de poner punto y final a este interesante capazo. Algo que sucede de manera natural, como en todos los capazos. Nos despedimos de Joaquín Rodrigo dándole las gracias por su tiempo y deseándole toda la suerte del mundo. Y, por supuesto, con la esperanza de volver a encontrarnos por los circuitos. Algo que no descartamos, pues ya sea sobre hielo o sobre asfalto, en invierno o en verano, Rodrigo es un apasionado de la competición que siempre está ahí donde hay una carrera. ¡Gracias, Joaquín!

Foto de portada: © Pablo López Castillo (elacelerador.com)

Pau, un Gran Premio de otro tiempo

Pau, un Gran Premio de otro tiempo

Este fin de semana, la ciudad francesa de Pau, a los pies de los Pirineos, se viste de circuito de carreras para acoger la celebración del Gran Premio de Pau (Grand Prix de Pau, en francés y oficialmente). Esta carrera, que actualmente la disputan coches de Fórmula 3, lleva celebrándose desde los años ’30 del siglo XX, después de varias pruebas celebradas allí. Todo comenzó cuando un grupo de aficionados al automovilismo, decidieron fundar una asociación automovilística con el objetivo de poder practicar la pasión que les unía. Así nació el Automobile Club du Béarn, la base de todo esto.

En 1899, un año después de la fundación del club, organizaron la primera carrera en la zona del Béarn, cuya capital es Pau. La prueba se disputó por las primitivas carreteras que conectaban Pau con Bayona, siendo Albert Lemaître el ganador de aquella prueba de ida y vuelta, con un Peugeot 10 Cv, tardando casi cuatro horas en completar la distancia a una media de 52 Km/h.

Durante los años que siguieron, continuaron organizando eventos y carreras, hasta que en 1933 vio la luz el Gran Premio de Pau, la primera edición de una carrera mítica. Entre tanto, unos años antes, la ciudad aquitana fue la sede del Gran Premio de Francia. La pista, denominada oficialmente como Circuit de Pau-Ville, tiene su línea de salida y meta en la Avenue Gaston Lacoste, a pocos metros de la estación ferroviaria. Tras una giro rápido de derechas, en cuyo interior se ubica la calle de boxes, se llega a la primera frenada, después de la cual, se toma la Avenue Napoléon Bonaparte.

Salida del Gran Premio de Pau de 1935

El trazado sube paralelo al famoso Boulevard des Pyrénées, cruzándolo bajo un puente en la curva 3, a izquierdas. Allí comienza la Avenue Léon Say. Unos metros más adelante, nuevo ángulo de derechas, para afrontar una rápida sección de curvas a izquierda y derecha, en la Allée Alfred de Musset, rodeando el Parque de Beaumont. A continuación, se llega a una chicane, formada por el cruce con la Avenue du Général Poeymirau. Se toma la citada avenida y se afronta el último sector de la pista, muy técnico, que se inicia con un viraje a izquierdas que desemboca en una horquilla a derechas.

Una rápida S de izquierda-derecha, lleva a una nueva chicane en otro cruce, muy estrecha, en el que el muro está muy cerca. Tras ella, la pista se abre en la Avenue Gaston Lacoste y en un par de curvas rápidas de radio amplio se llega a la recta de meta. La distancia total de la vuelta es de 2762 metros, con 15 curvas. El récord del circuito es de Andrea Montermini, quien marcó un tiempo de 1:08.600 en 1992, a bordo de un Reynard 92D – Judd de Fórmula 3000. Actualmente, el Gran Premio se disputa con coches de Fórmula 3, que ruedan en tiempos algo más altos. Para muestra, sírvase el tiempo que marcó el año pasado el ganador de la carrera Ralf Aron, con un tiempo de 1:23.670.

Tazio Nuvolari pasando bajo el Boulevard des Pyrénées en 1935

Durante todos estos años, 78 ediciones cumple este año la carrera, han habido unas cuantas caras conocidas que han escrito su nombre con letras de oro en el asfalto de Pau. El que más veces lo hizo, fue Jim Clark, con cuatro triunfos en los años ’60 del siglo pasado. Junto a él, Jean Behra, Maurice Trintignant, Jochen Rindt, Alberto Ascari o Jack Brabham, son otros nombres ilustres. Pero si hay uno que destaca por encima de todos, es el de Juan Manuel Fangio. El pentacampeón del mundo consiguió la victoria en estas calles en 1949 y 1950, cuando la carrera se disputaba bajo reglamentación de Fórmula 1.

Antes de todos ellos, el primero en hacerlo fue Marcel Lehoux a bordo de un Bugatti T51, en aquel primer Gran Premio de 1933. El siguiente fue el legendario piloto italiano Tazio Nuvolari, y en esos años previos a la Segunda Guerra Mundial (años en los que no se disputó la prueba), ganaron en las estrechas calles de Pau pilotos de la talla de Philippe Étancelin, Jean Pierre Wimille, René Dreyfus y Hermann Lang.

Momento de la salida a pista de los coches antes de la sesión de calificación del Gran Premio de Pau de 2014

Años después, la Fórmula 2 tomó el relevo de la máxima categoría en cuanto a reglamentación. Y cuando esta se transformó en la Fórmula 3000, estos tomaron también el circuito del sur de Francia para seguir corriendo año tras año esta mítica carrera. Para entonces, fueron los apellidos de Cevert, Lafitte, Giacomeli, Cecotto, Thackwell, Dalmas, Lamy o Montoya, entre tantos otros, los que hicieron vibrar con sus victorias a los aficionados que abarrotaban las gradas.

Después, llegó el momento en el que la Fórmula 3, a través de sus campeonatos europeos, tomara las riendas. Tréluyer, Davidson, Hamilton o Grosjean son apellidos conocidos por los vecinos de la ciudad, como ganadores de la prueba. Y también, el Campeonato del Mundo de Turismos (WTCC) tuvo en Pau una de sus más emblemáticas paradas durante algunos años.

Este año, con la desaparición del Campeonato de Europa de Fórmula 3, heredera de la Fórmula 3 Euroseries, será la Eurofórmula Open el campeonato bajo reglamentación de F3 que acogerá en su seno el Gran Premio. Tanto para la carrera como para el certamen es una gran noticia, pues por un lado asegura la continuidad de la carrera y su estatus, y por otro, aumenta el prestigio de un campeonato que tiene que lidiar con las nuevas normas impuestas por la FIA al tercer escalón de monoplazas.

Jacques Laffite durante el Gran Premio de Pau de 1982

Tras la primera carrera del campeonato en el circuito de Paul Ricard, el piloto neozelandés Liam Lawson, que compitió el pasado fin de semana en el Campeonato de Fórmula 3 en Barcelona, llega como líder del certamen, seguido por el japonés Marino Sato y el austriaco Lukas Dunner. Lawson y Sato se repartieron las victorias en ese primer meeting de la temporada en el trazado de Le Castellet, estando separados por apenas tres puntos.

Además de la cita de la Eurofórmula Open, la principal dentro del fin de semana de carreras, habrá pruebas del Campeonato de Francia de Fórmula 4, del Campeonato de Francia de GT, del certamen de barquetas Funyo, la Twin Cup, la Ferdinand Cup y la Legend Car Cup. Respecto a los horarios del Grand Prix de Pau como segunda prueba del calendario 2019 de la Eurofórmula Open, la actividad comenzará el viernes a las 10:45 horas, con la primera sesión de entrenamientos libres. Por la tarde, a las 17:15 horas, será la segunda sesión. El sábado, a las 11:10 será el momento de disputarse la sesión de calificación para la primera carrera del sábado, que comenzará a las 16:15 horas de la tarde.

Parrilla de salida antes del Gran Premio de Pau de 2015

El domingo será el gran día. El día en el que se disputará una nueva edición del Grand Prix de Pau. La sesión de calificación para la carrera empezará a las 10:14 horas de la mañana, y a las 15:20 horas de la tarde dará comienzo la 78ª edición del Gran Premio de Pau. ¿Te la vas a perder? Nosotros no, así que allí estaremos para contaros todo lo que suceda. ¡Que gane el mejor!

Foto de portada: © FIA F3 / Suer